Mira, una vez tuve un usuario que llegaba a una sesión y,
Gaby, ¿qué leo para la próxima vez?
No, pues, lee este libro.
Llegaba la siguiente, ya lo leí.
Ahora, ¿qué leo?
De repente le dije, para, ¿no?
Fíjate, para que yo le diga para a un lector.
Y le dije, ahora aplícalo.
No quiero que te me vuelvas un librero donde estén
acomodados todos mis libros y yo no lo vea manifestado en tu
conducta.
El pensamiento sin acción se evapora, es vano.
Tiene que verse concretado en acciones, en intenciones,
en cambios tangibles para ti y para los demás.
Entonces, de la cabeza al corazón, Edu, hay 40 centímetros máximo,
entre 30 y 40 centímetros, pero toma mucho tiempo recorrerse.
Decía Sor Juana que el corazón tiene razones que la razón no
entiende.
Y esta gran poeta mexicana, nuestra primer poeta,
que con orgullo lo podemos decir, nos enseñó muchísimo acerca del
corazón.
Y ella, dentro de un claustro, encerrada en un convento y desde
ahí contemplaba la vida y las emociones.
Y qué bárbara, qué profundidad de pensamiento.
Ha crecido, ha aprendido, se dio cuenta que su vida no acababa
con su papá.
Pero, claro, es difícil.
Eso lo escuchamos muchas veces.
Es que cuesta trabajo, es que no es fácil, es que es difícil.
Y créanme que cuando les decimos cosas aquí, en ningún momento
estamos pensando que sea sencillo.
No damos recetas de cocinas.
Nunca, nunca nos han oído decir, échale ganas, sí se puede,
venga, para adelante.
No somos así.
No somos de esa porra barata.
Al contrario, nosotros sabemos que esto duele muchísimo,
que es difícil y por eso nos gusta acompañarlos.
Y lo sentí ahorita, Eduardo, como un regalo de la vida,
algo que me regresaron.
Porque si ella me oye todos los días, como leímos en carta,
en episodio anterior, que eligen, nos eligen,
porque hay muchas opciones allá afuera.
Y eligen escucharnos.
Y ahora yo la escuché a ella.
Y oigo este acento que quiero tanto y aprovecho,
a través de Mariana, para saludar al pueblo argentino,
que lo quiero de verdad.
Que compartimos tantas cosas en común.
El que siempre tengamos que estar pendientes de cómo está el
dólar y cómo está el peso, ¿no?
El suyo y el nuestro.
Y buscar calidad de vida.
La verdad es que tienen lugares extraordinarios.
He subido a veces en mis historias, imágenes de allá.
Tienen panteones maravillosos.
El panteón donde está Evita Perón,
que es un panteón que se visita mucho y es un panteón famoso.
Y, bueno, además la comida, ¿sabes?
Que soy una comedora profesional, una foodie en toda la extensión
de la palabra.
Y, bueno, para mí es que la carne de allá,
la proboleta de allá, el dulce de leche de allá.
¿Qué tal, qué tal los, este?
Ah, se me acaba de olvidar el nombre, pero sí sé la marca.
Voy a hacer el comercial de Cachafaz.
Ah, ya, sí, sí, los dulces de leche.
No, no, ¿pero cómo se llaman?
No sé, los conos, esos.
Ay, no, tengo que acordarme, tengo que acordarme.
A ver, voy a buscar en el disco duro porque son una cosa
maravillosa.
Aquí nos lo van a estar poniendo seguro ya ahorita.
Ya lo pusieron.
Ya lo van a poner, ¿no?
Gracias, gracias por mandarnos ese mensaje.
Y regresando un poco a esto de lo difícil que es poner en
práctica, es que no lo hice como tal, ¿no?
Solo dice es difícil.
Pero sabemos que cuando alguien dice es difícil, es es difícil
el día a día, es difícil las fechas importantes,
es difícil estas fechas, no?
Porque el Día de Muertos y híjole, digo, tal vez no en tu
cultura, pero tal vez aquí poner la foto en el altar es como
la el statement máximo de si pasó, o sea, de si de verdad ya
está muerto y estás en otro mundo que no es mi mundo.
Cómo, cómo es, cómo cuesta eso no a dar ese paso de porque
podemos poner así a Vicente Fernández o a Juan Gabriel y
decir qué risa y su tequilita y lo que sea, pero pon a los
tuyos a ver, pon una foto de quien ya no está claro que eso
es lo que yo entiendo que estas personas dicen como es
difícil, es difícil hacerlo, es difícil entenderlo,
es difícil llevarlo de aquí a acá.
Entonces, cómo podríamos tal vez algún ejercicio que se te
ocurra ocurra rápido de tal vez cómo podemos empezar a entender
o poner en práctica que sí pasó, pero ya pasó.
Sí, mira, creo que hay un ejercicio que puede servirles
mucho, que es la silla vacía.
En psicología se usa de muchas maneras, como para confrontar,
como para poder expresar algo que tienes y poner frente a ti
una silla vacía en la que imaginas que ahí está la persona.
Pero en tanatología este ejercicio tiene un twist.
Lo que hacemos también es, por ejemplo, poner una silla y
poner algo de ropa que tengas de la persona que ya falleció,
en el caso de esta chica, a lo mejor un saco de su papá o una
chaqueta de su papá.
Y entonces ponerla en la silla y poner a lo mejor unos zapatos
de él abajo de la silla y alguna cosa que le pertenecía a él,
ponerle en el asiento de la silla y ver esa silla con esos
objetos.
Entonces, estás frente a esa silla que tiene las cosas que
eran de tu papá, pero la silla no es tu papá,
pero los objetos no son tu papá, pero no tienes ganas de abrazar
esa silla, porque nada de lo que se queda,
nada de lo material es él.
Y después de entenderlo físicamente,
de haber visto esto, ve al espejo y busca a tu papá en ti.
¿Qué tienes tú de tu papá?
¿Qué rasgo, qué gesto, qué entradas de cabello?
¿Por qué me volteas a ver?
¿Por qué no decís saber?
Estaba yo pensando, iba a decir calvicie, pero me detuve.
Dije, entradas de cabello.
¿Tienes?
O sea, el color de los ojos, de la piel, la sonrisa.
Búscalo en ti, búscalo en el espejo, no en el objeto.
Eso es lo que tenemos que hacer.
Y entonces te vas a dar cuenta que puedes continuar una
relación con él a través de tu genética,
a través de tu cuerpo, a través de tu corazón.
Porque aquí viven, porque aquí están.
Y es muy duro no tenerlos físicamente con nosotros.
Queremos continuar esa relación física.
Y por eso las personas no lavan la ropa de alguien que
falleció y la dejan en el bote de la ropa sucia o en el closet
para que siga oliendo a él.
Y le digo, no huele a él.
Es una ropa que huele a ropa con humor de algo,
pero ya no es él.
Ya no tiene ese humor, ya no tiene ese olor.
Es el olor que tú recordabas.
Y el olor se puede ir, pero el amor no.
Tenemos que aprender a soltar los sentidos y quedarnos con el
amor.
Me gusta, me gusta esto.
Está diferente el episodio, me está gustando.
Claro que agradecemos todos, como siempre,
los que nos están escuchando ahorita,
los que nos escuchan a pausas, que sé que de repente 45 minutos,
una hora de un episodio es un poco largo,
entonces le ponen pausas.
Justo cuando yo les marco ahí como la transición,
dice como buen momento para pausar y luego lo continúo.
Porque sí, pues son en ratitos que nos escuchan o quien se lo
echa de corrido se lo acaba todo, porque es uno a la semana.
También administrénselo un poquito.
Pero gracias a todos los que nos escuchan,
a los que les dan like, comentan, se suscriben y todas esas cosas
que siempre les digo que hacen, ayuda mucho y les agradecemos
que lo hagan.