En Lebrija, departamento de Santander, una arquitecta se enamoró de la ruralidad y creó un cultivo de cacao, logrando hasta 300 % de rentabilidad en solo 4 años.
La Finca de Hoy es el programa agropecuario de Caracol Televisión. Vea nuestro boletín de lunes a viernes de 5:00 a.m. a 5:15 a.m. Los sábados y domingos toda la información de utilidad para los productores del campo de 5:00 a.m. a 6:00 a.m. hora Colombia. #LaFincaDeHoy#CaracolTelevisión
Arquitecta de profesión, Zulay Ardila profesa desde hace cuatro años un inmenso amor por el campo,
sentimiento que ha ido creciendo paulatinamente debido a su experiencia de productividad con el cultivo de cacao.
La evidencia, según ella, son los resultados que ya impactan la rentabilidad de su predio.
Es como un 300%, ahorita el kilo está más o menos en 30 mil pesos,
pero si yo ese kilo lo transformo en chocolate de mesa,
puedo hacer unos 180 mil pesos, 200 mil pesos, solamente en esa transformación de ese kilo.
El primer producto con valor agregado que con mucha expectativa y orgullo procesó Zulay en
su finca Susalana, ubicada en La Ebrija, fue chocolate de mesa. Después ha ido incursionando
en la elaboración de tres productos más. Entonces tenemos chocolate de mesa,
tenemos los nips de cacao que son supremamente saludables, tenemos bombones rellenos de
diferentes tipos de ganache, tenemos tabletas de chocolate al 60 y al 70 por ciento. Tratamos
de manejar un producto bastante saludable, entonces por eso tiene una gran cantidad de cacao.
No le ponemos ningún aditivo, ningún espesante, absolutamente nada, es un producto bastante sano.
El cacao tal no ha alcanzado todavía su mayor nivel de producción, sin embargo Zulay sostiene
que ya es posible cosechar más horcas cada dos meses. Al campo nuestra entrevistada y su familia
llegaron por la presión de la pandemia del COVID-19.
Nuestros negocios son en la ciudad y cuando estuvo la pandemia pues completamente cerrados
y decíamos bueno no esto, la comida nunca va a pasar de moda, la comida nos toca comer,
entonces pues vámonos para el campo. Teníamos el terreno pero no lo aprovechábamos,
entonces en ese momento surgió la idea de sembrar cacao. Empezamos a investigar un poco más sobre el
tema. Un familiar nos refirió al clúster de la Cámara de Comercio, hablamos con ellos,
nos dieron algo de información y de ahí nos refirieron a Fede Cacao. Fede Cacao ya nos dio
la parte técnica, nos envió un agrónomo y empezamos con el estudio de suelos y empezar
todo este proceso. Empezamos a cultivar. Otro de los aprendizajes de Zulay es que
no se necesita de mucha tierra para alcanzar la productividad. La eficiencia de su predio,
según ella, está en adquirir conocimiento, planear los trabajos y dejarse asesorar sobre
las necesidades del suelo e incluso la genética de las plantas ideales, de acuerdo con el entorno.
Son más o menos 4 hectáreas. Aquí tenemos Arauquita y tenemos San Vicente. Aquí se hace
lo que es la fermentación, el secado, la tostión y la molienda. O sea, nos lo llevamos como licor
de cacao o masa de cacao que se llama. Eso ya nos lo llevamos para Bucaramanga. En Bucaramanga
lo refinamos y ya de ahí en adelante lo moldeamos, le agregamos lo que toca agregarle. Una parte la
transformamos en la finca, la otra parte ya la hacemos en Bucaramanga en un laboratorio que
tenemos ya con algunas máquinas. Allá hacemos el resto. Además de incrementar la rentabilidad de
la finca Susalana, el valor agregado ha permitido generar además mayores oportunidades de empleo.
En este momento tenemos cinco personas trabajando acá. Hay una persona a cargo,
pero tenemos gente externa también. Entonces viene la persona encargada del riego,
viene la persona encargada de las podas del cacao, viene la persona que guadaña los lotes y los
otros que están aquí de plantas son los que se encargan de mantener los cultivos. Necesitamos
equipos ya un poquito más tecnificados, son más costosos, pero es una satisfacción también para
mí como arquitecta porque soy como muy creativa. A mí me encanta este tema de la transformación y
pues sobre todo sí, es una mayor ganancia. El emprendimiento ha sido tan exitoso que ya
tiene asegurada gran parte de la comercialización de sus productos Transforma. Lo distribuimos en
algunas tiendas naturistas. Nosotros todavía no tenemos invima, bueno registros, notificación
sanitaria, perdón. Estamos en esa tramitología en este momento, pero ahorita lo distribuimos
en tiendas naturistas que es donde se puede distribuir el tipo de producto como artesanal.
Por la necesidad de sombrío transitorio durante las primeras fases del cultivo de cacao,
en esta finca sembraron varias matas de plátano que debido a la productividad convencieron a la
propietaria de sembrar más plantas de la herbácea. Ahora el cacao y el plátano bajo
dos variedades son los cultivos más importantes del predio.