Peligrosos alimentos falsos de China que podrían estar en tu mesa

TierraPura
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29 Visualizaciones de video·16 jun 2026
En esta era de la globalización, los alimentos contaminados en China son capaces de envenenar a personas de todo el mundo.
Las estadísticas muestran que las exportaciones chinas de productos agroalimentarios ascendieron a 64.830 millones de dólares en 2019, esto es, un 85% más que en 2005.
En estos años se han registrado muchos casos graves de alimentos contaminados, e incluso falsificados en China que se comercializaban en varios países. Por citar un ejemplo, en 2007 se descubrió que un cargamento de jengibre procedente de China que se encontraba en las góndolas de varias tiendas de comestibles de EE. UU., contenía un peligroso pesticida llamado Aldicarb.
¿Has pensado en que podrías tener alimentos chinos falsificados en tu mesa?
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¿Conoces algo sobre el aterrador mundo de los alimentos falsos fabricados en China?
¿Por qué hablamos de aterrador?
Y es que si pensamos en, por ejemplo, una salsa de soja hecha con cabello humano recogido
de salones y hospitales, o en aceites de cocinas elaborados con aguas residuales, e incluso
en animales alimentados con esteroides prohibidos para que aumenten más rápido su peso, entonces
lo de aterrador es bastante acertado.
¿Has pensado en que podrías tener alimentos chinos falsificados en tu mesa?
Estos productos falsos, y en otros casos adulterados con contaminantes, no solo dañan a las personas
en China, ya que por ser China uno de los principales exportadores mundiales de alimentos,
muchos productos se incorporan a las cadenas de suministro de países que no realizan los
controles de calidad adecuados.
Según estadísticas del Banco Mundial, las exportaciones chinas de productos agroalimentarios
ascendieron a 64.830 millones de dólares en 2019, esto es un 85% más que en 2005,
siendo Japón, Hong Kong, Estados Unidos, Corea y Tailandia los principales importadores
en 2019.
Veamos algunos casos donde se registraron alimentos chinos contaminados.
Las albóndigas hechas en China contaminadas con la insecticida metamidofos, comercializadas
en Japón en 2008.
Las fresas chinas congeladas, contaminadas con norovirus, que infectaron a más de 11.000
niños en Alemania en 2012.
Y los melocotones en lata, con alto contenido de plomo servidos en hospitales australianos
en 2014.
Además, según The Guardian, en 2008 casi 300.000 bebés chinos se enfermaron debido
al consumo de leche en polvo contaminada con melamina.
Otro caso tomó gran relevancia en Estados Unidos por tratarse de un producto que está
presente en muchas tiendas de comestibles y es ampliamente utilizado en la cocina estadounidense.
Se trata de un cargamento de jengibre fresco que llevó a dos docenas de tiendas de comestibles
Albertsons en California en 2007.
Según informó el Wall Street Journal, unos días después se descubrió que el jengibre
procedente de China contenía un peligroso pesticida llamado Aldicarb.
El Aldicarb se considera una amenaza para la salud en determinadas condiciones.
Según el Departamento de Salud Pública de California, los síntomas de envenenamiento
por Aldicarb, como náuseas, dolores de cabeza y visión borrosa, pueden aparecer una hora
después de la exposición.
Y en niveles más altos pueden inducir espasmos musculares y dificultad para respirar, e incluso
ser letal.
Pero en China no solo se producen alimentos con algún contaminante agregado, sino también
se fabrican directamente alimentos falsos para engañar a la gente.
Estos son algunos de los casos más impresionantes.
Nueces falsas, se rellenan las cáscaras con hormigón y papel y luego se pegan para venderlas
en el mercado.
Arroz falso, fabricado con papas y resina sintética industrial, también conocida como
plástico.
En general solo se distingue que es falso una vez hervido, porque no cambia su dureza.
Panecillo al vapor, se rellenan con cartón picado al que se le agregan productos químicos
para ablandarlo, mezclado con grasa de cerdo.
Huevos falsos, se utiliza resina, almidón, coagulante y pigmentos para hacerla clara.
La yema se logra a partir de una mezcla diferente de resina y pigmentos, mientras que la falsa
cáscara es una amalgama de parafina, polvo de yeso y carbonato de calcio.
Sin dudas imaginar el consumo de esto da escalofríos.
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