El misterio de los dioses del INFRAMUNDO

Relatos Históricos
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3 Visualizaciones de video·13 ene 2026
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Hoy recordaremos 25 de los más importantes personajes mitológicos relacionados con todos los inframundos que ha recreado la humanidad desde el dramático momento en el que tuvo que hacer frente y reflexionar sobre la muerte.
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La mitología de los 25 dioses del inframundo.
Desde que se enfrentó a la perplejidad de la muerte, el hombre empezó a preguntarse
si la vida terminaba total y absolutamente con la descomposición del cadáver y su conversión
en polvo, o si al menos una parte del antiguo ser se mantenía viva en otro lugar y bajo
la forma de otro tipo de ente.
Así surgió el concepto del inframundo o reino de los muertos, que presenta notables
coincidencias entre las diferentes culturas que han poblado la Tierra, sean estas mesopotámicas,
egipcias, griegas o mesoamericanas.
Según sea la cultura, ese inframundo tiene sus dioses o señores, sus jueces, sus reglas
y una gran cantidad de personajes que pueden ir desde una relativa benevolencia hasta la
crueldad más atroz.
Hoy recordaremos 25 de los más importantes personajes mitológicos relacionados con todos
los inframundos que ha recreado la humanidad desde el dramático momento en el que tuvo
que hacer frente y reflexionar sobre la muerte.
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1.
Osiris
Osiris era el dios de la vida, la muerte, los muertos, la resurrección, el más allá,
la fertilidad, la agricultura y la vegetación en la religión del Antiguo Egipto.
Protagoniza uno de los mitos más conocidos del Antiguo Egipto, cuando su hermano Seth
lo asesinó y lo cortó en pedazos, y su esposa Isis recogió las partes, las juntó y lo
resucitó.
Osiris fue fuertemente venerado durante el Antiguo Egipto hasta la llegada de la religión
cristiana con el Imperio Romano.
Fue considerado el hijo primogénito de Heba, el dios de la tierra, y de Nut, la diosa del
cielo, además de esposo y hermano de Isis.
Osiris era el juez y señor de los muertos y del inframundo, el señor del silencio.
Después de la difusión del culto a Osiris, los faraones muertos empezaron a ser asociados
con este y no con Ram.
Según el mito, cuando Osiris se levantara de entre los muertos, los faraones se unían
a él y heredaban la vida eterna a través de la magia imitativa.
2.
El Dios Hades
Hades es el dios de los muertos de la mitología griega, y su propio nombre se volvió sinónimo
de inframundo.
Era el primogénito de Cronos y Rhea, y contó con sus hermanos, Zeus y Poseidón, derrotaron
a los titanes, generación a la que pertenecía su padre, y reclamaron el gobierno del cosmos.
A Zeus le tocó reinar en el cielo, a Poseidón en el mar y Hades en el inframundo, con la
tierra como territorio compartido.
A Hades se le representa luciendo un casco y sosteniendo un bidente con Cancerbero alado,
el perro guardián de tres cabezas del inframundo.
Obtuvo a su esposa y reina, Perséfone, mediante un rapto a instancias de su hermano Zeus,
padre de la chica.
Según un conocido mito, el héroe Orfeo, descendió al inframundo en busca de su difunta
esposa Eurítice, y tocó una música tan hermosa, que cautivó incluso a Hades, quien
le permitió retornar al mundo de los vivos con su amada.
3.
Satán
Satán, también llamado Satanás, el demonio y el diablo, es una entidad negativa de las
religiones abrámicas, que induce a los seres humanos a pecar.
El judaísmo lo ve como un ente subordinado a Dios, como una especie de inclinación al
mal, mientras que cristianos y musulmanes lo presentan como un ángel caído o entidad
que se ha levantado contra el Ser Supremo, quien a pesar de ello le otorga poder terrenal
sobre hombres y otros demonios.
Fue durante el periodo intertestamentario cuando Satán adoptó más nítidamente la
noción de ente del mal opuesto a Dios.
Según los evangelios canónicos, tentó a Jesús en el desierto, y en el libro del apocalipsis
aparece como un gran dragón rojo que es derrotado y arrojado del cielo por el arcángel Miguel.
Durante el cristianismo primitivo y la edad media fue una figura secundaria en la teología
cristiana, pero adquirió relevancia en la temprana edad moderna, en la medida en que
ganaron presencia los relatos de brujería y posesiones demoníacas.
Durante la Ilustración, los creyentes en su existencia fueron duramente criticados
por pensadores como Voltaire.
4.
Apuch
En la mitología maya, Apuch es el dios del Ejibalbá, o inframundo, el mundo subterráneo
de la enfermedad y la muerte.
Conocido también como Kishin, que significa el apestoso, es descrito como una osamenta
con las costillas y las vértebras desnudas, con rostro de jaguar o de búho.
Cuando se le presenta con piel, esta luz sea abombada y cubierta de círculos negros, símbolos
que los artistas mayas utilizaban para representar la descomposición.
Era un dios muy importante, ya que es mencionado 88 veces en los 4 códices mayas que se conservan.
Sus figuras siempre estaban adornadas con cascabeles de diferentes tamaños, de cobre
y a veces de oro, prendidos de un collar o colgando de los cabellos, brazos y piernas.
Durante el dragado del Pozo de los Sacrificios de Chichen Itzá, se encontraron muchas de
estas figuras ornamentadas, se supone que fueron arrojadas junto con los cuerpos sacrificados.
Era un dios malévolo, ya que sus compañeros habituales son el ave Mo'an, la lechuza y
el perro, considerados criaturas de muerte y mal agüero por los mayas.
5.
Mictlantecutli.
Mictlantecutli es el dios de los muertos y del inframundo en la mitología mexica, mixteca
y zapoteca, reinaba en el Mictlán o reino de los muertos, junto con su esposa, Mictecacihuatl.
Ejercía su soberanía sobre las almas de los muertos y los nueve ríos subterráneos,
y es representado como un esqueleto con una calavera dentada en la que se conservan los
globos oculares.
Sus figuras muestran el cabello negro y encrespado, y unos ojos como estrellas para iluminar su
mundo de total oscuridad.
Cuando una persona moría, era acompañada al reino de Mictlantecutli por un Xoloescuintle,
un perro endémico de México que se caracteriza por no tener pelo.
Sus animales asociados eran la araña, el murciélago y el búho, un ave cuyo canto
todavía es relacionado con la muerte para el que lo escucha.
El Códice Borgia lo representa llevando un sol negro a la espalda, que simboliza al astro
de los muertos y de la noche, en la que desaparece para llevar una vida misteriosa y desconocida
bajo la tierra entre el ocaso y el alba.
6.
Camazotz
Camazotz es una deidad mesoamericana que fue adoptada por distintas mitologías, incluyendo
la zapoteca, la maya y la azteca, recibiendo los nombres de dios murciélago o murciélago
asesino.
Habitualmente es representado con forma de aves parecidas a quirópteros y en el Museo
Hondureño de Copán pueden verse varias.
En el Popol Vuh, el libro sagrado del pueblo maya K'iche', el murciélago es un ser
que bajó del cielo para decapitar a los primeros hombres hechos de madera.
En México existen dos pueblos indígenas muy relacionados con esta mitología, la etnia
gente del murciélago, perteneciente a la familia maya en Sinacatana, Chiapas, y la
etnia mexiquense de Sinacantepec, en el Valle de Toluca.
El culto a Camazotz comenzó en torno al año 100 a.C. entre los zapotecas de Oaxaca, quienes
veneraban a un monstruo antropomórfico con cabeza de murciélago y cuerpo humano.
El mamífero quiróptero era asociado con la noche, el sacrificio y la muerte, y encontró
un lugar como un dios en el panteón de los mayas, que vivían en las selvas precolombinas.
7.
Bitu
Bitu era un dios mesopotámico que servía como guardián del inframundo, y aunque su
nombre es de origen acadio, también se le menciona en fuentes sumerias.
Custodiaba la puerta del mundo de los muertos, por lo que también era llamado Gran Guardia
de la Entrada.
En los encantamientos mesopotámicos para obligar a retornar al inframundo a los fantasmas
y demonios sueltos, se utilizaba un ritual para ponerlos bajo el control de Bitu.
En el relato del descenso de Inanna, Bitu anuncia la llegada de la diosa del amor y
la fertilidad a la tierra de los muertos a su amante, Ereshkigal, también fue el encargado
de decirle a Inanna que se despojara de varias prendas de vestir mientras entraba por las
siete puertas del inframundo.
En el texto muerte de Ur-Namah, Bitu no está presente, pero se mencionan siete guardianes
anónimos entre las deidades del inframundo, posiblemente en relación con las siete puertas
referidas en el descenso de Inanna.
8.
Ajar
El nombre de este dios mesopotámico del inframundo está atestiguado tanto en forma silábica,
cuneiforme, como de manera logográfica, y según las listas de los dioses, se le podía
hacer referencia como Señor de la Red, instrumento que está bien confirmado como un arma divina.
Formaba parte del círculo de deidades relacionadas con Nigeshida, deidad mesopotámica asociada
con la vegetación y con la guerra, de la que era Zucal o asistente divino.
En el ámbito mitológico, los Zucal actuaban como consejeros, sirvientes y enviados de
los principales dioses del panteón mesopotámico, mientras que en el plano terrenal ejercían
las funciones de vicires, haciendo cumplir las órdenes de sus soberanos.
Aja también está bien atestiguado como uno de los dioses moribundos mencionados en las
lamentaciones.
Aja fue representado como un hombre imberbe y calvo.
Aunque sus imágenes conocidas no están coronadas con los cuernos usualmente asociados con las
divinidades en el arte mesopotámico, también fue retratado sosteniendo un bastón.
El erudito Wilfred G.
Lambert propuso en 1980 que su contraparte femenina era la diosa Ayatum, relacionada
con la determinación del destino y el inframundo.
9.
Anubis.
Anubis es el dios guía del inframundo y de los ritos funerarios, y protector de las
tumbas en la religión del Antiguo Egipto, usualmente representado como un canino o un
hombre con cabeza de perro.
Como muchos dioses del panteón egipcio, desempeña varias funciones, fue embalsamador y protector
de las tumbas y, durante el Reino Medio, Osiris lo sustituyó como señor del inframundo.
Uno de sus roles era la conducción de las almas al más allá, tenía a su cargo la
avalanza en la que se pesaba el corazón, para determinar si un alma merecía ingresar
al mundo de los muertos.
Solía ser representado en negro, color que encarnaba la regeneración y la vida para
los antiguos egipcios, por ser el de la tierra del Nilo y el de los cadáveres después del
embalsamamiento.
Su hermano, Webb Wawet, también era representado con cabeza canina o con forma de perro, pero
con pelaje blanco o gris, y los historiadores suponen que las dos figuras finalmente se
fundieron.
10.
Thoth, el dios egipcio.
Thoth era el dios de la luna, el conocimiento, la sabiduría, los hieroglíficos, la escritura,
la ciencia, el arte, la magia y el juicio.
Era representado como un hombre con cabeza de un ave ibis o de un primate bawino, animales
sagrados para él.
Su contraparte en divinidad era su hija, Seshat, diosa de la escritura, el conocimiento
y la sabiduría.
Su esposa era Mad, diosa que personificaba los conceptos de verdad, ley, equilibrio,
armonía, orden, justicia y moralidad, y regulaba las estaciones, las estrellas y las acciones
de las personas.
Él y su esposa Mad estaban a cada lado de la barca solar de Ra.
En la historia posterior del Antiguo Egipto, Thoth fue fuertemente asociado con el arbitraje
de disputas y el juicio de los muertos.
Su templo principal se encontraba en Hermópolis y fue destruido en su mayor parte antes del
comienzo de la era cristiana.
Sin embargo, los pórticos sobrevivieron hasta 1826, cuando fueron demolidos para utilizarlos
como relleno en la construcción de una fábrica de azúcar.
11.
Hermes Trismegisto.
Hermes Trismegisto es un personaje legendario de la época helenística, que habría surgido
de una unión por sincretismo del dios griego Hermes y el dios egipcio Thoth.
El mito le atribuye la autoría de los textos Hermética, una serie de composiciones pseudo-epigráficas
antiguas y medievales en las que se basó el sistema filosófico llamado Hermetismo.
Se le atribuyó una sabiduría que unía profundos conocimientos del mundo espiritual y físico,
lo que hacía que su obra fuera venerada como una síntesis de lo material y lo divino.
Muchos escritores cristianos de los primeros siglos del cristianismo, entre ellos Lactantio,
Agustín y Giovanni Pico de la Mirándola, así como más tarde Giordano Bruno, consideraban
a Hermes Trismegisto un sabio profeta pagano, que previó la llegada del cristianismo.
Durante la Edad Media y el Renacimiento, la Hermética gozó de mucho prestigio y fue
popular entre los astrólogos y los alquimistas.
En el Renacimiento se aceptaba que Hermes Trismegisto había sido contemporáneo de
Moisés, sin embargo, en el siglo XVII se demostró que los escritos herméticos eran
posteriores a Jesús y la fama del personaje disminuyó.
12.
¿Qué era el inframundo Hades en la mitología griega?
En la mitología griega, el inframundo recibió el nombre de Hades, el mismo del dios que
lo gobernaba.
En la Grecia Antigua se asumía que cuando una persona moría, su entidad espiritual
o psique iba a uno de los reinos que componían el mundo, el Hades o inframundo.
La idea era que la psique del muerto se separaba del cadáver y viajaba al inframundo, donde
se convertía en una especie de ente fantasmal.
En la mitología temprana descrita por Homero, los muertos se agrupaban y llevaban una pos-existencia
asombría, pero en siglos posteriores, con Platón y otros filósofos, empezaron a hacerse
distinciones entre muertos buenos y malos, separados y con diferentes tratamientos.
El inframundo se asumía como un espacio vagamente definido en los límites de los océanos o
en las profundidades de la Tierra, cuyo principal atributo era la total oscuridad, en contraste
con el mundo soleado.
Se aceptaba que el inframundo era invisible y sólo accesible a los muertos, con algunas
excepciones heroicas.
13.
Plutón.
Plutón empezó a ser asociado como el dios del inframundo griego, en la medida que Hades
comenzó su identificación con el propio mundo de los muertos.
En realidad, Plutón y Hades no son figuras distintas, pero difieren en carácter.
El nombre de Plutón apareció por primera vez asociado al gobierno del inframundo, en
la obra de los primeros dramaturgos atenienses y de Platón, que constituyen las principales
fuentes sobre su significado.
Plutón también fue identificado con el oscuro Orcus romano y el Plutone en italiano, y el
Plutón en francés y alemán se hicieron populares para designar al gobernante clásico
del inframundo en la literatura y otras formas de arte europeas.
A diferencia de sus hermanos Zeus y Poseidón, que se apareaban con entera libertad, Plutón
era casi monógamo y rara vez se menciona su descendencia.
Los poetas de las primeras décadas del imperio romano presentaron a Plutón como padre de
las Furias o Eríneas, pero no con su esposa Perséfone, sino con la diosa Nox.
14.
Eaco
Eaco fue un rey mitológico de la isla Egina, hijo de Zeus y la ninfa Egina, y padre del
héroe Peleo y abuelo de Aquiles, su otro hijo, Telamón, navegó con Jasón como uno
de sus argonautas.
Un tercer hijo suyo, Foco, fue asesinado por sus hermanos Peleo y Telamón, quienes recibieron
de su padre el exilio como castigo.
Según el mito, Eaco se hizo célebre por su justicia y después de morir fue designado
como uno de los tres jueces del inframundo.
Junto con Radamantis y Minos, según Píndaro, trabajó como ayudante de su tío Poseidón
y de Apolo en la construcción de las murallas de Troya.
En su comedia Las ranas, Aristófanes relata que Dionisio descendió al Hades y se proclamó
Heracles, quien había robado al perro Cerbero.
Eaco lamentó el robo y condenó a Dionisio a ir a Queronte para que lo atormentaran los
perros de Cósito, la anguila Tartesia, la equidna, las gorgonas Titracias.
15.
Minos.
Según la mitología griega, Minos, hijo de Zeus y Europa, reinó en Creta y después
de su muerte se convirtió en uno de los tres jueces del inframundo junto con Eaco y Radamantis.
Cada nueve años, Minos exigía al rey Egeo que seleccionara siete niños y siete niñas
para que fueran devorados por el Minotauro, el monstruo con cuerpo de hombre y cabeza
de toro, que había sido encerrado en el laberinto construido por Dédalo en Creta.
Los catorce jóvenes vagaban por el laberinto hasta que el Minotauro los encontraba y devoraba.
Esto continuó hasta que Teseo mató al monstruo con la ayuda de Ariadna.
El arqueólogo británico Sir Arthur Evans, pionero en el estudio de las civilizaciones
del Egeo, utilizó el nombre de Minos para denominar a la civilización minoica, aunque
no existen pruebas de que este personaje haya existido.
Como jueces del inframundo, Eaco juzgaba a los europeos, Radamantis a los asiáticos
y Minos tenía el voto decisivo.
16.
Radamantis.
En la mitología griega, Radamantis fue un sabio rey de Creta, hijo de Zeus y Europa,
lo que le otorgaba una condición de semidios.
Tras su muerte, se convirtió en uno de los jueces del Hades.
La oscura etimología de su nombre llevó a asociarlo con un personaje de juicio muy severo,
hasta lo inflexible.
Era hermano de Minos, con quien integró el tribunal de tres jueces del inframundo, junto
con Eaco.
Antes de ser juez en el inframundo, fue legislador en Creta y una de sus leyes establecía que
las personas que se defendían de otras que las agredían, no debían ser castigadas independientemente
del resultado del enfrentamiento.
Su presunto aporte legislativo fue recogido posteriormente en la Esparta, la Cataemonia,
tal como lo describe el libro primero de las leyes de Platón, después de presentarlo
como el hermano de Minos y de mencionarlo como el más justo de los hombres y un gran
administrador de justicia.
7.
Hermes.
Hermes era un dios de la mitología griega, considerado el emisario o mensajero de los
dioses.
Sus sandalias aladas le permitían moverse rápidamente entre el mundo divino y humano
en cumplimiento de su misión, y desempeñaba el papel de conductor de las almas hacia el
más allá.
En la Odisea, Hermes colaboraba con Odiseo informándole sobre lo sucedido con sus compañeros,
a los que la hechicera Circe convirtió en animales.
Igualmente asesoró al héroe para que masticara una hierba mágica como protección, y le
comunicó a Calypso, la orden de Zeus, de que a Odiseo debía permitírsele la continuación
de su viaje hacia su hogar.
Cuando de regreso a su patria, Odiseo mató a los pretendientes de su fiel esposa Penélope.
Hermes condujo las almas de los muertos hacia Helades.
A Hermes se le atribuye el invento de varias pruebas deportivas, como diversas carreras
y la lucha libre, por lo que era patrono de los atletas.
18.
Ra.
Ra era el antiguo dios del sol en la mitología egipcia, pero la quinta dinastía ya se había
convertido en una de las mayores deidades de la religión egipcia, siendo principalmente
identificado con el sol del mediodía.
Los egipcios creían que había gobernado como el primer faraón, con soberanía sobre
toda la creación, incluyendo la tierra, el cielo y el inframundo.
Además de dios del sol, lo era del cielo, el orden y los reyes.
Usualmente se representaba con un halcón y más tarde compartió características con
Horus, cuando éste ganó preeminencia como dios del cielo, cuando Amón se hizo preponderante
durante el Imperio Nuevo, surgió Amón-Ra a través de una fusión.
Cuando llegaba el ocaso, Ra y su barco atravesaban el horizonte, en el oeste y viajaban el inframundo.
Cada noche Apophis intentaba detener el viaje de la barca solar, pero la serpiente siempre
era derrotada por Ra, quien retornaba al alba para iluminar un nuevo día.
19.
Yama.
Yama era el dios de la justicia y de la muerte en la mitología hindú, teniendo a su cargo
la administración de la ley y la aplicación de los castigos.
Según la tradición védica, Yama fue el primer ser mortal en morir, por lo que pudo
divisar el camino de las moradas celestiales, convirtiéndose en señor de los difuntos.
Al juzgar las almas de los muertos, les asignaba un reino, dependiendo de sus acciones, que
podía ser el de los Naraka o infierno, el de los Pitris, o de los antepasados, o del
renacer en la tierra.
Yama era uno de los Lokapalas, o guardianes de los reinos, y tenía asignada la protección
de la dirección sur, a menudo representado con tez oscura, cabalgando un búfalo y portando
una masa o una soga para atrapar almas.
Fue adoptado por otras mitologías asiáticas, china, tibetana, budista, japonesa y coreana,
como rey del infierno.
20.
Aker.
Aker era una antigua representación egipcia del horizonte, y una deidad de la tierra y
el inframundo, que se creía que protegía las direcciones oriental y occidental.
En principio fue representado solo con el torso de un león con las fauces muy abiertas.
Más tarde, fueron dos tornos fusionados con las cabezas mirando en direcciones opuestas.
Finalmente, a partir del Imperio Medio, empezó a ser mostrado como dos leones gemelos enteros,
que se dan la espalda, mirando, uno hacia el duag, o mañana, y otro hacia el escefe,
o el ayer.
21.
Aker apareció por primera vez durante la Primera Dinastía, con los faraones Or-Aha
y Dayer.
En la tumba de Dayer, en Abidos, fue encontrado un elemento decorativo con Aker devorando
tres corazones.
Su rol mitológico fue descrito por completo por primera vez en los textos de las pirámides
del rey Teti.
2.
Babi.
Babi era la deificación del babuino Hamadrias, uno de los animales más importantes del Antiguo
Egipto.
Este primate del viejo mundo, omnívoro y muy agresivo, fue escogido para representar
a Babi, una deidad muy sanguinaria.
Se creía que Babi pesaba las almas frente al Mahd, el concepto de verdad-orden, y luego
las devoraba a orillas de un lago de fuego que simbolizaba la destrucción.
Dado que estos juicios de rectitud eran muy afines al inframundo, se decía que Babi era
el hijo primogénito de Osiris, dios de los muertos.
Los babuinos son también monos con una líbido notablemente desarrollada y con una marcación
genital muy definida, atributos que fueron trasladados al dios Babi como dios de la virilidad
de los muertos.
A menudo se les representaba con una erección y el miembro viril era el mástil de una embarcación
que trasladaba los gustos a las Islas Arau.
2.
Tubo.
En la mitología china, la capital del infierno es Youdu, generalmente concebida como una
ciudad china común, pero sumida en la oscuridad.
El guardián de esa ciudad infernal es Tubo, vasallo de Houtu, la deidad de toda la tierra.
Tubo es representado con un cuerpo de vaca, cabeza de tigre, dos cuernos afilados, tres
ojos altones y las dos manos manchadas de sangre.
En la mitología de la provincia de Sichuan, Tubo es el primer emperador de los fantasmas.
Esta región estaba habitada en la antigüedad por dos pueblos, el Ba y el Shu, que con el
tiempo compartieron su cultura y mitología.
Como producto de ese sincretismo cultural y religioso, surgió Tubo, un dios adorado
por las dos etnias como el emperador de los fantasmas.
Algunos historiadores sostienen que Tubo está más relacionado con el pueblo Ba, y que incluso
fue uno de sus líderes tribales.
Esta hipótesis es apoyada por el hecho de que algunas tribus de la etnia Ba reciben
el nombre ancestral del clan de los fantasmas.
3.
Triglav.
Triglav, o el de las tres cabezas, era la deidad principal de los pueblos eslavos de
Pomerania, incluyendo los asentados en algunas regiones polacas, e incluso los de la alemana
Brandenburgo.
El culto quedó atestiguado antes de que fuera suprimido, en varios documentos del siglo
XII, relacionados con el obispo San Ottone de Bamberg.
Las fuentes se refieren a la labor de cristianización entre los eslavos bálticos realizada por
Ottone de Bamberg entre 1124 y 1127.
Según el historiador medievalista polaco Alexander Heistor, se debe considerar que
Triglav era un dios tribal, como lo indica la información de que, en Hexen, además
de templos, el lugar de culto incluía un roble y un manantial, que son atributos del
dios del trueno.
Heistor y otros estudiosos reconocen que Triglav era un dios cetónico por el sacrificio de
un caballo negro que se le hacía.
2.
Yama del Budismo En la mitología budista y del este de Asia,
Yama es el rey del infierno y un dios hiracundo que juzga a los muertos.
Aunque basado en el Yama hindú, este homónimo budista se ha desarrollado, diferenciado y
difundido de la deidad india a través de diferentes funciones y mitos.
También se ha dado a conocer más ampliamente en países con nutridas comunidades budistas
como Corea del Sur, China, Japón, Taiwana, Bhutan, Vietnam, Tailandia, Mongolia, Camboya,
Laos, Myanmar y Sri Lanka.
En el budismo tibetano a menudo se le representa con cabeza de búfalo, cuervos afilados entrelazados
con llamas, tres ojos redondos y aspecto furioso y feroz.
Puede tener en su mano derecha un palo con una calavera y en la izquierda un lazo.
En muchas representaciones está de pie sobre un toro recostado, aplastando a un hombre
que yace boca arriba.
También se le representa con el pene erecto.
25.
Niya
Niya era un dios de las tribus eslavas lechitas que vivían en Polonia y la parte oriental
de Alemania.
Era una deidad del inframundo, de sexo indefinido, y sobre cuyas funciones tampoco existe mucha
información.
Suele ser mencionado junto con otros dioses del antiguo panteón eslavo polaco, como Lada,
Yesha y Devana.
El culto a Niya ha quedado atestiguado con los trabajos del etnógrafo polaco Alexander
Bruckner y la creencia en la autenticidad del personaje mitológico ha crecido en la
medida que la comunidad científica ha dispuesto de más investigaciones.
Los orígenes históricos del culto se remontan por lo menos a Miesko I, duque de Poloniades
entre los años 960 y 992.
Este gobernante unió a los lechitas al este del Oder, polanos, pomeranos, masovianos,
mistulanos y silesios, en un solo país, Polonia.
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