7 Artefactos Antiguas Que La Ciencia Nunca Ha Podido Explicar

Relatos Históricos
20 seguidores
13 abr 2026
7 Artefactos Antiguos Que NO tienen Explicación Alguna. ►Suscríbete al canal: https://geni.us/eZcCYJ
¿Cómo se hicieron unas esferas, fechadas hace dos mil años, que asombran por su precisa redondez y su excelente acabado superficial, en un tiempo en el que no existían las tecnologías para hacer un trabajo tan perfecto?
¿Cómo llegó un martillo metálico a estar incrustado en una roca de hace más de 100 millones de años?
Vamos a repasar siete cosas antiguas y asombrosas, para que conozcas sobre todo aquellas que desafían la historia oficial.
-----------------------------------------------------------------
Agréganos:
Facebook ►
https://geni.us/xS4dD
Instagram ►
https://geni.us/ZLr9j
7 artefactos antiguos que no tienen explicación alguna.
Hay artefactos antiguos que ponen a volar la imaginación porque su existencia no puede
explicarse en el contexto del tiempo o del lugar.
Por ejemplo, ¿qué hacía un trozo de aluminio de 89% de pureza, de al menos 400 años de
antigüedad, incrustado en unos estratos de hace 20.000 años?
Lo inaudito es que este metal solo pudo ser aislado en 1825 y fabricado industrialmente
a partir de finales del siglo XIX.
¿Quién diseñó un pájaro de madera del Antiguo Egipto que parece el juguete de un
niño, pero que muchos afirman que es una réplica de un avión, y su diseño ha sido
probado como capaz de volar con tecnologías modernas?
¿Cómo se hicieron unas esferas, fechadas hace 2.000 años, que asombran por su precisa
redondez y su excelente acabado superficial, en un tiempo en el que no existían las tecnologías
para hacer un trabajo tan perfecto?
¿Cómo llegó un martillo metálico a estar incrustado en una roca de hace más de 100
millones de años?
Vamos a repasar 7 cosas antiguas y asombrosas, para que conozcas sobre todo, aquellas que
desafían la historia oficial.
Antes de meternos a fondo, no te olvides de suscribirte a nuestro canal y activar las
notificaciones para mantenerte al día con nuestras actualizaciones.
1.
Mapa de Piri Reis Piri Reis, o Piri Reis, fue un almirante y cartógrafo
nacido en 1465, en Galípoli, actual Turquía, en tiempos del Imperio Otomano.
Como sobrino del corsario y comandante naval, el Kemal Reis, desde muy joven acompañó
a su tío en sus aventuras marinas, participando en acciones navales contra la República de
Venecia y en el sitio y conquista de las Islas de Rodas, en 1523.
En 1521, Piri Reis había publicado el libro de las materias marinas, con una información
muy detallada, pero referida solo al Mediterráneo.
En 1526, preparó una versión ampliada, que dedicó a Solimán el Magnífico, y en la dedicatoria
en verso al célebre sultán otomano, contó la historia de un astrónomo de nombre Colón,
que había encontrado Antilia, una mítica isla atlántica supuestamente ubicada al oeste
de la península ibérica.
En su relato versificado, Piri Reis también mencionó un mapa que había elaborado años
antes, después obsequiado por él mismo al sultán Selim I, padre y antecesor de Solimán.
La historia de este mapa se remonta a 1501, nueve años después de la llegada de Cristóbal
Colón al Nuevo Mundo, cuando el corsario Kemal Reis, al mando de una flota otomana,
capturó siete buques españoles cerca de la costa de España.
Mientras interrogaba a las tripulaciones apresadas, Kemal Reis se enteró de que uno de los marineros
españoles había acompañado a Colón a América, y poseía un mapa dibujado personalmente por
el almirante genovés.
Kemal Reis convirtió al marinero en su esclavo personal, y lo envió junto con su mapa a su
sobrino Piri Reis, quien también era cartógrafo.
Con el dibujo de Colón en su poder, en 1511, Piri Reis comenzó a preparar un nuevo mapa
que incluyó los recientes descubrimientos de España en América.
En su trabajo, el cartógrafo se valió de unas 20 fuentes cartográficas, incluyendo
cartas marinas tolemaicas, árabes, portuguesas, y la colomina proporcionada por el marinero
español.
En su ciudad natal, Piri Reis estuvo tres años trabajando para reducir sus referencias
cartográficas a una sola escala, un trabajo muy laborioso, y cuando terminó su mapa agregó
una nota diciendo.
El autor de esto es el humilde Piri Ibn Halil Muhammad, conocido como el sobrino de Kemal
Reis, en la ciudad de Galípolis, en el sagrado mes de Muharram del año 919.
En 1929, un grupo de eruditos que estaban clasificando documentos en el palacio de Tokhapi
de Estambul, descubrieron una sección de un mapa del siglo XVI, aparentemente basado
en otro mapa dibujado por Colón durante sus viajes al Nuevo Mundo.
El fragmento del mapa de Piri Reis, con una inscripción en uno de sus márgenes de que
se había basado en otro trazado por Colón, fue autenticado por peritos y presentado en
1931 a la Comunidad Científica Internacional, que quedó muy impresionada con el hallazgo.
El mapa de Piri Reis es un excepcional testimonio de la cartografía de Colón de las tierras
por él descubiertas, sobre la que sólo se tenía un pequeño boceto del norte de la
isla La Española.
El original del mapa se conserva en el Museo Tokhapi, Sarayi de Estambul, aunque no suele
exhibirse en público.
Piri Reis terminó de mala manera, decapitado en Egipto en 1554, a los 89 años de edad.
Sitió Hormuz por orden de Solimán el Magnífico, pero aceptó un soborno que le ofrecieron
los asediados.
Ali Bahá, gobernador otomano de Egipto, lo hizo llevar a su presencia para exigirle explicaciones,
pero Piri Reis se negó a darlas, siendo ejecutado en el Cadalso.
2.
Misteriosas esferas de Costa Rica
En 1939, trabajadores de la compañía bananera estadounidense United Fruit Company, estaban
deforestando un área de la llanura aluvial del delta del río Diquís, en Costa Rica,
para sembrar banano, cuando realizaron un descubrimiento sorprendente.
El hallazgo consistió en unas grandes esferas de pietra, perfectamente redondeadas, que
intrigaron a los trabajadores.
Algunas fueron dinamitadas para ver si tenían oro o algo valioso en su interior, pero resultaron
ser de roca sólida.
Después empezaron a encontrarse cientos de esferas, muchas de las cuales pasaron a manos
privadas, para colocarlas en jardines de casas particulares, en edificios de compañías
o enriqueciendo colecciones de todo el mundo.
Los diámetros de las bolas van desde 10 centímetros hasta 2.57 metros, llegando a pesar las más
grandes, hasta 16 toneladas.
La mayoría procede de rocas duras, como grano diorita, aunque unas pocas son de caliza.
Por la estratigrafía de los emplazamientos y el análisis de otros objetos encontrados
en sus cercanías, se estima que las esferas fueron situadas por los indígenas en sus
lugares entre los años 300 a.C. y 300 de la Era Común.
Sin embargo, el trabajo detallado aún no ha podido ser científicamente fechado.
En las proximidades de las bolas de piedra se han encontrado objetos de cerámica polícroma
tratados entre los años 1500 y 1000 a.C., y se estableció que el área ha tenido presencia
humana desde al menos el año 6000 a.C.
Como conjunto, las esferas son consideradas únicas en el mundo por su perfecta esfericidad,
tamaño y cantidad, y su esculpido bajo las condiciones tecnológicas de hace 2.000 años,
le otorgan un gran valor arqueológico y artístico.
Las sociedades indígenas que las trabajaron lo hicieron con un tallado muy fino, casi
perfecto, incluso en las de mayor tamaño.
Las esferas de piedra son consideradas como la máxima expresión del arte escultórico
prehispánico costarricense.
En 2014, la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad al conjunto de asentamientos
precolombinos que albergan las esferas, y el 16 de julio de ese mismo año, el Parlamento
de Costa Rica las declaró Símbolo Nacional.
La primera mención de las esferas a nivel internacional fue un corto artículo del arqueólogo
estadounidense Doris Stone, aparecido en 1943 en la revista American Antiquity.
La novedad llamó la atención del arqueólogo estadounidense Samuel Kirtland Lothrop, del
Museo Peabody de la Universidad de Harvard, quien viajó a Costa Rica en 1948 y contactó
a Stone, quien lo ayudó a investigar el asunto.
En 1963, Lothrop publicó su investigación en el libro Arqueología del Delta del Diquís,
Costa Rica.
En 1970, el gobierno de Costa Rica comenzó un programa para proteger las esferas y sus
emplazamientos.
Algunas de las dinamitadas fueron ensambladas por el Museo Nacional, y se inició una campaña
para recuperar las que estaban en manos privadas.
En una ocasión alguien intentó robarlas enviando camiones a recogerlas, pero los vecinos
bloquearon las vías y lo impidieron, sentando un precedente conservacionista del patrimonio
arqueológico de Costa Rica.
Las esferas de piedra han tenido un importante impacto en la cultura y en la vida costarricense.
Se ha desarrollado una pequeña industria de fabricación de réplicas en diferentes
materiales como piedra, acero, vidrio, bronce y hormigón, que los costarricenses compran
para adornar sus jardines y casas, y ofrecen a los turistas como souvenirs.
En las zonas involucradas se realizan festivales musicales y culturales, que promueven un
turismo conservacionista en torno a las esferas.
Pipas de Baingong
Las pipas o tubos de Baingong constituyen uno de esos artefactos que parecen fuera de
lugar por su aparente anacronismo que desafía cualquier explicación.
También llamadas pipas de linga y pipas de hierro Baingong Shana, son unas estructuras
tubulares situadas en el monte Baigong o Montaña Blanca, a 40 kilómetros al suroeste
de la ciudad de Linga, en la prefectura autónoma mongol y tibetana de Haixi, de la provincia
china de Qinghai.
Una leyenda local señala que el monte Baigong fue un laboratorio extraterrestre y aparte
de una enigmática cumbre parecida vagamente a una pirámide.
Cuenta con tres accesos triangulares en la base, los cuales conducen a cientos de estructuras
decrépitas y corroídas en forma de tubos metálicos, cuyo origen se desconoce.
Las pipas oxidadas que van desde el grosor de una aguja hasta a diámetros de 40 centímetros
llegan desde las profundidades de la montaña hasta un lago salado situado a 80 metros de
distancia.
Muchos de los tubos tienen un tamaño uniforme y parecen haber sido ubicados a propósito.
Las antiguas pipas están incrustadas lo bastante en la pared y el suelo, como para impedir
una fácil manipulación.
El entorno montañoso es inhóspito y solo de vez en cuando algún nómada se deja ver.
Las explicaciones sobre el origen de las tuberías van desde que fueron hechas por una cultura
que desarrolló una tecnología metalúrgica muy avanzada y secreta, hasta que están allí
gracias a manos no humanas.
Los primeros científicos que analizaron los tubos concluyeron que estaban hechos en un
92% de metales comunes y un 8% por materiales que no pudieron ser identificados.
De esta porción de materiales desconocidos surgió la leyenda de que los tubos de color
rojizo fueron transportados por extraterrestres desde el espacio exterior hasta sus emplazamientos
actuales como parte de un proyecto alienígena.
La teoría de los aliens ha tenido el suficiente apoyo como para erigir cerca un monumento
rematado por una antena parabólica corroída.
Las investigaciones más recientes de las tuberías postulan que los materiales desconocidos
son raíces de árboles fosilizadas.
Igualmente que los propios tubos oxidados fueron formados por raíces de árboles que
sufrieron el proceso de pedogénesis, o de creación del suelo, y el diagénesis, o transformación
de los sedimentos en rocas.
Otros ensayos han confirmado que los tubos contienen material orgánico, vegetal e incluso
anillos microscópicos de árboles.
Se cree que las raíces fueron llevadas a su posición actual por el esbordamiento de
un lago extinto.
Pero incluso admitiendo que los tubos no forman parte de un sistema alienígena de aducción
de aguas o de alcantarillado, su extrema rareza es una evidencia más de la capacidad de la
tierra y de la naturaleza para crear cosas sorprendentes.
De acuerdo con informaciones locales, los tubos fueron descubiertos por un equipo científico
de Estados Unidos que buscaba fósiles de dinosaurios.
Se afirma que los científicos informaron de su hallazgo a las autoridades de la ciudad
de The Linga, pero las estructuras solo atrajeron la atención después de que en junio de 2002,
el investigador chino Yeh Shou publicó un artículo en el Henan Great River News.
Poco después, el mismo año, periodistas de la agencia de noticias Xingua, canal de
comunicación oficial del gobierno chino, se presentaron en el sitio y discutieron las
características de las tuberías con un funcionario local.
El lugar ahora es promovido como una atracción turística.
El martillo de Londres El martillo o artefacto de Londres es una
herramienta de hierro que conserva una parte de su antiguo mango de madera, descubierto
en la población estadounidense de Londres, Texas, en 1936.
Lo extraño es que el martillo está incrustado en una concreción de caliza del cretácico
inferior, surgiendo la pregunta de cómo una herramienta hecha por el hombre pudo quedar
encerrada en una roca de hace entre 145 y 113 millones de años.
El descubrimiento del martillo fue atribuido a Max Hahn en su esposa Emma, dos residentes
de la localidad, mientras caminaban por una de las orillas del río Red Creek, cerca del
pueblo de Londres.
La pareja observó la curiosa roca con un trozo de madera incrustado, y Hahn decidió
llevarse el hallazgo a casa.
Diez años después, Max, uno de sus hijos, rompió la roca y encontró la parte metálica
del martillo escondida en el interior.
La cabeza del martillo tiene aproximadamente 15 centímetros de largo y 25 milímetros
de ancho, lo que ha llevado a los investigadores a pensar que la herramienta no fue utilizada
en trabajos grandes, sino más bien en labores finas o con metales blandos.
La composición de la cabeza del martillo incluye 96.6% de hierro y 2.6% de cloro o
0.74% de azufre.
La pieza empezó a recibir una mayor atención en 1983, cuando fue comprada por Carl Baugh,
un defensor del creacionismo de la tierra, quien señala que el martillo constituye un
descubrimiento monumental anterior al diluvio.
Baugh afirma haber encontrado huellas humanas junto con otras de dinosaurios cerca del río
tejano de Epaluxi, y fue presentador del programa de televisión Creación en el Siglo XXI,
The Trinity Broadcasting Network.
El Museo de Evidencias de la Creación, fundado por Baugh, fue para promover sus creencias.
Compró el martillo, y desde entonces el creacionista ha difundido diversas especulaciones, incluyendo
una en la que afirma que la calidad del aire en la época anterior al diluvio universal
fomentó el crecimiento de gigantes.
Desde su compra por el Museo de Baugh, el objeto empezó a ser promovido como el artefacto
de Londres.
Algunos observadores han apuntado que la pieza es de un estilo muy parecido al de herramientas
de su tipo fabricadas en el sur de Estados Unidos, a finales del siglo XIX, y que el
diseño es consistente con el de los martillos mineros.
Sobre la incrustación del objeto en la roca, una posible explicación es que los materiales
altamente solubles de la antigua piedra caliza quizá formaron una concreción alrededor
del objeto.
Esto sería posible a través de un proceso similar al que desarrolla incrustaciones
en fósiles y otros núcleos en periodos de tiempo relativamente breves, compatibles
con la presencia del hombre en la tierra y con el trabajo de los metales.
De cualquier modo, el martillo de Londres es exhibido en el Museo de Evidencias de la
Creación de Carboun, donde los visitantes pueden comprar réplicas.
5.
Pieza de aluminio de Ayud.
El aluminio es un elemento químico tan común en la naturaleza que solo es superado en abundancia
por el silicio y el oxígeno.
Un 8% de la corteza terrestre es aluminio, y este metal se encuentra presente en casi
todos los minerales y rocas, así como en animales y plantas.
Combina propiedades que lo hacen altamente apreciado en la ingeniería de materiales.
Es muy liviano por su baja densidad de sólo 2.698 kilogramos por metro cúbico, en contraste
con los 7.750 del acero, casi tres veces más pesado.
También ofrece una alta resistencia a la corrosión.
Su resistencia mecánica se puede aumentar sensiblemente mediante aleaciones.
Es buen conductor del calor y la electricidad, y se deja mecanizar fácilmente.
Por todo ello, es el segundo metal más utilizado en la industria, sólo superado por el acero.
Los problemas con el aluminio derivan de su extracción y conversión en un metal de alta
pureza.
A pesar de su abundancia, sólo hay un mineral, la bauxita, del que puede extraerse en condiciones
económicas.
Una vez minada la bauxita, sólo existe un procedimiento exitoso, el proceso Bayer, para
convertirla en alumina o óxido de aluminio.
Finalmente, el aluminio metálico es obtenido a partir de la alumina, mediante un proceso
llamado electrólisis, que sólo fue industrialmente dominado a gran escala en el siglo XX.
Por todo lo anterior, resulta tan extraño que aparezca un trozo de este metal, al que
se le atribuye 20.000 años de antigüedad.
Es la pieza de aluminio de Ayud, otro de esos OPARTS, o Out of Place Artifact, acrónimo
utilizado para identificar todo aquello que no encaja con la cronología histórica oficial
o más aceptada.
Dos famosos OPARTS son el mecanismo de Anticitera y la batería de Bagdad, que han sido examinados
en otros vídeos de Historia Incomprendida.
La pieza aparentemente anacrónica fue encontrada casualmente en 1973, en el transcurso de unas
excavaciones a orillas del río Meurs, cerca de la ciudad Transilvania de Ayud, en Rumania,
dentro de unos estratos de hace 20.000 años.
Los análisis permitieron establecer que el objeto es en un 89% de aluminio puro, y aunque
la pureza del metal corrientemente utilizado en la actualidad en la industria de la construcción
supera el 99%, la de la pieza de Ayud es lo bastante alta como para generar el enigma.
Hace 20 milenios, el hombre primitivo se las arreglaba con poco más que herramientas de
piedra y madera, y la edad del bronce aún estaba a más de 16.000 años de distancia.
¿Quién pudo hacer una pieza de aluminio de 89% de pureza hace 20.000 años? La historia
oficial responde, nadie. La datación inicial de 20.000 años por los estratos resultó
fuertemente corregida cuando la pieza fue analizada en un laboratorio suizo, que estableció
que tenía solo 400 años de antigüedad.
Pero a pesar de esta brutal diferencia en el fechado, el problema sigue siendo más
o menos el mismo, porque hace 4 siglos tampoco se conocía el aluminio, que fue aislado por
primera vez en 1825 por el químico danés Hans Christian Ørsted.
Además, surge otro misterio. ¿Cómo un objeto de hace 400 años se introdujo en unos estratos
de hace 20.000 que, hasta donde se sabe, nunca habían sido tocados?
Los enigmas aún esperan respuestas, más allá de las teorías alienígenas y sobre
otras adelantadas civilizaciones humanas desaparecidas sin dejar huella.
Cráneo del Niño de las Estrellas El cráneo de Starchild, o Cráneo del Niño
de las Estrellas, es un cráneo infantil anormalmente grande, que fue objeto de una amplia publicidad
después de que el investigador de eventos paranormales, Lloyd Pye, afirmó que perteneció
a un extraterrestre.
El escritor y paranormalista estadounidense, fallecido en 2013, dijo que había recibido
el cráneo de Ray y Melanie Young, una pareja de El Paso, Texas, en febrero de 1999, quienes
afirmaron que fue encontrado en México en 1930, en un túnel minero a 160 kilómetros
al suroeste de Chihuahua.
El cráneo estaba enterrado junto a un esqueleto anormal de una mujer, tendido boca arriba
en el suelo del túnel. Pye afirmó que el cráneo perteneció a un niño concebido por
un padre humano y una madre extraterrestre.
Examinando el maxilar superior derecho hallado en el cráneo, un dentista estimó que había
pertenecido a un niño de entre 4.5 y 5 años, a pesar de que el volumen de la bóveda crañana
era de 1.600 centímetros cúbicos, un 13% mayor que el de un adulto promedio.
El área craneal posterior es aplanada, las órbitas son poco profundas y ovaladas, y
el canal del nervio óptico está situado más cerca de la parte inferior que de la
parte posterior de la órbita.
El material constitutivo del cráneo es hidrociapatita de calcio, el normal en los huesos de los
mamíferos.
Steven Novela, neurólogo de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, señaló
que el cráneo presenta todas las características de haber pertenecido a un niño fallecido por
una hidrocefalia congénita.
En esta afección se produce una acumulación de líquido cefalorraquidio dentro del cerebro,
aumentando la presión en el interior del cráneo.
Los niños pequeños con esta anomalía suelen tener una cabeza inusualmente grande, ya que
la presión del mayor volumen del líquido cefalorraquidio empuja los huesos craneales
hacia afuera.
Pruebas genéticas realizadas en 1999 en el Laboratorio Forense de la Oficina de Odontología
Legal de Vancouver, Canadá, determinaron de manera concluyente que el niño era un
varón humano, hijo de humanos.
En 2003, Trace Genetics, laboratorio especializado en el análisis de ADN de muestras antiguas,
aisló ADN mitocondrial del cráneo, estableciendo que el niño pertenecía al haplogrupo C.
Como el ADN mitocondrial se hereda solamente por el linaje materno, la madre del niño
tuvo que ser una mujer humana del haplogrupo C.
Pruebas de ADN también permitieron comprobar que la antigua mujer cuyo esqueleto fue encontrado
al lado del cráneo del niño pertenecía al haplogrupo A, por lo que no era la madre
del infante.
Ambos haplogrupos son característicos en los nativos americanos.
A pesar de estas evidencias científicamente contundentes, el cráneo del niño de las
estrellas fue exhibido en un festival OVNI en Roswell, Nuevo México, como un híbrido
humano extraterrestre.
El estadounidense Benjamin Radford, quien tiene la reputación de ser uno de los pocos
investigadores y escritores sobre fenómenos paranormales basado en la ciencia, dijo respecto
al cráneo de Starchild.
Cualquier cosa que no sea inmediatamente explicable u obvia se interpreta como un misterio desconcertante,
a menudo con connotaciones paranormales.
La especulación de ciencia ficción es divertida, pero no debe eclipsar la ciencia real.
7.
Pájaro de Saqqara del Antiguo Egipto ¿El primer avión?
El pájaro de Saqqara, también llamado Planeador de Saqqara, es una talla de madera de cícomoro
semejante a un aerodinámico avión en miniatura.
Fue encontrado en 1891 en la necrópolis egipcia de Saqqara y fechado en el año 200 a.C.,
en tiempos de la dinastía tolemaica.
Sus dimensiones son 15 centímetros de longitud y 18.3 centímetros entre los extremos de
sus alas, con un peso de 39 gramos.
Originalmente fue pintado para parecer un halcón y la madera prácticamente incorruptible
del cícomoro permitió su conservación por más de 2.000 años.
Dado que no existe ningún documento que mencione al pájaro de Saqqara, se desconoce cuál
fue su propósito u utilidad, aunque han surgido especulaciones respecto a su significado.
Posiblemente formó parte de una veleta o fue un juguete de un niño de la élite egipcia.
Algunos piensan que pudo haber sido un objeto ceremonial, ya que la mitología egipcia
tenía una alta estima al halcón y se inspiró en el ave para representar varios dioses,
incluyendo a Horus.
Hasta se ha dicho que pudo ser un boomerang utilizado en la cacería de aves acuáticas.
La hipótesis de la veleta cuenta con muchos partidarios, ya que del arte del Antiguo Egipto
han perdurado varias imágenes con formas parecidas al pájaro de Saqqara, que muestran
estos objetos utilizados para indicar la dirección del viento.
En el tiempo de Ehonsu, en Karnak, hay varios relieves del Imperio Nuevo que muestran veletas
en los mástiles de tres barcos.
Los aficionados a lo esotérico consideran que un pájaro de madera tan parecido a un
avión constituye una evidencia de que la aviación existió muchos siglos antes de
que los hermanos Wright echaran a volar su primer aparato en 1903.
Incluso hay quienes aseguran que, por su forma y dimensiones, el pájaro de Saqqara fue la
maqueta de un planeador.
El médico y parapsicólogo egipcio Khalil Meshija respalda esta hipótesis, señalando
que en el Antiguo Egipto no era extraño colocar miniaturas de las tecnologías en
las tumbas.
Meshija agrega que el pájaro de Saqqara muestra diferencias perceptibles con otros modelos
de aves expuestos en el Museo del Cairo.
Además, valora que la talla de madera no tiene patas y que el ángulo de las alas es
similar a la de un avión moderno.
Los egiptólogos rechazan la teoría de la talla inspirada en un avión, señalando que
no hay ninguna evidencia que sugiera la existencia de una aeronave en el Antiguo Egipto.
Sin embargo, Meshija construyó un modelo seis veces más grande para probar la eficacia
aerodinámica del diseño del pájaro de Saqqara, asegurando que lo hizo volar.
Martin Gregory, constructor y diseñador de planadores de vuelo libre, también hizo su
propia réplica, afirmando que el diseño no es apto para volar.
Gregory afirmó, el pájaro de Saqqara nunca voló, es totalmente inestable sin un estabilizador,
incluso cuando se le ajustó un estabilizador, el desarrollo del desplazamiento fue decepcionante.
En mi opinión, el pájaro de Saqqara probablemente era un juguete para un niño o una veleta.
El especialista en aerodinámica, Simon Sanderson, probó una réplica en un simulador de vuelo
de la Universidad de Liverpool, simulando incluso el paisaje y las condiciones de la
meseta de Saqqara.
Añadió un estabilizador de cola, un componente que Meshija también colocó en su ensayo,
señalando que la talla original lo tenía, y en algún momento lo perdió.
Sanderson calificó su prueba como positiva, y dijo, alrededor de 2.000 años después
de que los egipcios tallaran este misterioso pájaro, la tecnología moderna ha probado
sin lugar a dudas, que podría haber volado.
Podría haber volado, no equivale a voló, pero las teorías sobre el pájaro de Saqqara
siguen animando el debate, sobre los objetos fuera de lugar, y sobre la hipotética existencia
de civilizaciones humanas, tecnológicamente desarrolladas, que se extinguieron sin dejar
huellas.
Para no hablar de extraterrestres.
Esperamos que este vídeo te haya sido útil, si tienes algo que agregar, por favor, compártelo
con nosotros en la sección de comentarios.
Dale me gusta a este vídeo y envíale el enlace a tus familiares y a tus mejores amigos, para
que también sepan más, sobre los 7 artefactos antiguos, que no tienen explicación alguna.
Si eres nuevo en nuestro canal no olvides suscribirte, no se te olvide seguirnos en
todas nuestras redes sociales, que van a estar aquí abajo en la descripción.
Recuerda, un pueblo que no conoce su historia, está condenado a repetirla.
