Llevo meses pensando en esto y creo que es momento de compartirles un poco cómo me siento, este video es súper personal y vulnerable así que agradecería mucho su empatía 🥹🫶🏻
Y si de casualidad te sientes así o te identificas con el sentimiento, no estás sola. Estoy contigo ❤️🩹 cambiar es humano y es sano replantearnos objetivos!
📲 Encuéntrame en otros lados: → Mi blog: carlaconwifi.com/links → Mi canal educativo: @aprendeconwifi → Todas las redes @CarlaConWifi → Mi correo para dudas o colaboraciones: [email protected]
🙋🏻♀️ Preguntas frecuentes sobre mí: ⇒ P: Qué edad tienes? 29 ⇒ P: De dónde eres? Venezuela
⇒ Suscriptores al subir el video: 202K
¿Alguna vez has llegado a un punto en el que quizás llevas años trabajando en un objetivo,
llegas a ese objetivo, empiezas a vivir esa vida con la que tanto soñaste, y te das cuenta
que algo no está bien?
Creo que estoy ahí y quiero compartirles un poco el sentimiento y ver si alguien se
identifica con esto.
Ok.
Este video es increíblemente vulnerable, así que por favor, llegas a este video y
si no te identificas con el sentimiento, salte de aquí, porque les pido que no me
juzguen y que quienes se identifiquen, por favor, cuéntenme para que nos sintamos un
poco acompañados todos en este proceso.
Para darles un poco de contexto, yo ya tengo varios videos en mi canal hablando un poco
de mi historia, pero bueno, yo nací en Venezuela, luego viví en México, y en el 2020 empecé
a viajar.
Bueno, aquí estamos, vamos a dejar todas nuestras cosas para oficialmente meter nuestras
vidas en una maleta e irnos a viajar.
Empecé a viajar mientras vendía productos por internet, yo tenía una tienda en línea
y empecé a viajar junto en compañía de mi hermano, y digamos que desde el 2020 hasta
ahorita que estamos en el 2024, pues he estado trabajando muchísimo en esos objetivos de
que tenía esa Carla del 2019, esa Carla del 2018 que soñaba con la posibilidad de poder
trabajar por internet, de poder viajar, de poder conocer más el mundo, de independizarse,
de poder ganar un poco más de dinero, etcétera, que ha sido un proceso muy interesante, ha
sido un proceso muy interesante porque durante los últimos, o sea, desde el 2020 más o
menos, no, de hecho desde mucho antes, como desde el 2016, 2017, pues mi vida ha sido
prácticamente trabajar, ha sido prácticamente trabajar, montar proyectos, ya yo tengo videos
en donde he hablado un poco de cuál era mi situación económica hace unos 5 años, y
creo que eso podría explicar un poco el hambre que yo he tenido durante este periodo de tiempo,
pero sin duda les puedo decir que han sido años de un ritmo muy rápido, o sea, ha sido
un ritmo a nivel profesional, han sido miles de proyectos a nivel personal, también obviamente
el hecho de estar cambiando de casa, de estar viajando, conociendo gente en cada destino,
y como que todas estas cosas que conlleva la vida nomás, además de compartir mi vida
en redes sociales, pues fue como un mix de muchas cosas que empezó a generarme un nivel
de cansancio que yo no había vivido jamás, y que a pesar de que lo podía normalizar,
como que algo en mi sistema no me estaba permitiendo normalizar y me estaba diciendo como, oye,
creo que hay que empezar a parar, pero obviamente no lo hice, para meterlo un poco en contexto
igual con el tema laboral, este año ha sido uno de los años en los que más duro he trabajado,
ha sido uno de los años en donde más proyectos he desarrollado, en donde más cosas he querido
lograr, en mi academia en línea, en mi proyecto de academia en línea que se llama aprende con
wifi, decidimos sacar tres programas en vivo este año, cada uno durando un mes o un mes y
medio, así que fueron cuatro meses invertidos de lleno a ese proyecto o a ese canal, además de eso
también decidí por ejemplo, mi enfoque siempre estuvo por ejemplo en vacantes remotas, crecimos
vacantes remotas, es como una plataforma para que busques trabajo remoto, lo crecimos un montón,
llegamos a 100.000 seguidores en Linkedin, o sea, ha sido de verdad una aventura impresionante de
unos logros que yo no me imaginé llegar jamás, como si eso no fuera suficiente, la emprendedora
en mi decidió agregarle más cosas a esa lista y quise sacar un proyecto que se llama modo avión,
hice una gran inversión económica en sacar este proyecto adelante, en comprar el dominio,
inicialmente empezó como una newsletter en donde comparto tips de viaje, pero luego se convirtió
en una página web y la intención era que fuera algo mucho más grande y finalmente también decidí
dividir mi contenido en redes sociales, en mi canal de youtube, decidí sacar un segundo canal de
youtube con mi contenido viajero en donde hacía principalmente vlogs y comparto todo ese tipo de
contenido, así que se podrán imaginar que a niveles profesionales ha sido un año de muy
buenos resultados, pero también ha sido un año increíblemente demandante e increíblemente pesado
a nivel profesional, o sea, pesado en temas de creatividad, en espacio mental, en todo lo que
conlleva eso. Pueden imaginar que esto pasando por un lado, digamos que a niveles personales, o sea,
yo estaba como en un pico, o sea, yo sentía que yo estaba partiendo, de que yo estaba logrando todo
lo que yo estaba haciendo, de que durante toda mi vida una de mis principales objetivos siempre ha
sido tener mi propio negocio, de emprender, de tener negocios a través de internet, de poder
mantener este estilo de vida, de ser financieramente independiente, etcétera, y digamos que eso que
estaba haciendo venía súper alineado de esos objetivos a largo plazo, de ganar más dinero,
de viajar más, de tener más libertad, etcétera, pero a nivel personal me empecé a dar cuenta de
que tenía otros objetivos, porque obviamente dentro de esa ambición, dentro de esa productividad,
dentro de todas esas cosas profesionales, pues también vienen algunos sacrificios que uno hace,
y parte de esos sacrificios pues es el tiempo, puede llegar a ser la alimentación, puede llegar
a ser el ejercicio, la distracción, el salir con amigos, relaciones o cosas más allá de tu
trabajo, ¿no? Entonces como que yo venía como en este, como en este, en estos dos polos, que en mi
vida profesional estaba yo en un pico y en mi vida personal pues no me sentía realmente tan feliz,
pero como estaba tan feliz en mi vida profesional, como que esta parte personal como que la he dejado
un poco en el olvido. Sin embargo, este año otro de mis objetivos enormes también ha sido, o ha sido
principalmente, el hecho de crecer como persona, de dedicarme más tiempo a mí, de escucharme más a
mí, de trabajar muchísimo en mi independencia. Yo empecé viajando con mi hermano y este año pues
nosotros dejamos de vivir juntos, empezamos a vivir separados, y yo este año empecé a hacer
muchísimas cosas para mí, pensando en mí, y como que un intento de reconectar conmigo y quién era
yo antes de ser Carla con Wi-Fi, que es esta red social o esta marca personal que tengo en redes
sociales. Este proceso de reconocimiento ha sido un proceso maravilloso, ha sido un proceso que me
ha llevado a enfrentar una cantidad de miedos enormes, ha sido personalmente, ha sido un año
también increíble porque he conocido personas increíbles, he conectado con personas increíbles,
he conectado incluso conmigo misma, pero no sólo he conectado conmigo misma, sino que también me
he dado la oportunidad y el espacio para conocerme cuatro años después de que empecé a viajar.
Yo hacía listas en donde decía, ok, si sientes que no estás tan feliz ahora, haz una lista como de
cosas que te hacen feliz, y yo ponía como, bueno, me hace feliz la playa, me hace feliz hacer ejercicio,
me hace feliz salir con mis amigos, y en la nada yo me ponía a ver y tipo volteaba y decía, tengo
tres meses o un año que no voy a la playa, no tengo un grupo de amigos estable porque me la vivo
viajando y mis amigos ya ni siquiera saben en dónde estoy, y no estoy haciendo ejercicio porque estoy
todo el tiempo cambiando de rutinas, que el proceso de adaptación es tan largo que termino sacrificando
un poco esa parte porque es más fácil sentarme a trabajar. Entonces dentro de eso, o sea, a medida que
identifiqué ese tipo de cosas, dije como, ok, una de mis razones este año, priorizar esas cosas
que me hacen feliz y como que enfrentar esos miedos que me pueden estar batallando para yo dar ese
paso a hacer cosas que me hacen feliz. Entonces este año decidí tomarme por primera vez un viaje sola,
me fui a la playa, me fui a Mallorca y fue un viaje en el que descubrí muchísimas cosas sobre
mí misma que no sabía y fue un viaje en el que incluso me llegué a conocer otra vez, o sea,
conocí la Carla de 29 años que estaba viajando conmigo ahora porque hasta cierto punto yo siento
que cuando tienes un objetivo por tanto tiempo, ves las cosas como la versión de ti que se planteó
ese objetivo en primer lugar y yo me di cuenta a través de estas experiencias de que en muchas
cosas de mi vida yo estaba persiguiendo objetivos como si yo aún fuera la Carla de 24-25 años que
se planteó esos objetivos en primer lugar, así que se podrán imaginar que en paralelo mi mundo
estaba yendo en direcciones completamente opuestas. A todas estas seguí en este proceso de priorizar
otras cosas, empecé a hacer ejercicio otra vez, que es una de las cosas que más me gusta, me escapé,
me atreví después de cuántos años posponiendo ese viaje porque no tenía quien me acompañara,
me atreví a ir a México sola, fui a México otra vez, al país en el que viví siete años y fue un
viaje en el que no les puedo explicar, o sea, eso no me voy a meter a detalle, pero no les puedo explicar
lo demasiado que yo lloré en ese viaje porque fue un viaje en el que para mí, o sea, en el que me di
cuenta de lo mucho que había crecido y fue un viaje en el que obviamente pues empecé a ver
cosas que hacía la Carla, o sea, como que me acordé de cómo era mi vida cuando yo vivía en México, como
que reconecté muchísimo con los objetivos de esa Carla que se fue de México y un montón de cosas
más, entonces obviamente fue como también un proceso muy interesante a nivel personal porque
porque pues me di cuenta de que de una u otra manera he cambiado y también como como que fue
muy lindo decir como wow, qué fuerte volver a este lugar en donde yo me planteé estos objetivos y
pensar que hoy en día ya muchos de esos objetivos que me planteé ya los cumplí, ya los vivo y ya
los materializo todos los días, fueron como dos picos en el que yo en mi viaje a México me replanteé
tantas cosas que yo no les puedo explicar, o sea, yo en mi cabeza me mudé a México de regreso 500
veces, o sea, me empecé a dar cuenta de que quizás como que mi sistema me estaba pidiendo una base, de que
tenía muchísimas ganas, o sea, porque fue un sentimiento súper lindo porque yo vivía en México al final
entonces yo tenía muchos amigos allá, entonces salí con mucha gente, reconecté con muchos amigos y la
verdad fue tan bonita la experiencia que obviamente lo que yo dije fue necesito más de esto, necesito
más de estas experiencias que me hacen sentir una humana, porque sí, obviamente viajar es increíble,
viajar es maravilloso y me siento súper agradecida por el estilo de vida que tengo, insisto, pero al
final pues puede llegar a ya no causar este efecto emocionante y feliz y impactante que causaba en
un principio. Paso todo esto, digamos que yo regreso de México, me voy a España, estuve en España como
dos semanas, algo así, y luego de eso mi hermano y yo empezamos a viajar otra vez porque se estrenaba
la temporada de Asia o una nueva etapa en donde íbamos a ser nómadas, pero ahora en el continente
asiático, específicamente en Bangkok, que es en donde estoy grabando este vídeo en este momento.
Empieza ese viaje y el viaje no íbamos a llegar a Bangkok directamente, sino antes de llegar allá
íbamos a ir a Japón, íbamos, fuimos a China, o sea, como que hicimos todo como un recorrido y queríamos
que el recorrido fuera aún más, pero cuando llegamos a Japón yo empecé a sentirme increíblemente
cansada y digamos que aquí empieza todo a ir así, en picada, empiezo a notar que no tengo ganas de
hacer nada, yo no tenía ganas de salir del hotel, yo no tenía ganas de pararme de la cama, yo no
quería, o sea, yo no quería hacer absolutamente nada que no fuera simplemente trabajar y esto tiene
muchas razones, pero una de las principales razones fue porque ya yo venía cansada porque pues había
ido a México y más allá de todos los cambios de horario y todo, pues también emocionalmente venía
muy cansada y cuando llegamos a Japón, digamos que era como el primer punto de un viaje que iba a
ser porque íbamos a ir a Taiwán, Hong Kong, o sea, íbamos a hacer una locura de viaje y en papel se
veía súper emocionante, pero ya cuando estaba en el lugar, yo estaba en un conflicto interno que no
les puedo explicar porque mi cuerpo estaba, o sea, mi cuerpo y mi mente estaban increíblemente
cansados y el nivel de culpa que yo sentía por estar en Japón, queriéndome encerrar en el hotel, era
algo que yo no les puedo explicar. Con mucho trabajo en mí, finalmente me sacudí ese tema, hablé con
mi hermano y le dije, mira, yo no quiero hacer la ruta que habíamos planteado un inicio, vamos a
cancelar todo, vamos a ir simplemente a lo que ya no podemos cancelar, que era estar en Japón y luego
estar en China. Hicimos esa ruta, ese viaje fue muy lindo, la verdad, Japón fue maravilloso, grabé
vídeos para mi segundo canal de YouTube, o sea, como que yo estaba cansada, pero aún así me estaba
tipo forzando muchísimo a echarle pichón y a seguir sacando cosas adelante y pues seguir trabajando
por ese objetivo que a este punto, si les soy sincera, no sé cuál era. Pasó todo esto, llegamos a
China y aquí, una vez más, empieza a ir todo otra vez para abajo. O sea, ya venía para abajo desde Japón, luego yo me obligué
para ir por arriba y luego nos vamos para abajo. Fue muy lindo, pero yo estaba agotada y yo creo que uno de los
principales sentimientos que me hizo, o sea, como que me puso muy muy triste fue el tema de que, no sé,
estábamos en monumentos increíbles, en lugares con los que yo había soñado toda mi vida y mi cuerpo
estaba ahí, pero mi alma y mi mente querían estar en el hotel durmiendo porque yo estaba en un nivel
de agotamiento que no les puedo explicar. Yo sentía una culpa horrible de yo estar en China, cansada,
porque yo tenía que estar disfrutándolo, yo tenía que estar compartiéndolo en redes sociales y yo
tenía, tenía, tenía, tenía, tenía. Paso a Beijing, llegamos a Shanghái y aquí mi cuerpo dijo, renuncio.
Cuando llegamos a Shanghái, inicialmente íbamos a estar una semana y yo quería hacer un montón de
cosas porque quería hacer un montón de contenido, bla bla bla. Llegamos a Shanghái en tren, día
siguiente de Shanghái, o sea, me sale como una bola en la pierna y terminó en la clínica. Me dio una
infección, o sea, me dio una celulitis infecciosa, terminé en la clínica, me mandaron antibióticos,
no pude caminar como por cuatro días y medio y les digo que fueron uno de los días más difíciles de
mi vida en muchísimos aspectos. Igual con el mismo sentimiento de culpa de yo estar en China, de
estar en un lugar tan grande, en un lugar en el que había soñado por tanto tiempo y no lo estaba
disfrutando, no lo estaba disfrutando. Incluso tuve, llegué a tener ataques de pánico en donde me
puse a llorar creyendo que me iba a morir porque, porque yo no entendía lo que estaba pasando y
tipo mis sentimientos estaban muy a flor de piel. Y uno de los principales sustos que me dio toda
esa situación fue el hecho de recordarme que soy una humana y de que soy frágil y de que no soy
esta máquina invencible que puede viajar y puede hacer y puede hacer todo lo que quiera, sacrificando
horas de sueño, sacrificando salud, sacrificando salud mental, salud física, solo por el objetivo
de lograr más o de ganar más o de hacer más cosas. Ahí, si les soy sincera, pensé tantas cosas,
pensé tantas cosas, o sea, pensé en regresarme a España, pensé en dejar la vida nómada, pensé en
cerrarme las redes sociales, o sea, pensé, de verdad, todo lo que ustedes se imaginen, lo pensé.
Y fue para mí como un wake up call, o sea, fue como una llamada en donde me desperté, por así
decirlo, y me di cuenta de que, a pesar de que sí, amo la vida que tengo y estoy muy agradecida por
la vida que tengo, creo que estoy en un punto en donde llegué, cumplí ese objetivo y no necesariamente
quiero seguir viviendo ese objetivo y no quiero y me estoy obligando a seguir persiguiéndolo a
pesar de que ya llevo cuatro años viviéndolo. Y fueron días muy complejos para mí porque yo no
sabía, o sea, yo tuve como miles de crisis de identidad porque al final mis redes sociales o
parte de mi marca personal es promover un estilo de vida y es un estilo de vida que amo, es un
estilo de vida que durante cuatro años lo he disfrutado muchísimo, pero creo que estoy en un punto en donde, aunque no he
tomado ninguna decisión, siento que estoy en un punto en donde quiero bajar la velocidad y creo
que por eso decidí hacer este vídeo, porque creo que hoy en día vivimos en una sociedad en donde no
está bien o no está bien visto el hecho de bajar la velocidad porque se percibe que estamos siendo
flojos o que estamos siendo hecha carros o que quizás no estamos trabajando lo suficientemente
duro por el objetivo y tal. Y también siento que incluso vivimos en una sociedad en donde más siempre es
mejor, en donde siempre hay que ganar más, siempre hay que lograr más, siempre hay que viajar más y siempre hay que
hacer cosas más y vivir una vida más extraordinaria y siempre como que llegar a un punto, o sea,
llegaste a un punto y tienes que llegar a más para que sea como válido tu progreso, ¿no? Y este vídeo lo
hago es para decirles porque a raíz de que lo compartí un poquito en stories muchísimas
personas me escribieron y me dijeron que se identificaban con el sentimiento. Quizás te planteaste un
objetivo hace cuatro o cinco años, lograste ese objetivo ahora y al final no necesariamente lo
quieres seguir viviendo y yo siento que es un poco como filosofal porque siento que es parte, la aventura
es realmente el camino y no el destino como tal y yo siento que estoy en un punto más o menos así
en donde me he disfrutado muchísimo el camino pero ahora que siento que llegué al destino estoy
como de... quiero probar otro estilo de vida, quiero probar otras cosas en mi vida, insisto
independientemente de que quizás eres emprendedor y llevas años trabajando en tu negocio y finalmente
estás en un punto de tu negocio en donde estás viendo resultados o quizás decidiste empezar a
viajar o quizás empezaste alguna relación y digamos que estuviste años detrás de esa persona y
finalmente tienes una relación y de la nada no se siente como te lo imaginaste. Te puedo decir que te
entiendo y no sólo te entiendo yo sino que probablemente entienden muchas personas. Siento que es un
sentimiento humano y siento que irónicamente a pesar de que cambiar es algo increíblemente humano
siento que no está normalizado por la sociedad en la que vivimos. Así que aquí les voy a decir
algunos aprendizajes que he tenido durante estos meses de subidas y bajadas y de montaña
rusa de sentimientos. Creo que el primer aprendizaje que les digo con los ojos cerrados es que es
increíblemente importante a veces pausar para reevaluar nuestros objetivos. Yo siento que una
una de las mayores cualidades que tiene un ser humano es el hecho de poder cambiar, de que somos
personas cambiantes, de que nuestros intereses cambian, de que nuestros gustos cambian, de que
nuestras pasiones cambian y a medida que vamos explorando más es muy muy muy probable que vayamos
cambiando más. Y señores dentro de esos propios cambios nuestros objetivos también pueden cambiar.
Y aquí entra como mi aprendizaje número 2 que es el tema de que está bien soltar. Yo siento que
está bien soltar esos objetivos que te planteaste hace 15 años y que quizás has trabajado en ellos
pero no te apasionan tanto como creíste que te podían apasionar. Yo creo que está bien darte
cuenta que esa cosa con la que tanto soñaste quizás no era tan increíble como te la imaginaste
en primer lugar y decides cambiar de camino, decides cambiar de pareja, decides cambiar de profesión,
decides cambiar de nicho, decides cambiar de negocio, de trabajo, de absolutamente todo. Está
bien el hecho de haber probado algo y haber invertido un tiempo en algo y darte cuenta que
ese algo no es algo que te llene o que te haga feliz y está bien cambiar de planes, cambiar de
objetivo, cambiar de agenda. Así que si estás en una posición en donde puedes tomar una decisión, en
donde puedes elegir a lo que te dedicas, la persona con la que estás, el lugar en donde vives, si puedes
elegirlo y sientes que no estás en un lugar para ti, vale la pena replantearse cosas, tener una
conversación con uno mismo y ser muy honesto con tus sentimientos y sobre todo aceptar tus
sentimientos porque te puedo decir que la estrategia de ignorarlos y de fingir que no están y de fingir
que no importan no funciona. Tarde o temprano te van a pasar factura y tarde o temprano te van a
decir, sorry, pero necesito que me prestes atención y si no lo haces ahorita lo vas a tener que hacer en
15 años. O sea, es como empezar una relación con una persona que no te gusta y tú estás todo el
proceso diciendo, bueno, me va a gustar, me va a gustar u obligándote a gustar y lo único que hiciste
fue invertir años en esa relación que al final no va a funcionar porque no va a funcionar más solo
porque le invertiste más tiempo. Y ya de último, el último aprendizaje que también les digo es el
tema de que no subestimen el burnout. Una cosa que a mí me causa mucha gracia es que a mí muchas
personas me escriben y me dicen, Carla, me sorprende muchísimo como tú haces tantas cosas a la vez, es
admirable, yo quiero hacer lo mismo y tal. Y una de las cosas que yo más les digo es, no hagan lo
mismo, no hagan lo mismo, no hagan tantas cosas a la vez porque no es necesario hacer tantas cosas,
no es necesario hacer 500 proyectos, no es necesario vivir en 500 lugares diferentes para
ser feliz o para estar contento o para estar conforme con tu vida. Ahorita les digo, insisto, no he
tomado ninguna decisión en relación a mi vida nómada o lo que sea, pero lo que sí sé es que quiero una
vida más lenta, quiero una vida más intencional, quiero una vida en donde las cosas que amo, la gente
que amo y las cosas que me hacen feliz sean prioridad, quiero una vida en donde trabajo menos, en
donde no siento esta necesidad de estar en el hamster wheel todos los días, no siento esta necesidad, o
bueno, no más bien no siento, pero digamos que esta necesidad de siempre ser mejor y de siempre
lograr más, no es más importante que yo y no es más importante que mi estabilidad. Así que les digo
que si estás en un momento de tu vida en donde te sientes cansado, en donde te sientes sin energía, en
donde te sientes en saturado, desmotivado y un montón de cosas más, puede ser una señal de
burnout, puede ser una señal de que te quemaste, puede ser una señal de que te estás quemando y vale
la pena escuchar. Obviamente yo no soy psicóloga, obviamente yo no soy experta, yo les puedo decir, yo
gracias a dios tengo la capacidad de tener a una psicóloga y de ir a terapia, si está en tu
capacidad no lo dejes de hacer, porque a mí personalmente ir a terapia ha sido de las mejores
inversiones que yo he podido hacer en mi vida, pero si de casualidad no está en tus capacidades, yo te
diría que busques hacer cosas más allá de sólo ser productivo, de sólo perseguir ese objetivo,
intenta hacer un poquito más de cosas las que te gusten, no tienes que irte al extremo, puedes
hacer un poco de esas cositas cada día, puedes leer más, a mí los libros de autoayuda me han
ayudado muchísimo, obviamente autoayuda ayuda, pero a mí los libros de autoayuda me han sumado
muchísimo a mi vida, me han ayudado con mi creatividad, me han ayudado a aceptarme a mí, a mis gustos, a
mis pasiones, a entender qué es lo que me gusta y aceptar qué es lo que me va gustando en el camino,
así que si les gustaría que hablar un poco más de este tema con muchísimo gusto lo puedo hacer,
creo que una vez más estoy en un punto de mi vida en donde tengo que hacer ajustes, ya empecé a hacer
ajustes, empecé a recortar muchísimos proyectos, empecé a poner en pausa muchísimos objetivos y
y creo que para mí es muy importante enfocarme en un par de cosas nada más, sin duda les puedo
decir que a veces es muchísimo mejor hacer solo una cosa y hacerlo muy bien a hacer 500 cosas y
hacer ninguna bien, yo antes de llegar como a este punto de breaking point me sentía en ese punto en
donde estaba haciendo de todo pero sentía que estaba agotada y no estaba logrando nada, o sea
literalmente me sentía nadando así en una piscina sin ningún tipo de dirección y en vez de moverme
lo único que estaba era sobreviviendo ahogada, agotada, así que parte de esos cambios es recortar
proyectos, es regresar el enfoque a ciertas cosas y simplemente dejar ir, dejar ir y crear espacio
para nuevos objetivos, para nuevas experiencias y para nuevos sentimientos, entiendo que es un vídeo
un poco largo, entiendo que es un vídeo bastante específico, mi intención con este tipo de
contenido nunca es ser viral ni nada por el estilo sino es compartirles mis experiencias de la manera
más vulnerable posible para ver que si de casualidad, aunque sea a una persona de ustedes, les sirve mi
experiencia y les sirve estos aprendizajes o me quiere compartir sus aprendizajes pues para mí
significa todo el mundo, simplemente les puedo decir que todo va a estar bien, todo siempre
está bien, siento que en esos momentos de crisis a veces lo mejor es pausar, respirar y
como entender un poco cuál es la situación antes de seguir caminando, así que eso es lo que estoy
haciendo yo, ese es el proceso en el que estoy yo ahorita y me siento feliz, me siento tranquila y
cada vez me siento más segura de las cosas que quiero en mi vida y de los próximos pasos que
quiero dar, así que si te sirvió este vídeo espero saber tu opinión o saber tus comentarios o cualquier
cosa que me quieras decir lo puedes dejar aquí abajo y si me quieres acompañar en esta como
nueva etapa un poco más de desarrollo personal, voy a seguir obviamente con el tema de los negocios
y todo eso porque me apasiona muchísimo pero también estoy emocionada de evaluar otras líneas
de contenido y empezar a rascar en otras áreas de mi vida un poco más personales, un poco más
como de convertirnos en nuestra mejor versión, así que si es un contenido que te puede interesar
ya sabes te puedes unir a este espacio, si llegaste hasta acá muchísimas gracias y si te
identificas con el sentimiento simplemente te voy a decir que no estás sola, que no estás solo,
probablemente seamos muchos viendo esto que nos podamos identificar y que te podamos acompañar
en este sentimiento, por ahora simplemente te mando un beso gigantesco, te digo gracias por
llegar hasta acá una vez más y nos vemos muy prontito para un próximo vídeo, chao!