Cazando ofertas en Cartagena COLOMBIA | ¡Es un lindo caos!

Ary Tenorio
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Estoy a un vuelo directo de 4 horas de Cartagena ¡Qué emoción! 😍
#CartagenaEmpiezaEnAeroméxico https://www.youtube.com/channel/UC7ENsRMOP1zSgzFOjXdeJSw
0:00 Intro
0:30 Contexto
1:27 Hay un casino
2:17 Cejas en $2
3:56 Centro comercial
5:04 Mucha fruta
5:57 Medicina tradicional
7:01 Una limpia
8:31 Hay de todo
9:31 Peluquerías
10:23 Ofertón
11:25 Arte y pintura
13:39 Aeroméxico
14:35 Impresionante
15:27 Vestidos
16:54 ¿Es peligroso?
18:51 Perfumes fake
20:38 Hay ambiente
21:01 Decisiones complicadas
22:30 Me largo de aquí
O sea, que si yo me baño con esto voy a traer plata, me habían dicho antes.
Mira, me voy a comprar 10 litros, una bañera entera, una piscina y me voy a lanzar y me ahogo.
Siempre he dicho que el que anda podrido es porque quiere.
Es que aquí pasa todo el mundo al mismo tiempo.
Uno tiene que estar pendiente de que no se lo lleve la moto.
¿Cómo están? Andamos en Colombia, específicamente en Cartagena.
Y hoy vamos a visitar el popular, el ruidoso, el movido mercado de Basurto.
Se dice que este mercado se inauguró por ahí de 1904.
Quiere decir que tiene más de 100 años, en donde hoy en día está ubicado el centro de convenciones.
Pero resulta que al mercado Basurto le quedó tan pequeño, pero tan pequeño el espacio
que se tuvieron que mudar a la zona pie de La Popa.
La Popa es un convento que está hasta allá en la punta de la montaña,
donde se tiene una vista preciosa de Cartagena.
Quiero que vean lo inmenso que es este mercado, son como unas 6, 7 cuadras para allá.
Y no solamente lo que vemos sobre estas cuadras, sino que para adentro también hay un montón de cosas.
Entonces vamos a meternos, vamos a explorar, vamos a ver qué nos encontramos en el gran mercado Basurto.
Justo aquí en la calle, literalmente antes de meternos, esto está buenísimo, porque ves de todo un poco.
Te venden el reloj de Mario Bros, la joyería, los zapatos, miren cuánta cantidad de cosas.
Pero lo que más me llamó la atención es que hay un casino.
En la historia de este canal esto nunca se había visto en un mercadito, un casino,
sino un centro de apuestas en la entrada del mercado.
Imagínate que andas tú de suerte Chama, y usted en lugar de comprarse un mango puede comprarse 10 mangos,
porque viene aquí, prueba su suerte y gana unos realitos extra, entonces ya se puede ir con más mangos a su casa.
O pierdes los reales y te quedas sin el chivo y sin el mecate por andar apostando el dinerito.
¡Guau! Estás viendo esto, te puedes hacer las cejas y las pestañas en el medio de la calle.
¡Qué cool!
Mira, excelente servicio, 5 estrellitas, aquí lo que usted quiera venir a buscar o que usted lo encuentre en el mercado basurto.
¡Hasta las cejas! Te están haciendo como el pigmento.
Ya pregunté el precio y me dijeron que cuesta 10 mil pesos colombianos,
que sinceramente de primera instancia a mí esos números me asustan, ¿oíste?
Porque 10 mil pesos en México serían como 500 dólares, pero aquí son 2 dólares.
2 dólares y te hacen el maquillaje ese semi permanente en la ceja.
¡Qué! Está súper bien el precio y te ponen música, te dan ambiente, te metes en el casino,
aquí te venden la bolsa en agua por si usted se me deshidrata mitad de ceja.
¡Un excelente servicio!
Les presento a Selenia y a Wildely que ellas se dedican a hacer todo el tema de pestañas y cejas, ¿no?
¿Cuánto tiempo tienes trabajando acá?
5 años y medio.
¿5 años en esta misma esquina?
Sí.
¿Y dirías que tus clientas se ponen a apostar luego después que se hacen las cejas o no?
Sí.
¿De verdad?
Algunas, no todas.
Oye, ¿cómo cuántas clientas tienes?
Al día atiendo de 7 a 9.
¡Wow!
Cejas, pestañas, limpieza.
¿Cuántas horas estás acá?
10 a 6, 7 de la noche.
Y oye, ¿qué hacen con sus cosas?
¿Te llevas tus cosas todos los días o las guardas en algún lugar?
Las tenemos guardadas en un local que pagamos mensualmente.
¿Para estar acá en la calle pagan algo o no?
No.
¿Eso te puede ayudar a ofrecerle mejor servicio y mejor precio a tus clientas, no?
Muchas gracias.
Vamos a ver qué más nos encontramos, entremos.
Ya entramos y la verdad es que se siente como un centro comercial en forma, pero esta no es la parte antigua, por así decirlo.
Siguió creciendo y todo lo que estamos viendo ahorita es la parte nueva.
Podemos ver tiendas donde venden como cintas, botones, todo ese tipo de cosas, joyería, lentes.
Y me llama la atención esta que está acá que dice transferencias precios de dinero de Colombia a Venezuela.
Mira, es que de todo se encuentra uno por aquí.
Me impresionan muchísimo los precios.
Quiero que vean esto, aretes de plata en 15 mil pesos colombianos.
Y eso no es lo más curioso.
Lo curioso es que la tienda se llama Ipanema, como la chancla, la marca de cholas brasileña.
Mira, nombres curiosos.
Los puestitos de joyería la verdad es que son abundantes.
Hay un montón.
También hay de productos de belleza donde te venden extensiones de cabello.
Por la temporada en la que estamos grabando obviamente ya sacaron el árbol de Navidad y te lo venden también.
Hay ropa, mochila, juguetes, de todo un poco.
Pero donde me dicen que la cosa se pone buena es para allá atrás donde está el antiguo mercado de basurto.
Así que allá es donde vamos.
Algo que a mí me emociona muchísimo de los mercados de este lado del mundo es que hay mango casi que todo el año.
Qué cosa tan espectacular, qué cosa tan sabrosa.
Mira este mango, es granísimo y cuesta 2 mil pesos colombianos.
Quiere decir como medio dólar.
Uno no consigue eso en la Ciudad de México.
Ahorita no hay, vas para el super y te dicen.
Es que aquí pasa todo el mundo al mismo tiempo.
Uno tiene que estar pendiente de que no se lo lleve la moto.
Porque si no te descuidas y yo voy a ir montada también en la moto.
Pues te iba diciendo que, pues, qué lástima que uno no puede encontrar mango cuando uno quiera por allá en la Ciudad de México.
Porque no hay, no es temporada.
Ah, por cierto, este sí es el antiguo mercado.
Acá fue donde se movieron inicialmente.
Y ya llevan aquí un montón de años.
Y lo que acabamos de ver es como la estructura nueva.
Porque esto sigue creciendo todos los días.
Me llama la atención estas hierbas.
¿Para qué será?
¿Será que son medicinales?
¿Para hacer algún tipo de té o algo?
Vamos a preguntar.
Les presento a la señora Consuelo.
Y ella vende todo tipo de hierbas.
Nos va a enseñar un poco qué es lo que más le piden.
Tratamientos capilares.
¿Qué nos recomendaría usted para que nos crezca el cabello abundante, rápido?
Tengo romero.
Tengo laurel.
Tengo clavito, canela, ortiga.
Que te ayuda a crecimiento y te engruesa la hebra de cabello.
Son 15 plantas.
Yo, por ejemplo, preparo los tónicos.
Tiene también aceite de argán, aceite de resino, aceite de coco.
¿Y esto se toma o me lo pongo en mi cabello?
No, te lo echas con spray.
Ay, yo me lo andaba tomando ya.
No.
¿Y otra cosa extraña que usted tenga aquí que de repente la gente le pida?
La hamaca, por ejemplo.
Este que es bueno para el cansancio físico y mental.
Para el apetito sexual.
También lo usan mucho, tanto hombres como mujeres.
¿Y si usted ve que sus clientas regresan con el cabello bien largo ya?
Ellas vienen, regresan y traen más clientes.
La señora Consuelo también vende como medicina tradicional, si así le podemos llamar.
Y hay para de todo un poco, ¿ok?
Hay unas que te controlan el azúcar, que así te limpian el estómago, que así para el cansancio.
¿Miren cómo se llama este?
Toro vital, sangre de toro.
Para oxigenar el cerebro.
Me dio permiso de pasar a su tiendita y quiero mostrarte los baños que tienen aquí.
Esto no los prepara ella, se los traen.
Este se llama 7 potencia riego y limpieza.
Imagínate.
Y ve, tienen que ser 7 rosas.
¿Esto es para traer el dinero?
O sea, que si yo me baño con esto, voy a traer plata.
Me habían dicho antes.
Mira, me voy a comprar 10 litros.
Una bañera entera, una piscina y me voy a lanzar y me ahogo ahí.
Saca sal.
Uno de estos.
Necesito yo, porque soy más sala.
Yo no sé qué marca de sal soy yo.
Porque me pasa cada cosa a mí.
Uno de estos.
Te recomiendo aquí la señora Consuelo que te bañes con uno de estos para que se te quite esa mala suerte.
Mira, esto que tiene aquí se llama extracto de empleo y trabajo.
Me dicen que es un aceitito que te pones acá, así como en el cuello.
Para que te vaya bien en la vida laboral.
Para que encuentres ese trabajo que usted tanto desea.
Y así hay un montón de cosas.
Una gran variedad.
Que si la vela, que si la esencia.
Este tiene hasta un billete adentro con unas hierbas.
Y está la popular herradura.
Que esto yo sí había escuchado que es como para traer buena suerte.
¿Ustedes habían visto esta cantidad de baños?
¿Los han usado?
Déjenme aquí abajo en los comentarios.
De repente te encuentras con pasillitos súper delgaditos.
Vean esto.
Y aparecen más y más comercios.
Aquí venden animalitos.
Hay conejos.
Hay como periquitos.
Este parece que tiene una cresta y todo.
Este ventilador está pidiendo perejo auxilio.
Chama, esa soy yo en la vida.
Batallando contra todo.
A mí la gente me dice algo y yo sigo firme.
Me siento tan identificada con este ventilador.
A mí nadie me va a destruir, ¿oíste?
Te encuentras con puestitos donde te pueden reparar tu licuadora.
Tu olla eléctrica.
Lo que sea.
Mira cuantas cosas desarmadas están aquí.
Y tiene un montón, pero de verdad, un montón de piezas.
Que sabrá Dios para qué sirven ese montón de vainas que están ahí.
Pero mira, el que sabe, sabe.
A veces, a lo mejor, lo único que hace él es cambiarle un cable.
O una tuerca.
Pero uno no cobra por la tuerca ni por el cable.
Uno cobra por lo que sabe.
Y le vas a tener que pagar porque usted no sabe hacer eso.
Entonces, zapatero a su zapato, mija.
Los puestitos de cejas son bastante populares.
Y de hecho, hay peluquerías.
Te puedes hacer tus trenzas aquí en el mercado.
Te hacen tu peinado espectacular.
Me da envidia de que están peinando por allá a una muchacha.
Porque yo quisiera estar así de peinada.
Vamos a preguntar.
Nomás por chismosa.
A saber cuánto cuesta este peinado.
De 2 dólares a 27, 28 dólares americanos.
No está nada malo.
Nomás no me lo hago porque la muchacha está ocupada.
Porque si no, ahí me tendría envidiosa.
Pidiendo aunque sea una trenza para tener algo yo en el pelo.
De repente como que es un caos.
Hay que esperar que la moto pase, la carretilla para caminar uno.
Y aquí es donde empieza la ropa.
Me da un pánico.
A mí el tubo de escape de la moto.
Esta cosa quema.
Pero mira.
Pasa la moto, pasa yo, pasa el señor con eso colgado ahí.
Pasamos todos.
Todo bien.
Hay zapatos desde 20 mil pesos colombianos.
Un poquito más de 4 dólares.
Está buenísimo.
Me gusta que hay demasiada variedad.
Es un mercado peligroso.
Claro que sí.
Porque de repente te puede atropellar una moto.
Pero tú no te vas a arriesgar por un par de zapatos baratos.
Porque yo sí.
No sé tú.
Pero yo sí soy ese tipo de persona.
Digamos.
Viste.
Un cajazo me dieron.
Y esto realmente es un laberinto.
O sea, aquí es facilísimo perderse.
Están estos pasillos grandes.
Y luego te encuentras con este tipo de callejones.
Donde hay muchísimos más locales.
Solo que algunos simplemente están cerrados.
¿Será que cerraron definitivamente?
¿O por la hora ya empezaron a cerrar?
¿O están en renta?
No sé qué pasa con eso local.
Lo que sí pasa es que aquí mis amigas están jugando cartas.
Ojalá estén así jugando a lepe.
En la punta de la nariz.
A la que pierda la edad.
Mira.
Hay hasta carpinteros aquí.
Están haciendo como unas jaulitas.
Unas casitas.
Qué bonito que te metes en un pasillo y encuentras otro mundo.
El señor Runner me dice que es por excelencia el que mejor hace los carteles.
Los anuncios pintados a mano.
Llevamos 35 años aquí pintando el mercado.
¿35 años en este mismo lugar?
Wow.
¿Entonces cuántos años tiene este mercado?
Esto es Panamá Sur.
Estos locales estaban abandonados.
Y yo fui el que les di vida aquí.
Cuando esto estaba aquí, esto estaba lleno de basura.
Oiga, ¿y cuánto tiempo se tarda en hacer uno así?
Eso como ya está fresco, siempre me demoró un poquito.
Hay que esperar a que se enrique.
Y uno así como aquel que tiene ya chiquito, ¿cuánto cuesta?
En Cartulia sale en 25 con neón.
¿Me pinta uno?
Pero tienes que decirme qué vas a decir.
Sí, yo se lo escribo.
Que ya el señor Runner se está preparando.
Ya yo no sé por qué pone puntos con el dedo ahí.
Ah, va a pegar el papel.
Claro, para que se le haga más cómodo pintarlo.
Wow, qué buena técnica.
Mira, el que sabe, sabe definitivamente.
Me dijo que le escribiera aquí lo que quiero que ponga ya.
Vamos a ponerle pues el nombre de mi canal de YouTube.
Ahí está.
Feísimo escribo, pero se entiende.
Aquí no vamos a estar juzgando la escritura.
Mira, ya empezó.
¿Qué?
Es con spray.
Lo que acaba de hacer el señor Runner es el verdadero confío en el proceso.
Porque sinceramente yo no entendía.
Porque él empezó a hacer como un arco iris y aventó tres brochazos hacia lo largo.
Yo decía, ¿pero qué está haciendo?
¿Dónde va a escribir el nombre?
¿Cómo lo va a poner?
¿Por qué está haciendo un arco iris?
Yo no le dije que yo quería un arco iris.
Y de la nada empezó con la brochita negra a darle forma a las letras.
Y quedó el arco iris dentro de las letras.
Se ve hermoso.
Se ve espectacular.
Y ahora lo está secando ahí con una especie de secador de cabello.
¡Wow!
Me cayó pero...
La boca, ¿viste?
Desde el inicio yo no me imaginé que eso así iba a quedar.
Me gustó.
Tiene mucha creatividad.
Ya me lo entregaron.
Ya está seco y todo.
Me lo doblaron así.
Literalmente lo pintan en un papel bond.
Está súper cool.
Me encanta.
Pues es un buen souvenir, ¿no?
Te lo puedes pedir el tamaño que tú quieras.
Este fue el tamaño que yo elegí.
Y pueden escribirte lo que usted guste.
Así que ya sabe.
Si quiere su papel bond pintado con lo que usted guste.
Venga a visitar al señor Runes.
Si usted ya se le está antojando visitar este bello mercado.
Que considero yo que si usted viene a Cartagena.
Tiene que pasar por el Mercado Basurto.
Porque está lleno de muchísimas curiosidades.
Para mí pase, ir a una ciudad y conocer el mercado.
Porque así siento que aprendes muchísimo de su gente.
Pues déjame te cuento.
Déjame te informo que yo me vine con Aeroméxico.
Excelente aerolínea.
Muy lindo todo.
La buena noticia es que ya existe un vuelo directo.
Ciudad de México-Cartagena.
Ya está a la venta.
Ya puedes adquirir el tuyo.
Y viajar desde el 20 de febrero.
Sinceramente para mí es un sueño estar aquí.
Estoy muy emocionada.
Me hacía mucha ilusión desde hace muchísimo tiempo.
Conocer Cartagena.
Sinceramente le tengo un amor muy profundo a Colombia.
Espero seguirla recorriendo más.
Recuerden que Cartagena comienza en Aeroméxico.
Sigamos buscando ofertas.
Vamos, ¿qué más nos encontramos?
Hay una tiendita que vende discos de acetato.
Y traen la música, pero reventándome el tímpano.
Venden unas cosas muy específicas.
Veamos.
¿Qué tal no quiere hablar con nosotros?
¿Y qué tal me dice?
Ay no mija, vete de aquí.
Puede pasar, puede pasar.
Ha pasado.
Me han corrido de varios lugares.
Pero no importa.
Lo intentaremos.
Les presento al señor Hugo.
Él vende discos de acetato.
A mí me da mucha curiosidad.
¿Cuál es el más viejo que tiene usted acá?
Bueno, en el momento tengo este de Carlos Román del año 1977.
¿Y usted cómo los consigue?
Hay muchos coleccionistas que le venden a uno música para uno revenderla.
¿Cuánto tiempo usted tiene dedicándose a esto?
Bueno, la música tengo aproximadamente como 30 años.
Aquí en el mercado tengo apenas dos meses para estar aquí en este lugar.
¡Guau! ¿Y uno así más o menos cuánto cuesta?
¿Todo depende de qué año es?
Sí, depende del artista, la música.
¡Ah, guau! Esto sí no me lo esperaba.
Venden vestidos como de fiesta, como de graduación para ir a bodas.
Hay unos muy, muy bonitos.
Por ejemplo, mira este.
Está espectacular.
Mira, como corto, pero como largo, como dando piernas.
Como así, como pecho.
Espectacular.
Está lindo.
Está elegante.
Y caminando rapidito, nadie.
Nadie va a saber que usted se lo vino a comprar aquí.
Por acá hay más vestidos.
Este parece como vestido de novia cool, ¿no?
Con brillitos y así.
Y acá hay como gorras, chanclas.
¡No! Esto es de verdad un mundo.
Hay de todo por aquí.
Ya por la hora, que son como las 4 de la tarde, empieza a cerrar todo un poco
porque me dicen que el mercado cierra a las 6.
Entonces, mira, si damos un vistazo, ya se empiezan a ver como mitad cerrado, mitad abierto.
Pero todavía hay muchísimo movimiento.
Vamos a ver hacia dónde nos lleva este pasillo.
Oigan, por cierto, la gente acá es muy amable, pero le tienen miedo a las cámaras,
para nada se molestan, o sea, no te dicen nada, te ignoran.
O colaboran con el video o te ignoran, lo cual me parece maravilloso.
Aunque no creas tú que es fácil, ¿oíste?
Estar parada en el medio de la calle hablando de cosas, uno parece loco a veces.
Uno tiene que tener cierto carácter y cierta actitud para estar hablando como loca en la calle y en el mercado.
¡Wow! Eso se ve súper pesado.
Y lo llevaba una sola persona.
¡Qué impresión!
Paul, ¿eres tú?
Ya llegamos a la parte como de las verduras, las frutas, la carnicería.
¡Y no, hombre! Traen un fiestón por aquí, ¿oíste?
La música a tope.
Espero que no se esté escuchando en este momento porque YouTube no me paga.
Y se escucha la música de otro porque esa música no es mía.
Y yo quiero cobrar, ¿oíste? Yo quiero cobrar.
Pero bueno, me dicen que el área de verduras y así empieza a cerrar un poco más temprano.
Pero que los mejores días para venir a surtirte de frutas son los lunes y los viernes y antes del mediodía.
Es donde usted consigue todo más fresquecito.
Que por cierto, hablando de horas, literalmente se nos acaban de acercar dos policías a decirnos
¡Oigan! ¿Y ustedes qué están haciendo?
Porque esto por aquí te puede poner medio peligroso.
¿A qué hora te vas? Necesito literal que te vayas en 10 minutos.
Y yo dije...
¡Qué turbio! ¡Qué peligro!
Pero muchas gracias, señor oficial.
Nos iremos pronto.
Mira que caminé media hora más, media hora más y encontré mil pesos el mango más barato.
Claro que sí, encontré una oferta, se lo voy a comprar a ellos.
Ahora, ¿será mil pesos el chiquito, mil pesos el mango grande o mil pesos, no sé, por peso?
Vamos a preguntar.
¿Me vendes uno por pan?
¿Ese sí está bien verde?
No sabes lo feliz que soy en este momento con mi mango.
Me lo amarraré ahí, conseguiré sal en el hotel.
Y un cuchillo que me lo corten en el restaurante para comérmelo.
¡Oigan, vean esto!
Quiero mostrarles cómo son las moneditas colombianas.
Este es de mil pesos, estas son de 500.
Me voy a guardar una de cada una porque si usted no lo sabía, país al que yo voy, país al que trato de llevarme moneditas.
Y digo trato porque hay países, aunque usted no lo crea, que no usan monedas, solo billetes.
Y pues, bueno, a mí me gusta coleccionar moneditas.
Tengo una alcancía en mi casa donde guardo moneditas de todas partes del mundo.
Me llevaré las de Colombia para meterlas ahí.
Me encontré con esta tienda que te hace perfumes genéricos.
Vean esto, tienen frascos de todo tipo, de todo tamaño.
Ahora sí que el tamaño que tú gustes, obviamente depende del tamaño, va al precio.
Y aquí tienen en la pared una lista de perfumes, de marcas, de aromas, de esencia que puedes tener.
Y yo le pregunté si tenía el Miss Dior y me dijeron que sí.
Me vendieron esta presentación, vean, es de cartera.
Aquí tiene pues el spray, que te lo eches así y lo guardas en la carterita.
Y esta señora lo preparó de la siguiente manera.
Me dijo que le puso fijador, alcohol y la esencia del perfume que ella me mostró una botella.
Y yo le dije, ¿y todo esto es el perfume?
Y me dijo, sí.
Y yo, ¿qué es eso? Como más de 100 mililitros.
Y me dijo, como 500 mililitros.
Y yo, ¿y cuántos de estos se saca de ahí?
Y me dijo, como 50.
Y yo me puse a hacer cuenta, chama, porque soy muy rápida, muy inteligente, muy veloz para estas cosas.
Se me dobla el papel.
Y yo dije, el perfume de Miss Dior original, de 100 mililitros, cuesta aproximadamente 100 dólares.
Y si esto a mí me lo vendieron en 12 mil pesos colombianos y sacan como 50, bello, eso son menos de 200 dólares.
Algo no me está cuadrando.
O sea, como que no sé, no me dan los números, no le veo tanto rango de ganancia.
Yo creo que le salen más de esto, porque si no, esto no fuera un negocio fructífero.
Pero me encantó.
Ahora vamos a ver cómo huele.
Ya se secó un poquito.
Huele rico.
Tiene como, es aceitosito.
Se siente aceitosito.
Es como súper grasoso.
Huele al Miss Dior, pero no sabría decirte a cuál.
Porque ves que hay diferentes.
Pero de que huele rico, huele rico.
Mira, hediondo uno no va a estar.
Yo siempre he dicho que el que anda podrido es porque quiere.
En cierto punto, aquí de la tarde, la gente se pone a tomar en pleno mercado.
No los grabé, no los grabé, porque qué tal ese señor se le escapó a su esposa.
Qué tal ese señor dijo que iba a comprar cebolla y papa para la cena y no ha llegado.
Entonces voy yo de chismosa a estar diciendo que el señor está bebiendo cerveza en el medio del mercado.
Se arma la pachanga, te diré, oíste.
Se empieza a poner su ambiente aquí en el basurto.
Una de las cosas que más me llamó la atención es que hay demasiadas, pero demasiadas motos pasando dentro del mercado.
Y si te acercas un poquito hacia las calles grandes, pasan 20, 30 o 40 motos al mismo tiempo.
Son demasiadas.
Y me dio muchísima curiosidad que muchas personas que van en las motos no tienen casco.
Y me dijeron que cuando empezó la pandemia, por ahí del 2019,
las autoridades le prohibieron a las personas que trabajan como mototaxi que la persona que va atrás no se ponga casco.
Porque imagínate, yo soy el mototaxi, entonces yo llevo un pasajero y otro pasajero y se baja uno y se sube el otro.
Y yo uso el mismo casco para todas las personas que estoy llevando.
Ni modo que me cambie de casco cada vez que lleve un cliente diferente.
Entonces las autoridades alegaban que a una persona ponerse el casco, estar contagiada, deja sus mocos, sus babas, su saliva ahí.
Y viene otra persona, se lo pone.
Y esto iba a hacer que el contagio se ampliara.
Pero imagínate que las autoridades vengan y te digan, oye, te puede dar COVID.
Mejor que te atropellen y te caigas y te dejan un coñazo a la cabeza y muerto.
Qué loco, qué turbio y qué peligroso.
No te va a dar COVID, pero si te empuja un carro, se le hace nada el cerebro.
O sea, no entendí qué decisión tan compleja la que tomaron las autoridades.
Pues listo, eso ya fue todo.
Déjame en los comentarios qué tal te pareció el mercado de basurto de Cartagena.
A mí, sinceramente, me encantó la vibra de la gente.
Es increíble.
Aunque nos dijeron que sí podía estar un poquito peligroso.
Pero ya tú sabes, siempre con precaución.
Si me faltó algo, por favor, déjalo aquí abajo en los comentarios.
Y nos vemos pronto en otro video.
Chao, chao.
Mi amor bellísimo.
Que salías, ay, cómo se abre esto.
Hasta lorosa salí.
Mira, ve.
Me voy echando un montón de cosas.
Qué cosa tan espectacular.
Es que yo digo que si usted quiere conocer un lugar, vaya al mercado más cercano.
Porque uno tiene que hacer este tipo de cosas.
Es parte de conocer una ciudad.
