La bandoneonista Ninon Valder publica en francia ‘En mi corazón’ • RFI Español

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9 Visualizaciones de video·17 dic 2024
La bandoneonista, flautista, cantante y compositora francesa Ninon Valder saca al mercado ‘En mi corazón’ nuevo álbum en el que rinde homenaje a sus maestros Dino Saluzzi, Juan José Mosalini o Raúl Barboza.Pero antes ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI.
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Muy buenas tardes a todos. ¿Qué tal? ¿Cómo se encuentran?
Nuestra sociedad, cada día más competitiva, deja a menudo de lado a los mayores,
desaprovechando todo su rico capital de experiencia.
Esta discriminación ya tiene un nombre, el edadismo, especie de racismo contra los viejos.
Nuestra invitada de hoy, la bandoneonista, flautista, cantante y compositora francesa,
Ninon Valder, le rinde homenaje en su nuevo álbum, con el carnavalito, a los viejos.
Muy buenas tardes, Ninon.
Buenas tardes.
Bienvenida a Radio Francia Internacional.
Gracias.
¿Habías oído hablar del edadismo, ese racismo antibiejo?
Sabes que no, sigue no. Hay cosas que yo no le integro muy bien, porque no me gustan,
entonces me olvido. Pero escuché hablar, tenés razón.
Ya teníamos el racismo, el sexismo, solo faltaba el edadismo.
Sí, faltaba solo eso, para dividir las sociedades.
Quizás en el mundo de la música el respeto a los ancianos se ha mantenido, ¿no?
El maestro siempre es una referencia.
Sí, sí, yo creo que en el mundo de la música todavía estamos protegidos de eso,
porque es muy importante emprender de alguien que viene, que ya hizo el recorrido.
Para mí, yo pasé tanto tiempo al lado de personas así como Dino Saluzzi,
antes de eso Juan José Mussolini, y ahora tengo esta suerte inmensa
que en este disco hay también a Raúl Barbosa.
Empecé a trabajar con él justamente al momento del homenaje a Juan José Mussolini,
hace un año, y ahora Raúl, yo lo invité a tocar en este disco,
y tocamos un tema suyo que se llama Los saltos del Guaira.
Es maravilloso aprender de ellos, porque tienen también una visión del mundo,
un mundo que es muy diferente.
Por supuesto. ¿Qué te dijo Barbosa cuando le propusiste participar en tu disco?
Yo le propuse hacer eso porque en realidad es él que después de tocar juntos
para Juan José Mussolini me dijo, tenemos que hacer un dúo.
Y yo dije, sí, qué lindo, gracias. Pero, ¿cuándo?
Esa era la pregunta del tiempo.
Es siempre una cosa acá, muy fuerte, estamos con mucha presión.
Entonces, invitarlo sobre el disco fue como, dale, empezamos de ahí,
hacemos este paso.
Él se quedó muy feliz de estar, de poder volver en el estudio,
de llevar toda su sabiduría a mí y a nosotros en el estudio.
Porque él es uno que empezó a tocar, a grabar, tenía 17 años.
Entonces, son los 70 años de vida, de conocer las cosas, las pequeñas cosas,
de saber cómo los músicos se mueven, de cómo hacer para hacer que llegue la magia.
Porque Raúl es un mago, uno que hace hacer magia con las notas y un poeta.
Y entonces, para mí es una gran suerte.
No es fácil alcanzar eso, falta muchos años de experiencia.
Juan José Mussolini nos ha dejado desgraciadamente.
¿Te sientes en cierto modo su heredera?
A Juan José Mussolini, sí.
Te ha dejado mucho de su técnica, de su manera de tocar.
Sí, sí, sí, me dejó mucho.
Yo me siento mucho, yo estudié 13 años con él.
Entonces, un largo tiempo, porque yo tenía este momento,
me acuerdo muy bien decir, él es mi maestro, ahora es él.
Entonces, no quería andar a tocar o a estudiar con ningún otro.
Quería realmente tomar licencia.
Después de eso, me di cuenta que yo, en realidad, soy una mujer.
Entonces, no puedo tocar como un hombre.
Él me fue buscando también el camino mío, que pasó por estudiar con Salussi.
Después, también tocar muchos años con Colaccio Brizuela,
que él también nos dejó cuatro años atrás.
Y toqué diez años con él.
El Colaccio era el guitarrista arreglador de Mercedes Sosa.
Entonces, es realmente una cosa muy fuerte para mí,
todo lo que le debo a ellos, que me pasaron las sabidurías,
la vida y la música que fueron aprendiendo sobre los caminos.
Yo estoy solo pasando las cosas, haciendo vivir un fuego que me pasaron.
Yo estoy como dando de comer al fuego con la música,
pero gracias a ello, estoy en un camino que espero también poder transmitir a otros.
Esa transmisión te lleva, de muy pequeña, a tocar un instrumento de la Edad Media,
la vihuela o la biela, que es una especie de vihuela con ruedas.
Tiene teclado y cuerda, ¿no?
¿Cómo llega hasta tus manos una biela?
Porque yo soy de Albi, cerca de Toulouse, la parte occitana de Francia.
Y allá, yo soy qatar.
Tengo una cosa, me gusta estar allá, porque tenemos una identidad muy fuerte.
Y eso, porque yo vivía en un pueblo, y allá se tocaba este instrumento.
Entonces, gracias a este instrumento, también la Escuela de Música de Albi,
en un momento tenía eso, tenía este instrumento, se podía tocar.
Hay pocos conservatorios que tengan bielas.
No, seguramente hoy más.
Pero este momento era, realmente, empezar a descubrir de nuevo todo este mundo de la música occitana
para, justamente, conservarla viva.
Quizás la flauta era mucho más fácil, también te vas a especializar en flauta.
Vienes a estudiar a París, también.
Sí, sí. La flauta, no sé si es más fácil,
pero es más el instrumento que tengo en el alma, en el corazón, en el cuerpo.
Es cuerpo. Es, realmente, el instrumento que es mi compañera, es la flauta.
Entonces, es, realmente, una amiga mía, la flauta.
Es la amiga con la que yo puedo hacer todo.
Fui a África, toqué para los cameles.
Hice todo lo que es hacer ver un camelo.
Camello.
Yo me quiero disculpar, pedir disculpas a todos los que escuchan que mi compañero es italiano,
así que pasó un poco de italiano dentro de mi corazón, ahora no hay.
Te comprendemos perfectamente, por todo.
Entonces, la flauta siempre me acompañó.
Y después vino el bandoneón y me robó una parte del corazón.
Curiosamente, la flauta te lleva a la música argentina, ¿no?
Vas a tocar una obra de Piazzolla, La historia del tango, si no me equivoco.
Sí, sí. Cuando tenía 12 años toqué La historia del tango
y eso fue una cosa muy importante, energía, que me llevó, que me pasó.
Me dije, pero qué lindo.
Y después, como a 19 años, la toqué de nuevo con un guitarrista argentino.
Y ahí me dijo, uno, me pensé enamorarme del guitarrista,
después me di cuenta que me era enamorada de la guitarra argentina,
porque en la guitarra argentina hay un corazón, hay un sonido que es muy especial,
que es muy lindo, es un sonido abrazador,
que es también por eso que este disco se llama En mi corazón,
porque para mí la argentina me llevó al corazón, me hizo abrir el corazón.
Y dejar atrás una parte fuerte del cerebro, de la mente, de pensar,
que acá, si no pensamos, no está bien, si no estamos perfectos técnicamente, no está bien.
Y allá no sirve, pero lo que sirve más es de entender al otro,
de poder comunicar con el corazón y tener cuidado del otro.
Y dejarse llevar, ¿no?
Dejarse llevar también.
Ese amor te lleva precisamente a Argentina, ¿no?
Sí.
Decías que no hablabas español la primera vez que vas a Argentina.
Sí.
¿Cómo te las arreglaste?
¿Mal o bien? No lo sé.
No, yo me quedé estudiando el español en 60 lecciones en el avión,
y entonces me quedé ahí, había hecho tipo tres lecciones,
y entonces me quedé así, como hablando con las manos y con el corazón.
Ahí no hay otra que hablar con el corazón.
La música es internacional, ¿no? La música se entiende en todos los países,
la misma música.
¿Llegaste a Salta? ¿Fuiste ahí donde conociste a Dino Salucci?
En realidad, Salta pasé poquísimo tiempo.
Lo vi a Buenos Aires, porque Dino tiene su estudio a Buenos Aires,
y tocaba en el Torcuatotazo.
Que, paréntesis, Raúl Barbosa está por tocar en el Tazo
con Rodolfo Medeiros en el mes de enero.
Entonces, es lindo este piccolo...
Es como cerrar el círculo.
Sí, sí, sí, hay una...
Y entonces lo vi a Buenos Aires a Dino,
y allá, pero no fue la primera vez.
La primera vez que fue a Argentina, yo estudié con él.
Después lo vi en 2011 al Tazo,
y ahí lo conocí al Colaccio Bisuela.
¿Cómo fue tu relación con Colaccio Bisuela?
Cuando conocí a Colaccio fue como si yo encontraba nuevamente
un amigo de tantos años.
Yo me quedé como que nos conocíamos de mil años.
Y nos fuimos así tocando desde el primer día.
Eso es magia.
En el disco encontramos un carnavalito que estábamos escuchando
con el título de A los viejos.
¿En qué o en quién estabas pensando cuando compones A los viejos?
Ahí realmente pensé en todos estos maestros,
pero también en mis padres,
en todas las personas que me transmitieron,
que pudieron transmitirme algo.
Yo soy sobre un camino gracias a tantas personas,
y también a todas las personas que conocí por el mundo,
pero también a Catamarca, a La Rioja, a Jujuy,
a Santiago del Estero, a Buenos Aires.
Y ahí es realmente decir un gran gracias,
porque es importante para mí.
Ellos todos fueron y son importantes.
En tu disco encontramos también un guay, ¿no?
Sí.
Las culturas indígenas quizás son más respetuosas
hacia los ancianos que la nuestra.
Es un defecto de nuestra cultura que no respetemos a los viejos.
Sí, ahí para mí es difícil decirlo,
porque sí, me encontré muy bien en el norte argentino,
que realmente el noroeste es un lugar
donde también saben acogerse.
Me viene la palabra en italiano.
Acogerte.
Acogir.
Acogerte.
Acoger.
Entonces, eso para mí es una cosa que nosotros no sabemos más hacer.
Yo me acuerdo cuando yo era pequeña,
mi nona todavía, mi abuela, teníamos los platos,
pero también había un plato de más
para las personas que podían llegar.
Y nosotros teníamos que tener las cosas para poder darle de comer.
Y eso hoy no se hace más.
Nosotros tenemos el dinero, vamos a comprar,
pero hay cosas que no se pueden hacer con el dinero.
En tu disco el plato de más quizás es el oblivión que tocas de Piazzolla.
Sí.
No se puede evitar tocar Piazzolla.
No, no se puede evitar, porque también es gracias a él que estoy acá,
que estoy acá, que toco el bandoneón.
Cuando descubrí su música a 19 años, fue un golpe muy fuerte.
Y ahí me dije, yo quiero tocar esta música así,
porque yo toco jazz,
tocaba música tradicional con la viela rú,
y también había esta música Piazzolla, jazz, música argentina,
y también un poco de clásico, música clásica.
Así que yo me quedé como encantada, me dije eso.
Y también él está en este momento de magia.
En realidad, para mí, la música argentina,
yo voy allá por la poesía y la magia que tiene.
Es importante.
Y cómo saber hacer espacio a eso y dar un valor no económico,
porque el final de economía...
Todo pasa.
Sí.
En fin, pues ya lo saben.
En mi corazón es el disco de nuestra bandoneonista, flautista,
cantante y compositora francesa Dinon Valder.
Va a salir al mercado el próximo 10 de enero, si no me equivoco.
Y habrá que esperar hasta el 5 de febrero
para un concierto de presentación aquí en París.
Sí, el 11 de febrero.
Perdona, el 11 de febrero en el Estudio de la Hermitage,
aquí en París.
Muchísimas gracias, Mariano, por haber estado aquí con nosotros.
Un gran placer.
Mucho éxito con este disco.
Y a ustedes también, permíteme que dé las gracias también
a Guillaume Puffet y a Jean Bourdelas,
quienes han ocupado de la realización del programa.
Muchas gracias.
Y también saludar a nuestros telespectadores,
porque también los tenemos,
que nos siguen en todo el continente americano,
de Chicago hasta la Patagonia,
gracias a la cadena Unión Continental Latinoamérica
y una red que se llama TAL, la Red de Televisoras,
que reúne televisoras públicas y universitarias
de todo el continente.
Y a ustedes, muchísimas gracias por su atención
y les damos cita para una nueva edición
de El Invitado, de Radio Francia Internacional.
