Aquí estamos de nuevo en una nueva animal-brutal entrega de mis anécdotas, doble de nuevo, de mi surrealista vida, siendo que esta vez, la temática es bastante "picarona", -digámoslo así-, conmigo como protagonista y con mis padres como protagonistas secundarios de lujo.
Sí, ya sabéis que no soy nada amigo de la gravedad terrestre, tanto externa, por mis caídas, como internas (ya sabréis en el transcurso del vídeo a qué me refiero), y que tienen dos hechos que ocurrieron cuando tenía 10 y 20 hechos.
Aunque pudiera parecer que no están relacionadas, lo están porque hay un nexo muy, muy, muy claro de unión, y al respecto de ambas, sólo puedo decir que ninguna de las dos debió ocurrir JAMÁS.
Pero el destino quizá algo personaje de cada uno está ligado a momentos quizá algo, o mejor dicho MUY personajes para algunos de los seres que habitamos este lindo planeta.
Sí, efectivamente, hay momentos de bochorno vividos, de cálculos mal planificados, y sobre todo de marrones vividos que he decidido ya por fin revelaros a todos vosotros porque fueron inolvidables. Espero que os guste mucho este vídeo.
Hola, muy buenas tardes a todos y bienvenidos a un nuevo programa del canal de Vicente Fuentes
y de la web ufopolis.com, sí. Bueno, hoy tengo un programa para vosotros
especial porque, bueno, estoy a punto de pirarme al congreso de ufología internacional de
Madrid que se llama CONTAT y ahí voy a hacer unas cuantas actividades, pero me he decidido
a contaros un par de anécdotas de las mías que, voy a decirlo bien claro desde el primer
momento, nunca deberían de haber ocurrido. Vamos a coger nuestra máquina del tiempo,
espero que nuestros amigos del algoritmo de YouTube se porten en condiciones porque el
tema que voy a tratar es más bien del tipo sexo y eso que nunca se ha hablado en condiciones
en mi canal de esa movida, ¿no? Y bueno, pues a esos señores no les gusta el tema,
pero bueno, va a ser algo bastante, bastante pues natural y sobre todo personaje. ¿Por qué?
Porque, bueno, el protagonista de ambos eventos soy yo. En este caso, en el segundo evento hay
dos protagonistas que son mis padres que son actores secundarios de la situación, pero que,
bueno, observaron todo lo que fue el incidente, podemos decir desde un punto de vista más que
brutal y o animal brutal. Tenemos que cogernos esa máquina del tiempo y tenemos que irnos a
mis 18 años, yo me parezco prácticamente a John Lennon, soy un tío pues que soy bastante fiestero,
la verdad, todo eso lo compagino, por supuesto, con mis actividades del tipo paranormal,
y además estoy estudiando química en la universidad, pero soy virgen y no me ha llegado
la primera vez todavía. Cosas de la vida, ¿no? Pero vaya, estoy conociendo a una amiga de mi
hermana a la cual la tenemos que llamar Christy Shirley, ese era el mote que tenía en aquellos
momentos y, claro, pues tengo que ponerlo, ¿no? Christy Shirley, brutal, ¿no? Y, bueno,
pues conozco a una amiga suya y la cosa parece que va viento en popa, muy bien. Parece que la chica,
pues yo a ella le gusto, ella me gusta a mí, muy bien. Tengo alrededor de unos 18 años,
más o menos, bueno, 19 años, por ahí, y mi casa se ha quedado sola. Es de esos instantes de tu
vida que dices, pues yo creo que lo mismo la chavalada, pues le va el rollo del tema y,
seguramente, ella esté pensando lo mismo, porque conoce a mi familia desde hace muchos años. Mis
padres son funcionarios y llegan a las 3 en punto todos los días y, bueno, pues nada, me subo a la
chavalilla y vamos a mi cuarto, un cuarto personaje donde los haya, por supuesto, y en donde, bueno,
pues hay una cama y, bueno, pues resulta que hay un tiempo que se está acabando porque mis padres
llegan y nosotros casi no hemos empezado. Entonces, bueno, pues nos ponemos manos a la obra, bien
sabéis de lo que estoy hablando y el tema es que yo, desde mi perspectiva, observo el típico corcho
que tenemos para poner chinchetas cuando somos adolescentes y ahí tengo un, bueno, un cromo que
siempre me había hecho gracia, no sé realmente por qué lo había tenido, pues ahí durante toda mi vida,
pero resulta que, pues el cromo que estáis viendo ahora mismo en pantalla, del entrenador del
Sporting de Gijón Bert Jacobs, pues es que me había hecho gracia porque su cara me había parecido, pues,
curiosa y siempre lo había tenido ahí, como, bueno, pues esas cosas persons que haces en tu vida, bueno,
pues, le tenía ahí y, claro, yo estaba ahí en el tema, pero también estaba Bert Jacobs observándome
con su cordial sonrisa y el tema es que, no sé yo si nos va a dar tiempo, señorita chabalina, amiga de mi
hermana y la chabala, sí, sí, venga, venga, adelante, adelante y el tema es que, bueno, pues me pongo en este
caso, bueno, pues, en lo que sería, pues, en una situación en donde no viese a Bert Jacobs, ya que me estaba
desconcentrando, este buen hombre, que, por cierto, llegaba a los entrenamientos de fiesta, aquí el colega, ¿no?
Y, bueno, pues, veo que tengo las baldas para poner los típicos muñequitos, ¿no? Pues, yo una de esas baldas la tengo aquí y,
bueno, pues, yo estoy viendo a la chabala y la balda la tengo aquí. Evidentemente hay movimientos, estamos
hablando del tema, pero yo entiendo que es que no nos va a dar tiempo y hay como una vocecilla dentro de mí que me está
diciendo, oye, tío, deberías de parar ahora que puedes porque se te va a ir la situación de las manos. ¿Qué creéis que
ocurrió? Que, de repente, escucho las llaves de mi puerta y yo, evidentemente, se me para el tiempo y pasa lo que sería un
arbusto de estos de las películas del oeste dentro de mi cerebro y, pues, digo, no puede ser, mis padres me van a pillar con las
manos en la masa, además, en el tema. Mis padres. Y salto para atrás, claro, salto para atrás porque, claro, porque tenía que vestirme
a toda hostia. ¿Y qué creéis que ocurrió? Evidentemente, esa maldita balda amiga de la gravedad terrestre, y yo no soy amigo de la
gravedad terrestre, pues, seguía ahí. Era de madera. Dura. Madera dura. Y, claro, pues, como era absolutamente lógico, pues, mi cerebelo, mi
cráneo, mi cabeza, se estampó brutalmente contra aquella maderilla que tenía yo aquí y que, además, si hubiese tenido algún tipo de
voz, pues, me habría estado esa madera avisando. Vicente, te vas a dar conmigo porque van a venir tus padres y te vas a dar una hostia que jamás
olvidarás. Y, efectivamente, pues, claro, pues, yo cogí, me di la hostión padre y, bueno, pues, venían mis progenitores y yo, pues, me dolía un montón
lo que era, pues, la cabeza. A la chavala sí que le estaba dando tiempo a vestirse, pero yo me tenía que buscar todo lo que era mi ropa, ¿no? Y todo eso con un dolor
de la hostia impresionante en lo que era, pues, esta zona de mi cuerpo. Yo sabía que me había dado una leche bastante fuerte. Sabía perfectamente que me
dolía y, además, sabía que aquella leche no era como las típicas leches que estoy acostumbrado a darme, pues, ya sabéis que, bueno, pues, incluso en los
círculos de las cosechas me daba leches con el suelo. Bueno, pues, yo siempre me he caído y siempre me he dado golpes y, además, mis colegas los han visto
y, pues, siempre, pues, siempre he acabado dándome, pues, el golpazo mayor del reino. Y entonces, efectivamente, pues, busco la ropa y voy al encuentro de ellos para que ellos no me
encuentren en el tema y en mi cuarto porque, claro, había ruido. Y entonces mis padres dicen, mi hijo, ¿qué le estaba pasando a mi hijo? Voy a su cuarto. Y yo quería encontrarme con ellos en el salón.
Cuando era lógico. Y mis padres lo sabían, porque, evidentemente, no son tontos, claro, ¿no? Y entonces, pues, salgo a su encuentro medio vistiéndome, con las pantuflas, con un dolor de cabeza acojonante.
Hijo, yo, yo, espérate, que busco el agua oxigenada y yo, nah, esto es, esto es cualquier cosa, no te preocupes, papá, papá, y ya sale la otra, ¿no?
y tal, ¿no? Y ahora ya soy pequeño, hemos cogido la máquina del tiempo, nos vamos al pasado.
eh, que, vaya, pues, eh, que, que es muy, muy habitual también en España, ¿no? Churros y porras y no sé qué.
Y entonces, mmm, nos mandaban, básicamente, mi hermana era más pequeña, y me mandaba a mí, por las mañanas, a por churros.
mmm, por el camino, por el camino, pues, es que se, se movían, mmm, como que tenían un cierto bamboleo, mmm, y digo, pues, qué curioso fenómeno, ¿no?, mmm, ¿qué estarían haciendo los adultos ahí dentro?, mmm
y, mmm, había como dos puertas de separación, con armarios entre medias, y, bueno, pues, mi hermana y yo dormíamos, pues, aquí, en una cama ella, aquí, y yo aquí, en un pasillito
Pues, los preliminares empezaron un poquito antes de tiempo, y yo tenía que ir al servicio, pero, claro, tenía que pasar por lo que era la parte de mis papás
Y yo escuchaba como cierto, mmm, no sé si bamboleo, pero buenas sensaciones en la parte de mis papás
Y, entonces, bueno, yo empezaba a darme cuenta de que quizá ellos estaban como en la movida
Y, mmm, estaban como empezando a calentarse, y, claro, mmm, a lo mejor no se habían dado cuenta de que yo aún estaba en la caravana
Y el problema era que yo tenía que ir al servicio y tenía que atravesar lo que era su parte y, pues, salir por la puerta hacia la casita de madera, pues, que estaba adosada a la caravana
Háztelo encima y ya está, no pasa nada, tío, pero me resistí, me resistí a esa mierda, valga la redundancia, y dije no, y, entonces, dije, bueno, pues, mmm, lo hago en el servicio del centro y ya está
Pero, claro, no había papel ahí y, bueno, o si lo había, yo no lo sabía y no había, no era buen plan, y digo, bueno, pues, mmm, abro la ventana que está encima de la cama de mi hermana, me tengo que subir a la cama de mi hermana sin despertarla
Y, entonces, claro, dije, venga, tío, venga, tú no mires, no mires y, en cámara lenta, abre la puerta de la caravana y métete la carrera de tu puta vida y llega al servicio de la caseta que tenemos adosada a la caravana
Estaba cerrada y, en la carrera de no querer verlo, pero, estar giñándome a muerte, pues, de repente, quería abrir esa puta puerta y lo que hice fue no encontrar el pestillo y hacer, darme una leche impresionante
Pero, claro, aquello, aquella anécdota me esperó y, bueno, pues son dos anécdotas sexuales que tengo en mi vida y que, bueno, que espero que los señores de YouTube censores brutales no me desenchufen de aquí, ¿no?
Y, pues, pero, pero bien, pero al final llegué bien, llegué bien y todo bien y, tal, y, bueno, pues, aquello no se habló y les jodí, evidentemente, lo que es el polvo a mis padres, pues, eh, lo jodí, eh, sí, nunca jamás se habló de eso
Aquel marrón no me lo quita nadie y aquella leche con la puerta tampoco me la quita nadie y, bueno, pues, eh, eh, la amalgama de, de, de carne la vi, yo no sé que vi, pero vi algo
Y, bueno, pues, puedo decir que fue uno de los primeros avistamientos, eh, extraños de mi vida, en este caso fue físico y de seres humanos, no fuera, no de fuera de la tierra ni de leches fritas y tal y la verdad es que fue, eh, acojonante todo
Pero, bueno, espero que os haya gustado este videoprograma, que os haya parecido divertido y no muy, eh, bestial de ser escatológico y todo eso, pero, bueno, ya después de mea mierdas creo que no hay nada
Hasta pronto