Poder Personal®. Resumen del Libro | Horacio Marchand - El Podcast

Horacio Marchand
1 seguidor
28 oct 2024
¿Admites la posibilidad de que puedes llevar una vida diferente o mejor?
Hoy. Ya. A partir de donde estás y con lo que tienes. Enfrentarse a uno mismo requiere resolución y atrevimiento. Adelante: no hay que esperar a nada ni a nadie.
Alimenta, crece y detona tu Poder Personal.
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Y nuevamente les agradezco muchísimo sus escuchas, sus atenciones, sus mensajes,
y hoy quiero hablar de poder personal. ¿De dónde viene esta idea de poder personal? ¿Cómo fue que
se fue presentando en la psique? ¿Fue evolucionando? ¿Y cómo fue que se fue desplegando este concepto
por sí solo mientras lo escribía? ¿Qué es? ¿Cómo se consigue? ¿Cómo se pierde? ¿Y por qué es
importante pensar en términos de nuestro propio poder personal? De este concepto, de este libro,
que ojalá que lo compren, pero si no lo quieren comprar, escuchen este podcast porque les voy a
soltar casi todo aquí y espero que les sirva a alguien. Primero saludo, pues aprecio y primero
aprecio y luego saludo a los 58 países en promedio que nos escuchan en cada podcast.
Guau, pues gracias. Hay países exóticos como Arabia Saudita, hay un ruso o algún hispanoparlante
ahí en Rusia, Bosnia, Aruba, Rumanía, si me está escuchando a lo mejor es Esdana, Islandia, Angola,
Egipto, Luxemburgo y obviamente pues los campeones en escuchas pues son Norteamérica, NAFTA, el TMEC,
que es este Canadá, Estados Unidos y México. Les agradezco, me alaga muchísimo que estén
conectados aquí en este podcast. Aquí está el libro Poder Personal. Voy a hacer un resumen de
qué es, cómo se pierde, cómo se obtiene, cómo se mantiene y por qué es importante pensar en nuestro
poder personal. Y particularmente hago una mención para la gente que me escribe sus notas. Hay unas
notas muy bonitas, muy emotivas, de repente una que otra mentada de madre, esa también se aprecia,
críticas, sugerencias, pero sus escritos los leo absolutamente todos y se los agradezco de
corazón que se tomen el tiempo. ¿Qué no es tener poder personal? No tener poder personal significa
una persona que vive en la reacción, que es instintiva, que de repente brincotea y no tiene
control sobre sí. Una persona reactiva no es una persona creativa y siempre está atrapada en la
reacción. ¿Quién no tiene poder personal? Alguien que tiene alguna adicción autodestructiva está
erosionando su poder personal. No tiene poder personal quien está tomado por los convencionalismos
sociales, por el copichismo, por el me too, por querer ser, por querer tener. Tampoco tiene poder
personal alguien que no tiene clarificados sus objetivos, que no se enfoca a lo valioso y anda
nada más pensando en lo caro. No tiene poder personal el que vive comparándose, el que quiere
a toda costa pertenecer en lugar de ser. ¿Cuándo fue que me topé con este concepto? Bueno, pues
ayer cumplí 63 años, gracias también por sus felicitaciones, y a los 22 años, hace 41 años,
me dio una depresión de dos años y medio. Les aclaro que me gradué de 20 años, saqué misión
honorífica, fui presidente de la carrera, de la generación, chico maravilla, y no lo digo para
presumir tanto, sino para contrastar de cómo de repente un buen día, como a las 4 de la tarde,
empecé a lagrimear terriblemente. Me entró una depresión, no sabía qué era eso. Las personas
que me escuchan que han tenido algún tipo de depresión, mi simpatía para ellos o para ellas,
pero en esencia hagan de cuenta que te desconectan la corriente. Estaba tirado en la cama sin ningún
tipo de poder personal, no tenía hambre, lloraba entre 4 y 7 de la tarde, no sabía siquiera qué
estaba pasando. Y ahí fue donde dije, oye, pues, ¿cómo si jugué con todas las reglas? Estudié,
me apliqué, no tengo vicios. ¿Por qué de repente me pasa esto? ¿Qué diablos es esto?
Y bueno, pues, era una depresión. En su tiempo no se diagnosticaba. Se pensaron
muchas cosas alrededor de mi estado. Me entró la duda tremenda personal, la confusión existencial
y una cantidad de cosas que narro aquí en el libro, algunas muy espeluznantes y escalofriantes.
Y ahí fue el comienzo de decir qué es esta fuerza, que ahora le puedo llamar chi,
como le llaman los chinos, que es esta energía vital que corre por nosotros y que de repente
se puede ir. Y bueno, pues, ahí me mandaron a estudiar médicamente, me hicieron estudios
de todos tipos, de todo a diestra y siniestra, a 360 grados, y resulta que el muchachito estaba
en condiciones perfectas de salud, pero sin ningún tipo de poder personal. Y ahí empieza
este viaje, ahí empieza este reconocimiento de la importancia de que se notan las cosas
solamente en la ausencia. De ahí narro y concluyo lo siguiente. Número uno, vivimos atrapados.
Y espero que salgamos aquí para clarificar y enunciar que mi tesis es que vivimos atrapados.
Vivimos atrapados y se nota, les voy a decir cómo, porque a pesar de que el mundo avanza en agua
potable, en reducción de mortandad infantil, en reducción de madres que mueren al parir,
en nivel socioeconómico, en ingreso per cápita, en reducción de pobreza extrema,
todos los índices externos van en ascenso, pero todos los índices internos, depresión, alcoholismo,
abuso, violencia intrafamiliar, abuso infantil, violencia, asesinatos, drogadicción, y síganle,
todos van a la alza. Y como dicen los norteamericanos, what is wrong with this picture?
Porque si estamos en la pinacle de avance socioeconómico, estamos tan fregados,
tan jodidos en la parte interna emocional y nos la pasamos sufriendo, doliéndonos en silencio,
en secreto, en el closet, sin comprender por qué. Y ahí están los números, ahí está la data,
y búsquenla. Mientras el mundo va para arriba, en lo individual vamos para abajo. Entonces,
el sistema, ahorita ya estoy entrando al tema de vivimos atrapados y estoy en un subinciso que
viene aquí en el libro, que digo que el sistema nos absorbe, el sistema nos captura,
el sistema nos mete a un reto constante de ganar dinero, de comprar, de tener, de poseer,
de pertenecer. Y esto lentamente nos va carcomiendo por dentro, nos va quitando poder personal,
porque estamos viviendo bajo estándares externos, incorporados y diseñados por otros,
no por nosotros mismos. Entonces, el sistema nos absorbe y esto tiene varios subincisos.
Estamos atrapados por la evolución, en el sentido de que a la hora que crece la abundancia económica,
crecen la obesidad, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, comemos de más,
bebemos de más, hacemos de más, gastamos de más. Estamos saturados, cansados de tantas metas,
de perseguir variables externas y francamente agotados. Y cuando nacemos, introyectamos.
Aquí explico en el libro que es introyección, pero en esencia hagan de cuenta que agarran un chip,
lo insertan y desdoblamos el guión. Vivimos guiones introyectados, incorporados y diseñados
por otros. Por ejemplo, trabajamos 50 años en la vida, algunos nos obligan a ponernos corbatas,
que por cierto están muy chistosas las corbatas, te aprietan el pescuezo o el cuello,
se te ve la papada, son rojas y la gente se uniforma, te estandarizas en lugares como Monterrey,
que son calientes, ves a la gente muy trajeada y con la gota derramándose de sudor aquí por la nariz
y se detiene la gota en la nariz, no sabes si se va a caer o no se va a caer. Estamos trajeados
en esta ciudad que hace tanto calor, la cultura occidental inventa el traje, inventa los 50 años
y ya cuando estás viejito o estamos viejitos, cansados, ahora sí nos retiramos y ya no tenemos
ganas ni energía para hacer nada. Compramos una forma de vida, compramos una ambición y peor,
nos definen y nos dicen lo que es tener éxito. Y para mí el éxito es que tú definas qué es
tener éxito. Y sigo hablando en el libro sobre el precio de la tribu, del precio tan alto que
pagamos al querer pertenecer y renunciándonos en el ser, el precio que pagamos en la toma de
decisiones con criterios puestos por otros. Y también estamos atrapados en una esclavitud
de lunes a viernes de 9-10 horas diarias, nos aguantamos en trabajos que no nos gustan,
data. Gallup hace anualmente una investigación mundial donde cerca del 70% de las personas que
trabajan en empresas están francamente opuestas en su trabajo o con apatía a su trabajo. Voy a
dar una plática a gente de Recursos Humanos, si Dios quiere, el próximo mes y les dije pues puedo
hablar de eso si quieren, no tengo la solución, digo aquí hay una tesis, una aproximación,
pero realmente el 30% de la gente está aceptablemente bien en su trabajo, el 70% no.
Y ahora con la pandemia hubo una tremenda renuncia masiva de gente inconforme donde
se enfrentó a lo que es estar viviendo una vida mediocre y demás. Cuando estamos entonces,
y para moverme al siguiente punto, viviendo metas que no diseñamos, bajo un sistema de
vida que no diseñamos, bajo metas externas que no cuestionamos y estamos en este camino
sin propósito, sin autoconocimiento, sin autorrealización, ¿cómo se manifiesta este
gran vacío? Y en el capítulo 2 hablo de síntomas y manifestaciones y le llamo la
escapología, el arte de la fuga, el arte de estar buscando estímulos constantemente nuevos,
también de las caricias psicológicas, comunidades de reconocimiento, que si no
las tenemos entonces buscamos caricias negativas. La trampa del deseo, le llamo
la trampa del niño chiquito que abre los regalos en el pinito de navidad,
abre uno destruyendo el moño así vorazmente y llora de emoción y avienta el juguete y se va
con otro y abre el segundo y abre el tercero y de repente se le acaban los cuatro y ve al hermanito
batallando para abrir el suyo y se va contra el del hermanito y el hermanito dice ah mira y él
llora porque quiere el del hermanito. La trampa del deseo, la eterna insatisfacción de querer más,
diferente, siempre, entonces allá. También del narcisismo, del hedonismo, el placer como un fin,
del fundamentalismo, de cómo los fanáticos, ya sea fanáticos de una idea, de una religión,
de un sistema de vida, cómo el fanatismo te diluye en lo individual y te fusiona con el colectivo.
Del ocupismo, de estoy hasta la madre, no tengo tiempo, habla con mi secretaria,
estoy muy ocupado, estoy cansado, agotado y todo ese bullshit de estar siempre ocupados
como una neurosis elegante. No, yo estoy hasta la madre, no, yo estoy más hasta la madre, es que yo
tengo mucho trabajo, no, yo tengo más trabajo. Puras fugas de cómo estamos ansiosos de reglas,
contrólenme por favor, no me dejen solo, no me dejen con la ambigüedad de la vida, con la ansiedad,
denme reglas, dogmas, introyectos, no me confundan y entonces sigo manteniéndome sobre el zombismo
que le llamo. El pantallismo, la captura que tenemos en las pantallas de cómo nos encierran
en una pandemia y nos fugamos a las pantallas, a estar siempre conectados con shots de dopamina y
estoy hablando de los síntomas y las manifestaciones de vivir una vida que no diseñamos, de vivir una
vida diseñada por otros. Y finalmente del noveísmo, nuevo, nuevo, nuevo, dame novedad porque no sé qué
hacer con lo mismo. Entonces continúo y hago una especie de resumen. Inicia a los 22 años con una
sensación de no tener poder personal, concluyo que algo está mal en el mundo en el sentido de que
avanzamos en lo material pero retrocedemos en lo individual. El sufrimiento es silencioso y es
privado y es muy muy personal y se nota en todos los índices que ya repetía, que les repito mejor
dicho, de alcoholismo, drogadicción, todos los padeceres internos van a la alza. Entonces el vivir
una vida no diseñada por nosotros nos lleva a tener una serie de síntomas y manifestaciones
que ya les mencioné y ahora me muevo a por qué nos atrapamos. Nos atrapamos porque necesariamente
en un proceso de socialización, como le llamó Freud, en ese proceso donde llegamos a un clan,
a una especie de statu quo del colectivo, nos avientan y nos tragamos las reglas de sociedad.
Es necesario pasar por un proceso de socialización, sin duda, también es necesario desarrollar el ego.
El ego empieza a formarse en la niñez donde me doy cuenta que yo quiero mi leche del biberón
sobre el biberón de la hermanita, donde empiezo a desasociarme de mis hermanos y de mis papás y
empiezo a desarrollar tan necesario ego que luego pues nos atrapamos en él. Se llama inflación. Ya
hablo de eso en el libro, la inflación del ego, el narcisismo, yo, mí, me, conmigo. Y en base a
algunos mecanismos de defensa psicológicos se activa el siguiente proceso. Ahí va. Estamos en
el capítulo 3 de por qué nos atrapamos. Primero reprimimos. Reprimimos las pulsiones originales
sobre las cuales venimos equipados. Típicamente tienen que ver con eros, sexo, deseo, creatividad,
crecimiento, fertilidad, producción, toda esta energía creativa. La líbido, como le llamaba Jung,
pero en su sentido de creatividad, no solamente en el freudiano asociado al sexo. Entonces la primera
pulsión es la del eros. La segunda pulsión es la del tánatos. Tánatos, violencia, abuso, posesión,
asesinatos, exterminio. Necesario lo primero, el eros, para la reproducción de la especie. Necesario
el tánatos para defender a la tribu, defender a nuestros seres queridos y demás. Pero lo reprimimos.
No reconocemos la envidia, no reconocemos el miedo, no reconocemos los celos, no reconocemos el deseo
sobre mujeres que tenemos cercanas porque está prohibido. No reconocemos que quiero matar a mi
jefe porque es un tóxico hijo de su pelona, pero no lo voy a matar. Reprimimos nuestro lado oscuro
bajo una premisa de que somos unidimensionales. ¿Por qué la premisa de la unidimensionalidad?
Voy a poner un ejemplo. Los dioses de antaño, y los que más he estudiado y me gustan,
son los griegos. Todos los dioses y las diosas griegas tenían cualidades y defectos. Eran muy
humanos los dioses. No hay un dios, incluido este que tengo aquí, a Hermes, el mensajero de los
dioses. Vean lo que bello está este dios, esta estatua. Pues también, no solamente era el mensajero
de los dioses, el dios de lo cripto, de lo escondido, de la hermenéutica, del origen del
equivalión de Hermes Trimegeustus, sino también el dios de los ladrones. Y le escondía cosas al
hermano y de repente espiaba a la gente. Tenía su lado humano. Cuando llega el monoteísmo y se
acaba el politeísmo, muchos dioses, el monoteísmo nos lleva a pensar y obligarnos en términos de
que Dios es solamente bondad, de que Cristo es solamente bondad. Y la maldad y el lado oscuro,
agarramos un contrato de outsourcing con el diablo y le dijimos, mira diablo, todo lo malo eres tú,
porque nosotros aspiramos a todo lo bueno. En las religiones monoteístas, la excepción notable,
sin duda, es el budismo. Krishna tiene sus cosas, pero el mundo realmente está dominado por esta
creencia de que solamente hay pureza y bondad. Y en ese sentido reprimimos, reprimimos nuestra
humanidad. Podemos reconocerla y no por eso actuar sobre ella. Después de reprimir de la complejidad
humana, de mi otro yo, de la sombra, entonces lo bloqueo y al reprimir ¿qué hago después? Proyecto
mal, mal, tu culpa, tu culpa, súper mal y empiezo a ver en otros todas las cosas que yo reprimo y
en la proyección me conozco menos todavía. Busco los chivos expiatorios, me encanta hablar de las
ovejas negras. Por cierto, oigan el podcast anterior a este, donde propongo fundar un club
de ovejas negras y de cómo, me regreso, estamos atrapados en lo que yo le llamo ganancias
secundarias, cómo nos convertimos en víctimas profesionales. Mi simpatía para las víctimas,
que hay muchas y quizás algunos de nosotros hemos sido víctimas en un sentido u otro,
pero critico a la víctima profesional, a la que vive de su victimez, a la que no quiere salir de
su victimez porque obtiene subsidios, reconocimiento, ganancias secundarias, apoyo, caricias, dinero.
Y ahí está el baquetón de 45 años viviendo con los papás, no paga el Netflix, no paga las
ganancias que se toma, no paga el Wi-Fi y ahí está. Y mamita, pues fíjate que me corrieron otra
vez del trabajo. Pobre de ti, mi hijito, y lo acaricia. Quieres que te haga un sándwich, una
pizza, tómate una cerveza de esas que no pagas y ve Netflix en la cuenta de tu papá y cosas de esas.
Entonces, aquí hablo de cómo nos acomodamos en la victimez y en las ganancias secundarias.
Después de reprimir, proyectar, negar. Más bien, después de reprimir y proyectar, negamos. Ni con
evidencia. Y les cuento algo rápido. Leon Festinger era un sociólogo que en su tesis doctoral se puso
a investigar a una lideresa en San Francisco que ella anunciaba que el mundo se iba a acabar tal
día a las 12. Entonces, pues se filtra y empieza a idolatrar a esta lideresa. Y pues estaban tan
en serio todos que empezó a dudar si el mundo se iba a acabar. Realmente estaban muy convencidos
todos ellos. Y notó que había dos grupos. El grupo cercano e íntimo, que estaba fanatizado con la
lideresa, atrapada en la gurú, y un grupo más externo que dudaba. Cuando las cosas se cercaron
al fin del mundo, la gente que estaba afuera se regresó a sus casas. Dijo, hombre, aquí hay algo
mal. Y la gente que estaba dentro del círculo regaló sus propiedades, se despidió a los seres
queridos. Literalmente dijo el mundo se va a acabar. Once cincuenta y ocho de la noche, once
cincuenta y nueve de la noche, tic, toc, tic, toc. Se pusieron a orar, se agarraron las manos y de
repente eran las doce. Y pues el mundo no se acabó. Entonces empiezan a ver todos confundidos y la
lideresa levanta la mano y dice, hermanos, gracias a nuestros rezos, salvamos al mundo. Y todos
brincan, celebran, se abrazan, lloran, salen a la calle, abrazan a los extraños, salvamos el mundo.
Y a ese concepto de reforzarte en el engaño, a pesar de la evidencia, se llamó disonancia cognitiva.
Cómo nos intercamos en creer lo que creemos, cómo las creencias nos limitan y son tan peligrosas.
De eso hablo también aquí en el libro. Y por último, nos repetimos y nos repetimos y nos
repetimos. El infierno es una maldición. La maldición es el infierno. Y nos repetimos. Hacemos
lo mismo siempre. Y lo mismo lleva a donde siempre. Y lo de siempre lleva a lo mismo. Estoy
siendo excesivamente redundante. La maldición de la repetición. Entonces, como introyectamos,
nos creemos todo, como reprimimos y luego proyectamos y luego negamos, nos repetimos y
nos repetimos y luego caemos en retroflexión. Este es el proceso de por qué nos atrapamos que
aquí viene con más detalle en el libro, pero más o menos es como se los estoy diciendo. Y en la
retroflexión es donde si no eres exitoso al adaptarte en el mundo exterior, en tener éxito,
crecer, multiplicarte, si no eres exitoso y estás siendo constantemente frustrado,
incluso porque no son tus propias metas, la energía se vierte en tu contra y empiezan las
enfermedades psicosomáticas, los procesos de autodestrucción, las fugas, los síntomas y demás.
Y ahora me muevo a la parte dos del libro. Les recuerdo brevemente que la parte uno habla de
que vivimos atrapados. Hablamos de cómo en ese atrape y el estar viviendo una vida diseñada
por otros, acabamos irremediablemente con síntomas y manifestaciones. Y luego explico
en el capítulo tres cómo es que nos atrapamos. Es de lo que justamente acabo de hablar de la
introducción, la represión, la proyección, la negación, la repetición y la retroflexión.
Y la parte dos del libro, aquí viene, es el camino de la liberación. Podemos liberarnos.
Entonces, el mundo está al revés. Vamos para arriba en los indicadores externos,
para abajo en los internos. Y ya expliqué por qué es o cómo creo yo. Ahí está mi aportación. Si
quieren trabajar sobre eso o mejorarla, encantado. Son puros acercamientos finalmente. Por qué nos
atrapamos. Y la parte dos es que nos podemos liberar de esto. Podemos soltar los síntomas,
podemos aceptar nuestras pulsiones, podemos dejar de reprimir. Y ahorita justamente hablo de eso.
Hay cinco elementos claves del poder personal. ¿Por qué le puse poder personal? Porque quiero
hacer una diferencia sobre la fuerza. La fuerza se interpreta como algo externo. El poder viene
de adentro. Voy a poner un ejemplo quizás un poco dramático. Piensen en Gandhi, en ese viejito,
flaquito, vegetariano, con sandalias, vestido de blanco, pelón, alfeñique, en kenkle. Ese
hombre derrotó al imperio británico a base de un poder personal tremendo. Ese es poder personal.
Y contrasto contra la fuerza externa. La fuerza es dominio sobre otros, el poder es dominio sobre
uno mismo. ¿Cómo podemos liberarnos? Cinco elementos claves. Primero, y aquí lo detallo
con más claridad, construyo mi plataforma personal. Ese es el principio, es la génesis.
Hablo de la vida de Toño. Pues leanla, porque narro un poco de quién es Toño. Menciono un
poco a Michael Jackson. Y defino lo que le llamo yo la plataforma, que tiene la dimensión física,
mental, emocional y espiritual. Construyo una plataforma. No hay libertad para el débil. El
débil no puede tener libertad. Se demanda un grado de poder, de fortaleza. La herramienta más
poderosa que tenemos en este mundo es nuestro cuerpo. Son procesos químicos, biológicos,
de carne y hueso. Tenemos que reforzar a la maquinaria. Si estamos intoxicados,
si estamos constantemente maltratando esta herramienta, no podemos tener la lucidez ni
la claridad. Cuiden lo más importante que tenemos, que es este proceso biológico maravilloso.
Entonces, el primero es, construyo mi plataforma. El segundo es, acepto la realidad. Es lo que es.
Las cosas no son como yo quiero que sean. Son como son. Acepto la realidad. El tercero es,
acepto la responsabilidad. Yo soy responsable de mis pensamientos, de mis sentimientos,
de mis actos y de mis consecuencias. Yo soy mi propia causa. Yo me hago responsable. Dejo de
culpar a otras, a otros, a la situación, a mis papás, a mi mamá, a mi abuelita, a mis primos,
a mis hermanos, al sistema, a la profesora, a los bullies. No, me niego a ser víctima. Acepto
la responsabilidad. Y ahí menciono el modelo de David Hawking, de la vibración. Cómo se puede
vibrar diferente. Después de aceptar, de crear mi plataforma, aceptar la realidad, hacerme
responsable, procuro y privilegio la paz. Este es el cuarto. La felicidad es una trampa. Damas,
caballeros, Juanita, Pedro, la felicidad es una trampa. Miren, ahí voy a hacer un breve paréntesis.
Sí, Aristóteles habló de ella, Sócrates, Platón, bla, bla, bla. Pero no era mainstream,
no era un tema de las masas, era un tema de los filósofos. Las masas estaban trabajando,
estaban sobreviviendo, estaban lidiando con el hambre, con la enfermedad, con el clima,
con la peste, con los enemigos. Tenemos milenios luchando para sobrevivir.
¿Cuál felicidad? La felicidad nace de la holgura, la felicidad nace del exceso. Esta botella,
yo no tengo idea cómo se construye. Alguien la construyó, la produjo. El agua, según esto,
esta viene de los montes franceses y no sé qué rollo. Pues yo no sé, pero aquí está.
Lo mismo con la lámpara, con las luces, con el micrófono, con la pluma. La holgura,
la economía de escala, la división del trabajo, la industrialización, la tecnología nos genera
holgura. Sábados, domingos, vacaciones. Y en esa holgura digo, hoy soy feliz,
seré lo suficientemente feliz. Y en 1776 se establece la Constitución de Estados Unidos,
donde dicen los derechos de todos los ciudadanos norteamericanos. Y les dice,
y tienen el derecho a buscar la felicidad, casi casi, y que Dios los bendiga. Búsquenla.
Y la peor maldición que puede haber, ya hablé de la repetición, es ser feliz,
pero no sentirse lo suficientemente feliz, de querer los regalos ahora del hermanito.
Entonces yo creo que no estamos diseñados para la felicidad. No estamos hechos para
la felicidad. La felicidad es mainstream, un invento moderno. Entonces yo propongo en este
libro que en lugar de buscar la felicidad en esos términos, estoy siendo un poco cínico,
de que aparte es una cosa muy personal, ¿por qué no procuramos y privilegiamos la paz?
Teniendo nuestra plataforma, aceptando la realidad, hacerme responsable, todo lo que sea paz,
esa vibración me acerca a ella. Y la pregunta es, ¿se puede ser feliz sin paz? ¿O la felicidad
es la paz? ¿O la paz es justamente la felicidad? No sé. Aquí está una propuesta. Identifico todo
aquello que me hace, que me genera paz. Ya hablo de la felicidad inconsciente y de la felicidad
madura. Pongo el ejemplo de una tía muy querida que por la edad ya no registra, tiene un grado
de Alzheimer, pero sonríe todo el tiempo. Y pongo el caso de Homero Simpson, que seguramente ya lo
vieron por ahí en uno de los TikToks o cosas en Instagram. Y por último, en la liberación está el
diseño de mi estrategia personal. Diseño mi estrategia personal. ¿Qué es estrategia? Estrategia
es renunciar. Esto no, esto no, esto no, esto no. Si todo es importante, nada es importante. Es así
de fácil, es así de sencillo. La estrategia personal es elegir lo valioso sobre lo caro, pocas
metas y perseguirlas. Cuando yo le pregunto a mis alumnos en la maestría y les digo, oigan, pongan
las cosas que más valoran, apunten cuatro cosas, no pongan su nombre, pásenlo, por favor, al frente
y las empiezo a leer. Nadie pone un Ferrari, un Porsche, un Lamborghini. Nadie pone tener una
esposa Barbie. Todo mundo pone paz, hijos, felicidad, estabilidad, tiempo. Entonces, con esto resumo esta
parte del libro, que hablo del camino de la liberación. Se constituye con construir una
plataforma personal, no hay libertad para el débil, aceptar la realidad, responsabilidad, andar culpando
a todos y a todas, de privilegiar la paz y finalmente de diseñar la estrategia personal.
Cierro, y ahora sí el final del libro, en un capítulo sobre el atrevimiento, el atrevimiento.
Este capítulo se lo dedico siempre a Anne de Fourmentelle, una psiquiatra francesa, que por aquí
tengo el libro, que aparte era una mujer guapísima, filósofa, súper interesante. Y bueno, ella
tiene un libro sobre el riesgo y dice que una vida sin riesgo no vale la pena vivirla. Dice
que la vida es para vivirse, que hay gente que se muere en vida. O sea, no te mueras hasta que no
te mueres, ¿ok? Y tiene un final trágico, porque después de ser influyente, ella en estas formas de
pensamiento, habla del kairos, que también lo menciono en el libro. El kairos es una palabra
griega asociada a la oportunidad. El concepto de oportunidad es bellísimo, y por ahí tengo a la
diosa Fortuna, que me está viendo desde aquí. Anne de Fourmentelle estaba en la playa, ahí en Francia,
y vio a dos niños que se estaban ahogando, y no dudó un segundo, se lanzó a rescatarlos,
muere y los niños se salvan. Entonces, a Anne de Fourmentelle le dedico este último capítulo que
se llama Atreverse, para conseguir el poder personal. Entonces, en este capítulo, pues es
atrévete a seguir tu entusiasmo, sigue aquello que te entusiasme. Es una respuesta vibratoria de
lo que quieres y te hace bien. La vibración, lo que sientes de las gentes, te está dando una
lectura si te acerca a tu fuente original o no. Tenemos un mecanismo, unos sensores fantásticos,
no tenemos a veces ni qué pensar, simplemente acercarnos donde está nuestro entusiasmo.
Atrévete a seguir tu entusiasmo. Entre paréntesis, entusiasmo viene del griego en-dentro, teos Dios,
tener a Dios adentro. Atrévete a seguir tu entusiasmo. Después, atrévete a buscar tu flow.
Hablo de Hamid, un taxista en Houston, de Bangladesh. Creo que se dice Bangladeshi,
pero bueno, Hamid es fascinante. Y miren que me da flojera hablar con taxistas y con los vecinos
de aviones y todas esas cosas, pero Hamid me capturó. Atrévete a buscar tu flow. Es un
concepto de Mijali, de un apellido impronunciable. Mijali, algo así. Búsquenlo para que vean que no
estoy. Mijali es el primero, es fácil. M-I-H-A-L-Y. Y él inventa este concepto de flow. Atrévete a
buscar tu flow. Ese lugar donde sientes que el tiempo no pasa, donde sientes que estás conectado
a otra energía, donde sientes que eres muy bueno o muy buena y floreces y fluyes, como lo dice su
nombre. Atrévete a escucharte a ti mismo más que a los demás. Atrévete a cambiar y diseñar tu historia.
Esto es bien importante. Atrévete a cambiar y diseñar tu historia. Escribe tu vida como con
hechos. Me pasó esto, me pasó lo otro, viví aquí. Y cierras la hoja. Y luego escribe tu vida como
víctima. Me hicieron, me pasó, abusaron, me cachetearon, me nulificaron. Soy víctima. Y pones
la hoja aquí. Y luego agarras otra hoja y escribes tu vida como un héroe, una heroína. Y yo vencí y
le di la vuelta y pude y salí adelante. Atrévete a cambiar tu historia y que sea una de héroe o
heroína que rompen la maldición. ¿Cuál es tu historia? Hablo de David Goggins, la síntesis
bella de qué significa una historia. Atrévete a persistir. Dile que no al no. Persiste. Llega a
lugares donde ya no hay nadie más que tú porque todos tiraron la toalla antes que tú. Persiste.
Atrévete. Atrévete. Voy a hacer un resumen breve y les quiero leer a quién le dedico este libro.
Se lo dedico a los reflexivos que se avientan y a los aventados que reflexionan. A alumnos que
enseñan y a maestros que aprenden. A los que han tocado el infierno y regresan. A los que luchan
contra lo imposible. A los perdidos que se encuentran. A los que vuelven a empezar. Y bueno,
obviamente a mis clientes y alumnos, a papá y mamá y a mis hijos Lacho, Mara y Max.
Entonces voy a hacer un resumen y con esto cierro. Y si llegaron hasta acá, pues muchas gracias. Ojalá
que les haya servido esto. Si se intrigaron por algún concepto o simplemente por repasar los
conceptos con más calma, pues se pueden meter a mi sitio de HoracioMartian.com. Ahí viene una
liga a cómo pueden comprar el libro de Poder Personal. O se pueden directamente meter a
PoderPersonal.com, que es una marca registrada y tuve la suerte de que estuviera el dominio
disponible. Y ahí viene una forma. Ya llegaron varios libros a agentes. En México es muy fácil.
Para la gente que nos escucha en esos países que mencionaba al principio y en otros,
estamos a punto de registrarlo en Amazon.com Internacional, para que si lo quieren comprar,
ojalá que por ahí sea más fácil. Entonces voy a hacer un resumen, que espero que con esto sea
coherente los conceptos que estoy queriendo comunicarles. Este libro no es una receta de
cocina, es una invitación, es una puerta, no es un destino. Y espero que simplemente sea un paso
más hacia su propio camino. Poder Personal es un concepto que viene de justamente no haberlo tenido,
no haberlo tenido por una depresión. Y mi tesis es que el mundo está al revés. Mientras hay avances
en variables externas, como las que mencioné, internamente crecen todos los índices de
autodestrucción. Hay algo que está fundamentalmente mal. Y mi tesis es que vivimos atrapados por un
sistema, por la evolución, por la familia, por la civilidad, por la toxicidad, por querer
pertenecer más que ser, por querer copiar y tener. Estamos atrapados por el espíritu de los tiempos,
el sistema capitalista. Somos esclavos de un sistema que no diseñamos nosotros mismos,
que incluso definen el éxito por nosotros, cuando el éxito es, como lo dije, definirlo nosotros.
Estamos atrapados por la eficiencia y esta sensación de vacío, de carencia, de despropósito,
nos lleva al capítulo 2, a una cantidad de síntomas y manifestaciones, la escapología.
Ahí las menciono y luego describo en la parte 3 por qué nos atrapamos,
por qué es inevitable el atraparnos. Hablo de la introducción, de la represión, de la proyección,
de la negación, de la repetición y la retroflexión. Ojalá que los puedan leer si se animan,
porque son muy interesantes cómo de repente volteamos y estamos simplemente atrapados.
Y podemos liberarnos a la parte 2, capítulo 4. Primero, construyo mi plataforma personal,
acepto la realidad, me hago responsable, privilegio la paz, diseño mi estrategia personal,
pocas metas valiosas y, finalmente, es una invitación al atrevimiento, a llegar al final
de la vida llenos de cicatrices, bien vividos, bien expuestos, bien aprendidos y abrazando
problemas nuevos constantemente. Si estamos teniendo los mismos problemas de siempre,
estamos estancados. Hay que abrazar a los nuevos problemas porque esa es una prueba
de que estamos avanzando. Cierro haciendo un contraste entre el ego y la esencia personal.
La esencia personal es el ADN de poder personal. El poder personal está conectado con la esencia.
El ego es pensamiento reactivo, la esencia es reflexivo. El ego es fuerza externa,
la esencia es poder interno. El ego quiere pertenecer, la esencia quiere ser. El ego es
materia, poder personal, en su esencia es espíritu. El ego es dominar a otros, la esencia
es el dominio sobre uno mismo. El ego es arrogante, la esencia es humilde. La humildad siempre te hará
un gran alumno. El ego es autoengaño y la esencia es realidad. Bueno, pues gracias que me escucharon
y quizás llegaron hasta acá. Ojalá que se animen y ya estoy trabajando en algunos seminarios que voy
a hacer sobre poder personal, en algunas clases que voy a dar sobre poder personal y ojalá que
les sirvan. Gracias que me ven muchos en YouTube, en Instagram, en Facebook, en LinkedIn y en TikTok.
En fin, gracias y hasta pronto.
