Ensalada fresca de Tomate y Pepino

COCINA CON CARIÑO
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1 oct 2025
Con solo unos pocos ingredientes, naturales y llenos de sabor, podrás preparar en minutos un plato ligero, saludable y perfecto para acompañar cualquier comida o disfrutar como entrante. Ideal para los días de calor, esta ensalada combina la jugosidad del tomate con la frescura del pepino en una mezcla simple pero deliciosa.
Música
1 cancion
Fwends
Reed Mathis
Fwends
[Música]
el Y estamos en Santo Espíritu y día
grande el de hoy, el día de la natividad
de la Virgen.
Celebramos el cumpleaños de la Virgen.
Hoy se celebran
muchas advocaciones de la Virgen, todas
aquellas que han sido virgen, digamos,
encontradas
como la Virgen de Guadalupe,
la Virgen de Covadonga
y otras muchas. Ustedes me disculpan si
no me acuerdo de las advocaciones
propias de de sus de sus lugares. La
Virgen de Loreto, la Virgen de la Virgen
de Regla, tantas y tantas advocaciones
que se celebran con gozo en el día de
hoy. Y yo para celebrarlo voy a hacerlo
de la mejor manera que podemos celebrar
las cosas con una cosa sencilla que de
los niños o de los que son como tales es
el reino de los cielos. Pues vamos a a
vivir hoy en nuestra receta el triunfo
de la sencillez y de la simplicidad.
Ingredientes.
Y ahora después les digo el plato,
tomates y pepinos.
Y basta, como decía el otro, y basta.
Tomates y pepinos, aceite, vinagre,
orégano y sal.
Y la clave de nuestro plato, agua bien
fresquita.
Y si no está suficientemente fresquita,
le añadimos unos hielos.
Clave de nuestro plato, el agua
fresquita. Vamos a hacer una ensalada
fresca.
Ensalada fresca de tomate y pepino.
Es un plato tan sumamente sencillo que
casi que me da vergüenza enseñárselo,
pero
saben, a mí me trae muchos recuerdos
este plato.
Primero porque
era el era la ensalada preferida de una
persona muy querida
que me enseñó a ser sencillo, a amar la
sencillez,
la simplicidad
y a querer siempre
una vida lo más simple posible.
Vamos con ello.
Ya lo iré diciendo. Ya lo iré diciendo.
Los tomates.
Yo he elegido unos tomates que dicen que
están buenos.
Casi hubiera preferido un tomate de la
tierra, pero no tenía.
Les quitamos,
a mí me gusta decir el corazón, pero es
el pedúnculo.
Y con nuestra navajita los vamos a ir
troceando
en daditos.
Tengo muchos recuerdos, muchos, muchos
recuerdos. Y cada vez conforme pasa el
tiempo, el tiempo de su ausencia,
me vienen a la mente más recuerdos,
porque las ausencias
al final
hacen surgir
casi como milagros del suelo, recuerdos
y te encuentras
recuerdos por todos sitios.
Ven que estoy cortando el tomate en
daditos.
Tengo aquí una paleta de estas que son
muy útiles para recoger
nuestra verdura troceada.
Pues sí,
el verano,
en aquel momento, en los momentos de mi
infancia, adolescencia, juventud,
lo recuerdo si mirara en aquel momento,
como momentos que a mí
no me no me agradaban demasiado. ¿A
quién le agrada irse a quitar piedras
del campo?
Porque en el campo, en mi tierra, no hay
ningún oficio en esta época. ya se ya se
ha cosechado
y se ha aprovechaba pues para hacer
algunas cositas, quitar piedras, por
ejemplo.
Y mi padre a eso de las de las 7 de la
tarde, cuando ya el sol andaba
despidiéndose,
mi padre nos decía, "Vámonos a quitar
piedras."
y nos íbamos a quitar piedras,
aprovechando que el sol andaba bajo
y así pasábamos muchos veranos.
Cuando yo era más joven, pues no te
creas que nos agradaba mucho,
pero ahora que lo recuerdo,
lo recuerdo con tanta satisfacción.
Porque ya digo, las ausencias
nos traen siempre a la mente los
recuerdos
y no hay nada más bonito
que los recuerdos.
Y cuando volvíamos a casa,
había un plato que con el que mi padre
disfrutaba tremendamente
y era con el plato que les voy a hacer
hoy, una ensalada fresquita.
está extendida por por todo el país.
He visto que en la zona de Murcia
aún se sigue haciendo o se ha hecho
siempre en la zona de de La Mancha, de
donde yo soy y seguramente en otros
muchos lugares.
Quizás hoy en día ya no lo haga nadie
o casi nadie.
Yo cuando digo, cuando he dicho cómo es
esta ensalada,
me han dicho, "Madre mía,
pero es una delicia."
Y ya les digo que
me enseñó
la simplicidad,
la sencillez
y el tesoro de lo pequeño.
Porque uno a veces busca ser feliz
con grandes cosas.
Y el problema de las grandes cosas es
que, ¿saben cuál es el problema de las
grandes cosas? que nunca son lo
suficientemente grandes
y uno acaba
teniendo como esa angustia de no tener
lo que le gustaría tener
y queremos tener, queremos tenerlo
grande y nunca es suficientemente grande
y buscando la felicidad
acabamos Vamos siendo los más infelices
porque nunca tenemos lo que queremos.
Cuando cuando hace frío queremos que
haga calor y cuando hace calor queremos
que haga frío.
[Música]
Pero hay una filosofía
que es la de conformarse
y ser feliz con lo que uno tiene,
que al final te das cuenta que es la que
te hace realmente feliz.
Un vaso de agua fresca,
simplemente un vaso de agua fresca
y además ofrecido por alguien que
gratuitamente te dice, "¿Quieres un vaso
de agua fresca?"
y te lo bebes así como de un trago
y te da una satisfacción.
Bueno, ya tengo ahí el tomate bien
picadito.
Voy con el pepino. Si hoy va
las puntas que dicen que amargan. Aquí
me dicen, cuando he venido aquí a
Valencia, dicen que hay que hacer así
para que no amarguen.
Y yo les he explicado que me expliquen
un poco
la física de esto,
pero bueno, dicen que no amargas y le
frotas.
Iba a decir el culo, pero es que
realmente es el culo del pepino.
Bueno, les dejo un momentito y yo sigo
con mi pepino
y ahora volvemos.
Aquí sigo con
los pepinos.
Todo muy propio de esta de esta época en
de estas de estos días del año en que
transcurren agosto, septiembre,
verduras frescas de las de las huertas
junto
a la a una nave que tenía tenía mi padre
para guardar el tractor Y
a veces íbamos por allí por la noche y
justamente al lado
estaba estaba y lo digo con pena porque
ya no está
la huerta de Reyes
con unos tomates, unos pepinos, unas
verduras
y a veces pues Reyes pues como buen
vecino pues nos ofrecía para para tomar
algún
algún tomate o algún pepino.
Qué maravilla.
Ya digo que ahora
la ausencia
hace que te que te lluevan estos
recuerdos.
Y qué hermosura cuando cuando
te llueven los recuerdos.
recuerdos que parecía que que no
estaban, pero están.
Pues íbamos por las tardes en el verano
muchas veces a quitar piedras porque en
mi en mi pueblo hay unas zonas que
llaman allí carrascales,
que son antiguos
cauces de antiguos ríos que ya no son y
están llenos de de piedras de de cantos
rodados, de piedras de bolos. en en
otros sitios les llaman bolos de de
piedras redondas que cuando son pequeñas
no pasa nada, pero cuando son un poco
más grandes estorban en la labranza y en
el cultivo. Íbamos a quitar piedras
con el tractor y delante del tractor el
un cazo de la de la pala.
Y cuando terminábamos, cuando decíamos a
terminar, porque en el verano los días
son tan largos, cuando decíamos a
terminar,
mi padre llevaba el tractor al lado de
un pozo que había allí en medio de la de
las tierras del de aquel pedazo.
ponía el cazo de la pala, sacaba unos
cubos de agua, llenaba la pala de agua
y y decía, "Venga, a bañarse para ir
fresquitos para casa, fresquitos y
limpios.
Son de esos recuerdos que te llenan, te
llenan por dentro."
Y hoy les estoy ofreciendo esta ensalada
fresca de tomate y pepino
como digamos un tributo a
a las personas que
que han estado desde el principio de
nuestra asistencia
y que nos han enseñado
a amar lo pequeño y lo simple
y a ser felices con
o con nada,
que
esa es la gran enseñanza que te pueden
hacer,
ser feliz sin nada. Decía San Francisco,
cogía dos palos y se ponía así a
imaginarse que tenía un violín y y a
cantar y a tocar sin nada, sin nada,
pero con felicidad.
Tres pepinos y tres tomates, como dicen
aquí en Valencia. I au
tres pepinos y tres tomates.
Bien, pues esta ensalada lo único que
requiere es que la la salemos.
No se preocupen ustedes por la Aquí se
han quedado algunos trocitos un poco más
grande.
No se preocupen por la sal que luego
va el agua ahí.
El aceite,
un buen aceite,
no lo voy a poner todo.
el vinagre
más o menos en casi la misma cantidad,
un poquito menos vinagre, pero bueno,
nos quedamos un poquito cortos, luego lo
probaremos y y si le falta algo le
añadimos.
Y lo último que es el agua fresca, la
voy a añadir, pero
como es la guinda del pastel,
me dejan un momentito que haga limpieza,
ponga la mesa y añadimos la guinda, que
este plato ya está hecho.
[Música]
Pues en este tiempo con la calor que
tenemos,
voy a poner el orégano
que es de mi pueblo,
de Corral de Calatraba.
Mi padre no le ponía, pero
así que quiere decir que las nuevas
generaciones vamos innovando
un poquito de orégano.
Y ahora la clave de esta de esta
ensalada.
Le voy a poner unos hielos.
Recuerdo que cuando mi padre hacía estas
ensaladas, que era la única forma que le
gustaba de comer la ensalada, cuando se
ponía de la forma que nosotros
normalmente conocemos, no te creas que
le gustaba mucho. A él le gustaba
cucharear la ensalada porque
básicamente, bueno, esto es un gaspacho,
es un gaspacho, pero sin triturar.
Decía, "Trae agua fresca.
y le echaba agua fresca
y hacía esto que ven,
un gaspacho
y ya está. Y me dirán, "Ya,
pues ya
mi padre la comía ahí, pero yo voy a ser
un poco más fino,
pues.
Aquí tienen una ensalada fresca de
tomate y pepino.
Y hoy sí que no me resisto a probarla,
a cucharear.
He de contener las lágrimas.
Solo la sencillez y la simplicidad
nos hace felices.
Solo
aquellos que buscan tener, acumular,
que que quieren ser y ser más y ser más
y ser más.
Qué tristeza más grande
y qué feliz soy con una ensalada fresca
de tomate y pepino
con agua, agua fresca de la fuente.
Paz y bien. Que Dios les bendiga.
que la Virgen Santísima les acoja bajo
su manto
y
como yo oí, dejen salir sus recuerdos,
dejen que lluevan los recuerdos de las
personas que no están,
que aunque al salir duelen,
[Música]
cuando nos llueven,
nos refrescan y nos hacen
sonreír.
