La OSCURA HISTORIA del arsénico | el veneno más terrorífico

Relatos Históricos
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18 abr 2026
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El arsénico ha estado rodeado de una leyenda perturbadora y escalofriante, tanto en la vida real como en la ficción, pero a pesar de su letalidad, en bajas dosis es efectivo en el tratamiento de algunos males, como la leucemia y la sífilis.
Hoy conoceremos la historia del arsénico, a menudo espantosa y turbadora, pero también con su lado positivo.
El veneno que mató reyes y salvó vidas.
La misma sustancia que durante siglos fue usada por psicópatas para asesinar reyes
y herederos para llegar al poder, hoy salva vidas en los hospitales.
El arsénico, tan letal que era llamado el veneno de reyes, tan útil que se convirtió
en medicina milagrosa, esta es su historia perturbadora y fascinante.
De no haber sido por los venenos, incluyendo el arsénico, Agatha Christie se habría visto
en serios problemas para elaborar las tramas de sus novelas que le dieron fama mundial.
Pero mucha gente ignora que el arsénico elemental, en su estado sólido, puro, sin oxidarse,
a pesar de su mala reputación, no es tan tóxico.
El problema es cuando se oxida o se transforma en compuestos solubles como el arseniatos
o arsenitos.
Esto lo hace envenenoso, hasta el punto de convertirlo, ayudado por su condición inodora
e insípida, en el método de envenenamiento más frecuente hasta tiempos no muy lejanos.
El arsénico ha estado rodeado de una leyenda perturbadora y escalofriante, tanto en la
vida real como en la ficción, pero a pesar de su letalidad, en bajas dosis es efectivo
en el tratamiento de algunos males, como la leucemia y la sífilis.
Hoy conoceremos la historia del arsénico, a menudo espantosa y turbadora, pero también
con su lado positivo.
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1.
Madame de Brimvilliers se envenenó a su padre y dos hermanos para quedarse con la herencia.
En el siglo XVII, Madame Marie Madeleine de Abraui, marquesa de Brimvilliers, aprovechó
las ventajas inodoras e insípidas del arsénico para liquidar a su padre y dos hermanos y
así disponer del patrimonio familiar.
Siendo la mayor de los cinco hijos de su padre, Antoine Drogues de Aubrey y amada por éste,
estaba condenada a no heredar por su condición de mujer, lo que la llevó a urdir su plan
criminal.
Sus crímenes quedaron al descubierto después de la muerte de su cómplice y amante, el
capitán Godin de Saint Croix, quien detalló en algunas de sus cartas los envenenamientos
que planearon en conjunto.
Tras ser descubierta, Madame de Brimvilliers fue juzgada y torturada para obtener una confesión,
y finalmente decapitada en París el 16 de julio de 1676, siendo su cuerpo quemado después
en una hoguera.
Durante su juicio declaró haber sido agredida sexualmente a los 7 años de edad, aunque
no identificó a su agresor.
2.
El asunto de los venenos.
El juicio y ejecución de Madame de Brimvilliers en Francia en 1676 detonaron el asunto de
los venenos, un tremendo escándalo que estalló durante el reinado de Luis XIV, en el que
personajes de la aristocracia fueron acusados de prácticas de brujería y crímenes por
envenenamiento.
El escándalo vivió su apogeo entre 1677 y 1682, con varios miembros prominentes de
la aristocracia implicados y condenados, incluso personajes pertenecientes al círculo íntimo
del rey, lo que resultó en 36 personas ejecutadas.
El primer arresto del asunto de los venenos fue el de Magdalene de La Grange, en 1677,
una mujer que decía ser adivina y fue acusada de falsificación y asesinato, siendo ahorcada
en 1679 junto con su cómplice, el abad Neill.
Las autoridades arrestaron a varios alquimistas y a divinos sospechosos de vender adivinaciones,
afrodisiacos y polvos hereditarios, eufemismo utilizado para referirse a los venenos.
Varios confesaron bajo tortura y entregaron a las autoridades las listas de sus clientes,
aumentando el número de personas que vieron el mundo por última vez desde el cadalso.
3.
La bala mágica de Paul Ehrlich, la cura de la sífilis y el nacimiento de la quimioterapia.
Paul Ehrlich fue un médico alemán galardonado con el Premio Nobel de Medicina en 1908,
principalmente por su contribución a la cura de la sífilis.
Ehrlich acuñó la expresión bala mágica mientras trabajaba en el Instituto Real de
Terapia Experimental de Frankfurt, Edelmeno, para referirse a los agentes terapéuticos
ideales, capaces de actuar de manera específica contra determinados patógenos, sin causar
daños mortales en el tejido celular en el que éstos se hospedaban.
La primera bala mágica de Ehrlich fue el salvarsán o arsfenamina, un compuesto arsenical
que demostró su eficacia en el tratamiento de la sífilis, marcando el comienzo de la
quimioterapia.
La sífilis, llamada viruela mayor por los europeos, venía causando estragos en Europa
desde finales del siglo XV, y durante mucho tiempo se pensó que había sido introducida
en el Viejo Mundo por los marineros llegados del Nuevo Mundo, aunque su origen continúa
sin resolverse.
4.- El mitridatismo y su historia.
Mitrídates VI, rey de El Ponto, entre los años 120 y 63 a.C., y fiera oponente de la
República Romana, temía tanto ser envenenado que se habitó a ingerir dosis pequeñas y
no letales de venenos para desarrollar inmunidad.
Mitrídates V, su padre, había sido envenenado y él no quería correr con la misma suerte.
Tras ser derrotado por Pompeyo en el año 66 a.C., Mitrídates VI escapó al norte del
Mar Negro con la esperanza de organizar un nuevo ejército y contraatacar a Roma, pero
entró en conflicto con la nobleza y la población local.
Amenazado de muerte, se dice que intentó envenenarse, pero no pudo morir por la resistencia desarrollada
al veneno, por lo que tuvo que pedirle a su subordinado y amigo Galo que lo matara con
su espada.
Desde entonces, la costumbre de ingerir pequeñas cantidades de veneno para hacerse inmune es
conocida como mitridatismo.
El mitridatismo no es eficaz con todos los tipos de venenos, pero sí puede funcionar
Número 5.
¿Por qué se le llama el veneno de reyes?
Los compuestos de arsénico han sido utilizados a lo largo de la historia para asesinar reyes,
emperadores y rivales por el trono, así como a ricos personajes con herederos ávidos por
heredar, sobre todo por su carencia de sabor.
Nerone envenenó con arsénico a su hermanastro británico para eliminarlo en la carrera por
la corona del Imperio Romano.
Aunque la muerte de Enrique I de Inglaterra en 1135 fue atribuida a una intoxicación
por lambreas, algunos historiadores han señalado que posiblemente fue envenenado con arsénico.
Se ha sugerido que Carlos II de España murió de la misma forma en 1700, posiblemente en
un plan orquestado por su sucesor, Felipe V.
Napoleón fue envenenado lentamente con arsénico durante su exilio definitivo en la remota
isla de Santa Helena, de manera que el arsénico ha recibido merecidamente el nombre de veneno
de reyes.
La exposición al arsénico, especialmente a través de los líquidos y los alimentos
ingeridos, daña las células y los tejidos del cuerpo humano, produciendo varios tipos
de cáncer y otros trastornos como enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y retrasos
en el desarrollo.
Número 6.
El envenenamiento masivo en Bangladesh por arsénico.
En la década de los años 1970, la UNICEF y el Banco Mundial promovieron la instalación
de un sistema de extracción de aguas subterráneas para paliar la grave escasez de líquido en
Bangladesh.
Este sistema consistía en una tubería de 5 centímetros de diámetro que penetraba
hasta 200 metros en las profundidades de la tierra para llegar a los acuíferos, desde
los cuales el agua era bombeada a la superficie.
En ese tiempo, el procedimiento estándar de medición de la calidad del agua no incluía
pruebas de arsénico, y los acuíferos estaban contaminados naturalmente con compuestos arsenicales.
Fueron construidos centenares de miles de pozos que se suponían que serían la solución
para la grave escasez de agua en el país asiático.
En 1993, se descubrió que las aguas subterráneas estaban ocasionando un envenenamiento masivo
en Bangladesh.
Según un estudio reciente, anualmente mueren unos 43.000 balangladesíes a causa de las
enfermedades producidas por este envenenamiento natural con arsénico.
Número 7.
Incidente en la panadería.
El 15 de enero de 1857, mientras la dinastía Qin China libraba contra el Reino Unido y
Francia la Segunda Guerra del Lopio, varios cientos de residentes europeos fueron envenenados
no letalmente en Hong Kong con el arsénico contenido en el pan elaborado en la panadería
Yixin, propiedad del ciudadano chino Xiong Aolong.
El episodio pasó a ser conocido como el incidente de la panadería Yixin, y el propietario del
establecimiento fue acusado de un intento deliberado de envenenamiento masivo, aunque
resultó absuelto en el juicio criminal al que lo sometieron.
Sin embargo, el panadero chino debió enfrentar otra demanda por daños y perjuicios que sí
perdió siendo desterrado de la colonia británica.
A pesar de la absolución de Xiong en el juicio criminal, durante un tiempo se debatió en
Hong Kong si había sido un acto individual de venganza contra los europeos, un crimen
de guerra de la dinastía Qin o simplemente un evento accidental.
En el Reino Unido, el incidente se convirtió en uno de los temas políticos centrales en
las elecciones generales de 1857.
Número 8 Los comedores de arsénico en Austria
A mediados del siglo XIX, el mundo médico se enteró de la curiosa práctica de ingerir
arsénico entre los campesinos de la región de Styria, actualmente un estado federal del
sudeste de Austria.
Estos toxicófagos consumían arsénico para adquirir una testosana y una apariencia de
salud radiante, así como para facilitar la respiración al caminar o trabajar en el terreno
montañoso de la zona.
Los consumidores se iniciaban ingiriendo varias veces por semana un pequeño trozo de arsénico,
del tamaño aproximado de una lenteja, equivalente a menos de medio gramo, e iban aumentando las
dosis en la medida que sentían que el régimen de consumo perdía su efecto.
El caso de los comedores de arsénico generó un amplio debate en la época y algunos escépticos
señalaban que el asunto era una leyenda, mientras que otros afirmaban la falta de pruebas
de lo que ingerían los campesinos eran realmente compuestos arsenicales.
El tema de la tolerancia al arsénico es un asunto que aún no se comprende bien, y no
existe certeza de que los campesinos de Styria desarrollaran la inmunidad al veneno.
9.- El invento de la prueba de Marsh le quitó lo indetectable al arsénico.
El crióxido de arsénico era el veneno arsenical más popular por la facilidad para incorporarlo
a bebidas y alimentos, y por su condición totalmente inodora, lo que lo hacía prácticamente
indetectable en las autopsias. Esto determinaba que muchas muertes por envenenamiento fueran
atribuidas a causas naturales.
Sin embargo, en 1836, el químico inglés Jane Marsh dio a conocer el método Marsh
para la detección del arsénico, lo que constituyó una herramienta fundamental en el campo
de la toxicología forense.
El invento de Marsh surgió a raíz de un caso criminal que le causó una particular
indignación. En 1832, un sujeto llamado John Boddle fue absuelto en un juicio por haber
envenenado a su abuelo poniendo arsénico en su café.
Marsh fue llamado como experto, y con el método precursor que existía para detectar el arsénico,
pudo establecer que el anciano había sido envenenado. Pero la cantidad de veneno que
aisló a partir de una muestra del tejido del muerto fue tan pequeña, que cuando se
presentó en el juicio, no resultó convincente.
Después, el asesino confesó su crimen, lo que indignó al químico, quien desarrolló
el método de detección que estuvo en uso hasta los años 1970.
10. Intoxicación por dulces en Bradford, Inglaterra, en 1858
La adulteración de alimentos era una vieja práctica en el Reino Unido desde antes de
la Edad Media, pero a partir de 1800, con el auge de la Revolución Industrial y el
crecimiento de las ventas de comida callejera, se convirtió en un grave problema de salud
pública.
En 1858, un lote de dulces elaborado en Bradford, Inglaterra, fue adulterado accidentalmente
con trióxido de arsénico, y los 20 kilos vendidos provocaron 20 muertos y más de dos
centenares de afectados. El pastelero debía comprar yeso en polvo, pero en la farmacia
le vendieron inadvertidamente el compuesto de arsénico.
El boticario, su ayudante y el pastelero fueron arrestados, pero el juez los absolvió sentenciando
que las muertes habían sido accidentales. El caso dio lugar a la promulgación en 1860
de la Ley de Adulteración de Alimentos y Bebidas, que, aunque pionera en la legislación
alimentaria, fue muy criticada por su ambigüedad y por las penas casi irrisorias por su incumplimiento.
11. La muerte de Matilda Schürer
En 1814, una empresa en Schönfort, Alemania, desarrolló un humedoso tinte verde que era
más brillante que las tinturas tradicionales. Este tinte era puesto en ropas, flores y objetos
decorativos, realzando las piezas que recubría. En ese tiempo, la luz de gas estaba reemplazando
a las velas, y todo lo que estuviera recubierto con la tintura verdosa lucía más luminoso
y atractivo, incluyendo los vestidos de las damas. Desafortunadamente, la razón por la
que el tinte fuera tan llamativo era que estaba hecho con arsénico.
Matilda Schürer, una joven de 19 años que trabajaba aplicando el tinte a base de arsénico
a flores artificiales, murió en 1861 de una manera espantosa, emitiendo vómitos verdosos
y afirmando que todo lo que miraba era verde. Una investigación permitió establecer que
trabajadoras de otros talleres ingleses murieron en similares circunstancias, incluyendo una
mujer a la que habían mantenido trabajando con el tinte verde hasta que su rostro se
convirtió en un mar de llagas.
12. Envenenamiento de la cerveza en Inglaterra
En 1900, más de 6.000 personas vivieron cerveza contaminada con arsénico en el Midlands y
en el noroeste de Inglaterra, y más de 70 fallecieron como resultado de la intoxicación.
La ciudad más afectada fue Manchester, y el problema se originó cuando varias cervecerías
utilizaron una materia prima contaminada con arsénico. Para bajar costos, algunas cervecerías
sustituían la malta de cebada de buena calidad por otra inferior, más barata, suplementada
con azúcar. Estos azúcares se obtenían mediante la hidrólisis ácida del almidón,
un método que no era nuevo y venía utilizándose desde hacía casi un siglo.
Sin embargo, la compañía Vostok & Co. utilizó ácido sulfúrico para realizar la hidrólisis
ácida, y dicho ácido, adquirido a la empresa Nicholson & Sons, había sido elaborado a partir
de piritas ricas en arsénico, llegando el veneno hasta el producto final. Nicholson & Sons había
estado suministrando ácido sulfúrico sin problemas desde 1888, pero a comienzos de
1900 dejó de purificar y el arsénico quedó incorporado a su producto.
13. El arsénico en el papel tapiz de las casas victorianas
La época victoriana fue un periodo de alta exposición al arsénico a través de artículos
como cosméticos, ropa y papel tapiz. Los victorianos se obsesionaron con el papel tapiz
de vivos colores sin saber que estaban introduciendo un elemento venenoso en sus propias salas de estar.
La raíz del problema fue el color verde que se remonta al siglo XVIII, después de que el
químico sueco Carl Schiele usara arsénito de cobre para crear un tinte brillante,
el verde Schiele, que se convirtió en el color de moda.
Este tono se hizo particularmente popular en el movimiento artístico y entre los decoradores de
interiores. Impulsado por la clase media emergente, el arsénito de cobre, como su nombre lo indica,
contiene arsénico. Antes de que la moda de estos colores llegara a Gran Bretaña,
los peligros asociados con las pinturas arsenicales ya se habían reconocido en Europa,
pero estos hallazgos fueron en gran medida ignorados por los fabricantes británicos,
señala la historiadora británica Lucina Huskley. El papel tapiz victoriano era de colores brillantes,
lleno de diseños florales y otros motivos, pero también de arsénico.
14. El arsénico se usaba para muchos productos de belleza.
En el pasado, el arsénico se encontraba en proporciones nocivas en toda clase de tratamientos
de belleza. El arte del baño y la cosmética en la antigüedad y la modernidad, libro de 1866 del
autor inglés Arnold James Cooley, incluía el arsénico como ingrediente de jabones cosméticos,
tintes para el pelo y cementos dentales. Igualmente, The Toilet of Flora, libro de
1772 del médico francés Pierre Joseph Bouchos, recomendaba un tratamiento para las uñas a base
de arsénico. Algunos productos arsenicales incluso se vendían con el aval de médicos,
como las obleas de arsénico seguras para el cutis del Dr. Campbell, que eran ingeridas oralmente.
Estos productos estuvieron en venta a lo largo del siglo XIX e incluso llegaron hasta el siglo XX.
Una receta de depilación de 1776 de The Toilet of Flora incluía oreo y pimente,
una forma mineral del sufuro de arsénico sumamente tóxica.
15. Las gallinas eran alimentadas con arsénico hasta el 2015 en los Estados Unidos.
El consumo de carne y aves con altos contenidos de arsénico puede ser tóxico, ya que este metal
pesado se acumula en los tejidos pasando de un organismo a otro a través de la cadena alimentaria.
Hasta hace muy poco tiempo, algunos piensos para aves contenían arsénico como aditivo
para mejorar el color de la carne y acelerar el crecimiento. La industria avícola estadounidense
estuvo exponiendo a los consumidores el arsénico durante más de siete décadas,
al contrario de su equivalente europea, que nunca ha aprobado insumos con contenido
arsenical para el consumo animal. En 2013 fue cuando una coalición de
nuevas organizaciones se juntó y demandó a la Administración de Alimentos y Medicamentos
de los Estados Unidos para forzar el retiro de todos los alimentos y medicamentos para aves
de corral que contenían arsénico, lo que se aprobó el 31 de diciembre de 2015.
16. El arsénico como arma química. En 1918, cuando la Primera Guerra Mundial
seguía en curso, el Ejército de los Estados Unidos desarrolló dos compuestos arsenicales
orgánicos, la Leguicita y la Adamsita, unos agentes capaces de actuar sobre el sistema
respiratorio. Estas armas para la guerra química no llegaron a utilizarse durante el conflicto,
pero siguen siendo objeto de preocupación de que puedan caer en manos o ser desarrolladas
por grupos asociados con el terror. La Leguicita es un compuesto sintético de
la familia de las arsinas que, por su extrema toxicidad, puede ser empleada en la fabricación
de armas químicas de acción vesicante e irritante pulmonar, a veces combinada con
el gas mostaza. En estado puro, la Leguicita se presenta en forma líquida, con la apariencia
de un aceite de color café y un agradable olor similar al del geranio.
La Adamsita es un compuesto orgánico, técnicamente una difenilaminaclorasina arsénica, perteneciente
al grupo de compuestos para la guerra química conocidos como agentes vomitivos o gases estornudos.
17. Se decía que mejoraba el sabor del vino.
Las cualidades insípidas e inodoras de los compuestos inorgánicos arsenicales, como
el trióxido de arsénico o arsénico blanco, los convertían en un agente venenoso letal
e ideal. El trióxido de arsénico es de muy fácil obtención, ya que solo es necesario
calentar el mineral arsenical para obtener un polvo blanco y cristalino, soluble en agua
y literalmente indetectable en bebidas y comidas. Algunos cínicos incluso desean que
el polvo blanco mejoraba el sabor del vino.
El envenenamiento con arsénico es difícil de detectar, ya que los primeros síntomas
son similares a los de una intoxicación alimentaria, como diarrea y vómitos, aunque una sola dosis
en el umbral de la letalidad puede conducir a la parálisis corporal y la muerte.
Debido a su facilidad de obtención, discrecionalidad para administrarlo y alto poder mortífero,
el arsénico se convirtió en el veneno preferido entre las clases dominantes para aniquilar
en secreto a rivales y enemigos.
18. El arte renacentista del envenenamiento En la Europa del Renacimiento, el envenenamiento
se convirtió en un arte nefasto en el que sus discretos practicantes tenían que mantenerse
a la sombra. En la época renacentista, el envenenamiento cobró importancia y los contratos
para envenenar a personas indeseables se convirtieron en una norma social. El cliente designaba
a la víctima, el envenenador fijaba un precio de acuerdo con la importancia del objetivo
y la dificultad para matarlo, y se establecía un compromiso en el que el victimario cobraba
al finalizar el trabajo, generalmente realizado con arsénico.
Se afirma que en el siglo XV Alejandro VI, el famoso Papa Borgia, y sus hijos César
y Lucrecia formaron una familia de envenenadores profesionales para darles el pasaporte al
otro mundo a algunos de los rivales políticos del pontífice español.
La italiana Giulia Tofana fue una conocida envenenadora post-renacentista que utilizaba
cosméticos arsénicales en el siglo XVII. Ella y su hija Aguilolama fueron ejecutadas
en 1659 en Roma, acusadas de cientos de asesinatos de hombres con su Acqua Tofana.
Número 19. El arsénico en la medicina antigua.
Entre los siglos V y IV a.C., el llamado padre de la medicina, el médico griego Hipócrates
de Kos, utilizaba sulfuros de arsénico para tratar abscesos y úlceras. Dios Corides,
médico y farmacólogo romano del primer siglo de la Era Común, cuya obra, de materia médica,
fue el principal manual europeo de farmacopé hasta el Renacimiento. Prescribía el oripimente
como depilatorio.
El uso del arsénico en la medicina tradicional china se remonta al año 200 a.C. Una práctica
común en la medicina china antigua era usar un veneno contra otro veneno. Las hierbas
medicinales ayurvédicas indias solían contener mercurio, plomo y arsénico.
En el siglo XVI, Paracelso abogó por el uso de esencias, bálsamos y tinturas químicamente
preparadas y escribió su propia obra de farmacopea, ensalzando los efectos terapéuticos del azufre,
el mercurio, el plomo y el arsénico. Paracelso preparó un bálsamo a partir de arsénico
blanco, que era el producto preferido por los cirucanos barberos para tratar heridas,
úlceras, bubones y similares.
20. La solución de Fowler
En 1786, el médico británico Thomas Fowler publicó un estudio sobre la eficacia de su
solución de arsénico de potasio al 1% en el tratamiento de fiebres intermitentes y
remitentes y de dolores de cabeza periódicos. El médico llamó a su producto Liquor Mineralis,
pero a partir del siglo XIX empezó a ser conocido como solución de Fowler, convirtiéndose
en un tratamiento ampliamente utilizado contra la malaria, como alternativa a la quinina,
de manera recetado para la tripanosomiasis, o enfermedad del sueño.
Para la década de 1880, la solución de Fowler era casi una panacea, empleada para tratar
anemia, asma, acidez estomacal, hipertensión, psoriasis, eczemas, reumatismo, tuberculosis
y úlceras glásticas. Una pasta de arsénico era utilizada para tratar el cáncer de mama
y el de piel.
La solución Donovan, a base de tridioduro de arsénico y dioduro de mercurio, y la solución
de Valahim, basada en tricoloruro de arsénico, eran utilizadas para combatir trastornos
similares.
21. Arsénico para tratar la leucemia.
En 1878, médicos del Hospital de Boston descubrieron que la solución de Fowler producía el recuento
de glóbulos blancos en dos personas sanas, produciendo una reducción aún mayor en un
paciente con leucemia mieloide, crónica LMC.
Este hallazgo fue el primero en la trayectoria de casi siglo y medio del arsénico como agente
para tratar la leucemia dentro de ciertas condiciones, dado los efectos secundarios.
El uso del trióxido de arsénico como antileucémico fue reemplazado por los modernos tratamientos
de quimioterapia y radioterapia.
Sin embargo, en los años 1990, varias investigaciones chinas demostraron la eficacia del compuesto
arsenical en algunos tipos de leucemia promiliocítica aguda, LPA.
En 2000, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos aprobó
el uso del trióxido de arsénico para el tratamiento de la LPA.
Actualmente, el trióxido de arsénico sigue siendo un tratamiento autorizado para la LPA
arsidivante o refractaria, y se continúa investigando para determinar su eficacia en
otros cánceres hematológicos.
Número 22.
Arsénico contra la tripanosomiasis.
La tripanosomiasis americana o mal de Chagas, así llamada por el infectólogo brasileño
Carlos Chagas, es una enfermedad endémica de las regiones tropicales que afecta actualmente
a entre 6 y 7 millones de personas en todo el mundo, según la Organización Mundial
de la Salud.
Es causada por el parásito tripanosoma cruzi, y tiene la particularidad de que solo el 30%
de las personas portadoras de la gente infeccioso desarrollan la enfermedad que pueda afectar
los sistemas circulatorio, nervioso y digestivo.
En 1938, el microbiólogo suizo Ernst Freiheim sintetizó el melarseno, un compuesto arsenical
que resultó eficaz en el tratamiento de la tripanosomiasis, aunque su alta toxicidad
obligó a combinarlo con antídotos contra los daños producidos por el arsénico.
Con las mejores derivadas del avance farmacológico, esta medicina arsenical continúa siendo utilizada
en el tratamiento del mal de Chagas.
Número 23.
Arsénico contra otras enfermedades
Aunque su eficacia a lo largo de los siglos XX y XXI ha sido principalmente contra la
sífilis, la leucemia y la tripanosomiasis, algunos fármacos arsenicales están siendo
utilizados en el tratamiento de otras enfermedades, como la malaria.
La farmacéutica nigeriana Mayan Baker comercializó Stobarsol, una acetarsona sódica, contra
la tuberculosis.
Los compuestos arsenicales se han labrado un lugar en la industria tanto como veneno
preferido por su discreción para matar, como por sus propiedades como fármaco milagroso.
Cuando Paul Erich desarrolló su bala mágica arsenical contra la sífilis, el farmacólogo
estadounidense Victor Robinson lo aclamó como el salvador de la raza humana.
Y a pesar de su peligrosidad, el arsénico conserva un lugar en la medicina actual como
tratamiento para varios tipos de graves enfermedades.
Número 24 Rasputin desarrolló inmunidad al arsénico
Cuando una camarilla de nobles rusos decidió en diciembre de 1916 que el enigmático monje
Grigori Rasputin debía morir por la nefasta influencia que, según ellos, estaba ejerciendo
sobre la zarina, el zar y sus hijos le pusieron cerca unos pasteles con suficiente arsénico
como para matar a un güey.
El goloso monje no aguantó la tentación y, animado por sus propios victimarios, devoró
los pasteles uno tras otro, pero quedó tan campante como había llegado.
Asombrados de que no hubiera muerto por el veneno, los complotados no tuvieron más remedio
que matarlo a tiros.
Desde entonces se ha sospechado que Rasputin quizás había desarrollado una tolerancia
al arsénico con el método de Mitrida de Sexto.
Número 25 ¿Qué tan abundante es el arsénico?
El arsénico es un elemento químico de símbolo az del grupo de los metaloides, notablemente
tóxico, que se encuentra en la naturaleza en numerosos minerales, generalmente sulfurosos,
y en menor proporción como cristal elemental puro.
Actualmente tiene múltiples aplicaciones industriales, incluyendo la fabricación de
baterías, dispositivos electrónicos, semiconductores, pesticidas, insecticidas, herbicidas y productos
medicinales.
Varias de estas aplicaciones están disminuyendo debido a su elevada toxicidad.
Se posiciona en el lugar número 53 entre los elementos más abundantes de la corteza
terrestre, con una cantidad equivalente a 1.5 partes por millón.
Ocupa el puesto número 1 en la lista de sustancias peligrosas, según la Agencia para Sustancias
Tóxicas y el Registro de Enfermedades de los Estados Unidos.
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que también sepan más sobre estos 25 datos escalofriantes de la perturbadora historia
del arsénico.
