La guía definitiva para poner toda tu vida en orden (prioridades, finanzas, relaciones, self care)

Marta Salerno
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2 Visualizaciones de video·6 oct 2024
Tu vida es un desastre, pero no te preocupes porque aquí estoy yo con este vídeo para
ayudarte a poner toda tu vida en orden.
Es broma, ¿vale?
Chicas.
Pero es verdad que si estáis viendo este vídeo probablemente sea porque habéis perdido
el rumbo, porque habéis perdido la motivación, porque habéis perdido el foco de vuestros
objetivos, y eso es completamente normal, pasa muy a menudo y de hecho es bueno que
pase de vez en cuando, pero no os preocupéis porque en el vídeo de hoy voy a compartir
con vosotras mi método para volver a enfocarme y poner toda mi vida en orden.
Estoy tan convencida de que este vídeo os puede ayudar porque esto es lo que a mí me
ha ayudado y es verdad que no tiene por qué funcionar para todo el mundo, pero compartir
es vivir y creo que estos tips y estos pasos que os voy a dar pueden ser muy útiles.
Así que vamos a empezar, pero antes de nada asegúrate de estar suscrita a mi canal y
de activar las notificaciones para no perderte nada sobre moda, belleza y desarrollo personal.
Entonces, el primer paso para poner en orden nuestra vida y recuperar el foco es volver
a definir cuáles son nuestras prioridades.
Ya sabéis que yo siempre recomiendo hacer listas, entonces os recomiendo que cojáis
una hoja de papel, un cuaderno, lo que sea, y hagáis una lista de prioridades, desde
la más importante hasta la menos importante, pero pensadlo bien y no pongáis cosas por
poner, no pongáis cosas porque es lo que debería o creéis que debería ser vuestra
prioridad, sino de verdad, poned qué es lo que más importa ahora mismo para vosotras,
lo que más creéis que de verdad requiere vuestra atención, vuestro tiempo, vuestra
energía.
Y es muy importante que, sobre todo, la primera que pongáis en la lista, que va a ser la
más importante, la tengáis siempre en cuenta cada vez que vayáis a tomar una decisión,
por muy pequeña que sea esa decisión.
Por ejemplo, si vuestra prioridad principal es ahora mismo vuestra salud y os queréis
enfocar más que nunca en vuestra salud, en ir al gimnasio, en comer bien, en beber mucha
agua, en cuidaros no solo la salud física sino también la salud mental, y por lo tanto
también cuidar vuestras emociones, cuidar las conversaciones que tenéis, cuidar con
qué tipo de personas os relacionáis, todo este tipo de cosas...
Si esa es vuestra prioridad, antes de tomar cualquier decisión en el día a día que
pueda tener un impacto en vuestra salud, preguntaos si esa acción o esa decisión que estáis
a punto de tomar va a ser beneficiosa para vosotras y os va a ayudar a llegar al lugar
al que queréis llegar y os va a ayudar a cuidar esa prioridad que habéis puesto en
la lista.
Por poner un ejemplo muy simple, si vuestra prioridad principal ahora mismo es vuestra
salud y de repente una amiga os ofrece un cigarro, ¿verdad que vais a decir que no?
¿Verdad?
Obviamente esto es un ejemplo muy básico, muy simple y todas sabemos la respuesta, pero
es para que me entendáis a lo que me refiero cuando hablo de pequeñas acciones y pequeñas
decisiones que a veces parece que no van a tener un impacto muy grande en nuestra vida,
pero si lo vemos todo desde una perspectiva como desde arriba al final, cada pasito y
cada pequeña decisión y acción que tomamos se convierte en un hábito que al final nos
va a llegar a un lugar muy diferente, aunque al principio parezca que no.
Y una vez hemos establecido, hemos definido nuestras prioridades, nos vamos a preguntar
por qué.
Esto, aparte de ayudarnos a conocernos más a nosotras mismas, porque muchas veces queremos
las cosas y no sabemos ni por qué, aparte de eso nos va a servir como impulso para cuando
perdamos la motivación.
El problema muchas veces cuando nos desmotivamos es que nos olvidamos de por qué empezamos,
pero siempre hay un motivo por el cual empezamos.
Y ojo, que muchas veces perdemos la motivación al hacer algo, al perseguir un objetivo, porque
simplemente ya no nos llena ese por qué que hemos establecido en un principio.
Y no pasa nada por ello, es normal, somos humanos, los humanos evolucionamos y nuestras
preferencias, nuestros deseos, nuestras necesidades cambian con el tiempo.
Pero sí que es verdad que muchas veces, y esto a mí me pasa bastante, es que empezamos
algo que nos hace mucha ilusión, pero como vemos que tardamos mucho en llegar, como vemos
que los resultados llevan demasiado tiempo conseguirlos, al final nos olvidamos de por
qué hemos empezado en un primer momento y nos perdemos en el camino y dejamos de intentarlo.
Pero después recuerdas el por qué, recuerdas por qué empezaste, imagínate que has, yo
que sé, estás emprendiendo un negocio y empezaste primero porque querías tener libertad
y segundo porque querías ayudar a tu familia.
Lo que pasa es que estabas tan enfocada en conseguir resultados que al ver que tardaban
demasiado en llegar te olvidaste de que hay un por qué mucho más grande que toda esa
impaciencia y que toda esa desmotivación.
Y cuando lo recuerdas vuelves a recuperar las fuerzas para seguir intentándolo, por
eso es tan importante establecer por qué tenemos unas prioridades, por qué ahora mismo,
siguiendo con el ejemplo que os acabo de poner, por qué ahora mismo nuestra prioridad es
enfocarnos en invertir todo el tiempo, todo el dinero, toda la energía en ese negocio.
En el segundo punto, amigas, vamos a identificar factores de estrés, factores estresantes,
es decir, todas aquellas cosas que ahora mismo están sucediendo en nuestra vida y que nos
están produciendo estrés y malestar.
Y vamos a hacer una lista de todas estas cosas que ahora mismo nos están generando estrés,
ansiedad, pensamientos negativos, angustia, no podemos dormir por las noches, todas estas
cosas que nos preocupan y lo estamos pasando un poquito mal.
Y una vez los tengas escritos, todos estos factores estresantes, vas a clasificar cada
uno de ellos en dos secciones, y estas dos secciones serán lo que puedo controlar y
lo que no puedo controlar.
Al hacerlo de forma gráfica, es decir, al dividir en dos secciones de qué puedo controlar
y qué no puedo controlar todos estos factores de estrés, lo vas a ver todo mucho más claro,
y esto te aseguro que te va a producir mucha más tranquilidad.
Ahora, viendo las cosas que nos producen estrés, tanto las que podemos controlar como las que
no podemos controlar, vamos a analizar cuál es nuestra forma de abordar todos esos factores,
todas esas situaciones, y también qué recursos tenemos para abordar esos factores y esas
situaciones.
Así que toma responsabilidad y control sobre las cosas que sí puedes controlar en tu vida
paso a paso, pero sin presiones y sin juicios ni hacia ti misma, ni hacia los demás, ni
hacia la situación.
Por ejemplo, digamos que en la universidad, o con tus estudios, o incluso en el trabajo,
lo que más estrés te genera es que siempre tienes plazos muy limitados y muy ajustados
para entregar las cosas, los trabajos, los informes, lo que sea.
Si eso te genera ansiedad, eso sí es algo que está bajo tu control, y lo que puedes
hacer es empezar a organizar tu día a día de una forma que te permita entregar todos
esos trabajos, todos esos proyectos, con más tiempo.
Empieza a utilizar herramientas de gestión del tiempo, puedes ver vídeos en YouTube
de estrategias para gestionar mejor tu tiempo y formas de organizarte, cómprate una agenda
y apúntatelo todo para que no se te olvide, no sé, pero a esto sí que le puedes poner
solución y a lo mejor te estás quejando y te estás agobiando por algo que sí que
puedes arreglar y puedes solucionar para que no te produzca tanto estrés y no te limite
tanto en tu día a día.
El punto tres son las rutinas.
No hay nada que a mí me ayude más a tener como una sensación de orden y de organización
en mi vida que el hecho de tener una rutina de mañana y una rutina de noche, y no hace
falta que sean rutinas súper estrictas como por ejemplo me levanto a las ocho, a las ocho
y cuarto desayuno, a las ocho y media me voy al gimnasio, no hace falta que sea algo tan
estricto porque sinceramente somos humanos, nos pasan cosas, en la vida pasan cosas, siempre
surgen imprevistos y por lo menos en mi caso si yo me pongo esos horarios tan estrictos
al final, si un día no llego a hacer todo a esa hora que me he establecido, ya siento
que no lo he hecho bien y que podría haberlo hecho mucho mejor porque soy perfeccionista,
¿vale?
Entonces, mi consejo es que no hace falta que seáis tan cuadriculadas a la hora de
establecer rutinas, pero sí que tengáis más o menos de cierta hora a cierta hora
por la mañana y de cierta hora a cierta hora por la noche una serie de hábitos, una serie
de cosas que os ayudan a preparar vuestra mente, vuestro cuerpo, vuestro espíritu para
el día.
Eso sí, muy importante y esto lo he dicho ya muchas veces, no os fijéis en las rutinas
que tienen los demás, las podéis mirar para inspiraros, para ver qué tipo de hábitos
a vosotras os podrían ir bien, pero al final sois vosotras las que tenéis que ver cuál
es vuestro estilo de vida y qué tipo de rutina se adapta a vosotras.
Lo típico que vemos en los vídeos y en los libros de desarrollo personal de levántate
a las 5 de la mañana, lo siento mucho pero creo que eso no funciona para todo el mundo
y que en muchos casos puede incluso, en vez de beneficiarte, perjudicarte porque a lo
mejor no va con tu estilo de vida, porque también las mujeres necesitamos dormir más
horas que los hombres y normalmente estos vídeos y estos libros están escritos y hechos
por hombres.
Entonces no adoptéis todo lo que veis solo porque lo habéis visto, solo porque lo ha
Pensad primero si eso os viene bien a vosotras para el estilo de vida que tenéis y para
el estilo de vida que queréis tener en un futuro y la persona en la que os queréis
convertir, pero sed constantes con estas rutinas.
Y unas preguntas que os podéis hacer tanto por la mañana como por la noche son las siguientes
y esto os va a ayudar muchísimo a conectar con vosotras mismas.
La primera pregunta es ¿cómo me siento? ¿Cómo me siento ahora mismo, en este mismo
momento? ¿Cómo si te acabas de levantar y a lo mejor te has levantado con una sensación
como de angustia en el pecho porque has tenido una pesadilla, porque no has dormido muy bien,
porque tienes algo que llevas días dándole vueltas en la cabeza? Escríbelo, pregúntate
cómo te sientes y escríbelo.
La siguiente pregunta es ¿cómo se siente mi cuerpo? Primero nos hemos preguntado cómo
nos sentimos a nivel general, cómo se siente nuestro ser. Y la segunda pregunta es ¿cómo
se siente nuestro cuerpo? ¿Qué sensaciones físicas tengo ahora mismo? Y esto está muy
conectado con el mindfulness y con lo que es todo el tema de la meditación, el estar
presentes en el aquí y el ahora, porque cuando prestas atención a tus sensaciones físicas
en este mismo momento, tu mente deja de divagar en todo lo que tienes que hacer o en todo
lo que has hecho y todo este tipo de cosas. Entonces es muy importante que te hagas esta
pregunta. Y la última pregunta es ¿qué necesito ahora mismo? Muchas veces, esto lo descubrí
hace poco leyendo un libro, y es que muchas veces nos quejamos, muchas veces tenemos emociones
que no entendemos, como la ira, como la tristeza, como la frustración, y a veces es porque
tenemos necesidades que no están siendo satisfechas. Y la mayoría de las veces esas necesidades
las podemos satisfacer nosotras mismas, lo que pasa es que no nos hemos dado el espacio
ni el tiempo para preguntarnos qué necesitamos realmente. Y muchas veces esa emoción de
ira que estamos sintiendo la podemos reducir, la podemos aliviar con algo tan simple como
satisfaciendo una necesidad que tenemos y que a lo mejor llevamos teniendo desde hace
mucho tiempo, pero tenemos la costumbre de no escucharnos.
Pasamos a un tema que nos interesa muchísimo a todas, y son las finanzas. Sí, chicas,
las finanzas porque muchas veces, bueno no, muchas veces no, siempre, si queremos tener
en orden nuestra vida, eso también incluye nuestra economía, nuestras finanzas. Yo odio
los números y todas estas cosas, ¿vale? Se me dan muy mal, pero me interesa mucho cuidar
este aspecto de nuestra vida y creo que nos interesa a todas. Entonces, ¿cómo puedes
poner en orden este aspecto, este área de tu vida?
Lo primero que yo hago es revisar cuáles son mis gastos mensuales y en qué suelo gastar
más dinero. Apuntad qué gastos estáis teniendo cada mes. El último día del mes revisáis
en vuestra aplicación del banco o donde sea qué gastos habéis tenido. Y tenéis que
observar no sólo el dinero que habéis gastado, sino en qué lo habéis gastado. Porque muchas
veces tenemos dinero, lo gastamos, no nos damos ni cuenta y después pensamos y vemos
que hemos estado gastando demasiado dinero en cosas que no son tan necesarias, que no
son tan importantes y que a lo mejor ni siquiera nos benefician tanto. Por ejemplo, a lo mejor
te estás ganando la mitad de tu sueldo en salir de fiesta y beber alcohol. Amiga, yo
entiendo que quieras salir de fiesta una, dos veces al mes porque todas lo necesitamos
de vez en cuando. Si te gusta, claro, si no te gusta no hace falta. Pero a lo mejor te
estás gastando demasiado dinero en alcohol, amiga, y beber alcohol más que beneficiarte
yo creo que te perjudica. Sobre todo si en la lista de prioridades de antes has puesto
que tu prioridad es tu salud, que aquí también muchas veces podemos ver contradicciones en
nuestro propio comportamiento. O a lo mejor estás gastando demasiado dinero en ropa que
ni siquiera necesitas sólo porque la has visto y te ha gustado y ha sido una compra
impulsiva, sólo porque lo has visto en tendencia y luego sabes que no te lo vas a poner. Todo
este tipo de cosas en que te estás gastando el dinero y te beneficia o te perjudica. Ahora,
otra cosa que yo hago es ponerme un presupuesto mensual y ser muy fiel a ese presupuesto,
es decir, nunca pasarme de ese presupuesto. Tienes que ir acorde con el dinero que ganas.
Mi recomendación, y creo que la que te daría cualquier persona, es que nunca gastes más de
lo que ganas. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que tienes que ahorrar, amiga. En realidad
creo que da un poco igual la edad que tengas, pero sobre todo si eres joven y estás empezando
a ganar dinero, perdón, tienes que ahorrar. Otra cosa que también te recomiendo hacer para
gestionar tus finanzas es hacer un plan de cómo vas a gestionar tu dinero a partir de ahora.
Puedes volver a hacer una tabla, dividirla en áreas como puede ser ocio, como puede ser compras,
es decir, compras caprichos, ropa, todo este tipo de cosas. También yo, por ejemplo, un gasto que
tengo todos los meses son las uñas, gastos fijos que tienes todos los meses. Piensa cuánto puedes
gastar. Y hablando de ahorrar, una cosa que también te puede ayudar muchísimo es ponerte
un objetivo mensual o anual de cuánto dinero quieres tener en la cuenta del banco. Yo lo
hago de forma anual. Yo escribo cuánto dinero me gustaría tener para final de año. Y os digo de
verdad, chicas, yo soy una persona muy caprichosa. Ya sabéis que me encanta la moda, soy súper
presumida, me encanta salir y todo este tipo de cosas, pero al final hay que tener los pies en
la tierra. Hay que entender que siempre pueden surgir gastos imprevistos y que ahora mismo las
cosas no están muy fáciles. Por mucho que sepamos que vamos a llegar muy lejos, porque eso aquí es
obvio, amigas, pero hay que estar preparadas. Ahora pasamos al área social de nuestra vida,
es decir, nuestras relaciones. Igual que hemos hecho una revisión de todos nuestros gastos,
nuestros ingresos, etcétera, ahora vamos a hacer una revisión de todas nuestras relaciones y,
sobre todo, nuestra satisfacción en cuanto a esas relaciones. Esas relaciones te hacen querer ser
mejor, te motivan a ser tu mejor versión o, por el contrario, te drenan. Observa cómo te sientes
después de estar con esas personas y también estando con esas personas, cuáles son las
vibras que percibes de su comportamiento, sus comentarios hacia ti, las conversaciones que
tenéis, los temas de conversación que surgen, todo este tipo de cosas te van a dar muchas pistas de
si realmente esas relaciones te están ayudando, te están sirviendo y, sobre todo, te están haciendo
sentir parte de algo que te produce amor y esa sensación de unión o si, por el contrario, te
sientes más sola de lo que estarías estando sola de verdad físicamente. Ahora, también te puede
pasar que sientas que te falta algo. No todas las personas nos van a aportar lo mismo y, para mí,
es muy beneficioso tener todo tipo de amistades, todo tipo de personas que a lo mejor tengan
diferentes opiniones, diferentes estilos con las que puedas hacer diferentes planes y eso te va
a ayudar a no tener esa sensación de que a lo mejor te falta algo y hay algunas partes de ti,
de tu vida, que te gustaría compartir con alguien pero no tienes con quién. Entonces también puedes
empezar a buscar nuevas amistades, nuevas relaciones y también otra pregunta que te tienes que hacer es
que es si dedicas el suficiente tiempo a tus amistades. Muchas veces nos involucramos demasiado
con el trabajo. A mí, por ejemplo, me pasa que me encanta estar sola y muchas veces hay fines de
semana que ni siquiera salgo y luego me di cuenta de que quizás debería pasar más tiempo con las
personas a las que quiero y que me quieren porque nunca sabes cuánto tiempo van a estar esas personas
en tu vida y si son realmente importantes para ti deberías dedicarles bastante tiempo. Es importante
que empieces a trabajar en tus habilidades sociales, sobre todo cuando se trata de esto que os acabo de
comentar, de empezar a conocer más gente, intentar salir de nuestra zona de confort y hablar con otro
tipo de personas. Es muy importante que trabajemos esta parte de nosotras, nuestras habilidades
sociales y nuestras habilidades de comunicación. ¿Cómo nos comunicamos? Porque muchas veces cometemos
errores a la hora de comunicarnos, muchas veces nos callamos ciertas cosas que nos molestan y eso
luego nos lleva a sentir resentimiento y rencor hacia las personas, lo cual va a acabar estropeando
tus relaciones. Entonces empieza a ver cuál es tu forma de comunicarte, cómo podrías hacerlo mejor y
también cómo te gusta que las personas se comuniquen contigo. Y por último también en esto del tema
social es que aprendas a poner límites y esto que os voy a decir lo leí en el libro de Julia Moreno,
todo lo que me hubiese gustado saber antes de mi primer beso, que decía que los límites, todo el
mundo dice que tienes que poner límites a la gente, pero no es verdad. Los límites no se los
tienes que poner a los demás porque los demás pueden hacer lo que quieran, los límites te los
tienes que poner a ti misma. Decide cuáles son tus límites, cuáles son las líneas que no vas a
cruzar y que en cuanto alguien cruce esa línea vas a cortar a esa persona de tu vida porque no te
está respetando y no tienes por qué tolerar lo que es intolerable para ti. Así que es muy importante
que te pongas límites y que seas firme en esos límites. Lo que os voy a decir ahora puede que
creáis en ello o no, pero yo me considero una persona bastante espiritual y por lo tanto algo
que a mí me ayuda muchísimo es tener un equilibrio en mi vida entre lo que es productividad, trabajar,
estar a tope todo el día, estar pensando ideas, estar haciendo cosas y lo que es espiritual,
lo que es más estar tranquila, conectar conmigo, escucharme a mí misma, conectar con el universo,
puede ser con Dios, con las creencias que tengáis, pero a mí me ayuda muchísimo a tener un balance,
a sentir que no estoy sola en este proceso de querer construir la vida de mis sueños, a sentir
que hay algo, una fuerza más grande que yo que me está protegiendo, que me está guiando y que tiene
un plan muchísimo más grande para mí que yo ni siquiera me puedo imaginar. Eso a mí me ayuda
muchísimo, me ayuda a encontrar la paz y la fe cada vez que me siento perdida y cada vez que
me agobio, incluso cada vez que siento que las cosas no están saliendo bien, a no salirme de
mi camino y a estar centrada en lo que quiero. Así que esto evidentemente es algo muy personal y
aquí no juzgamos a nadie, puedes creer en lo que quieras o puedes no creer en nada si eso es lo
mejor para ti, pero en mi opinión esto ayuda bastante, el encontrar un momento en mi día a
día, todos los días, para conectar con la espiritualidad y con esta energía. Y lo último,
chicas, es el self-care, el autocuidado. Por favor, asegúrate de estar cuidando todas tus
necesidades básicas. Y cuando digo tus necesidades básicas, son tus necesidades básicas como es que
estás comiendo bien, que estás durmiendo bien, que estás haciendo ejercicio... Todas estas cosas
que parecen muy sencillas pero que es muy fácil descuidarlas precisamente por lo sencillas que
son, porque muchas veces las damos por hecho y no nos damos cuenta de que nos estamos descuidando
a nosotras mismas y a lo mejor nuestra vida es un caos, porque la forma en que nos estamos tratando
a nosotras mismas también es un caos. Yo os aseguro que si vosotras no estáis bien mentalmente y
físicamente, lo demás tampoco puede ir bien. Esto es la base de todo, el cuidarnos a nosotras
mismas. Por favor, asegúrate de estar bien tú antes de atender otros asuntos, incluso antes de
asegurarte de que los demás estén bien, aunque suene egoísta. Es muy importante que hagas a menudo,
si puedes, todos los días, cosas para ti que te hagan feliz, que te hagan disfrutar, que te hagan
conectar con tu niña interior y sentirte súper bien contigo misma, porque esto es lo que
te va a dar esta alta vibración, esta frecuencia que va a traer todas las cosas que son buenas para
ti y que tanto deseas. Todos los días cuando te levantes haces esta pregunta que puede parecer un
poco tonta, pero es súper útil y es ¿qué puedo hacer hoy para tener un buen día? Si todos los
días te enfocas en tener un buen día, al final lo que vas a conseguir es un montón de días buenos
que van a construir una vida maravillosa. Así que nada chicas, hasta aquí el vídeo de hoy. Espero que
os haya gustado mucho, que os haya servido, que os haya entretenido, que os haya inspirado y si así
ha sido por favor no olvidéis darle like y suscribiros a mi canal. Nos vemos en el próximo vídeo, un beso.
