Hace más de cinco mil años, el pueblo chino nació y se estableció sobre la tierra regada por los ríos Amarillo y Yangtze. Este pueblo ha creado una cultura espléndida con más de una decena de dinastías, durante las cuales hubo florecimientos y deterioros, que llevaron a esta civilización a levantarse y caer como olas inmensas, en un espectáculo que conmueve el corazón.
El año 1840, que suele ser considerado por los historiadores como el inicio de la era contemporánea china, marcó el inicio del camino de China de la edad tradicional a la modernidad. La civilización china vivió cuatro grandes episodios de crisis y de respuesta a esas crisis. Los primeros tres son: la invasión de la fuerza aliada anglo-francesa a Beijing durante los primeros años de la década de 1860; la guerra entre China y Japón de 1894, y la guerra entre Rusia y Japón en el noreste de China en 1906. A estos tres episodios, China respondió con el Movimiento de Occidentalización, caracterizado por la importación de bienes y armas, las reformas institucionales propiciadas por el Movimiento de Reforma de 1898 y la Ley Constitucional de la dinastía Qing; y más adelante, con la Revolución Democrática de 1911.
Dado que después de la Primera Guerra Mundial, los intereses de China —uno de los países victoriosos— no fueron respetados por los otros poderes, muchos chinos consideraron que las primeras tres respuestas habían sido totalmente inefectivas. Por ello, surgió el Movimiento del Cuatro de Mayo, que encabezaría una nueva respuesta, que culminó en la completa occidentalización de la cultura china mediante la importación del movimiento comunista y la revolución extrema.
Los presentes Comentarios tratan acerca de los efectos de la última respuesta, es decir, la aparición del comunismo y el Partido Comunista. Analizaremos en detalle los últimos ciento sesenta años de la historia de China, durante los cuales cerca de cien millones de personas han muerto de manera no natural, y han desaparecido casi toda la cultura y la civilización tradicional china, como consecuencia de la elección que China ha hecho, o mejor dicho, le fue impuesta.
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Resumen del video
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This video contrasts the traditional Chinese philosophy of the Dao—centered on harmony, nature, and morality—with the impact of the Chinese Communist Party (CCP). It argues that the regime has systematically destroyed ancestral values, faith, and ecological balance, replacing them with materialism, terror, and a defiance of natural laws that will inevitably lead to its collapse.
Lao Tse, el antiguo filósofo chino dijo, el Dao creó al uno, el uno creó al dos,
el dos creó al tres y el tres creó todas las midiadas de cosas.
Esto sugiere que el mundo está formado del Dao. Los chinos valoran enormemente el Dao,
o el camino. En chino, el concepto de estándar moral se denota con los caracteres Dao Té,
que significa el camino y virtud. Cualquier comportamiento que no se conformaba al
estándar de moralidad se decía que no seguía el principio del Dao. En la antigüedad,
un emperador brutal sería llamado un soberano decadente que carece de Dao. Incluso los campesinos
en rebelión desplegaban banderas que proclamaban, encuentren el Dao en nombre del cielo.
Los chinos tradicionalmente creen en la unidad entre el cielo y la humanidad.
Lao Tse dijo en su libro Tao Te Ching, el hombre sigue a la tierra, la tierra sigue al cielo,
el cielo sigue al Dao y el Dao sigue lo que es natural. El Dao del universo no cambia y el
universo marcha de acuerdo con el Dao de una manera ordenada. La tierra sigue los cambios
del cielo y, por lo tanto, tiene cuatro estaciones diferentes. Al respetar al cielo y a la tierra,
la humanidad disfruta de una vida armoniosa de gratitud y bendiciones. Esto se refleja en la
expresión, sincronización de los fenómenos celestiales, situación favorable de la tierra
y armonía entre la gente. La astronomía, la geografía, el calendario, la medicina,
la literatura y hasta las estructuras sociales siguen este principio, de acuerdo con el
pensamiento tradicional chino. Durante más de cinco mil años, los profundos conocimientos de
sabios y filósofos sobre el cielo, la tierra y el universo fueron transmitidos de generación en
generación. Esta sabiduría ha nutrido a los chinos y creó eras gloriosas una tras otra. En el último
siglo, cuando China estaba en grave peligro, el espectro comunista tomó oportunidad para
entrar en escena y arrebató el poder político con una crueldad feroz, controlando al pueblo
con violencia y mentiras y promoviendo al hombre por encima de la naturaleza y la filosofía de
lucha. El presidente Mao Zedong dijo, hay infinita dicha en luchar contra el cielo, hay infinita
dicha en luchar contra la humanidad. El partido comunista desprecia al cielo, a la tierra, a la
naturaleza y a la moral. Es una fuerza extremadamente perversa, contraria al universo, causando agonía
y tragedias sin límites. Ha llevado a la civilización china de cinco mil años al borde de
la destrucción. El pueblo chino vivió con base al estándar moral de benevolencia, rectitud,
honestidad, sabiduría y fidelidad. Los dichos populares incluían, los hombres al nacer son
buenos por naturaleza y todas las personas, sin distinción, poseen un corazón compasivo. La
naturaleza innata del hombre aspira a la bondad. La moral y la justicia son los criterios más
importantes para los seres humanos. El partido comunista no respeta este criterio fundamental,
ni a la naturaleza humana ni a la moral. Convierte a los humanos en materialistas y
autómatas y clasifica a la gente según su riqueza, su trasfondo familiar y sus supuestas
características de clase. Enfatiza que los conflictos de clase no deberían armonizarse.
La gente etiquetada como de clase avanzada fue transformada en herramientas revolucionarias
frenéticas y rufianes rebeldes revolucionarios. Aquellos etiquetados como clase reaccionaria,
ya sean buenos o malos, fueron echados a lo profundo del infierno, sin oportunidad de
rehabilitación. El parámetro del Partido Comunista para clasificar a la gente cambia
de manera frecuente e imprevisible. Los revolucionarios de ayer pueden ser el
objetivo de ataque de hoy. Las décadas de movimientos políticos oscilantes han hecho
que los chinos consideren que lo correcto o lo incorrecto no es importante en una sociedad
comunista y que la única forma de sobrevivir es seguir de cerca al partido.
En la sociedad china de hoy la gente ha perdido su estándar del bien y el mal, de lo virtuoso
y lo corrupto. La virtud es considerada como una tontería y signo de debilidad. En dicho
chino, la vida se llevará a lo mejor de ustedes si no lucha por ser el número uno. Se ha
hecho un lema de mucha gente. La gente no se detiene ante nada para obtener beneficios
personales. Para el Partido Comunista, un ser humano es un animal o incluso una máquina.
El objetivo del Partido Comunista es manipular a los hombres y transformarlos gradualmente
en rufianes revolucionarios y violentos. Marx decía, las fuerzas materiales solo pueden
ser derrocadas por fuerzas materiales. La teoría también se convierte en una fuerza
material cuando las masas la apoderan. Creía que la historia humana no era más que la
evolución continua de la naturaleza humana y que la naturaleza humana era la naturaleza
de clase, que no hay nada innato o inherente, solo productos del entorno. Alegaba que el
ser humano es un ser social, en oposición al hombre natural, planteado por Feuerbach.
Lenin sostenía que el marxismo no podía generarse naturalmente dentro del proletariado,
sino que debe inculcarse desde afuera. Lenin se esforzó, pero no pudo hacer que los trabajadores
cambiasen de la lucha económica a la lucha política para tomar el poder. Así que depositó
sus esperanzas en la teoría de los reflejos condicionados. Propuesta por el premio Nobel
Ivan Petrovich Pavlov, Lenin dijo que esta teoría tiene una importancia decisiva para
el proletariado de todo el mundo. Trotsky esperaba en vano que el reflejo condicionado
no solo cambiara a la persona psicológicamente sino también físicamente. Al igual que un
perro se babea cuando oye una campana. Se esperaba que los soldados avanzaran al frente
con valor al oír disparos, entregando sus vidas al Partido Comunista. Desde tiempos
antiguos el hombre creyó que la recompensa llegaba con el esfuerzo y el trabajo, y que
a través del trabajo duro uno obtiene una vida próspera. La gente despreciaba la indolencia
y consideraba inmoral cosechar beneficios sin trabajar. Sin embargo, luego de que el
Partido Comunista se extendiera por China como una plaga, alentó a la lacra social
y a los holgazanes a dividir la tierra, robar la propiedad privada y tiranizar a hombres y
mujeres. Esto incluso sucedió pública y legalmente. Respetar a los mayores y a los
maestros y respetar el conocimiento ha sido una tradición china durante varios miles de años.
Pero en la Revolución Cultural, el Partido Comunista chino animó a los estudiantes a
atacar y hostigar a sus profesores. El conocimiento fue condenado. Se decía que,
mientras más erudito fuera uno, más reaccionario sería. El concepto de ser
respetuoso hacia los maestros y sabios fue borrado rápidamente de las mentes de aquella
generación. El 5 de agosto de 1966, Bian Chunying, profesora de la Escuela Secundaria de Mujeres de
la Universidad Normal de Beijing, fue paseada por sus alumnas en la calle vistiendo un sombrero
de penitencia y las ropas manchadas con tinta, cargando una pizarra insultante sobre su cuello.
Fue rodeada por estudiantes que resonaban tachos de basura. Fue forzada a arrodillarse en el suelo,
la golpearon con palos de madera con clavos y la quemaron con agua hirviendo.
Fue torturada hasta la muerte ahí mismo. En otro caso, la rectora de la Escuela Secundaria
de la Universidad de Beijing fue obligada por los estudiantes a golpearse contra un
lavatorio roto y gritar, «¡Soy un mal elemento!». Le raparon el cabello para humillarla y golpearon
su cabeza hasta sangrar mientras la forzaban a arrastrarse por el piso. Durante esos años
de reeducación de los intelectuales, los profesores de la Universidad de Xinhua fueron
desterrados y enviados a la isla de Carpa, en Anxi, provincia de Jiangxi. La esquistosomiasis
era tan común allí que un campo de trabajo forzado ubicado ahí tuvo que mudarse. Apenas
tocaron el agua del río, estos profesores fueron infectados y contrajeron cirrosis,
perdiendo su capacidad para trabajar y vivir. Todos piensan que ser limpio es
bueno y que estar sucio es malo. El Partido Comunista Chino alienta a la gente a «embarrarse
todo el cuerpo y llenarse las manos de callos» y celebra que «las manos estén negras de
suciedad y los pies impregnados de estiércol de vaca». La gente así era vista como la
más revolucionaria y podían asistir a las universidades, ser miembros del partido, ascender
y alcanzar la cúpula partidaria. El afecto es una emoción humana natural. El afecto
entre esposos, padres e hijos, amigos y dentro de la sociedad es algo normal. A través de
varias décadas de incesantes campañas políticas, el Partido Comunista Chino ha forzado a la
gente a luchar entre sí. Bajo una intensa presión y terror, se volvió habitual que
padres e hijos se denunciaran mutuamente o esposos y esposas denunciándose entre sí.
Los vínculos familiares a menudo se cortaban por completo. El Partido Comunista suprime la
naturaleza virtuosa de los seres humanos, promueve, estimula y utiliza el lado oscuro
de la humanidad para consolidar su supremacía. El Partido Comunista ha destruido sistemáticamente
estándares morales universales en su intento por demoler los conceptos del bien y del mal,
del honor y de la vergüenza que han sido conservados por la humanidad durante miles de años.
El Partido Comunista aplastó el coraje de los chinos de decir la verdad y los transformó en
débiles y cobardes. Con el pretexto de ayudar al Partido Comunista a rectificarse, el movimiento
antiderechista de 1957 convocó a los intelectuales y al público en general a que hiciera sugerencias
al Partido Comunista. Cuando la gente con valentía y sinceridad dijo lo que pensaba,
fueron acusados de ser anticomunistas, etiquetados como derechistas y enviados
a campos de trabajo forzado por 10 o 20 años. Sus familias fueron implicadas. En 1969,
una miembro regular del Partido Comunista, Shan Shih-Shin, fue encarcelada por expresar
un punto de vista diferente sobre la revolución cultural. Como mantuvo su postura, los carceleros
la desnudaban, esposaban por la espalda y la arrojaban en celdas de hombres para que la
violaran en grupo. Finalmente se volvió loca. Aun así, cuando estaba por ser ejecutada,
los guardias temieron que gritara en protesta, entonces le presionaron la cabeza y le cortaron
la garganta sin anestesia. Diez años después de la revolución cultural para recuperar la
lealtad del pueblo, el PSC brindó justicia a muchas personas y restableció su buena
reputación, incluyendo para Shan Shih-Shin. Sin embargo, continuó su típica costumbre
de perseguir a personas que se atreven a decir la verdad. Sin el consentimiento del partido,
no se permite la exposición mediática de cualquier asunto oscuro del partido. La
Organización Internacional de Periodistas reveló que China es el país con el mayor
número de periodistas detenidos. En 1998 y 1999, Yang Weipeng, jefe de la oficina de
enlace del periódico Wang Weipa, con sede en Hong Kong, al noreste de China, publicó
artículos usando un seudónimo en revistas de Hong Kong. Los artículos exponían la corrupción
del gobierno y criticaban a un alto funcionario, Bo Xilai. Como resultado, Yang Weipeng fue detenido
secretamente y condenado a seis años de prisión por filtrar secretos de Estado e incitar la
subversión contra el poder político del Estado. Su esposa también fue detenida por tratar de
ayudarlo. Cuando funcionarios de distintos niveles estaban manejando su caso, todos eran conscientes
de la injusticia, pero nadie se atrevió a hablar de ello abiertamente. Al perseguir a un hombre que
se atrevió a decir la verdad, el Partido Comunista otra vez mostró al pueblo chino cuál es la
consecuencia de desafiar la voluntad del partido y decir la verdad. Una cura elección tras otra hizo
que los chinos consideren que la honestidad y expresar la verdad sean sinónimo de peligro y
búsqueda de problemas. Las mentiras y la mercancía falsificada prevalecen desde el gobierno hasta las
organizaciones civiles. Aunque la riqueza material de la gente haya aumentado, la confianza y la
consideración entre ellos ha disminuido. Engels dijo que la libertad es el reconocimiento de lo
inevitable. Mao Zedong añadió, y la reforma del mundo. Este agregado final arroja luz sobre la
actitud del pesechea hacia la naturaleza, algo que ha de ser cambiado y conquistado. Las canciones
populares durante el gran salto adelante muestran la arrogancia y estupidez del partido y cómo se
atreven a desafiar a la naturaleza. Las canciones decían, puedo hacer que las montañas me reverencien
y que los ríos se aparten. En el cielo no hay emperador de jade, en la tierra no hay rey dragón,
yo soy el emperador de jade y soy el rey dragón. Yo ordeno a las tres montañas y a los cinco
desfiladeros que se aparten, porque aquí vengo yo. Así es, el partido comunista ha llegado. Con él llega
la destrucción del equilibrio natural y de la armonía original del mundo. Con el cultivo de
granos como eslabón clave de su política agrícola, el pesechee convirtió grandes laderas de montañas
y praderas que no eran aptas para el cultivo. Incluso rellenó ríos y lagos con el mismo fin.
¿Cuál fue el resultado? El pesechee afirmó que la producción de granos de 1952 había accedido a la
del periodo nacionalista. Sin embargo, el pesechee no reveló que recién en 1972 la producción total
de granos de China pudo superar la del pacífico reinado de Xianglong durante la dinastía Qing.
Incluso hasta el día de hoy, la producción de granos per cápita de China está muy por debajo
a la de la dinastía Qing y es apenas un tercio de la dinastía Song. Cuando la agricultura china
llegó a su cima histórica, la tala indiscriminada de árboles, la nivelación de ríos y rellenado
de lagos han generado en China un drástico deterioro ecológico. El ecosistema de China
está al borde del colapso. El vaciamiento del río Hai y el río Amarillo y la contaminación de los
ríos Huai y Yangtze cortan la línea vital de la nación china. Con la desaparición de las tierras
de pastoreo en Gansu, Xinhai, Mongolia interior y Xinjiang, las tormentas de arena entraron hasta
las planicies centrales. En los años 50, bajo la guía de expertos soviéticos, el pesechee construyó
la estación de energía hidráulica Xiamenxia sobre el río Amarillo. Hasta hoy, su capacidad
energética es la de un río de caudal medio, a pesar de que el río Amarillo es el segundo río
más grande de China. Para colmo de males, el proyecto provocó la acumulación de fango y arena
en la cuenca superior del río y elevó la altura de su lecho. Como consecuencia, incluso una inundación
moderada causa enormes pérdidas de vidas y propiedades a la gente en ambas riberas. En la
inundación del río Huai, en el año 2003, el flujo máximo de agua fue de 3.700 metros cúbicos por
segundo, un nivel que se repite cada tres o cinco años. Sin embargo, el desastre no tuvo
precedentes en los últimos 50 años. Una gran cantidad de represas de gran envergadura se
construyeron en la provincia de Henan. En 1975, los diques de estas represas se derrumbaron uno
tras otro. En sólo dos horas se ahogaron 60.000 personas. El número total de muertes ascendió a
más de 200.000. Hoy, el PSC sigue destruyendo injustificadamente el territorio chino.
La construcción de la represa de las Tres Gargantas, que oficialmente comenzó a fines
de 1994, fue otra represa que el PSC intentó monumentalizar. La agencia de noticias Xinhua
dijo que la construcción de las Tres Gargantas fue un proyecto que se ajusta a los tres
representantes de Xi'an, y que la construcción de las Tres Gargantas fue una brillante decisión
conjunta hecha posible por tres generaciones de líderes en el partido central. Sin embargo,
una serie de serias consecuencias surgieron en el camino. Cerca de dos millones de personas
se vieron obligadas a dejar su hogar, generando desafíos insuperables. El embalse de 600 kilómetros
de largo inundará a más de 100.000 acres de preciosas tierras de cultivo y 1.300 sitios
culturales históricos. Traerá un daño medioambiental impredecible a lo largo del río Yangtze.
Entre las exageraciones publicitarias de grandes represas, las Tres Gargantas será probablemente
la más desastrosa de todas. En los hexagramas Bagua del Libro de los Cambios, los antiguos
chinos llamaban al cielo Xi'an, o lo creativo, y lo veneraban como el Dao celestial. Consideraban
a la tierra como Kun, o lo receptivo, y respetaban sus virtudes receptivas. El Libro de los Cambios
nos enseña la actitud apropiada hacia el Dao celestial y las virtudes terrenales,
seguir al cielo, guiarse por la tierra y respetar a la naturaleza. El Peseche viola a Xi'an y a Kun,
y promueve combatir contra el cielo y luchar contra la tierra. Ha saqueado arbitrariamente
los recursos de la tierra. Al final será castigado inevitablemente por el cielo,
la tierra y las leyes de la naturaleza. Hay un dicho chino que dice, no conoces la cara
verdadera del monte Lu, porque estás parado sobre él. Como pequeños seres diminutos en el enorme
universo ilimitado, la humanidad nunca será capaz de entender la estructura completa del universo.
Desde Aristóteles y Newton hasta Einstein, muchos creen en la existencia de una ley
predominante en el universo. La humanidad nunca dejó de buscar la verdad del universo con distintos
métodos. Además de la investigación científica, la religión, la fe y la cultivación interna han
sido siempre métodos que la humanidad ha utilizado para descubrir los misterios de la vida y del
universo. Los verdaderos científicos tienen una visión muy amplia sobre el universo y no niegan
lo desconocido utilizando la limitada ciencia actual. El renombrado científico Newton, en su
libro primordial Principios de la Matemática, publicado en 1678, explica en detalle los
principios de la mecánica, de la formación de las mareas y el movimiento planetario, y calcula
los movimientos del sistema solar. Newton, que alcanzó tan grandes logros y honores, dijo en
varias ocasiones que su libro era una mera descripción de fenómenos superficiales y que
él no se atrevía en absoluto a hablar sobre el propósito ulterior de Dios al crear el universo.
En la segunda edición de Principios de la Matemática, en expresión de su fe,
Newton escribió, este bellísimo sistema de sol, planetas y cometas sólo puede provenir de la guía
y el dominio de un ser inteligente y poderoso. Así como un hombre ciego no tiene idea de los
colores, nosotros no tenemos idea de cómo el Dios que todo lo sabe, percibe y entiende todas las
cosas. El Diario del Pueblo publicó las siguientes declaraciones en un artículo titulado, Defender
la Ciencia y Destruir la Superstición, el 21 de junio de 1999. La historia de nuestro
Partido Comunista es una historia de defensa de la ciencia y destrucción de la superstición. La
evidencia demuestra que la visión científica marxista es un arma poderosa de pensamiento
Basado en su absurdo entendimiento del mundo, el Partido Comunista alega ser la encarnación de la
ciencia y la representación de la verdad. Aboga por cosas que se ajustan a su estrecha teoría y
califica todo lo que está fuera de sus teorías como falso o supersticioso. Ya sea una forma
diferente de pensar, un nuevo aspecto en el campo científico o una religión con varios miles de
años de historia, el Partido Comunista las ataca, condena y censura hasta impedirles seguir existiendo.
El Partido Comunista ruso solía criticar la teoría de la relatividad, la teoría cuántica y la teoría
del universo. Al tomar el poder en 1949, el Partido Comunista chino siguió de cerca a Rusia y
demolió las teorías antimarxista o antileninista. El pensamiento político de muchos profesores sobre
la diferencia de clases fue severamente criticado porque entraba en conflicto con los lineamientos
oficiales del gobierno. El 29 de junio de 1952, el Diario del Pueblo publicó un artículo anunciando
que la teoría biológica del genetista ruso Michurian era de naturaleza proletaria, mientras
que la teoría genética de Morgan, ampliamente reconocida en la comunidad mundial de biología
de la época, fue acusada de idealista, reaccionaria, patrocinadora de la clase capitalista, falsa
ciencia y hasta de fascista. Durante el gran salto adelante en 1958, la ideología imperante se resume
en el refrán, cuán osados sean los hombres, así de productiva será la tierra. Este dicho fue
considerado como la verdad y cualquier experto que pensara de forma diferente era atacado y
criticado despiadadamente. Hoy, la ciencia médica moderna, las investigaciones sobre el alma, las
investigaciones reflexivas sobre la evolución y otros campos científicos nuevos alrededor del
mundo han sido denunciados como falsa ciencia y están siendo suprimidos y atacados en China
porque no corresponden con la doctrina comunista. La ciencia es un medio para que la humanidad
explore la naturaleza, no obstante, el partido comunista chino ha utilizado muchas maneras de
monopolizar y manipular la ciencia. Esta manipulación será en todo el sistema, desde la
educación hasta la investigación científica. Ha asfixiado la creatividad de la gente china y su
pensamiento independiente, su espíritu para investigar lo desconocido y su coraje para
reflexionar sobre las teorías tradicionales. Durante miles de años, la fe ha sido la experiencia de la
humanidad y el medio para entender la relación del hombre con el universo. La fe debería estar
más allá de la dirección de un partido político. El partido comunista cree en el materialismo y el
ateísmo, lo cual se opone a la creencia tradicional de la humanidad. La fe de la gente en Dios era un
obstáculo para el partido comunista para promover el comunismo, por ello, ya desde su establecimiento,
el partido le ha tenido un terrible miedo a la fe ortodoxa. Por eso acusó a la religión de ser el
opio de las masas que la entumece ante la verdad. El partido comunista obliga a la gente a creer que
un ser humano no es más que un animal superior que puede hablar y usar herramientas. Afirma que no hay
ningún Dios, ningún Buda, no hay vidas pasadas, no hay vida después de la muerte y que no hay una
retribución por las cosas malas que uno hace. Sin excepción, cuando el partido comunista tomó el
mando, a fin de reforzar su poder, los líderes del partido se deificaron. Una frase común era,
el presidente Mao es el gran salvador de la gente, el partido comunista es como el sol,
ilumina todo lo que toca. Sin embargo, la gente que realmente cree en Dios no considera a los
líderes políticos como dioses. Así, la fe ortodoxa también plantea un serio desafío a la política del
partido comunista de mantener a la gente en la ignorancia. Desde que el partido comunista chino
asumió el poder, ha destruido templos, quemado escrituras, perseguido a sacerdotes y monjes,
y enviando a miembros del partido a infiltrarse en las organizaciones religiosas y tomar puestos
de líderes religiosos. Ha recurrido a la violencia y a la prisión para obligar a la gente a que primero
adore al partido comunista y luego a Dios o a Buda. Paso a paso, en los grandes movimientos
políticos de décadas pasadas, los líderes del partido comunista han sido retratados como dioses,
mientras que la fe recta que existía en la mente del pueblo chino, que fue transmitida durante miles
de años, fue destruida. Cuando los dioses creados por el hombre revelaron sus verdaderos rostros,
y los chinos perdieron el halo divino en sus mentes, lo que quedó en China fue un enorme
vacío espiritual. Después de ser engañados y aplastados sus ideales, la generación china de
ancianos, luego de décadas de pérdida y dolor, los han llevado a dudar de todo. Mientras que
la generación más joven rechaza la fe, la búsqueda incesante de comodidad material y
una actitud deshonrosa hacia la vida han destruido las restricciones morales del
pueblo chino. El partido comunista no sólo ha destruido la vida y las propiedades de la gente,
también se llevó la moralidad y el alma de la gente de China, que ha sido transmitida por miles
de años. Como un espectro maligno que se opone a la naturaleza, al cielo, a la tierra y a la
humanidad, el partido comunista no tiene ninguna rectitud. La repetida violencia y mentiras han
seguido el mismo patrón, las posturas e interpretaciones siempre cambiantes. El infame
comportamiento de prenderse de todo para luego taladrar el hueso y succionar la médula, y la
feroz intención de destruir los principios rectos del cielo, de la tierra y del mundo humano. Todo
ha sido hecho para mantener la vida de este espectro perverso. El partido comunista se hace
enemigo de todo el universo. A causa de esto, desde el principio está condenado a ser golpeado
por una crisis tras otra, y está destinado a ser eliminado por el universo. Como dice el primer
párrafo del manifiesto comunista, todos los poderes de la vieja Europa han establecido una
santa alianza para exorcizar este espectro. En China, el partido comunista ha tenido la misma
experiencia. Desde el incidente de Mari y la purga del partido el 12 de abril, hasta ser sitiado
cinco veces en áreas controladas por el KMT, y finalmente obligados a retroceder en la larga
marcha. El PSC siempre afrontó el riesgo de ser eliminado. Un movimiento político tras otro,
desde que el PSC tomó el poder, a la denominada reforma económica donde abandonó completamente
la teoría del socialismo. No son más que batallas que tuvo que dar el partido comunista, al
enfrentarse a crisis de vida o muerte, una y otra vez. Hoy, el comunismo ha fracasado en todo el
planeta. Jiang Zemin, es líder del último régimen comunista de peso que queda en el mundo. Declaró
ante un corresponsal del Washington Post, en marzo de 2001. Cuando era joven, creía que los
ideales del comunismo se alcanzarían rápidamente, pero ya no pienso así. Actualmente, las personas
que verdaderamente creen en el comunismo son pocas, y cada vez menos. Ahora, el PSC se aferra
desesperadamente a su supuesta teoría del comunismo, engañándose a sí mismo y a otros para
mantener la legitimidad de su régimen. El movimiento comunista está destinado a fracasar. Aunque el
partido comunista chino haya sobrevivido a diversas crisis, cambiando constantemente su
apariencia y dependiendo de artilugios desesperados, su inevitable condena es clara para el mundo
entero. El vasto universo lleva consigo la irrefutable voluntad del cielo, que también puede
ser llamada voluntad de lo divino, o la ley y la fuerza de la naturaleza. La humanidad tendrá futuro
solo si respeta la voluntad del cielo. Si sigue el curso de la naturaleza,
observa la ley del universo y ama a todos los seres bajo el cielo.