Alfredo Jalife-Rahme Expone la Amenaza para el Futuro de América Latina | Entrevista PARTE 3

Líderes del Mundo Hispano
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Únete a la conversación mientras Alfredo Jalife-Rahme comparte sus impactantes reflexiones sobre el posible futuro oscuro de América Latina. En este fascinante video, Alfredo Jalife-Rahme expone las amenazas y desafíos subyacentes que podrían definir el destino de la región. Desde la inestabilidad económica hasta el malestar social, prepárate para enfrentar las duras realidades que podrían aguardar a América Latina.
Cualquiera que quiera gobernar Estados Unidos, sean demócratas o republicanos,
tienen necesariamente que tener la alianza con los latinos.
Nosotros, lo que nos sobra es cultura y civilización.
Yo creo que esa es nuestra fuerza.
Tenemos que empezar la nueva ideología de Latinoamérica
a partir de nuestra grandeza civilizatoria, esa es mi muy humilde opinión.
Y a partir de ahí, pensar si realmente quieres ser latinoamericano o quieres ser esclavo.
Tenemos que definir lingüísticamente quiénes somos,
los mexicanos, los latinos o los llamados hispanos.
Y luego podemos empezar a actuar.
Pero mientras caigamos en la lingüística colonial, neocolonial,
que nos han impuesto los conquistadores,
pues vamos a seguir siendo esclavos.
El día de hoy nos acompaña el doctor Alfredo Jalí Ferrame.
Él es un reconocido analista geopolítico que escribe la columna Bajo la Lupa
y también ha escrito libros de geopolítica y soberanía energética.
Además, tiene el programa Radar Geopolítico que seguramente muchos de ustedes conocerán.
Vamos, dale entrevista.
Y ahora que está Trump en el poder de Estados Unidos,
¿qué se puede esperar a todos los habitantes de América Latina con esto,
que ya empezó siendo una de las cosas fuertes que han estado enfrentando?
Pero a la vez se dice que la razón es principalmente por acabar con la cuestión
del narcotráfico, narcoterrorismo y este tipo de cosas.
Acabas de hacer la pregunta del cine,
que hoy daña el ecosistema de Trump, de Groenlandia hasta Canal de Panamá,
en espera de llevarse a Brasil.
Vamos a esperar la elección en Brasil, que no le está yendo bien a Lula.
Hoy tiene un aliado que se llama Bolsonaro.
Si no es Bolsonaro, será su hijo.
Latinoamérica está totalmente extraviada.
Newsom cometió un grave error cuando habló.
Cometió un error al decir Latin X con tipo Brexit.
Se le fue.
Pues no, ¿cómo?
Al que van a ser, yo diría, Newsom X.
Te van a correr a ti, Newsom.
Además, ¿quién perdió en California?
Kamala Harris.
¿A qué voy?
Ese es un esquema que también tenemos que ver.
Por eso es una dinámica muy interesante el voto latino,
del que los mexicanos somos el 70%.
Y la mayoría guadalupanos, que eso tampoco lo perdería de vista.
En un país que hoy está manejando el nacionalismo cristiano como es Trump.
Y luego te vas a Texas,
que es el segundo producto interno bruto de la Unión Americana.
El primero es California.
Que ahí votan los latinos y mexicanos, votan mexicano.
Perdón, votan partido republicano.
Y luego tienes Florida, donde Trump está agarrando a la mayoría de los latinos,
vamos a llamarles así, y conforman la mayoría de su gabinete.
Y nada más te cito a Marco Rubio,
como secretario de Estado, para no seguirme con los demás.
Bueno, ¿esto qué significa?
El futuro de Estados Unidos y la gran batalla se va a dar por la captura
del voto mexicano primero, y en segunda instancia, latino y hispano.
¿Por qué?
Porque la demografía sí es determinista, si es que usas la democracia.
Porque la democracia es sinónimo por el número de la demografía.
Y hoy estás teniendo una curva exponencial,
que son los centenias, que somos la mayoría los mexicanos.
Entonces ahí, a mi juicio, esa es mi muy humilde opinión y
lo emito como hipótesis.
Cualquiera que quiera gobernar Estados Unidos, sean demócratas o
republicanos, tienen necesariamente que tener la alianza con los latinos.
Si no, están perdidos.
¿Qué le queda al presidente Trump después de que muchos,
con toda esta situación, dónde se confrontativa en relación a cómo lo
ven mucha gente en América Latina, algunos hispanos en Estados Unidos,
no los de la frontera, que son evidentemente quienes los respaldaron?
¿Qué es lo que le daría como ese nuevo comienzo,
esta nueva imagen de que pudiera tener más respaldo?
¿Qué política o qué acción?
Extraordinaria pregunta tuya, y hay que decirlo abiertamente.
Hoy los multimedia los controlan los cuatro jinetes y
el Foro Económico Mundial de Davos.
Es una de las principales fuerzas que tiene Estados Unidos,
bueno, el viejo régimen de Estados Unidos.
Hoy vamos a ver cómo se maneja Trump, cómo maneja su política de comunicación.
Ya ves que ya empiezan a jalar a los podcasters,
a los comunicadores alternativos, etcétera.
Es decir, si hay un choque en la comunicación.
Hoy, sin duda alguna, Trump no es popular en Latinoamérica,
no nos hagamos ilusión.
¿Por qué?
Pues hay menos, ¿no?
Cuando chocas con varios de los países,
donde muchos de esos países están dominados por lo que llama el filósofo y
geopolítico ruso Alexander Dugin, la soroscracia.
Es real.
Mira, yo, I am sorry, pero lo voy a decir.
Canadá está dominada por la soroscracia.
¿Quién es Justin Trudeau?
¿Quién es carne?
Al sur de Estados Unidos, para no nombrar países,
pues está dominada por la soroscracia, con pocas excepciones.
Yo te diría Bukele en El Salvador, ¿no?
Un tanto cuanto, y yo no veo a nadie más.
Un poco Bolsonaro, el grupo Bolsonaro, que lo están presidiendo en Brasil.
Pero realmente la soroscracia gobierna Latinoamérica.
Con ese discurso de izquierda y derecha,
cuando la soroscracia pues tiene hasta izquierdistas travestis.
Yo así les llamo, ¿cómo puedes ser izquierdista y al mismo tiempo globalista?
Ahí luego me la platicas, ¿no?
Entonces entran una serie de contradicciones,
que por eso yo quiero hacer luz,
que ya no usen esos terminajos topográficos que sí sirvieron, ¿eh?
Como usted, en esto matizo, sí sirvieron.
En Gran Bretaña, en el siglo XVII, lo promulga Carlos II.
Ahorita que en la asamblea de los, del parlamento británico,
los que se sentaban a la izquierda eran los comunes,
en la derecha eran los realistas.
Y en la asamblea francesa, ¿no?
Los girondinos se sentaban a la derecha y los jacobinos se sentaban a la izquierda.
Duro, y lo tengo que aceptar, cuando viene la revolución industrial, ¿no?
Se da izquierda-derecha entre capitalistas y comunistas.
Y aún en la Guerra Fría, entre la URSS, que manejaba el concepto de izquierda.
Y el mundo capitalista con Estados Unidos, el G7, etcétera.
Que manejaba el concepto de derecha.
Eso ya no es vigente.
Ya no sirve.
Hoy tenemos que usar término, a mi juicio, en este corte de casa.
¿Quiénes son globalistas que quieren el gobierno mundial?
Con muchas trampas detrás, ¿no?
Una trampa, por ejemplo, es la Agenda Verde.
¿Por qué la Agenda Verde?
Sí, porque te van a obligar a que tú cedas, como país del tercer mundo,
tu petróleo, para que luego vengan los de arriba del Olimpo y se lleven tu petróleo.
Pero ya te metieron todos los goles del mundo.
Por favor, esa jugada está muy vista.
Esa la sabe cualquier novato de fútbol americano.
Entonces, yo creo que ese es el problema de Latinoamérica.
No estamos pensando como latinoamericanos.
Estamos siendo presa y presos de conceptos que son ajenos a nosotros.
Ajenos, muy entrecomillados, porque también dependemos de la conquista española,
de la intervención británica, de la doctrina Monroe.
Hay mucha historia que escribir, pero te lo digo en forma muy simplista,
porque obviamente es simplista lo que voy a decir.
Latinoamérica tiene que pensar como Latinoamérica.
Es decir, vamos a vender caro nuestro amor
a quien gane esta batalla entre los dos grandes.
Nos guste o no.
Ya le vendieron su alma a los globalistas en Latinoamérica.
Ya lo vimos, ¿qué resultado nos dio?
Estamos peor que África.
Ya África se adelantó a nosotros.
Hoy África está jugando a los Bricks.
Vea, a Francia la están corriendo de África.
El mismo Estados Unidos ya ni compite ni con China ni con Rusia.
Entonces, yo creo que hay que formular un pensamiento latinoamericano propio.
Y ya no pensar como esclavos.
En México y el resto de Latinoamérica estamos pensando como esclavos.
Y hoy no te gobierna quizás la izquierda y derecha, sí, pero te gobierna BlackRock.
¿Cuál es la diferencia?
¿Y dónde está Latinoamérica en esto?
No existe Latinoamérica y me da mucha pena.
Entonces hay que aprovechar el momento coyuntural donde vamos a ser mayoría en
Estados Unidos, que es una de las tres superpotencias mundiales, y
aprovechar esa oportunidad de oro para ser verdaderamente latinoamericanos y
ya iniciar nuestra gran odisea, ¿eh?
Para tener nuestro ascenso a la inteligencia artificial
cuando no estamos usando nuestra inteligencia natural.
Fuera un estigma de hace muchos años, desde que,
tal vez desde la época de la conquista, está esta cuestión que siempre hay
alguien, ¿no?
Siempre por encima, siempre esta mentalidad, ¿no?
Incluso lo hemos visto acá platicando con algunos líderes hispanos cómo
han tenido que vencer esta mentalidad para poder salir adelante y
llegar a hacer realidad el famoso sueño americano.
Pero que culturalmente es algo que se viene arrastrando de generación en
generación y que, pues, ha sido un factor de limitación para este desarrollo.
Porque capacidad no falta, iniciativa no falta, preparación ahí está, pero
hay algo detrás que siempre termina siendo como un bloque, ¿no?
Cuando se quiere buscar la expansión, el crecimiento, el desarrollo, y
que son pocos los que pueden salir de esta mentalidad, podría decirse, doctor.
Bueno, la gran responsabilidad, Jennifer, la tenemos los mexicanos.
Y no quiero irme a la conquista de Texas.
Mira, yo a mis alumnos de posgrado, la primera clase,
los invito a ir al Museo de las Intervenciones,
que está aquí en Churubusco, en la Ciudad de México.
Regresan choqueados porque no conocen la historia de México.
La historia de México que conoces, la de Televisa o la de Enrique Krause-Claimbo.
Bueno, por favor, son, bueno,
ya no quiero ir más lejos porque ardería Troya.
Son falsos profetas historiadores que distorsionan la historia grandiosa de
México, que somos un centro matricial de civilizaciones.
Nada más ve las civilizaciones que ha procreado y proyejado México.
La Maya, la Olmeca, la primera que era del continente americano,
hasta que salieron los corales ahí con los incas.
Tenochtitlan, ahí se encontraban los Zapotecas.
Nosotros, lo que nos sobra es cultura y civilización.
Yo creo que esa es nuestra fuerza.
Tenemos que empezar la nueva ideología de Latinoamérica
a partir de nuestra grandeza civilizatoria.
Esa es mi muy humilde opinión.
Y a partir de ahí, pensar si realmente quieres ser latinoamericano o
quieres ser esclavo.
Son dos.
Si eres esclavo, usted vas a la izquierda travesti, ¿no?
Tipo Boric en Chile, que es el más esclavista de todos, ¿no?
Que luego los controla George Soros.
Y ahí está, yo te puedo hacer, te muestro datos duros.
Están financiados por George Soros.
Esa izquierda no sirve.
Ya no nos perdamos en esas galimatías laberínticos de la torre de Babel de
izquierda y derecha.
Tenemos que pensar genealógicamente desde el punto de vista latinoamericano y
saber nuestra perspectiva y perspectiva que vamos a ser
los verdaderos líderes de Estados Unidos en cualquier circunstancia.
Gane el partido republicano o gane el partido demócrata.
Más, fíjate, te lo digo abiertamente.
Yo hay una gente muy cercana a Trump, que es mexicano, y le reclamé.
Oye, ¿por qué Trump no ha puesto a ningún mexicano en el gabinete?
Está lleno de cubanos.
No tengo nada contra los cubanos, en absoluto.
Yo estoy a favor.
Ya rebasen ese choque entre los cubanos de Florida y cubanos de la isla.
Piensen en la unificación cubana, tipo los alemanes que se unificaron.
Porque si no, vamos a seguir cayendo en esquemas de guerra fría
que no nos benefician a nosotros, nos dañan.
Y solamente benefician a quienes manipulan esos conceptos.
Entonces le comentaba, yo no veo ningún mexicano.
Le dije, oye, los mexicanos somos la mayoría de los latinos o hispanos.
Y ahorita hay un pleito que si somos latinos o somos hispanos.
Bueno, ¿y por qué no le conviene a la oficina del censo de Estados Unidos?
¿Por qué manejan el término hispánics?
¿Por qué no somos, si somos llamados hispánics?
Que somos el 70%, que además estamos subreportados.
Jennifer, ojo, estamos subreportados.
¿Por qué no nos dicen mexicanos?
A ver, ¿por qué no?
Somos el 70% de los hispánics y los latinos.
Y no tengo nada en contra de los otros.
Yo me llevo muy bien con los demás.
Pero además, somos mexicanos guadalupanos.
Yo he recorrido a los migrantes mexicanos en Estados Unidos,
estado por estado, los conozco muy bien.
Ha cambiado mucho porque lo hice hace 30 años, hace recorrido.
Hoy no sé cómo esté.
Ahí tú me tienes que indagar más.
Ya veo que hay muchos poblanos en Nueva York, en New Jersey.
New Jersey ya parece, este, parece tapachu, ¿no?
¿Cómo se llama?
Cholula, ¿no?
Ya es Cholula, New Jersey.
Bueno, ¿a qué quiero llegar?
Mira, al principio era el verbo.
Al principio era el verbo.
Tenemos que definir lingüísticamente quiénes somos.
Los mexicanos, los latinos o los llamados hispanos.
Y luego podemos empezar a actuar.
Pero mientras caigamos en la lingüística colonial,
neocolonial, que nos han impuesto los conquistadores,
pues vamos a seguir siendo esclavos.
Esa es mi muy humilde opinión.
Tenemos que empezar a pensar como latinoamericanos a partir de nuestra
grandeza civilizatoria, que nadie la tiene en Latinoamérica como la tenemos
en México y la tienen nuestros hermanos del Perú y de Bolivia.
Realmente algo fundamental esta parte de volver a las raíces,
de volver al origen de dónde viene uno.
Sobre todo en Estados Unidos es muy notorio como esa búsqueda de dónde vienen.
Y que hoy por hoy es lo único que, platicando con líderes,
por ejemplo, de este movimiento conservador,
es lo que los está ayudando a defenderse de toda esta contracultura que llega de lo
que usted menciona, doctor, que es el guoquismo,
que de pronto viene a golpear los fundamentos de una civilización
occidental para transformarlos por completo.
En donde pareciera que el ser humano queda a merced de cualquiera,
donde ya no hay arraigo, ya no hay raíz.
Entonces nos sorprendió mucho ahora que fue la última...
Tuvimos oportunidad de estar cubriendo el evento de la CIPAC y fue sorprendente ver
la cantidad de latinos que había, la cantidad de gente que dices que el
latino no está, ni los demócratas entienden bien a los latinos,
ni los republicanos entienden bien a los latinos.
Y sin importar quién sea, somos latinos.
Entonces es como esta búsqueda de la unificación,
incluso de Estados Unidos, a través de esta raíz latina.
Que sin importar si es demócrata o republicano,
termina siendo el corazón o ese pegamento, eso que une,
esto que parecerían polos totalmente opuestos después de lo que pasó en las elecciones con
Trump y todo ese proceso divisorio que se estuvo viviendo aquí en Estados Unidos.
Bueno, mira, tú no te defines como latina o yo como latino,
pues le das pie a que ellos te definan.
Las fuerzas exógenas, para no meterme mucho.
Entonces que estamos viviendo una alquimia demográfica lingüística,
donde ya te maldefinen como X, Y o Z y no somos eso.
Nosotros tenemos nuestra propia cultura, nuestra propia civilización y mira,
y ahí hasta somos contranatura porque yo siempre le doy el ejemplo este a mi salud,
en posgrado.
Roma le ganó a Grecia militarmente, porque Roma era la mega militarización,
pero Grecia era la mega cultura, la civilización.
Los fenicios enseñaron a leer y a escribir a los gredos,
con el primer alfabeto funcional de la humanidad.
Entonces, pero en el corto plazo sí puedes militarizar y hacer y deshacer,
pero en el largo plazo la cultura te absorbe.
Hoy tú ve la mexicanidad, velo en el Super Bowl.
Tú dices, bueno, es banal, ya el guacamole, no, no, el guacamole.
Oye, con dos ads de los diez principales que penetraron.
Y hoy la gastronomía mexicana se está comiendo a la gastronomía de Estados
Unidos porque estás llevando con la comida, con la gastronomía,
estás llevando una civilización de seis mil años que no tiene Estados Unidos,
que es de 270 años y no los estoy despreciando.
Al final del día, en la larga dinámica cronológica,
la civilización supera la conquista.
Pero hay que tener conciencia de que tienes cultura y tienes civilización,
porque si la pierdes, pues ya no hay nada que hacer.
Y ese es nuestro resguardo como latinos.
Nosotros tenemos que recurrir a nuestra cultura y a nuestra
civilización que supera a todos en el continente americano.
El papel juega la fe para esta parte de la cultura y
que es muy notorio aquí en Estados Unidos.
Cuando estás ahí, la fe es realmente algo que se distingue.
No sé, igual para uno que viene de una cultura de fe,
es muy notorio cuando llegas a Estados Unidos que hay algo diferente, ¿no?
¿Qué papel juega esto en cuanto a lo que se viene y
en cuanto a esta parte de la resiliencia?
Extraordinarias, ¿eh?
Ahorita, mira, la fe es fundamental en un país como Estados Unidos,
que no es como México, es diferente a Latinoamérica.
En Estados Unidos pesa mucho.
Ahora, Trump juró ante dos Biblias,
la de Abraham Lincoln, nos guste o no, evangélico,
y ante la de su mamá, que él es presbiteriano.
Pero no es tonto tampoco Trump, por algo puso a J.D.
Vance, que es católico, es decir, él no pierde.
Al final del día, tú estás en un juego que se llama la votación.
Estados Unidos tiene su juego de voto y juegas con esas reglas, ¿no?
Y es ahí, hoy en Estados Unidos, guste o disguste,
con qué chocan y le pegan a la agenda woke.
Con la fe, ¿con qué?
El nacionalismo cristiano.
Tú lo lees en el Project 2025 y te ponen,
estamos en contra del racismo woke antiblanco.
Fíjate, ya te manejaron dos conceptos tremendos, el religioso y el racial.
Porque al final del día es la quintesencia de Estados Unidos,
desde los cuáqueros, que los fundan, ¿de acuerdo?
Son fundamentalistas de Gran Bretaña,
que llegan a la costa occidental de Estados Unidos.
Pues, oye, estás hablando de todo un proyecto blanco,
nos gusta o no guas, que es white, anglosaxon, protesta.
Problema, eso ya está rebasado, ya está rebasado.
¿Por qué razón?
Porque si sigues jugando con la temática democrática del conteo,
del número de votos, ya no lo quiero manejar a nivel popular,
sino a nivel electoral, quiere decir de los estados,
cada estado tiene su propio número de votos electorales.
Ya tienes que tomar en cuenta, fíjate,
nada más con ese concepto de Project 2025, de los guas, etcétera, etcétera.
Tienes que manejar ya que los católicos, ahí están.
Dos, que el voto latino pesa, y la mayoría de los latinos,
con los mexicanos, ojo, yo ese es tema que lo he seguido mucho, Jennifer.
Somos los guadalupanos, y yo me digo guadalupano,
yo ni voy a una iglesia, hace mucho que ni piso en una iglesia.
Ya fui tanto cuando era joven, mi abuela me llevaba a la misa,
los tres padres, yo ya pagué mi cuota de ir a misas, ya, ya.
A mí me deben misas, ya, yo ya no voy a misas.
Pero soy culturalmente, sí me siento guadalupano, culturalmente, ojo.
Aunque Schulenberg, ya sabes, dice, el que fue el abad de la Basilica de Guadalupe,
dice que nunca existió Juan Diego.
Bueno, a ver, no me quiero meter esos temas, ¿no?, que son muy fuertes.
Entonces, pero tienes que la mayoría de los latinos somos los mexicanos
guadalupanos, estás hablando de catolicismo.
Un catolicismo mezclado con el indigenismo,
que no importa si existió o no Juan Diego, es un concepto.
Si Juan Diego no hubiera existido, habría que haberlo inventado.
Esa fue la genialidad de la iglesia católica en México.
Pero ahí te va algo más fuerte.
Cuando el restante de los latinos no mexicanos, ojo, no son católicos,
son evangélicos, porque vienen de Guatemala, de Honduras, eso hay que.
Por eso a mí no me gusta esa clasificación de la oficina del censo de
Estados Unidos, que están diseñadas para el control.
Entonces, ¿qué tenemos que hacer?
No somos los mexicanos, tenemos que hacer nuestras propias estadísticas,
tenemos que pensar por nosotros mismos y no que piensen por nosotros.
Y por eso regreso a la frase que te dije, al principio era el verbo.
Sí, es muy notorio cuando se quiere revertir una civilización,
lo primero que se empieza a hacer es cambiarlas.
Las palabras, cambiar los conceptos.
Nosotros hemos estudiado mucho lo que pasó en la revolución cultural allá en
China continental y mucho ha sido, pues fue todo eso, cambiar de raíz todo el
idioma, todo el lenguaje, todo lo que representaban las palabras desde hace
muchos años y que hoy por hoy vuelve otra vez.
Bueno, allá en Oriente, esta búsqueda de regresar a su origen y que pues
termina siendo, pues de cierta manera, lamentablemente un conflicto.
Pero pues está la búsqueda del ser humano de recuperar su esencia.
Y porque tal vez desde esa búsqueda de conexión con el origen,
puedes saber realmente cuál es el futuro que te puede esperar.
No acabaron en la guerra de los chips, no?
Hoy se transmutó, no?
A los chivas.
Juan, espero que no es que no nos vayan a hacer doctor aquí.
Este ya nuestros avatares y ya ni siquiera vamos a existir los humanos,
si no van a ser máquinas.
Roboto, robotos, no?
No, pero además el foro de la voz estaba dando el transhumanismo, no?
Ya veían este jarare, no?
Que es un gato ahí de Klaus Schwab, pues con la agenda de que ya los humanos
éramos redundantes, no?
Para que controle la élite.
Por eso es peligroso eso del gobierno mundial, no era gratuito, no?
Y muchos cayeron en esa trampa.
Yendo un poco más a la parte biográfica de tenerlo aquí,
con el gusto de tenerlo aquí con nosotros.
Usted como sabemos que tiene raíces también libanesas,
obviamente muy fuertes y pero siendo latinoamericano,
siendo mexicano, que qué lo marcó a usted para tener este amor a México,
a su país?
Bueno, lo que pasa es donde, bueno,
donde me siento, pero en un provecido, porque a mí me encarcelaron.
Bueno, me encarcelaron, me detuvieron 32 horas, no?
Ahí en una cárcel horrible de Monterrey.
Y gracias a que el presidente López Obrador le prestó atención a mi caso,
pues me me sacaron de inmediato.
Yo realmente, mira, te soy sincero,
Jennifer, yo soy un enamorado de las civilizaciones y de la cultura.
Si tú me preguntas y tú ves el mundo en términos y
hoy está regresando las civilizaciones, tú te das cuenta.
Ve, ve el retorno de China, es una civilización.
El retorno de la India es una civilización.
El retorno de Irán es una civilización.
Ahora ya se acuerdan de Egipto, que es una civilización.
Es decir, no puedes dejar, quizás ya uno diga,
pues ya no tengo ningún contacto con ellos, nada que se parezca.
Pero es más conceptual que genético.
Y también lo tengo que reconocer, el haber estudiado en Líbano,
hice mi secundaria, mi preparatoria, tener familiares libaneses, etcétera, etcétera.
Él me hizo contacto con la civilización fenicia,
que a su vez tenía contacto con la civilización de Sumeria.
Agüete, ¿dónde empieza el mundo?
Empieza en Sumer, todo empezó en Sumer, que ahí se podría discutir.
Nada más te comento esto rápido porque lo conecto con México.
Yo hace dos años viajé a Pakistán, que yo creo nada más un loco como yo se
atreve a ir a Pakistán, sea de Líbano o sea de México.
Y estuve en Pakistán y fui a los dos centros urbanos que se llaman Jarapa y
Mogen Yodaro, pues ahí está el inicio de la civilización urbana del planeta.
Y le pregunto a los guardianes ahí, yo suelo hablar mucho con ellos,
que quién había ido, quién más o menos, cuánta gente visita ese lugar al año.
Dicen, vea, bueno, obviamente supieron quién era.
Pues yo conozco a los mandatarios de Pakistán,
pero no me aprovecho de eso para moverme.
A mí me gusta moverme por sí solo porque aprendo más y me dicen,
bueno, fuera de usted, nada más vino el secretario de la ONU, Guterres, el portugués.
Imagínate, y era la mitad del año y habíamos ido dos, a Mogen Yodaro y a Jarapa.
Bueno, ¿eso qué te dice?
Yo estoy en búsqueda del nacimiento de la civilización.
Luego me voy a la región del Punjab, en Pakistán.
Y ahí es donde, en un lugar X,
pues Alejandro el Magno libra su última batalla, donde gana precisamente.
Y se le revelan los que luego fueron los sátrapas,
los que dominaron las provincias, el más grande conquistador de todos los tiempos,
que ha sido Alejandro el Magno.
Y tú a donde vayas, en el Medio Oriente o en Asia,
vas a escuchar mucho el nombre de Alejandro, Iskandar, Alejandro.
Hasta en Rusia, que no lo tenemos mucho en Latinoamérica,
como que eso no nos ha permeado, por razones obvias, ¿no?
Porque nos separa un mar atlántico.
Pero a lo que quiero llegar es de que, imagínate, me siento junto al río,
pido un pescado grill, ¿no? ¿Cómo se llama? Grill rostizado.
Y empiezo a soñar con el gran Alejandro el Magno.
Bueno, ¿a qué me ha llevado esta reflexión?
Yo soy un amante de las civilizaciones, soy amante de sus inicios.
¿Cómo no voy a ser amante y proponente
de lo que debe prevalecer como armonía biosférica en la Vía Láctea?
Y ahí yo ubicaría a México,
que es donde nosotros tenemos el mayor número de civilizaciones.
Fíjate, yo estuve, por ejemplo, recientemente en Perú,
donde uno de mis seguidores, te lo digo con humildad de rigor,
es el dueño, pues uno de los mejores restaurantes del mundo,
que está en el ranking uno del planeta.
No le quiero hacer publicidad, lo tengo que decir.
Se llama Central, está en Lima, Perú.
Y hasta me abrió el restaurante como homenaje a todo el grupo
en el que había yo concurrido con ellos en Lima, etcétera, etcétera.
Y ahí es cuando me enteré, porque yo creía que los Olmecas de México
éramos los primeros civilizadores del continente americano.
Y luego tienes que aceptar la realidad, ¿no?
Pues no, resulta que los Carales, que están a dos horas de Lima,
son los primeros antes que nosotros y mucho antes que los Incas.
¿A qué quiero llegar?
Yo creo que esas, si no pensamos en términos civilizatorios,
vamos a destruir el planeta cuando lo que más abunda son las armas nucleares,
para aniquilarlo más de 36 veces.
Lo puedes aniquilar con una vez.
Y esa es la parte que a mí me llama más la atención de Trump,
para ubicarlo a nivel de Putin y a nivel de Xi Jinping.
Ya se dieron cuenta que ya el mundo ha llegado demasiado lejos.
La insanidad mental de la velocidad del aldeanismo,
de los grandes intereses globalistas,
el último camino que les queda es una guerra nuclear,
termonuclear, que acabaría con la faz de la Tierra.
Si queremos preservar al ser humano,
tenemos que empezar a pensar con la desnuclearización.
En eso estoy totalmente de acuerdo con Putin y Trump.
Esperemos que China se sume a ello.
China no lo está aceptando porque dice, bueno, ¿y por qué me iban a sacar de la
jugada cuando todavía tengo que alcanzar el nivel de Rusia y China?
Y entonces ya me siento a negociar, y no ahora que me sacan de la jugada,
cuando Rusia y China tienen el mayor número de armas nucleares del planeta.
Bueno, todo eso es negociable.
Todo eso es negociable cuando se tiene voluntad y
sobre todo si se tiene dos mentalidades.
Una, pensar en términos civilizatorios,
que el planeta es una civilidad, es una civilización común,
común a todos, donde quizás se dio con los mayas
puntualmente antes que en otros lugares, ¿no?
Donde ya habían descubierto al planeta Venus mucho antes
que los grandes cálculos de los astrofísicos, ¿eh?
Y la otra es pensar también en términos de la biosfera,
la biosfera, que es una unicidad del planeta,
pero cada quien conservando su propia idiosincrasia.
Yo ahí es donde le veo el defecto al proyecto globalista
de los cuatro jinetes y el Foro Económico Mundial de la Voz.
Porque pensaban ellos controlando al planeta, ¿eh?
Pero pisoteando las idiosincrasias de la diversidad y
la biodiversidad del resto de las especies del planeta.
No, aquí hay que pensar en términos biosféricos, ¿qué significa?
La biosfera que es un concepto que acuñó curiosamente un ucraniano
que se llama Vladimir Vernadsky, Vladimir Vernadsky,
que fue el catedrático de la Universidad de Química de Moscú.
Cuando obviamente que Ucrania y Rusia son hermanos,
nace Kiev-Rus, así se le conoce, Kiev-Rus,
nace en el siglo IX después de Cristo, y es lo mismo.
¿Qué está sucediendo en el problema de Rusia y Ucrania?
Es una guerra civil que están fomentando los factores externos,
porque no les conviene que Rusia sea una superpotencia.
Quieren el cambio de régimen, balkanizar a Rusia,
llevarse a sus genios científicos y matemáticos que ahí tienen,
como Estados Unidos se llevó a los genios científicos de la Alemania nazi,
tipo von Braun, con la NASA, etcétera, etcétera.
Pues obviamente eso no va a prosperar.
Tenemos que cambiar la mentalidad caníbal y antropófaga de los viejos tiempos,
pensar ya en términos biosféricos, si no de otra manera,
esto nos va a llevar a la catástrofe, donde vamos a desaparecer todos,
los que estemos a favor de unos o de otros,
los que no nos hayamos enterados de este nuevo orden multipolar-tripolar.
Y por esa razón tenemos que ir más allá, dejar ese aldeanismo antropófago caníbal,
que lo único que nos hace es desperdiciar los mejores talentos de los mejores hijos de la creación.
De alguna manera lo plantea usted totalmente un cambio de chip,
como dice usted, en relación a ver, a valorar lo que son las diferentes civilizaciones,
las diferentes culturas y atesorar lo que ha sido el desarrollo de la humanidad
en las diferentes regiones que componen hoy el planeta.
Y sí, como dice, finalmente en guerra nada se puede construir,
solo hay destrucción y solamente llegando a un periodo de paz
es que puede alcanzarse el desarrollo, el esplendor de las civilizaciones.
Así que pues nosotros esperamos que finalmente esta idea de Trump,
que se dice ser el presidente de la paz,
realmente tenga pues los elementos y también la fortuna de poder fomentar esto,
y también en sí mismo Estados Unidos,
que por mucha gente pues sigue viendo a Estados Unidos como el gran,
todavía a unos lo llaman el imperialista,
el que se quiere aprovechar de los demás países y demás,
sin embargo este cambio de Trump como que todavía no lo registran,
que trae una agenda pues diferente,
pero pues estamos viendo todavía mucha pugna a nivel internacional.
Bueno, acuerdo de Trump, dicho respetuosamente,
tiene que demostrar que sí es el presidente de la paz a nivel universal,
porque todavía tiene agendas pendientes con Irán,
la agenda pendiente de Norcorea,
pero sin duda está la cuestión de Rusia,
yo creo que el simple hecho que dialoguen,
hayan hablado por teléfono Trump y Putin,
por lo menos a los que somos idílicamente utopistas,
fíjense todo lo que estoy diciendo, idílicamente utopistas,
y estamos a favor de esa biósfera que nos han roto,
pero que no necesariamente tenemos que unificar
y obligar a los otros a cambiar el pensamiento de la biodiversidad,
cuando posibles la misma biósfera respiramos el mismo oxígeno,
y eso no lo puedes delimitar, ahí no existe la soberanía,
como delimitas el oxígeno de la biósfera,
si todo lo respiramos,
entonces yo creo que sí es un gran desafío que tiene Trump,
muchos comentan que él quiere ser el premio Nobel de la paz,
sí, pero lo tiene que demostrar con creces, no con palabras,
ahora, bueno, también han habido,
tú lo sabes mejor que nadie Jennifer,
han habido premios Nobel de la paz,
¿para qué hablamos?
Kissinger, Obama,
que no hizo nada y le dieron el premio Nobel de la paz,
bueno, ya no quiero meter ahí a explotar eso,
también hay que crear el premio de la biósfera,
no la paz sectaria,
el premio Nobel de la paz es una paz sectaria,
favorece a unos en contra de otros,
tenemos que crear una paz universal,
una paz de la biósfera.
Le agradecemos mucho todo esto que hemos platicado,
que hemos conversado,
que muchos de nuestra audiencia también tenían ganas de saber,
y que pues hoy nos quedamos con este sentido de esperanza,
en que finalmente todavía hay esperanza,
todavía se pueden hacer cosas,
que seguramente veremos en los próximos días,
para poder tener pues esta paz,
esta armonía,
y como dices finalmente,
el respeto a la diversidad,
de que no tenemos que ser iguales,
pero sí podemos tener un entendimiento,
una civilidad,
para poder convivir en beneficio de todos.
Así es, bueno pues te agradezco mucho tu invitación Jennifer,
y me encantó dialogar contigo,
eres muy inteligente,
y además haces preguntas muy puntillosas.
Bueno Jennifer,
un placer, encantado,
y saludos a todos tus seguidores que han de ser legión.
Gracias doctor,
igualmente,
hasta pronto.
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