Las 5 Claves Esenciales para Comenzar Terapia y Transformar tu Vida | Psi Mammoliti

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17 jun 2024
Nadie sabe cómo comenzar ni qué decir en su primera sesión de terapia. En este video
te cuento todo eso que necesitás saber para empezar tu proceso de terapia. Son las 3 de
la mañana y Mateo no puede dormir. Hace varios días tiene pensamientos y preguntas que no lo
dejan descansar. ¿Me gusta mi vida? ¿Cómo puedo expresar mejor lo que siento?¿Alguna vez podré
hablar de eso que tanto me duele y nadie sabe? ¿Cómo controlo mi ansiedad? Escuchó que la terapia
puede ser un camino hacia la calma, y a muchos de sus amigos les sirvió pero... ¿Cómo dar ese primer
paso? Es un mundo completamente nuevo para él. ¿Cómo encontrar al psicólogo adecuado? ¿Por dónde
empezar a hablar? ¿Y si los demás lo tratan de débil? Si alguna vez te hiciste estas preguntas,
no estás solo. Muchas personas están en búsqueda de respuestas en un mundo que parece confuso y dar
el primer paso para iniciar terapia no siempre es fácil. En este video te comparto cinco claves que
debes saber antes de comenzar terapia. Antes de ir al video, te invito a que te suscribas
a este canal para enterarte de más videos como este. Podés dar click en la campanita y sobre
todo compartir este video con quien creas que puede parecerle interesante. Si creés que la
terapia puede ayudarte, pero no te animás a dar ese primer paso, prestá atención a estas cinco
claves a tener en cuenta antes de comenzar, vamos a sacarnos todas las dudas. Clave número uno:
saber cuándo es importante empezar terapia. Si estás atravesando un proceso de mucho dolor y
aunque lo hables con tus seres queridos no te vas sintiendo mejor, si tenés hábitos que
te hacen daño y no sabés cómo cambiarlos, si te sentís atrapado en un círculo sin salida
repitiendo siempre la mismas situaciones, si tus pensamientos catastróficos ocupan gran parte
de tu vida y no te dejan disfrutar, si estás atravesando cambios importantes como rupturas,
pérdidas, mudanzas o nuevos trabajos, puede ser entonces un buen momento para empezar terapia. A
veces necesitamos una ayuda externa que nos dé herramientas para afrontar los desafíos de la
vida. Si algo de todo esto te pasa, la terapia puede ser un lugar seguro para ir encontrando
formas más saludables de pensar, sentir y actuar. Una vez que identificamos cuándo es el momento
indicado para comenzar, vamos a la clave número dos: dejar atrás los mitos sobre la psicoterapia.
"La terapia es para personas con problemas" "Para que sirva tenés que estar sufriendo, no tiene que
ser interesante o entretenida" "Tenés que sufrir" "La terapia es para débiles que no pueden resolver
sus problemas solos" "La terapia es eterna, larguísima, dura años y años... Sí o sí". Si
alguna vez escuchaste una frase parecida, tenés que saber que estos son solo mitos. En terapia se
habla de problemas complejos pero también se nos ayuda a lidiar con la vida cotidiana. Nos lleva
a conocernos mejor a nosotros mismos y eso mejora nuestra calidad de vida. No es un espacio aburrido
donde solo vamos a llorar. El humor, de hecho, es súper importante para la salud mental y una
terapia puede ayudarnos a resolver problemas y ser divertida al mismo tiempo. Ahora, sí, se necesita
coraje para empezar terapia. Significa que somos valientes, que nos importa resolver nuestros
problemas a conciencia, que nos importa mejorar, sentirnos bien. En terapia nos encontramos con
nuestros miedos y heridas. Las miramos de cerca y tomamos las riendas para construir algo mejor. El
tratamiento además no tiene por qué ser para toda la vida. Depende de las metas que te propongas y
se van conversando junto con tu terapeuta para ir viendo la evolución. Clave número tres:
reconocer que hacer terapia te beneficia directa y profundamente. Es decir, entender que un espacio
de terapia es muy valioso. "¿Y para qué sirve la terapia?" "Mis amigos me dan buenos consejos,
de última si me pasa algo lo hablo con ellos" "No hay nada que ya no sepa de mí, ¿para qué voy a ir?
Voy a perder el tiempo". Si alguna de estas frases pasó por tu cabeza, dejame contarte alguno de los
beneficios que la terapia puede brindarte, y que otros espacios no te pueden dar. Uno:
permite el autoconocimiento. La terapia es un viaje a nuestro mundo interior, nos ayuda a
conocernos y a entendernos mejor de maneras en las que no podríamos encontrar en otros espacios. Dos:
nos ayuda a reconocer las emociones, sirve para ir poniéndole nombre a lo que sentimos.
Identificar nuestras emociones para saber por qué están, cuál es el sentido,
qué nos quieren decir y, por ende, qué podemos hacer con ellas. Esto, está demostrado, que reduce
significativamente la ansiedad y el estrés. Tres: mejora la calidad de los vínculos. La terapia nos
da herramientas para comunicarnos mejor, nos ayuda a construir vínculos mucho más saludables. Cuatro:
ayuda a explorar tus metas. Nos impulsa a descubrir nuevos objetivos. Al saber nuestro
propósito de vida podemos orientar nuestras decisiones en esa dirección. En general, nos
cuesta encontrar los momentos para realmente mirar hacia dentro y preguntarnos por nuestras metas de
vida. La terapia es ese espacio. Conocer hasta dónde queremos ir, qué queremos hacer, nos ayuda
a tener una vida que valga la pena ser vivida. Cinco: desarrolla habilidades de afrontamiento.
La terapia nos da estrategias para poder afrontar los desafíos de la vida. Aumenta, o nutre, nuestra
caja de herramientas para sentirnos más seguros de nuestras capacidades. Clave número cuatro:
saber buscar a un terapeuta. Y acá la pregunta del millón: ¿cómo encuentro al terapeuta adecuado
para mí? ¿Dónde lo busco? ¿Cómo tiene que ser? ¿Le tengo que preguntar algo? Hay un mar de opciones:
online presencial, psicoanalistas, cognitivo conductuales, especialistas en trauma o en
trastornos de la ansiedad... Miles de corrientes y escuelas terapéuticas. Es habitual no saber
cómo elegir. Algo que hay que saber es que el terapeuta juega un rol fundamental en el
proceso psicológico. Hay estudios que dicen que el 80% del éxito terapéutico depende de
la relación que entablamos con nuestro psicólogo. Eso hace que elegir a alguien que nos haga sentir
cómodos y seguros es la clave. Para empezar, podés preguntarte si preferís que sea hombre o
mujer. Algunas personas se sienten cómodas con un género y eso ayuda a que la terapia fluya
mejor. También es importante saber si buscás una terapia virtual o presencial porque esto
hace que las opciones se vayan reduciendo. Podés seguir investigando. Preguntale a tus conocidos
si tienen a alguien para recomendarte. Ahora, tenés que saber que más allá de que la terapia
haya funcionado para un conocido tuyo, eso no necesariamente va a funcionar para vos.
Porque el vínculo con el terapeuta es eso: una relación. Cuando te contactes con ese terapeuta
no tengas miedo en hacer preguntas sobre su forma de trabajar, por ejemplo. Su corriente terapéutica
y sus honorarios, por supuesto. Cuando coordines la primera entrevista, contale tus preocupaciones
y tus objetivos. Prestá atención a cómo te hace sentir: ¿me siento escuchado? ¿Estoy cómodo? ¿Me
presta atención? ¿Responde a mis dudas? ¿Siento que puedo expresarme sin ser juzgado? Encontrar
al terapeuta adecuado lleva tiempo y paciencia. Es un camino, pero no te desanimes. Tu salud
mental necesita el mejor cuidado posible y la relación terapéutica es la gran clave para el
éxito terapéutico. Clave número cinco: el protagonista de la terapia sos vos. "El
psicólogo me va a decir qué tengo que hacer con mi vida" "Busco a alguien que solucione un poco
mis problemas" "Si en el primer mes no me siento mejor, dejo la terapia". El terapeuta que elegimos
es muy importante pero no es el protagonista de la terapia. El verdadero protagonista de la película
sos vos mismo. Imaginá a la terapia como un viaje en barco: vos sos el capitán y el terapeuta es un
navegante que ya conoce el camino y te va dando herramientas, mapas y orientación. Pero sos vos
quien decide la dirección hacia donde va el barco y cómo llegar ahí. Como cualquier viaje,
la terapia puede presentar obstáculos. Necesitás paciencia y coraje para seguir adelante a pesar de
que las cosas se pongan difíciles. Cada desafío superado te acerca a una vida que valga la pena
ser vivida. Te ayuda a crecer, a aprender y a tomar el control de tu vida. ¿Estás listo para
subirte a ese barco? Contanos en los comentarios cuál de estas cinco claves vas a tomar para
animarte a dar ese primer paso. Y si tenés alguna otra clave que te haya servido para comenzar
terapia, también dejala en comentarios porque hay muchas personas que se van a ver beneficiadas de
leerte. Pero pará, pará, pará... No te vayas todavía. Antes de irte dale like a este video,
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que eso. Si te gusta el contenido que hacemos en Psi Mammoliti, podés escuchar Psicología Al
Desnudo, nuestro podcast y compartirlo con las personas a quien creas que les puede servir.
[Música]
