"Pedro Sánchez NO Tiene LÍMITES MORALES" - Albert Rivera

Alex Fidalgo
12 seguidores
1 Visualizaciones de video·17 nov 2024
El ex-candidato a presidir el gobierno Albert Rivera disecciona al que fue su rival en las elecciones, el presidente Pedro Sánchez.
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En el terreno de la estrategia, te voy a hacer una pregunta sobre nuestro país, sobre en
concreto el presidente del gobierno y luego algo de Estados Unidos, que acaban de salir
las elecciones hace nada y también me parece muy interesante conocer tu opinión. Te comentaba
antes que estuvo aquí el analista político chileno Alberto Mayor, que también fue político,
candidato a la presidencia en su país. Él me habló de Pedro Sánchez como que es un
estratega genial, en el sentido maquiavélico del término. Quiero decir que había mucha
gente que después en los comentarios decía cómo puede estar alabando a Pedro Sánchez.
Bueno, es una loa envenenada en realidad, porque lo que dices que es como pues eso,
un estratega maquiavélico. Lo comentaba por ejemplo respecto a cuando hizo este movimiento
tan extraño de publicar una carta a raíz de la investigación a la que estaba siendo
sometida su mujer y anunciar en la carta que desaparecía unos días porque iba a decidir
si continuaba o no. Claro, en aquel momento, quiero decir, para una persona como tú que
estudia estas cosas supongo que será interesante, porque es algo que a mí desde fuera me parece
que o puede ser algo que salga muy bien o puede ser un movimiento completamente kamikaze.
Al final me decía Alberto que salió bien. Sí, bueno, empezando por lo inicial y luego
el resto de la carta. A ver, yo creo que hay que tener, para que yo pueda salir de mi boca
decir que alguien es muy bueno en algo, yo parto de la base, en democracia hablo,
luego podemos analizar otros modelos, pero en una democracia parto de la base que tienes que
respetar ciertos límites morales, ciertos valores. Pues la verdad, para mí la verdad sigue siendo la
verdad. Para mí equivocarse es pedir perdón o emitir. Para mí, si la corrupción la tienes tú,
es igual de mala que si la tengo yo. Llámame clásico, pero creo que es el terreno de juego
lo que yo digo. ¿Cuál es el punto de la estrategia del presidente de gobierno? En que él juega sin
esos límites. Es como si tú y yo jugamos a fútbol y yo te digo, vamos a jugar un partido,
el que marque tres goles gana. Y resulta que yo el primer gol hago así con la mano,
que yo juego a trepolo y hago así con la escuadra y lo meto con la mano. Y digo,
uno cero, ¿no? Y tú me dices, hombre, cabrón, claro, lo has metido con la mano,
hay que jugar con los pies. Digo, bueno, yo juego como quiero, porque las reglas las pongo yo. Y
así otro gol. Y ahora te lo meto, pero cuando estás en fuera de juego. Entonces,
por el símil del fútbol, que lo entendemos más fácil, las reglas de juego, una cosa es que seas
laxo y otra es que no existan, ¿no? O que las hagas tú. Y yo creo que su estrategia es buena,
porque no tiene esos códigos, no tiene esos límites. Los demás presidentes que yo he conocido,
o políticos en general, sobre todo presidentes con los que he tratado, pues critican muchas
cosas de cada uno de ellos. Yo he tratado sobre todo con Rajoy, pero conozco al presidente Zapatero,
al presidente González, al presidente Aznar y todos ellos con sus luces y sombras, pero creo
que había ciertos límites. Y yo creo que Pedro Sánchez, por primera vez, es un presidente que
no tiene esos límites, ¿no? Entonces, si te tiene que hacer una carta para vestirse de víctima ante
la imputación de su mujer, su hermano y el fiscal general, pues te la hace, ¿no? Entonces, claro,
¿qué pasa? También es verdad que las costuras se ven unos meses después. La jugada es buena,
es buena para subsistir al golpe. Te van a pegar un golpe que van a imputar a las personas más
cercanas de tu círculo y entonces tienes que parecer que eres víctima de una conspiración,
¿vale? Te salva y te siguen votando en las elecciones que hubo, no sé, en las catalanas.
¿Qué pasa? Que seis meses después, claro, la verdad es lenta, pero va saliendo. Imputan a tu
mujer, imputan a tu hermano, imputan al fiscal general, van a imputar ahora a tu secretario de
organización, ¿no? Han pedido el suplicatorio de Ábalos. Entonces, claro, todo el círculo
inmediatamente cercano está juzgado por corrupción o va a ser juzgado en los próximos meses o años.
Entonces, claro, jugada maestra, sí, de subsistencia. Entonces yo voy al final de
toda mi reflexión. Donde es un maestro inigualable es en la subsistencia, es la
supervivencia. Es un superviviente, pero mi reproche, con el que no comparto nada,
es que no tiene esos límites morales que yo sí que me considero que tengo o que creo que la mayoría
tenemos. Entonces, sobre supervivientes, sí, le echaron de su partido por hacer la mitad de lo
que ha hecho. Esto es una reflexión importante. O sea, a Sánchez le echaron del comité federal del
PSOE, del largado del secretario general, porque decían que iba a empezar a hablar con los
independentistas por un posible pacto futuro. No es que iba a hablar. Hizo una moción de censura y
gobierna siete años con ellos. Y le echaron de su partido por eso, pero ha desactivado los
mecanismos internos. En el PSOE el comité federal, cada vez que se reunía, era protagonista de qué
van a decir los varones del PSOE, qué límites le ponen a Pedro Sánchez y sus varones, si van a
aceptar la amnistía o no. Pero es que hoy ya no hay mecanismos internos de control. Ha deshecho el
check and balance, que se llama. Es decir, soy todopoderoso dentro de mi partido y no tengo
controles internos. Llámale internos, llámale externos. El constitucional, la fiscalía general,
la televisión pública... Entonces, claro, la pregunta interesantísima es, ¿todo vale? Soy
un estratega genial. Claro, soy un estratega genial si todo vale. Si a Pedro Sánchez le quitamos todos
esos mecanismos fuera, digamos, esos límites, ¿sería tan bueno? ¿Sería presidente, de hecho?
Ahí ya tengo mis dudas. No tengo tan claro que, sin todas esas estrategias,
pudiera seguir siendo presidente. Pero él ha jugado unos límites que ningún otro
presidente en 40 años ha estado dispuesto a jugar.
