PIEDRAS ALBAS Pablo Blanco, al que ya conocemos por su habilidad creando castañuelas 100% artesanales, me permitió conocer en 1998 en Piedras Albas (León) cómo realizaba un cuchillo a partir de una vieja hoz del campo y un trozo de madera de brezo en una fragua y yunque tradicional.
Si te ha gustado este documental, puedes mostrar tu APOYO y AYUDA para que el canal siga creciendo con los botones “Gracias” y “Miembro de Canal” que aparecen debajo de cada vídeo.
También puedes conocer más sobre mi vida, trabajo y trayectoria en este DOCUMENTAL BIOGRÁFICO: • EUGENIO MONESMA. 40 años de vida, trayecto...
Pablo es uno de esos hombres mañosos que igual tallan un trozo de madera para convertirlo
en cuchara, cuenco o castañuela, que forjan un cuchillo a partir de una vieja hoz, aparentemente
inservible.
Ahora, como ya está caliente, pues lo vamos a cortar a medida de unos 15 ó 20 centímetros
aproximadamente, según el tamaño del cuchillo que se quiera hacer.
En su pueblo todavía mantiene activa la centenaria fragua alimentada con carbón, aunque el viejo
fuelle ha sido sustituido por un ventilador manual.
En el yunque este herrero, o mejor dicho, este hombre práctico, endereza la curvatura
del hierro de una hoz gastada para fabricar un cuchillo.
Esta labor es muy lenta, pues hay que calentar el hierro hasta que se pone al rojo vivo, luego
estirarlo en el yunque a golpe de martillo y, después, volverlo a caldear.
Así sucesivamente hasta que el artesano consigue el grueso deseado.
Con un cortador, fabricado por él mismo con una lima gastada, a ojo, Pablo recorta el
hierro hasta dar la forma a la hoja del cuchillo.
Hay veces que a lo mejor te encargan tres o cuatro y, claro, ya procurar hacerlos todos
a la misma medida, pero si no, pues de cualquier forma.
En el tornillo de presión repasa el metal con una lima.
En este retoque le da la forma definitiva a la hoja.
Bueno, pues ahora ya es cuando lo preparamos para el mango.
Ahora estoy haciendo el mango, escuadrándolo un poco para después pasarlo con la escofina.
Luego lo paso con la escofina ya para que quede, porque si no, da más trabajo.
Ahora pasarle la escofina para ponerlo un poco recto y poderlo acoplar en condiciones.
Durante los meses de invierno, cuando sale al monte, Pablo hace provisión de madera
de brezo suficiente para dejarla a secar y realizar después sus pequeños trabajos.
Bueno, pues ahora ya está listo para agujerarlo.
Ya están los agujeros hechos.
Se marca y agujeramos el mango, lo agujeramos con este chisme, agujeramos así, ahora lo
marcamos primero donde han de ir los agujeros, ahora con esto lo hacemos así.
Nuestro amigo, el artesano, prefiere agujerear el mango con un punzón al rojo vivo,
para que la madera no se raje.
Bueno, pues ahora ya está en facha para poder cerrar.
Bueno, pues ahora ya le ponemos cuchillo, lo vamos probando.
Después, coloca la hoja en el mango y prueba su posición y ajuste entre los agujeros.
Ahora ya nada más está esto para templar y después ponerle los ejes para que funcione.
Pablo vuelve a la fragua para calentar el metal y darle la dureza que necesita.
En este momento se juega todo el trabajo, pues al contacto con el agua el hierro se puede romper.
Mire que color ha cogido, esto sabe lo que es, que se puso muy duro, queda muy duro y cortan peor,
tan duros. Tiene que quedarle color de violeta, color violeta para andar bien,
como le queda ahora por aquí. Bueno, pues vamos a colocarlo.
Llega el momento de fijar el mango a la hoja. Para ello, el artesano utiliza remaches cortados
a partir de un alambre de cobre. Después, con la escocina,
desbasta el mango hasta darle la forma de empuñadura.
Ahora afilarlo ya. Y una vez que ha afilado, lo lijamos y lo preparamos el mango.
Con la piedra de afilar, Pablo repasa las irregularidades que han quedado después de la forja.
Bueno, pues ya está afilado. Ahora vamos a sacarle el filo, que tengo aquí la otra piedra,
para terminar de prepararlo. Bueno, pues ahora vamos a hacer la prueba de la madera,
a ver si corta o no corta. Ya vale, ¿no? Yo creo que está bien.
Este cuchillero de piedras albas da el repaso final al mango con una lima de grano fino o con una lija,
aunque sabe perfectamente que el desgaste por el uso lo suavizará con el tiempo.
Bueno, pues ya está. Bueno, pues ahora ya lo tenemos limpio y preparado.
Ahora, si se le quiere pasar la lija, se le pasa y si no, sin lija.
Pablo ha fabricado un cuchillo para uso personal o como regalo para algún amigo.
En el proceso ha combinado el trabajo de la forja con el de la talla.
Soy Eugenio Monesma, director y productor del documental que acabas de ver.
Si te ha gustado, te animo a que te suscribas activando las notificaciones desde la campanita
y así podrás disfrutar de los cientos de documentales que ya tengo en el canal
y de los que semanalmente voy a ir subiendo.