Desde hace cinco décadas forman una de las parejas francesas más célebres del arte contemporáneo. “Pierre et Gilles” han revolucionado la técnica del retrato con un estilo único e inigualable. Algunas de sus obras se han vuelto icónicas pues ponen de relieve a famosos y anónimos, y ahora presentan una nueva exposición en la Galería Templon de París. Estos maestros de lo “kitsch” y de lo barroco respondieron a nuestras preguntas y dejaron claro que hoy son más prolíficos que nunca.
Todo lo que han creado se ha vuelto icónico,
ya sea cuando disfrazaron a Madonna de diosa japonesa
o a Kylie Minogue de monja y jinete.
Pierre y Gilles son pareja,
uno es fotógrafo y el otro sublima la imagen
pintando decorados llenos de poesía.
Han creado un estilo único de fotografía pintada
que los ha llevado a la cima del arte contemporáneo.
Cada imagen está hecha a medida,
en función de la personalidad del modelo.
Son personas que vamos conociendo,
estos modelos relatan nuestras vidas.
Llevamos casi 50 años trabajando juntos
y todas estas obras son como un álbum familiar.
Conocimos a Madonna en París,
luego fuimos a visitar el museo de Madonna
y fuimos a su casa en Nueva York para fotografiarla.
Tuvimos una relación muy agradable con ella.
Cada detalle del decorado lo realizamos a medida
como si estuviésemos vistiendo a la persona
desde la pintura hasta el encuadre.
Pierre y Gilles ponen en escena el deseo,
la belleza y la cultura LGBT
inspirándose en las mitologías,
la vida nocturna, los carnavales
y la iconografía religiosa.
Su última serie se llama La Noche Eléctrica.
La noche eléctrica es recordar ese mundo de la noche
con nuestros amigos.
Hablamos de sueños, de nostalgia,
de un mundo atemporal que evoca las luces en la noche.
En los años 80 los modelos no se sentían cómodos
posando como santos.
Nuestro trabajo no es blasfematorio,
de hecho en nuestra carrera recibimos muchas cartas de curas
que compartían su agrado por las obras.
Trebosantes, coloridos, oníricos
y eternamente jóvenes,
los retratos del dúo icónico
buscan trascender la realidad
para representar diversas situaciones,
incluso las más duras.
Intentamos reflejar lo que vivimos,
hablamos de temas graves, tristes,
pero con dulzura.
En la época de la epidemia de SIDA
realizábamos series para evocar la cuestión
de forma discreta.
Siempre quise ser un artista
que a la vez brindara ilusión y felicidad
y transmitiera cosas profundas.
Ahora los modelos se van renovando con las épocas.
Cada generación nos aporta algo nuevo
y seguimos creando.
Eso es lo que nos mantiene andando,
es nuestra pasión.