Las labores que debe realizar para lograr un óptimo cultivo de coco - La Finca de Hoy
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La Finca de Hoy
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9 ene 2025
Muy buenos días, mi nombre es Erika Zapata, periodista y otra campesina como ustedes.
Gracias por estar fientes de nuestro contenido cada mañana.
Bienvenidos a La Finca de Hoy.
En el siguiente informe desde el Urabá, el departamento de Antioquia, les hablaremos sobre los cultivos de coco.
Específicamente, las labores culturales para tener presente en este tipo de cultivos.
Todos los detalles en instantes en La Finca de Hoy.
Además, les hablaremos sobre la arriería, una actividad tradicional de Colombia
que permitió la comercialización de productos aquí en todo Colombia
y que es implementada todavía en algunas regiones.
Acompáñenos en este recorrido agropecuario por Colombia.
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El terreno donde se establecerá el cultivo de coco debe contar con drenajes
y estar libre de malezas y arbustos.
La distancia de siembra en monocultivo recomendada entre palmas es de 8 por 8 metros,
lo que equivale a un total de 180 plantas por hectárea que deben ir en forma de triángulo
o lo que se conoce como tres bolillo.
Desde que la pequeña palma de coco pasa de vivero a cultivo en campo,
las labores de plateo comienzan inmediatamente.
Hay que iniciar con los plateos que deben ser muy frecuentes.
Yo debo tratar en lo posible de que el área del plato de cada palma esté completamente limpia,
que no tenga malezas, para evitar competencia de las malezas con las palmas como tal.
Aparte de eso, si el plato está completamente, yo podré identificar con naturalidad
si hay algún ataque del cucarrón toro, que es el que nos ataca en esas primeras etapas del cultivo como tal.
El control fitosanitario del cucarrón toro también se nos convierte en una labor cultural,
de que semanalmente hay que estar revisando todas las palmas.
O sea, si tengo 500 palmas en el cultivo o 200 palmas, todas las palmas debo revisarlas.
La frecuencia de los plateos varía de acuerdo con la época del año.
Se evita hacerlos en tiempos de sequía para dejar que la maleza sirva como cobertura vegetal,
permitiendo la retención de la humedad en el suelo y evitando el impacto directo de los rayos del sol al suelo.
Cuando inicia la época de lluvia, las labores deben comenzar y procurar mantener un radio de 1.5 metros de la palma libre de malezas.
Se deben hacer controles de maleza en todo el lote.
En lo posible podemos hacer algunos controles mecánicos, ya sea con machetes o con guadañas.
Se hacen también algunos controles químicos.
Otra actividad que hay que tener muy pendiente y muy presente es el tema de la nutrición del cultivo.
El cultivo de coco va a requerir tanto elementos menores como mayores en la fertilización,
y las cantidades varían de acuerdo con el déficit que haya según el análisis de suelo de la finca.
La frecuencia de la labor sí depende de la disposición de riego.
Cuando se cuenta con este sistema, se debe fertilizar al menos seis veces al año cada dos meses,
y cuando no, se hacen cuatro aplicaciones.
La primera al inicio de los días de lluvia y las demás luego cada 45 días.
Aquí en la zona donde estamos, que es un bosque seco tropical,
donde la pluviosidad por año está entre los 1.200 y 1.500 milímetros al año,
lo ideal sería suministrarle agua al cultivo en las épocas secas, en las épocas críticas del déficit hídrico.
Pero yo aquí en estos momentos, aquí en la finca, no cuento con un sistema de riego.
Eso sería una de las metas a conseguir para montarle al cultivo y así obtener mayores rendimientos.
Oscar David, que viene trabajando con la siembra de coco hace más de cuatro años,
no realiza podas en su cultivo ni aconseja hacerlo.
Asegura que realizarle un corte a la palma es causarle una herida que si no se cicatriza,
puede exponerla al ataque de insectos.
Ni recomiendo hacerlas. O sea, en lo posible, las hojas que van cumpliendo su ciclo de maduración
o apenas se maduraron, simplemente se dejan que se caigan o se retiran cuando cumplen completamente su ciclo.
Cuando están verdes o todavía no han cumplido su ciclo, se dejan que lo cumplan.
En lo posible, no causar heridas a las palmas como tal.
Cualquier herida que oleca a la palma se va a presentar una licidación o un proceso de fermentación.
Y eso lo que hace es que atrae a un insecto que también es considerado una plaga de importancia
dentro del cultivo de coco en el caso del Rhynchophorus palmarus.
Cuando el cultivo inicia la producción, las palmas van dejando caer hojas que el agricultor
debe recoger y ubicar en sitios estratégicos como las calles dentro del cultivo,
aplicar hongos que ayuden a la descomposición y así esta materia orgánica se reincorporará al suelo.
De lo contrario, la dispersión de esas hojas por todo el terreno puede generar un refugio para plagas como las termitas y el comején.
Se levanta el sombrero, la chaqueta, la robana, se lleva la peinilla, el choco y la mochila de la viva.
En la mochila hay habas y maíz de la viva y en el choco lleva uno el guarapo.
Y con la indumentaria lista, estos arrieros del municipio de Tibanaboyacá se preparan
para rendir homenaje a una de las tradiciones más emblemáticas del campo, la arriería.
Como su nombre lo indica, está impulsado entre los campesinos el sentido de la identidad,
la concepción de redes, de caminos que unen a Colombia rural y por ende el desarrollo del país.
Empujando mulas y caballos, los productos de una región han llegado a otros territorios.
Un arriero es el que se dedica a la labor diaria del campo.
Por ejemplo, se levanta uno, le toca a uno salir, enarmar un ejemplar, un caballo, una mula
y cargar o sacar las cargas, lo que produce el campo, como arracacha.
Aquí, por ejemplo, se da arracacha, se da maíz, su hijo, la alberja, garbanzos.
Eso es lo que le toca a uno cargar.
Ese es el trabajo diario de nosotros los campesinos.
Insistentes en conservar el aporte cultural y agrícola de esta actividad,
campesinos de todo el territorio nacional encuentran la manera de rendir homenaje a la labor de sus abuelos.
En Boyacá, por ejemplo, se desarrollan múltiples concursos de arriería.
El de este municipio destaca, entre otras cosas, la identidad del arriero,
la precisión con que amarra, acomoda y asegura su carga,
el trato a la mula o caballo que es su compañero de labor
y, por supuesto, el paso firme en el trayecto.
Llevo 20 años participando en la cuestión de la arriería.
El año pasado fui el campeón.
Es importantísimo porque estamos rescatando todas las costumbres, las culturas
de los campesinos que les tocaba de camino en camino, de municipio en municipio, con caballos.
Trabajando fuertemente, llevando los productos, como siempre, el campo sufriendo
y por eso queremos resaltar eso, no dejar perder estas tradiciones tan importantes.
La palabra arriería encontró su origen en la expresión dicha por los campesinos
que impulsaban los animales.
Arre era la manera de comunicar que el momento de caminar había llegado.
Desde 1780, la Real Academia de la Lengua incorporó esta definición
y se conserva hoy en día como persona que trajina con bestias de carga.
Yo diría que esto es importante, ¿por qué?
Porque eso fue lo que nos enseñaron nuestros papás, nuestros abuelos
y nos hace que el campo no se pierda, que siga como que no se pierda
la tradición que nos dejaron, que es como sembrar las maticas, por ejemplo,
lo que se cultiva acá en la región.
Eso es lo que hacemos, por ejemplo, nos gusta hacer esto por eso,
obviamente que la gente se dé cuenta que no queremos que se pierda esto,
que eso es una cuestión muy bonita, que eso es lo que queremos que la gente,
la gente que nos vea, que se den cuenta que esto es una labor muy bonita.
Convertir este legado en patrimonio cultural de Colombia,
y por qué no de la humanidad, es el camino que ahora quieren recorrer
estos campesinos de Boyacá, tocando puertas y mostrando al mundo
lo que significa para la cultura de nuestro país enaltecer esta labor.
Y hoy es un buen día para agradecer a los campesinos de nuestro país
que se ofrecen todos los días por llevarnos los mejores productos a la mesa.
Y aunque para nosotros termine este capítulo,
sabemos que para ustedes apenas inicia el día.
Gracias por cultivar la tierra del país.
Recuerden que la persona que está en otros países
nos pueden ver a través de la señal de Caracol Internacional
y ustedes a través de las redes sociales que aparecen en pantalla.
Ustedes no solamente son los protagonistas de este programa,
también del trabajo de la tierra del país.
Cada mañana tenemos otra cita bien temprano,
pero quien madruga, Dios le ayuda,
y todos los días madrugamos para aprender del trabajo de nuestros campesinos.
Hasta entonces.
