Dos extranjeras preparando Dorilocos | ¡DIRECTO A LA GASTRITIS!

Ary Tenorio
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Pueden encontrar amiguis rubia en todas las redes sociales como Kim Migneault 🫶🏽
0:00 Intro
0:28 Contexto
0:39 Kim
1:33 Extranjeras en México
2:16 Doritos mexicano
3:16 Papas adobadas
3:53 Le encanta el chile
4:39 De todo
5:05 Maní con chile
5:47 Ingredientes
7:08 Dorilocos
7:50 Un chingo de limón
8:59 Salsas
9:38 Es muy ácido
10:40 Lechuga
11:01 Zanahoria
11:46 Pepino
12:16 Jicama
14:05 Mango
14:37 Piña
15:08 Chamoy
15:23 Chile en polvo
16:09 Gomitas
16:42 Está muy picante
18:01 Chiste fallido
18:45 Maruchan
19:05 Cueritos
20:38 toque final
22:07 Nos vamos…
Me lastima, pero me gusta.
El novio de King no es mexicano.
¿Mexicano a los que les gusta el picante?
Le encanta el chile.
Sí, le encanta el chile.
Mira, ¿qué hay aquí?
¿Qué hay aquí?
Dorilocos, papas con mezcolanzas, con salsas,
cualquier vaina que te produzca gastritis.
Esta vez no voy a estar sola.
Hoy me acompaña mi amiga King, que la mujer viene de muy lejos.
De tierras frías, de por donde hablan francés.
Así que vamos a recibirla.
Un fuerte aplauso.
Sí, señor.
Mi amiga la más güera.
Eres falso.
No soy güera, de verdad.
Pero ellos no tienen que saber.
Cállate.
OK.
Vamos a preparar Dorilocos hoy.
King, ¿sabes lo que es?
Tengo entendido que es como una mezcla de papitas con...
Salsas que pican.
¿Y qué más?
Y no sé, pues estoy viendo que tenemos otros ingredientes,
unas verdultas.
Yo he visto que le ponen maruchan, pellejos de cerdo.
Sí, algunas llevan maíz, zanahoria.
Parecen ensaladas más que unas papas.
Y esto lo venden en todos lados, como en parques.
Lo comen hasta niños.
Sí, de hecho, yo vi que los niños comen con bastante salsita.
¿Y tú comes con bastante salsa?
Como sin la salsa, pero sí como cosas, yo diría, picantes.
Que por si ustedes no lo sabían,
King y yo somos extranjeras viviendo en la Ciudad de México.
Y por eso es que todo este tipo de cosas
es bastante diferente para nosotras.
Al menos en Venezuela esto no se come.
En Canadá mucho menos.
La verdad, en Canadá todo es dulce.
O sea, que lo que tú quieras con maple.
Lo picante en Canadá...
Pues mi hermana el otro día comió una ketchup de Sriracha
y se estaba enchilando.
No, imagínate.
Bueno, cuando yo llegué aquí,
a mí se me hicieron muy diferentes los doritos.
Yo sentía que el dorito normal, no el picante.
El normal yo siento que aquí en México pica.
En Canadá venden valentina y no sabe igual.
¿No sabe igual? ¿No pica?
Pues bueno, antes de empezar a hacer las recetas,
¿cómo ves si probamos las papas
para que veamos este contraste de los productos
que venden en Canadá y en Venezuela con los de México?
Me encanta, probamos.
Empecemos con el dorito,
que se supone que este es el que no pica.
Lo agarro así porque se explotó la vuelta.
Vamos a sacar uno.
Había dicho que lo querías probar antes de que yo visite.
Sí, se me antojó.
Me lo quería comer antes de que aquí llegara.
A ver.
¿Huele a dorito?
No, pues si huele a otra cosa, me asusto.
Es que siento que...
Bueno, ya tengo ocho años viviendo en México.
Ya me sabe a dorito normal.
Pero yo recuerdo que cuando recién llegué,
yo decía, ¿qué le pasa aquí a la gente?
Porque esto pica.
Y estas cosas son tan populares a nivel
que tú prendes la tele abierta en México
y fijo vas a ver uno, dos o tres comerciales
de productos para la gastritis.
De hecho, el otro día venía pasando
Migración Internacional aquí en México.
OK.
Y decía, ¿te parecen muy fuertes los sabores de México?
Toma la tal medicina para la gastritis.
Y yo, ¿a los extranjeros ya se lo andan metiendo?
Para que sepas que te va a arder el estómago.
Por lo menos te avisan.
Vienes entrando, te sellan el pasaporte
y ya sabes a lo que viene.
Yo creo que deberíamos probar...
Ay, no sé.
Esas son las sabritas adobadas.
Esas es muy graciosa porque yo la primera vez
que vine a México pensé que eran de queso.
Pero no, no sabe igual.
No sabe igual, ¿no?
A ver, lo abrimos.
OK.
Vas tú primero.
¿Esa es picante?
Creo que sí, un poquito.
Y agarra la que trae más color.
¿La más roja?
Sí, sí.
¿Así saben las papas?
A ver.
No pica, pero...
Muy bien decondimentadas, ¿verdad?
Son muy condimentadas, tienen mucho sabor.
Pero está rico.
Está bueno.
Sabe bien.
OK, vamos con la siguiente.
Como yo las estoy viendo al revés volteadas,
voy a agarrar así la que sea.
A ver, al azar.
Esta.
Son los Chetos Flaming Hops.
O sea, es que aquí ellos no se pueden quedar
con una presentación.
Cualquier papa trae...
Se la hacen Flaming Hops.
A ver.
De hecho, ni sabía yo.
Estaba Flaming Hops puro.
¿Que pica?
Solo es el picante.
OK.
Uno está bien.
Uno está bien, pero toda la bolsa...
Y además de picante, siento que en México
todo saca un poquito de limón y eso te saca carita.
Está ácido.
Pero el sabor del picante lo sientes
una vez que ya lo tragas, ¿verdad?
Sí.
Y si querrías, como mi novio come papas,
las coma así.
Con salsa y todo.
Entonces, imagino que ahí sí.
El novio de Kina es mexicano.
¿Mexicano de los que le gusta el picante?
Le encanta el chile.
Me cagué.
OK, agarramos otro.
A ver, mira.
Aquí te venden el paquetazo Flaming Hops.
¿Pero cuál probamos al azar?
Yo creo que este.
Hoy huele como muy...
¿Verdad?
Me sacó un olor de picoso.
Huele como tomatoso, pero picante, ¿verdad?
A eso lo acabamos de probar.
A ver, lo probamos.
Ya sabe picante.
Y me sabe un buen limón.
Yo hago carras, pero me gusta.
Estoy arrugando, pero me la estoy pasando bien.
Me la estoy pasando increíble.
No te preocupes.
A ver, otra cosa que comen mucho aquí
es este, King.
No sé si lo has probado antes.
Los cacahuetes japonés.
Pero picantes.
Ay, ya me enchilé tú, ¿no?
Yo también estoy como...
Como que ya tengo aquí.
Y no hemos hecho nuestra mágica receta del Doriloco todavía.
Todavía nos falta.
Pues esos me gustan, pero yo los compro original.
O sea, sin chile.
Sin el picante.
Para los que no lo conocen, es súper rojito
y como que trae polvito.
Te ensucia las manos, incluso.
Te ensucia las manos.
Eso sí.
Es que ya no siento la diferencia porque ya me enchilé.
Ya creo que todo pica.
Saben todos similares, ¿verdad?
Sí.
Es el flamingo.
Yo creo que ya estamos listos para hacer nuestra receta.
Ahora sí vamos a empezar a preparar el Doriloco.
Pero primero te vamos a mostrar un poco de los ingredientes que tenemos.
Hay limón.
No puede faltar.
Aquí la gente, hasta en la cabeza, te echan limón.
Usan limón para todo, ¿cierto?
Me decía Jorge que hay gente que pone como de sudorante.
También.
No sé si es verdad.
Dicen que quita el mal sudor.
¿Es cierto?
Bueno, yo he escuchado cosas.
Tenemos jicama, lechuga, zanahoria y pepino.
Parece que me estás preparando una ensalada.
Literalmente.
Es una comida completa esto.
Tenemos diferentes tipos de gomitas.
OK.
Tenemos unas salsitas picantes.
Igual, no sé si te daba miedo que no nos picara,
pero compramos etiqueta negra.
¿La etiqueta negra es la que más pica?
Dicen que es la que más pica.
No sabía, yo pedí todo por delivery.
Tenemos chamoy.
¿Qué vendría siendo el chamoy?
Es dulce, pero es ácido.
No sé, esto lo utilizan mucho para comer mango.
O comer fruta.
Y para escarchar.
Para escarchar también los vasos cuando te preparan una cerveza.
No sé lo que es, pero está rico.
Unas salsitas como estilo inglesa.
Por si nos faltaba un poquito de sal a nuestras papitas.
Exacto, por si le faltó sal.
Tenemos los chilitos en polvo.
Este es de chile y limón y este es el de gran malo.
Este sabe más a tamarindo.
OK.
Hay maruchan, tenemos papas de todo tipo,
pero nuestra base va a ser el dorito.
Así que empecemos con esto.
La gente aquí te lo preparan y te lo dan en tu bolsa.
Lo que se me hace muy ingenioso porque no gastan en platos.
Exactamente, nomás te dan un tenedor.
Lo que hacen con la bolsa de doritos es que te la abren así.
Y como viene media vacía, porque te ponen 40% de producto,
tienes mucho espacio para lanzar vainas aquí.
Pero no la vamos a hacer acá, para que vean qué le vamos poniendo.
Lo vamos a hacer en un platito mejor.
Transparente, para que veas y que se te antoje.
Lista.
Ahí va.
Y ya llenamos la mitad del plato.
¿Le saco?
Si le vamos a poner más papas, ¿no?
Yo todo mal, metiendo mis manos asquerosas en nuestras papas.
Y yo vendiendo papas.
Espérense. Ahorita le atiendo, mijo.
Yo voy a ir picando un limón.
A ver, ¿cuántos le echamos? ¿Uno o dos?
Yo siento que es un chingo.
Un chingo.
Siento que le ponen un chingo.
Esto no sirve.
Chava, qué horror. Estoy quedando como inútil.
Yo no sé cómo se usa esto.
Tres gotas de limón solto.
Está muy seco el limón seco.
A ver, esprímelo tú y voy picando yo más.
Algo que los mexicanos hacen mucho es encontrarle todavía vida a sus limones.
Porque la mitad del tiempo quiero tirar limones.
Me dice Jorge, ¿cómo? ¿No ves que todavía tiene?
Y lo hace así.
Sí, es que sí le sigue saliendo.
Yo he visto que le echan al menos tres limones.
Nosotros tenemos una amiga, viene a tu casa y te pregunta,
¿tienes limón para mis papas?
Y se acaba todos los limones.
De hecho, yo cada que viene Karen a la ciudad,
voy a comprar sus papitas y sus limoncitos.
Sí, porque es lo único que pide.
Yo creo que así para empezar, ¿no?
Y luego le vamos agregando más cosas.
Lo voy revolviendo.
Ahora vamos a abrir el juguito, Maggie.
Sinceramente, y que no se me vaya a ofender nadie,
yo no soy de comer papas así porque siento que al echarle tanto líquido,
se humedecen.
Es que a mí me dijeron que hay que comerlo rápido.
Ah, no estamos tardando mucho.
Entonces, apúrate con las salsas.
No sé qué tanto.
Como unas gotitas, ¿no?
No, yo creo que se le echa un chingo.
¿Así o más?
No sé, me encanta.
Está bien nerviosa.
Pero tú comes estas, ¿no?
Como de estas, pero no con salsa picante.
¿Cómo cuánto? ¿Así?
O sea, ¿la queremos hacer como súper típica?
Sí, súper típica. Necesita más, ¿verdad?
OK, yo creo que así.
Se le echa de todas, ¿verdad?
Sí.
Como cuando vas a los tacos y las quieres probar todas.
Ay, para los extranjeros que vengan de visita a México,
no crean cuando te dicen que no pica porque seguramente sí te va a picar.
Siempre pica.
Ya quedó nuestra mezcolanza.
Hay que guardarla.
Y no vas tú primero, vas, pruébala así.
Ah, o que la pruebe así.
Y yo, ay, qué miedo.
Voy a probar un dorrito que no pica.
Yo voy a agarrar un tostito, tengo miedo.
Huele bien fuerte, huele como a vinagre.
Está bien ácido, ¿verdad?
Está muy rico.
Es adictivo, entiendo por qué los niños...
Ya iba a agarrar otro.
Como que quieres más.
Entiendo por qué los niños comen tanto.
Te hace daño, pero quieres más.
Ahí está rico.
Muchas veces es así.
Me lastima, pero me gusta.
Ahora lo vamos a volver una ensalada.
Le vamos a agregar un montón de cosas.
Me da mucha curiosidad saber qué pensó la primera persona que lo hizo, ¿sabes?
Que todas esas cosas se iban a...
Digo, qué da miedo.
¿En qué estaba pensando?
Sinceramente, cuando uno llega a México y ve estas cosas,
tú dices, es bello, es que esa combinación no se me hace sentir.
Como porque tú le vas a echar lechuga al dorito.
No se te hace sentido hasta que lo pruebes y ahí...
Hasta que lo pruebes.
Vamos a ver qué tal.
Les confieso que nunca he probado un Dorilocos.
Te confieso que tampoco yo.
Papas así, sí.
O del puestecito de esquite, que te echan un poquito de doritos.
Exacto, también.
Pero así, con mucha cosa, ¿cuántas lechugas será?
No sé, es que nunca lo he visto.
A veces, cuando me dicen en México, me dicen cosas de que se come esto con eso.
Nunca sé si es real, o sea, no sé si se están borrando de mí.
Exacto, no sé si me están vacilando.
Ahí está, yo creo que así está bien.
Para que suene un poquito más fit.
Exactamente, cuando tu entrenador te diga que tienes que comer vegetales
y tú, por eso.
Ahora voy a rallar un pedacito de zanahoria.
Yo creo que directamente aquí, ¿no?
Sí, a ver, te ayudo.
Y voy a ir picando el pepino mientras Kim le pone la zanahoria.
Bueno, al menos la zanahoria es del mismo color, no se pierde.
No se pierde, ajá.
Y es que hay puestitos, tú vas a cualquier parque o plaza
y hay puestitos que tienen como que si fuera un carrito de hot dogs,
de hamburguesas, pero ahí tienen todas las cosas y venden sus papas.
¿De qué lo va a querer, joven?
Y tienen un montón de cosas que tú dices, ¡órale!
Y tú, quiero mis papas con mango.
Y me las da cerrada, me da mis papas cerradas, así nomás.
Yo quiero papas normales.
Es como la primera vez que vine a México, dije voy a tomar un agua
y me dijeron de horchata o de Jamaica y yo.
¿Normal?
No sabía, es que no las conocía todavía.
Ya quedó el pepino.
Yo creo que así está bien, ¿no?
Para la cantidad que estamos preparando, yo creo que es suficiente.
Ojalá nadie nos queme porque no tengo idea.
Yo tampoco.
Aquí críticas no.
Ah, críticas constructivas, a ver, díganos cómo se hace.
Pero no, de preferencia no.
Si me quieres enseñar, está bueno, pero a mí no me vengas a decir
cómo se hace cuando yo no he comido nunca esto.
Va teniendo más apariencia.
Tiene colorcito, o sea, a mí me gusta la mezcla.
Nutritivo, sí, nutritivo, mira.
Sigo como un poco extrañada, pero en el buen sentido.
Nos falta la jicama.
Jamás he visto eso en mi vida.
¿Nunca has comido esto?
Pues al menos que la cortes y veo lo que hay adentro,
pero se me hace rarito.
Sí, seguro sí, es lo blanquito que ponen con la zanahoria
y los polvitos picantes.
Nunca lo he probado, nunca he cortado una jicama.
Yo compro todo cortadito en el súper.
Viendo cómo corto yo, es horrible.
No te puedo juzgar, amiga, no tengo idea.
Está súper duro.
Y los señores en los...
Así lo hacen...
Lo hacen con una facilidad y tú, orale, señor, a mí no me sale.
Tal vez no estoy usando el cuchillo.
Creo que una de las cosas que más me gusta cuando compro
es ver cómo lo hacen...
Con una agilidad, ¿verdad?
A ver, mira, te voy a dar un pedacito.
Esto lo comen con estos polvitos picantes.
Sinceramente, no sabe a nada, es como mucha agua.
Vamos a preparar aquí una jicama.
Ve, así es como lo ponen.
Te ponen la jicama y en tiraditas le ponen un poquito de limón.
Le echan como polvitos así varios.
A mí me encanta, eso me envenena a mí.
El polvito, lo que es el mango y la jicama así con polvito.
Lo bueno es que siento que es saludable, ¿no?
Tiene un montón de sales y sodio y dulces, ¿no?
Pero no está tan mal.
¿Verdad?
Está rico.
¿Verdad?
Está buenísimo.
Pero te la comas toda porque voy a tener que picar más.
No, mentira, mejor lo dejo.
¿Qué tamaño de jicama no vas a cortar?
Me fascina, como los mexicanos, todo lo que encuentre,
le ponen limón, chile y salsitas.
Todo.
Hasta la tortilla sola se la comen con salsa picante y sal.
O con sal y la haces así.
Un taco de sal.
Eso está bien loco. ¿Cuánto he hecho? ¿Así mucho?
Mira, tenemos los ingredientes, pero las proporciones
siento que no están exactas.
Exactamente, total. Sí, sí, sí.
¿Por qué no vino una receta literalmente?
Pon 30 gramos de tal cosa.
Porque tenemos un peso.
Así de profesionales somos para medir nuestra gastritis.
Falta el mango.
¿Mango?
Sí, llevan mango.
Te lo juro, yo he visto que le ponen mango.
Me estás haciendo broma.
¡No!
Te lo juro.
Igual el mango es rico.
Antes de que digan algo, lo compré así en bolsa
porque ya no es temporada de mango
y es lo único que se consigue ahorita en el súper.
Entonces, bueno, ahí va.
Tres cachitos de mango, mira.
Y yo vi que llevaba piña.
¿Se la ponemos o ya ahí nos detenemos?
Yo digo que lo hacemos.
Si lo vamos a hacer, ragamos, ¿no?
Según yo, lo primero es quitarle esto.
Creo que así no era, pero lo quitamos.
Yo creo que hay que hacerle una tirra.
Está fácil.
Yo creo que así no era.
Yo creo que era como por los lados.
Es que yo he visto que mi mamá la pica así.
Hubiéramos invitado a tu mamá.
Como así. Yo creo que por ahí va la cosa.
Yo creo que de aquí podemos sacar lo que necesitamos.
Sí.
Una tirradita.
Ahí está.
Como que está cansada nuestra piña, ¿no?
Sí, está muy madura, está jugadita.
¡Qué bueno!
Ahí le vamos a dar vida.
Mira, le vamos a picar poquito.
Ya me veo bien mentirosa porque a mí me gusta mucho cocinar.
Me veo bien inútil ahorita.
¡Epa!
Siento que está muy raro eso.
Ya terminamos con la fruta, verduras, vegetales,
todo lo que lleva eso.
Ahora falta el chamoy.
Ahí va.
Venga, tú métele mientras yo lo hago así.
Dale, dale, dale. Eso, trabajo en equipo.
Que se riegue, que llegue abajo.
Ahora el chilito en polvo, traemos de dos.
Hay que poner de todo, ¿no?
¿Dicen alguna frase en español de que haz lo duro o vete a casa?
No, pues seguramente, pero no sé para qué aplica.
No, la frase en inglés, ¿no has escuchado la frase que dice
go hard or go home?
Sí.
Pues es lo que intenté traducir, pero a veces las cosas
no se traducen.
Sí, no, yo creo que si lo dices en español...
¡Hagámoslo duro!
...te van a burear.
Te van a decir, bueno, ok.
Cuando quieras.
Cuando gustes.
Vamos con los chilitos.
¿Qué tanto? ¿Tú me dices?
No, yo creo que ya.
¿Y yo y qué?
En el ojo.
¿Te llegó al ojo?
No manches.
¡Huelan esas cosas!
Perdón.
¿Y yo y qué?
Hay que mezclarle bien.
¿No te pica en la nariz?
Sí, te lo aspiraste.
Es lo incómodo a veces del polvito, es verdad.
Faltan las gomitas y ahí ya terminamos el doriloco.
Mira, yo tengo aquí los panditas ácidos.
¡Dios mío!
¿Te gustan?
Sí.
Son deliciosos.
Esos sí son dulces.
Es un par, ¿no?
Y este, yo he visto que la gente se lo pone mucho a los dorilocos, ¿cierto?
¿Será que le echamos la salsa a esa también?
Después que yo toqué todo con las manos, yo bien fina aquí ya,
me acordé de que había pinzas.
Tengo miedo, que lo sepas, tengo miedo.
¡Dios mío!
Así quedó con las gomitas, lo vamos a mover
para que no queden nada más las gomitas arriba.
Yo creo que ya tenemos la base.
Una ensaladita.
Del doriloco.
Vamos a probar.
Pero yo sí tengo miedo de probarlo.
Yo también.
Vamos a agarrar una papa y que tenga un poquito de cada cosa arriba.
Ahí está.
Esto va a ser el bocado completo.
¡Está picantísimo!
No sé cómo describirlo.
Yo siento que debe saber dulce, ¿no?
Sí, está súper dulce por el mango.
Como que es un poquito crunchy, pero baboso a la vez,
por las vegetales y la gomita.
Ya.
No estoy segura si te gusta o no.
Sí, me lo estoy pasando increíble.
¿Te gusta el picante?
Lo aguanto.
O sea, tú no pides que tus cosas sean más picantes de lo que son.
Pero creo que te vas acostumbrando porque así cocinan acá.
Si no te acostumbras, no comes nada.
Al principio así me pasaba.
Si no te acostumbras, te mueres.
Comía en la calle y me ponía yo bien triste porque todo picaba.
OK, a ver, le voy a intentar.
No la veo muy convencida, no la veo muy feliz.
Su cara dice de todos, menos gusto.
Está muy ácido, está muy picante.
Está muy rico.
Está rico, está muy raro porque mientras masticaba...
Ay, no me pica.
Como que puedes sentir todos los ingredientes, ¿no?
Ajá, y todos los ingredientes son ricos, pero juntos es raro, ¿no?
No me desagrada, pero no me encanta.
Fíjate que creo que me gustaba más antes de ponerle todo lo...
Sí, sencillito, sencillito.
Hace media hora.
Uy, como que a estas alturas del video ya como me arde.
No sé, como que siento que me arde aquí la barriga.
El chiste.
¿No eres tú quien dice el chiste?
¿Yo cómo? ¿No eres tú quien dice...?
Ah, practicamos un chiste media hora.
No lo practicamos, es que lo dijimos fuera de cámara.
Lo dijimos fuera de cámara.
Ponte en personaje.
Ok.
Ay, ya como que a estas alturas ya me duele aquí.
También a mí me duele mucho.
Ay, yo tengo medicina, amiga, no te preocupes.
Por eso me gusta tener amigas de 30 y más.
¿Qué estás diciendo, pedazo de estúpida?
El chiste con hielo.
Estaba más gracioso cuando lo dijiste.
Por eso no hay que dejar de grabar nunca.
Bueno, ya casi terminamos con esto.
Falta la marucha.
Ya la preparamos.
Obviamente no se le echa todo el caldo, solo la pastita.
Usamos la marucha de camarones.
¿Pero le vuelven a poner salsa?
No, yo creo que así.
¿Verdad? ¿Verdad que sí? Sí.
Porque el que graba no nos ayuda.
Porque el que graba no ayuda, exactamente.
¿Cómo se hace?
Algo que siento que para nada me va a gustar.
O sea, ya de una vez te digo que esto no.
Mira esto.
Son pellejos de cerdo.
A la gente le encanta ponerle eso a los dorilocos, te lo juro.
¿Pellejos a pedazo?
Sí, la piel pues.
Mira, te voy a mostrar.
Yo creo que estaría bueno que probáramos uno.
¿Bueno?
Bueno, no como que tú digas qué bueno, ¿no?
De entrada huele un montón a vinagre.
Ok, voy a agarrar aquí un pedacito.
Es que no me gusta la textura, no es el sabor.
Sabe bien, pero no me gusta masticarlo.
Es lo que me da asco, no sé por qué.
Después de ver cómo reaccionaste, no sé.
Si quieres, agarra otro para que no te comas mis babas.
Ok, no me quiero ver grosera, entonces no se ofendan.
No, pues es que son gustos, ¿no?
Sí.
Que no se nos ofenda nadie, pero no me gustan los pellejitos.
Está raro, ¿cierto?
No lo quiero masticar más.
¿Verdad?
¿Verdad? Escúpelo, escúpelo, escúpelo.
No, a mí tampoco me gusta masticarlo.
Tampoco me encanta el sabor.
¿Y tú qué?
No ha pasado nada.
No sabe a carne, sabe a algo más.
Pues está como en vinagre, ¿sabes?
Yo creo que es como un embutido.
Sinceramente, desconozco cómo se hace.
Pero bueno, vamos a agregárselo.
A ver.
Sigue vivo.
Sí, parece que está vivo.
Sí, parece gusanito, se mueve mucho.
Y te lo juro, Kim, que he visto con mis propios ojos
cómo la gente dice, échele más pellejito, más cuero.
Y les encanta, les encanta.
Digo, qué bueno, cada quien.
A mí me gustan muchas cosas que a la gente no les gusta.
Es verdad.
Ah, y ¿sabes qué no le pusimos?
Los cacahuates picantes.
Ahí está, un par así.
Ahora sí ya lo doy por terminado.
El popular Doriloco de México.
Pues bueno, vamos a probarlo otra vez.
Yo voy a agarrar una papa de base
y le voy a poner cosas diferentes,
o sea, que no teníamos antes.
Antes no teníamos la pasta.
El pellejito.
Y el maní.
Ahí está, ¿ok?
Este es mi bocado.
No sé cómo explicar lo raro que está esto, ¿saben?
Es que la pasta sabe a camarón.
Mira, tienes sal, picante, camarón, cuero, fruta, verdura.
La primera persona que hizo eso estaba borracha
y era todo lo que quedaba en su refri.
No borracha, venía bien marihuana.
Le agarró un monchis terrible.
A ver, entiendo porque a muchísima gente le encanta el sabor.
Bien, lo que sí es raro son las texturas.
La papa con la textura de la pasta,
pero luego es crujiente, pero luego está húmedo,
pero es muy ácido.
Tan ácido que te hace salivar mucho
y de una extraña manera como que quieres otro poquito.
Y luego al ratito tú y yo en nuestras casas así.
Creo que le voy a dar yo también, a ver.
¿Verdad?
Está raro las texturas.
Está bien, pero hay tantas cosas que ni las puedes comer todo.
Es como un Kinder Surprise,
que lo abres y no sabes qué te va a salir.
No sabes qué va a pasar con tu doreloco.
O sea, está muy raro.
Hay algunos bocados que me gustan más que otros.
Dependiendo qué es lo que agarres.
Pues listo, esto ya fue todo.
Déjenme en los comentarios qué tal les pareció.
Sinceramente, me quedó claro cuál es la fiebre de los dorelocos.
Pero, si me preguntan, yo me quedo en la etapa inicial.
Yo creo que es la que más le atina a lo justo.
A lo básico.
Sí, es que sí somos chicas básicas.
Y nos vemos pronto en otro video.
Chao, chao.
Por cierto, vayan a ver también el canal de Kim.
Muy buenos videos por allá.
Y listo, nos vamos.
¿Me quieres ayudar a limpiar?
Sí, hay que limpiar bien.
Sí, ¿verdad?
No te vayas ahí sin ayudarme a limpiar.
Porque luego tú eres bien mala onda, la neta.
No, no, es que la mala onda no soy yo.
Es mi chofer.
Ay, sí.
Mi chofer.
Sí, tú.
Vamos a buscar un repán porque es que yo tengo como...
Un dolorcito.
Como un peo atravesado.
Ay, ya.
Sí, yo también lo tengo.
