Hola Vale, hola Nela, Ester, Judit ¿Cómo están? Buenas noches, tardes, noches, Monce,
Borbolla, Isa, Cloart, hola Pau, Alex, ¿Cómo estás Pau? Hola Puromerca, Jotatrejo, Quintania,
quienes más están por ahí, gracias por conectarse a nuestras charlas con Café de
Círculos. Amos, estoy felicísima de saludarlos en este miércoles de encierro y de conocer a
nuestros amigos autores que nos vienen a platicar de nuestros títulos de novedad. Hoy vamos a tener
el final de un consultorio que hemos llevado a cabo a través de estos miércoles de encuentro
con ustedes acerca del libro Tu Camino para Sanar. Ya nada más me falta una de las integrantes del
libro, Renata Roa, que espero que ya esté por ahí en la sala de espera diciéndome que ya quiere
entrar. Pues fíjense que no, ahorita a las siete seguramente se va a conectar. Y bueno,
este libro Tu Camino para Sanar, les voy a enseñar, queridos todos, es un libro que es
una verdadera maravilla. Miren, ahí está el póster, ya lo vieron, porque nos va guiando en
doce pasos para cuidar de nosotros mismos y la verdad es que Gaby Pérez Islas, Renata Roa,
Claudia Sánchez y Mercedes de Acosta han hecho un trabajo sensacional para abarcar todas las áreas
del ser, todo lo que nos preocupa y para ayudarnos mediante ejercicios, recomendaciones,
consejos, análisis, ser una versión mejor de nosotros mismos tan necesaria hoy en estos
momentos de crisis tan profunda. Y yo quiero que ya se una conmigo y quiero saludar ya porque
aparte ya la he entrevistado y ahora la tengo virtualmente en estas charlas con Café de Círculo
Sanborns. Ya les enseñé, miren, hoy me estoy tomando un capuchino. ¿Cómo estás, querida Renata?
Muy bien, muchas gracias, qué placer coincidir, Pau, esta ocasión aunque sea de lejos, pero emocionada,
feliz de estar contigo. Yo igual, querida Renata, estaba diciéndoles a todos que qué libro más
maravilloso, además de que tú me fascinas en todo tu ser y tu esplendor, qué librazo han hecho,
qué maravilla ha sido para mí, para todos los que se han conectado todos los miércoles,
este acompañamiento que hemos tenido de la mano de este libro precioso, Tu Camino para Sanar. Ahí
ya les enseñé la portadita, pero ahorita se los enseñó bien cuando pueda voltear la cámara. Tú
ya lo tienes por ahí también. Son 12 pasos para cuidar de ti. Hemos recorrido ya un camino con
Gaby Pérez Islas, con Claudia Sánchez y con Mercedes Acosta y me faltaba tú, que eres como
la cereza en el pastel. Y me encanta que te dijo todo, lo que dividieron del libro, los pasos que
fuimos recorriendo de la mano, los tres aspectos que cada una abordó. Y queridos todos que nos
están viendo por ahí, gracias por estar conectados. Los tres pasos que le tocan a Renata están
obviamente ligados a su quehacer, a su búsqueda, a su profesión, a su área de experiencia. Son
escucha, atrévete y reescribe. Y quiero hablar de todo, pero por supuesto, antes que nada quiero
saber cómo estás y que me platiques qué hay de tu vida en este encierro y tras este libro,
o durante este libro que han estado promoviendo tanto y que es tan necesario. Me encanta, muchas
gracias, Pau. Y ahorita que decías, es que ya he platicado con Gaby, con Mercedes y con Claudia,
yo nada más decía, híjole, qué responsabilidad estar hasta el final, caray. Después de estas
tres mujeronas expertas en su área, pero bueno, feliz. Creo que dentro de toda esta pandemia está
esta pausa de pausa. Mucha gente le llama así. Este definitivamente sí nos está obligando. Aquí
no es ni siquiera petición, ni siquiera es invitación, aquí sí es una obligación de echarnos un clavado
para adentro. Y a veces pues uno no encuentra cosas muy bonitas, a veces por supuesto que uno
se termina enamorando de esas cosas que encuentra, pero sin duda tu camino para sanar, mira, ni
mandado a ser porque seguro ya te contaron la historia. Nunca pensamos que nos iba a agarrar
una pandemia y que en esta pandemia justamente se iba a estrenar este libro en el momento en
que más necesitábamos. Entonces bueno, es de verdad para nosotros un regalo de perfección bajo
la definición que todos los tiempos son perfectos para cualquier tipo de objetivo que tenemos. Y en
este caso, este libro que sí creo que trae un corazón increíble, no, bueno, trae cuatro corazones más
bien ahí, este muy latiendo con mucha pasión y con mucho propósito, creo que viene a entregar
esta posibilidad de estar bien, ¿no? Porque a veces normalizamos tanto y seguro eso te lo
platicó esta Mercedes, que ya es una de sus frases célebres, es muy triste que a veces lo común
después se vuelva como lo normal en nuestra conciencia. Y creo que en mi tema, por ejemplo,
es muy común encontrar historias muy desgarradoras, es muy común de hecho también hasta victimizarnos,
es muy común andar a la prisa y andar a la mejor en piloto automático, pero no por eso es normal y
no por eso es lo correcto. Y creo que justamente ahorita que decías estos tres verbos, claro,
estos tres verbos lo que nos invitan es observarnos mucho y creo que sí sacarnos de nuestra zona de
confort, ¿no? Porque es venir a desaprender muchas cosas que ya traemos de nuevo súper arraigadas
por la cultura, por nuestra OADN, por la simple biología, que es el lujo del cerebro estar bien,
¿no? No está hecho, no está diseñado para estar súper bien. Totalmente, querida Renata. Y además,
como decía al principio, todo tiene que ver, por supuesto, con sus propias personalidades,
con sus áreas de experiencia y si quieres dividimos un poco en los tres pasos o apartados
para irlos desentrañando así de a poquito. No les vamos a revelar todo porque el chiste es que vayan
y corran y compren el libro. Con muchísimo cuidado a nuestras tiendas que están higienizadas,
cuidadísimas, esperándolos de brazos abiertos pero con toda la protección posible y también
en www.sambors.com.mx donde el envío de este libro y todos los demás es gratis. Y vamos a empezar,
queridísima, por el escucha. ¿Qué difícil es aprender a escuchar? Como tú dices en las
primeras líneas, parece que es una actividad pasiva y es completamente activa. Es lo que
despierta en ti esa escucha que está relacionada con un recorrido entre la percepción y la opinión.
Y empiezas con esta frase que hasta lo que no habla nos grita o grita. Y es verdad, es nada
más cómo decidimos llevar a cabo este proceso de escucha y despertar nuestra conciencia de nuestro
propio cuerpo y por supuesto del entorno. Cuéntame un poquito de esto y luego yo te
voy a ir diciendo mis anotaciones que hice muchas. Ay, me encanta, Pau, es que siempre
hablar contigo y de verdad te lo agradezco de corazón que seas esta lectora activa,
pero de nuevo es un deleite platicar contigo por eso. Te platico, híjole, yo creo que yo
soy de esas personas que no aprendió desde un lugar como muy obvio este tema del escucha,
¿no? Y creo que estuve muy enfocada en el pensar y siempre fui como una persona muy
analítica, entonces sí creo que cuando yo me topo con esta bendita herramienta que
es el mindfulness, me vino a romper mucho de la estructura que yo traía, pues porque
todo era mental, todo era racional y la mente es la que tiene la razón siempre, por eso
se llama razón, ¿no? La mente tiene la razón y entonces hay que darle la razón a ella.
Y cuando empiezo a descubrir todo este lenguaje de la presencia, de la atención plena, de entender
que el cuerpo es un gran mensajero, es un gran chismoso de lo que está pasando, de forma
inconsciente a veces, empiezo entonces a entender que, híjole, el juego y sobre todo la creencia
que me había comprado de que el enemigo número uno del ambiente del corazón era una de las
grandes creencias que tenía que romper. Hoy es uno de los grandes pilares que tengo en mi
comunicación, porque sí creo que entre más honremos estas emociones y evidentemente
conozcamos cómo se comunican estas emociones a través de nuestro cuerpo, más vamos a
poder entonces entender hacia dónde nos tenemos que mover, porque a veces pensamos que las
respuestas están afuera, cuando en realidad las respuestas las tenemos dentro, porque
nuestro cuerpo nos está platicando un montón de historias que a veces ni siquiera nosotros
nos alcanzamos a percatar. Y para los que ahorita se están conectando, yo creo que
a todos nos ha pasado conocer por primera vez a alguna persona y decir, ay, como que
no me late, ¿no? Y en ese como no me late, como que sentí que el estómago se me hizo
chiquito, a lo mejor como que algo pasó, y ojo, algunas veces es porque los archivos
justamente de esta percepción que decías, no están actualizados y a lo mejor esa persona
se parece al exnovio de mi pareja, o a la macha que me hizo la vea de cuadritos, y eventualmente
Pero hay otro tipo de sensaciones que sí tienen un montón de razón y que si las hubiéramos
escuchado justamente nos hubiera ayudado a tomar unas decisiones desde otro lugar. Entonces
el bendito arte del escuchar es no nada más hacia afuera, que esa oreja externa por lo
menos y creo que de una forma muchísimo más activa nos han enseñado a decir, oye, escucha,
o espero que así sea y para los que nos están viendo, ojalá y cada vez que hablemos con
alguien, en vez de tratar de completar las frases, busquemos esperar y que nos sorprenda
la persona y sobre todo ver qué es realmente lo que nos va a terminar diciendo, porque
híjolas, en eso queremos nosotros contestar en vez de realmente estar atentos a lo que
nos están diciendo. Pero creo que el verdadero reto de este capítulo para mí fue dar herramientas
que nos ayudaran a conectarnos, a conocernos y empezar a generar un diálogo muchísimo
más fluido con nosotros, porque qué terror, Pau, híjole, no sabes cuánta gente a veces
me llega a consultorías y me dice, híjole, pues es que escuché a mi hija y sé que le
gusta a mi esposo y por supuesto que todos los días la hago de comer a mis sobrinos
o a mis papás y siempre le digo, ¿qué te gusta a ti? Y me dicen, pues no sé, y yo
¿cómo? Eres rebuena escuchando a todo el mundo y no sabes qué te gusta, no sabes
qué te hace latir el corazón, no sabes si te da como emoción, y creo que eso por lo menos yo
he descubierto en mi camino que si nos aprendemos a escuchar, podemos caminar con mayor certeza y
más seguridad. Totalmente todo y además yo fui pensando mucho en esta memoria de los sentidos,
en esta conciencia de nuestro cuerpo, en este mindfulness que se confunde tanto y que tú lo
pones muy bonito, que es aceptar lo que se puede y lo que se pide y lo que se siente, o sea, lo que
tu cuerpo te está pidiendo y lo que estás sintiendo y cómo se da esta conexión entre el cerebro y el
corazón, ¿no? La historia que nuestro rostro cuenta, que ya hablaremos de eso, pero ahorita no, o sea,
primero lo del cerebro y el corazón, queridísima, que siempre pensamos que están disociados, ¿no?
Y entonces cuando tú adquieres esta responsabilidad de conocer tu cuerpo, de atender esas señales,
de estar en el momento presente, de aceptar lo que nos está diciendo, en ese momento yo creo que
adquieres un gran poder, o sea, como que no estamos acostumbrados a siempre cuidarlo, pero tener miedo
de que se enferme, pero no entender bien qué pasa y de repente cuando adquieres esta conciencia de
estoy enteramente esto, me está pasando esto, cuando como esto me sucede esto, cuando hablo
con una persona me siento así, entonces esa conexión quiero que me la describas porque me
pareció fantástico. Híjole, es que pensamos que casi casi las cosas que hacemos son muy inocentes,
pero en realidad cuando empezamos a desarrollar un poco la conciencia y justamente la presencia,
vamos a darnos cuenta que nada es inocente, ni siquiera el sonido de un pájaro, a veces ni
siquiera la silla en la que estás sentado es inocente, porque si en este momento yo invito
a que si nos estás viendo sentado o acostado, simplemente enfoques tu atención en alguna parte
de tu cuerpo, vas a darte cuenta que aunque no estés consciente y atendiendo, está ocurriendo algo.
Entonces, ¿qué pasa? Que en el momento en que yo elijo empezar a atender estas pequeñas señales,
así es como también yo les puedo dar una lectura para generar el trabajo adecuado. Yo siempre digo
que Mindfulness es como el primer paso, es como el diagnóstico después de un proceso un poquito
más elaborado y que amo haber hecho esta asistencia con estas tres mujeres extraordinarias porque yo
es que Mindfulness es como el paso uno, pero después te puedes ir por el camino que Gaby nos
está guiando o a lo mejor al de Claudia o a lo mejor al de Mercedes, pero si no estás presente no vas a
poder ver si te duele el cuello o no, si a lo mejor necesitas trascender a algo, si a lo mejor necesitas
perdonar algo, porque vivimos de nuevo tan en piloto automático y resolviendo tantas cosas en el día
a día que ni siquiera te preguntas cómo te sientes y de nuevo también te invito a que ahorita te la
preguntes, que a lo mejor terminando este live cierres los ojos y te digas a ti mismo cómo me
siento y en este cómo me siento empiezas a bajarle un poquito el volumen a la mente, que es una de las
cosas que digo, no es que no es importante la mente porque tiene un montón de información
súper valiosa, hay puristas que dirán que el cerebro es el órgano más importante del cuerpo,
yo la verdad es que no me quiero quedar con el más importante o el menos importante porque todo
está para algo y somos una máquina perfecta que sin una piececilla a lo mejor no funciona de una
manera tan perfecta, pero en este sentido cuando le dices a la mente, a ver, siempre te estoy
escuchando y aunque no te escuche tú estás tomando decisiones constantemente, dame chance, aunque
sean dos minutos, de escuchar el resto de las opiniones que cuentan y que también están como
involucradas para ver de aquí qué sigue, entonces en esta pelea constante que la mente, la mente, la
mente, pero también lo es el cuerpo y también es todo lo que estoy sintiendo y también son estos
estímulos y también es la memoria que me activa cosas y que me invita a lo mejor a echarle un
poquito más de lupa y empezar a trascender y a trabajar esto que me duele y que a lo mejor me
recuerdo que no lo había sanado porque desde que tenía tres años a lo mejor y lo vi, pero cuando
entonces empiezo a estar en presencia y eso es una de las cosas que siempre digo, lo más importante
desarrollar es la compasión y sobre todo un ambiente de seguridad para recibir cualquier tipo de
información que venga, porque si ahorita a lo mejor ya empezó a decir que Renata me voy a sentar
después de este live, voy a cerrar los ojos y a lo mejor voy a descubrir que estoy enojadísima, pero
entonces como alguien ya me dijo que el enojarme es malo, ahora me va a dar culpa por haberme
enojado porque además estoy enojada a lo mejor con, no sé, mi perro, que mi perro me ha dado todo y
además me han dicho que es malo enojarme con el perro, entonces otra vez me empiezo a meter cabeza
y empiezo a juzgar la emoción que estoy sintiendo, entonces cuando hablamos de cómo podemos empezar
a poner estos dos grandes a dialogar y sobre todo cómo puedo encontrar la forma de hacerlo desde un
lugar amoroso, es primero saber que cualquier información que te llegue es perfecta y que, ojo,
ni es buena ni es mala y ahí de hecho hasta hago mucho el ejercicio y no me acocié en ese capítulo,
creo que es en otro donde les digo, a ver, los budistas no le ponen ninguna carga a las cosas,
quien le pone la carga somos nosotros, al final, no sé, un plumón es un plumón, no es ni bueno ni
malo, es un plumón, una emoción no es ni buena ni mala, es una emoción, ahora lo que ha hecho nuestro
cuerpo es que necesita un lenguaje para aprender a hablar, ¿por qué? pues porque no lo escuchamos y
de ahí entonces se materializa, cuéntense, en el cuello o en la cara, que ahorita me dicen, ahorita vamos a hablar de la cara,
bueno, justamente la cara nos va diciendo, a ver, llevas pensando y pensando, pensando de esta manera y
si no te has dado cuenta, te informo que esa mancha o esa arruga es para que digas alto y escucha,
¿por qué? pues porque si no, no va a haber forma de que me pele, de que estás usando y usando y
usando y usando esa emoción y aunque todas las emociones tienen un objetivo, cuando las utilizas
de más ya no puede ser como tan bonito, o sea, cada una tiene una vida y siempre es una de las
preguntas que más me hacen, si es lo mismo emoción o sentimiento, la diferencia principal es que una
es biológica, es inconsciente, y sobre todo es temporal, el sentimiento ya pasa por un proceso
de memoria, no necesariamente es consciente, pero ese puede prolongarse el tiempo que yo quiera y
ahí es en donde llega el verdadero riesgo, porque entonces vive presente nuestro cuerpo, entonces
cuando empezamos a entender todo esto, ¿ok? la manera de empezar a dialogar entre mente y
es de dos segunditos como es, bajando el volumen, y eso es entonces en un acto de meditación o
simplemente lavándome las manos, pero aprendiendo lo que me está diciendo el cuerpo y después
recibir esa información de una manera compasiva y en este espacio seguro, para después poder seguir
interpretando estas señales y darles una salida muchísimo más efectiva. ¿Cuál es la historia que
nuestro rostro cuenta, querida? Híjole, Pau, es que me estás haciendo una de las preguntas que me
puedes regalar seguro como tres likes en esto, pero ahí te voy de una manera muy breve.
Tu cuerpo está compuesto de 44 músculos faciales, tú iniciaste con esta oración que decías,
la escucha es un juego entre la percepción y la opinión, ¿y qué pasa con este tema de la opinión?
Tu cara lo que va reflejando es la opinión que has tenido de lo que te ha pasado. ¿Cómo que la
opinión, Renata? La opinión tiene que ver con esta parte emotiva, a lo mejor y te digo,
ah, me atropellaron, ¿no? Y estoy en euta, por eso te digo, es que me atropellaron. Ya estoy
diciéndote cuál es la opinión del evento, que es, está muerta de pánico. Ojo, sin un bueno,
malo, natural, no importa. Aquí entonces lo que quiero que veamos es que estos 44 músculos
faciales se ejercitan como consecuencia de las expresiones faciales que les pongo y esas
expresiones son consecuencias de emociones y esa emoción puede tener, digamos, que diferentes
raíces. Una de ellas, por supuesto, que son estas emociones, no sé, porque un perro pasó
ladro y me espanté. Otra es por la memoria sensorial que yo tengo y que esa memoria sensorial
entonces me va a llevar a conectar con algún recuerdo y mostrártelo a través de mi cara esa
opinión que tengo de ese recuerdo. Y la tercera que tiene que ver con el pensamiento, que hoy la
neurociencia ha comprobado que cuando yo le pongo play empieza a correr la película y si está
entonces recreando una escena de terror voy a conectar con esas hormonas y con toda esa carga
también hasta corporal para que mi cuerpo digamos que se prepara en caso de que realmente estés a
punto de vivir lo que le pusiste play. Entonces cuando entendemos eso tu cara es la opinión de
tu historia de vida porque al final si te lo has pasado enojado y enojado y enojado y enojado pues
tu cara se va a mover de cierta forma y esos músculos se van a ejercitar. Ahora acá no es como
yo tuve flojera de ir al gimnasio porque hasta cuando estás dormido estás ejercitando los
músculos. En muchos casos yo creo que cuando hemos tenido sobre todo sueños muy vívidos
nos hemos a lo mejor despertado con la mandíbula un poco más apretada, a lo mejor y que te despiertas
con el ceño proncido, es más hasta ahí, ay ahora sí amanecí toda torcida. Hasta soñando nuestra cara
está reflejando lo que está pasando en el inconsciente. Entonces para mí siempre va a ser
el libro que podemos abrir para darnos cuenta qué cosas a lo mejor y si estoy viviendo desde
este lugar, este 5% de conciencia o que otras cosas de este 95% de los procesos inconscientes
que mi cerebro tiene, les tengo que poner atención. Entonces a mí se me hace de las
herramientas más ricas, más dinámicas y sobre todo más compasivas y así las veo que podemos tener.
Queridísima, ve lo que dice Jorge Tapia, gracias Jorge. Entre el sentimiento y la emoción está la
sensación, ¿será así? No, la sensación es lo primero que sentimos, de hecho a través de
nuestros cinco sentidos es como nosotros recibimos los estímulos, esos estímulos lo que ocurre es
que llegan directo al sistema límbico y precisamente ni siquiera pasa por el filtro de la corteza
prefrontal que es la conciencia, por eso cuando estamos en periférico en el segundo piso y alguien
se nos cierra, no es como que vayamos a pensar y ay ¿qué tal que si volteo un poco mi volante y le
toco el claxon? No pasa eso, simplemente tus sentidos, estas sensaciones, por eso se llama
así, captan esos estímulos y lo que hago es ¡boom! ¿no? En automático reacciono, por eso digo que la
emoción es inconsciente, es involuntaria, es biológica y es temporal, porque yo no me quedo
ahí como para que esté digamos que clavada en la emoción, a menos que yo ya lo pase por de nuevo
el filtro de la memoria y ahí es entonces donde se vuelve sentimiento, por eso hago siempre esa
distinción, emoción es biología, es esta parte que además nos ayuda un montón, por eso ni son
buenas ni malas. Bueno ya luego nos dices a varios cómo nos ves en nuestro rostro, yo ya estoy muy
arrugada y muy vieja querida, pero a ver. Eres divina Pau, tienes un brillo en los ojos y es más, yo cuando te conocí
estabas, bueno, estabas sobre todo en este proceso de enamoramiento y me acuerdo divino cómo te
brillaba pero el cabello, pero tenías la piel radiante y eso pasa justamente con la cara, ¿no?
Muchos dicen, no, es que el dinero, el amor y la tos no se pueden engañar, no, no se pueden esconder y yo
por eso digo, la cara no miente. ¡Ay queridísima, qué emoción! A ver, de la trébete, ahora este es el segundo paso
de los tres que abarca Renata en este libro, tu camino para sanar, que ya está ahí en chiquitito,
lo pueden ver, enséñalo tú queridísima, aunque se ve la portada al revés, yo luego hago voltear
también mi cámara pero eso me distrae un poco, entonces ya lo ven por ahí, creo que se ve
claramente. A ver, en este atrévete, esta pregunta fundamental, ¿por qué estás aquí? Y después dividir
entre lo que es la disciplina, la constancia, la voluntad y el esfuerzo y cómo nuestros fracasos
cuando nos planteamos todas estas cosas que según nosotros hacemos bien queridos todos, viene
este fracaso que le duele tanto al ego y de pronto sabemos que no estamos cómodos en nuestra propia
piel, que atreverse no es lo mismo que no tener miedo, tantos conceptos que quiero que desentrañes
en este otro apartado que te toca, otro paso que es el atrévete, qué bonito es atreverse de verdad
y qué importante lograrlo. Qué importante Pau, pero a ver también si regresamos al escúchate,
tenemos esta parte biológica que es el miedo que nos va a decir, no, no, no, no, no, porque qué tal
que te mueres, o qué tal que te caes, o qué tal que fracasas, o qué tal que te vivo, sabes, y de ahí
un montón de historias que nos hemos comprado, pero justamente este capítulo lo inicio, después
del miedo viene la magia, porque para mí el atrevernos es como desbloquear este casi casi
un nivel para los que jueguen en super nintendo, nintendo y casi casi así como son gamers, es
como desactivar el siguiente nivel, sabes, y qué pasa cuando logras desactivar ese otro nivel, ya tienes
acceso al próximo nivel, entonces es como nada más dar el brinquito, porque casi casi nuestro cerebro
se va expandiendo y va buscando llegar y expandirse más una vez que sabes lo que puede ocurrir. Ahora
yo siempre honraré el bendito mensaje que nos del miedo, pero yo no sé de las que cree que uno
tiene que enfrentarse al miedo y uno tiene que ganarle al miedo, porque yo no creo en la pelea
emocional, yo lo que creo más bien es en la conciliación emocional, qué es esto, una conciliación
es cuando empiezas a dialogar con el miedo y saber por qué te da miedo hacer esto, o sea, de dónde
viene y de nuevo desde el capítulo de escúchate, vas dialogando con estas sensaciones para saber
qué es lo que te está atando, puede haber un montón de respuestas que a lo mejor y no te llevan a
generar esa acción, pero lo que siempre sobre todo que he comprobado y más cuando me llegan procesos
en el tema de imagen, de verdad a veces con cambios bien chiquitos, no sabes el cambio después tan
grande que puedes hacer y a veces el atrevernos no tiene que ser el aventarnos desde un quinto
piso, desde el paracaídas o a un cenote, sabes, no tiene que ver con eso, a veces el atrevernos
simplemente tiene que ver con empezar a hacer algo chiquito diferente que nos haga después ir
conquistando estas pequeñas batallas para que le den certeza al cerebro que no pasa nada, entonces
como en todo se puede entrenar, claro que se puede entrenar, pero aquí lo desafiante es que nuestro
cerebro tiene, pues es muy flojo, no básicamente, lo que quiere es no batallarle, lo que quiere es no
gastar energía extra, entonces cuando tú le cambias la rutina del cerebro design humana, pues yo estaba
tan cómoda yéndome por la misma calle de siempre, como por qué me mandas ahora por otra calle, y tú
pues es que el Waze no mana, pero si yo sé cómo llegar, aunque Waze diga que haces dos horas, yo sé
cómo llegar, mejor vámonos por allá, el cerebro le fascina no activar ciertas zonas de presencia y
de atención que justamente pasa cuando estamos haciendo cosas diferentes, entonces yo siempre
diré que la biología es bien importante entenderla, porque todos los seres humanos tenemos esa biología,
pero la única manera de llegar al proceso de conciencia es entendiéndola y es teniendo
ciertos trucos para engañar al cerebro, entonces el conquistar pequeñas cosas ayuda un montón a
atrevernos, el saber que esas pequeñas cosas tienen un propósito, eso es súper poderoso Pau, porque a
veces uno dice, no pues es que mi objetivo es bajar de peso, entonces yo me quiero atrever a meterme
en la puerta del gimnasio que nunca me he metido, pero ahí no, eso de pararme todos los días a las 6 de la mañana y ahorita
y con los oro que está como paquete, entonces uno siempre va a empezar a poner pretextos a menos
que tenga un gran paraqué, y creo que ese paraqué a veces nos los platican a nivel como muy filosófico
y muy idealista, en el tema corporativo de uno tiene que tener un paraqué, es más lo podemos ver un
poquito en las empresas de transmisión de vida, pero nunca pensamos que si nosotros queremos cambiar
también debemos de tener un paraqué más grande de bajar de peso, sabes, porque si no ese bajar de
peso es lo mejor y te va a poder mantener en disciplina una semana o dos, pero ya la tercera que de nuevo
baje más la temperatura, que a lo mejor tú hayas ido a una cena un día antes, que a lo mejor y te distraigan
otras cosas, porque pues uno ya consiguió a lo mejor la cobijita humana y pues cómo se va a salir de la cama, ¿no?
Pueden existir mil razones, necesitamos agarrarnos de algo, necesitamos saber por qué es tan importante
hacer lo que estamos haciendo para comprometernos a ese proceso, entonces el atrevernos es salir de
nuestra zona de confort, sí, pero empezando porque el cerebro tiene ya esa zona de confort y tengo
que tener trucos para lograrlo y mientras que yo sepa para qué hago eso, creo que la transición puede ser más fácil.
Y una de las cosas que más me gustó de ese capítulo es esta invitación a empezar, lo que tú decías
querida Renata, tener un propósito y empezar y bueno, ya que te digo me vas anticipando mi
capítulo y apartado favorito que te reescribe, pero antes hay una invitación para empezar, para
escribir, para respirar, para cuestionar y para construir, para atrevernos a gozar ese cambio, pero
entender que es un proceso y como lo he dicho a lo largo de estos consultorios de los miércoles con
ustedes, el proceso de tu camino para sanar hace que tengamos nosotros una responsabilidad, nos
confieren ustedes cuatro, todas magas maravillosas, la responsabilidad de este trabajo, es muy fácil
atribuirle al entorno, a los otros, a los libros, al dolor, a la enfermedad, todo lo que nos sucede y la
invitación central creo yo está en responsabilízate tú, haz tu chamba tú, conóctate tú, administrate
tú, pon tu buena postura, haz un plan, perdona, acepta lo que está pasando en medio de esta
pandemia atroz que nos está quitando a tanta gente querida, asúmelo, trabájalo, o sea, hay una
responsabilidad que ustedes nos dan, a todos los que tenemos acceso a este libro y a todas ustedes
a través de sus pensamientos, de haz tu chamba y creo que en este momento es un mensaje iluminador
para entender que nosotros está la búsqueda de nuestros procesos interiores, pero tú lo aterrizas
Rini, en un momento en el que entendemos que se puede convertir en algo práctico, queridos todos,
escribir, respirar, cuestionarnos, construir, son cosas que están al alcance de la mano, que no
cuestan, que sólo nos tenemos que decidir hacerlo. Qué importante lo que dices, Pau, porque es bien
fácil decir, ay, pues es que cómo, pues COVID, cómo, la crisis, no, cómo, pues el gobierno, cuando en
realidad yo me he enterado de muchísima gente que le está rompiendo en pleno COVID, que en plena crisis
se lanzó de emprendedor y es una locura lo que está pasando. Entonces, este capítulo en
particular, que es Atrévete, híjole, más que nunca ahorita COVID y sobre todo toda la situación a
nivel global, porque no es nada más en México, ¿no? Nos está invitando de una manera no tan amigable,
no creo que podríamos hacerlo a veces de una forma más amigable, pero ahorita sí fue así como que
llegó y nos dijo, te avientas porque te avientas. Y mucha gente por hambre, pero yo siempre he
pensado que hay muchos tipos de hambre. El hambre físico, por supuesto que te va a hacer moverte,
pero hay gente que tiene hambre de crecer, hambre de impactar, hambre de influir. Yo siempre he
pensado que el hambre es súper positiva. Me insisto, no nada más el hambre de necesito que
comer o necesito llevar comida a mi casa. Cuando tenemos hambre de algo, nos motiva y nos lleva
justamente a dar este paso. Entonces sí, cien por ciento es nuestra responsabilidad, cien por
ciento empieza por nosotros y creo que hay una frase divina que por más que tú lleves al caballo
a que tome agua el río, no lo va a hacer a menos que el caballo quiera hacerlo. Entonces tu camino
para sanar lamentablemente es una invitación a que tú tomes el agua. Entre nosotras cuatro te lo
juro que te acompañamos, te lo juro que vamos a estar para ti, pero no va a depender nada más de
nosotras que lo hagas. Totalmente. Oye, me voy a regresar tantito porque vi una afirmación tan
buena de Jorge también que dice, pero qué pasa en este momento con la pandemia que tenemos que
utilizar el cubrebocas y no podemos manifestar nuestras emociones con nuestra cara. Qué difícil
esto que estamos pasando, pero miren, con la expresión de los ojos, todo no que con máscara,
con lo que sea, se ve en los ojos que estamos queriendo decir o si llevamos la tristeza o la
alegría con nosotros, no crees? Cien por ciento. Y aunque tú no la expreses, tu cara sí la va a
expresar. Y yo más bien me atrevería a decir que antes casi casi hasta nivel social teníamos que
sonreír. Hoy no necesitamos sonreír porque no te no se nos ve. Entonces para mí las caras más
honestas van a ser las que justamente van a salir después de esta pandemia, porque no tenemos que
fingir nada, porque se está tapando. Pero ojo, por mucho que tú quieras poner la cara que quieras,
la cara no miente porque hay una emoción detrás que la sostiene. Y como tú dices, este mi querida
Pau, la mirada es algo que nunca nos va a mentir. Ahí está la parte sobre todo que conecta con el
corazón. Y tú vas a ver que por mucho que sonreas, hay miradas muy tristes, hay miradas muy
enojadas, hay miradas con mucho miedo. Con furia. Exacto. Aquí no es para que salgamos y juzguemos.
Aquí lo que siempre busco es compartirles este increíble mensaje. Deberíamos ser más empáticos.
Si ya ves que está enojada, pues ¿cómo le pides que sea amable con la gente, Manny? Pues no,
pues está enojado. Imagínate cuánto dolor debe de traer dentro la persona para ni siquiera la
mejor poder sonreír, para la mejor ni siquiera poderte dar una palabra de amabilidad. ¿Qué
pasaría si tú se la das a esa persona que tanto la necesita? Entonces creo que también por ahí va
un poquito como esta invitación. Más que nunca, los ojos dirán todo, pero la manera en cómo podemos
tratar a los de enfrente. Creo que ahorita todos estamos librando batallas bastante confrontadoras.
Más que nunca sí tenemos que abrazar la empatía y sobre todo la compasión con el de enfrente.
Ay sí, y ese reescribe que es uno de mis pasos favoritos de los 12 de tu camino para sanar,
los 12 pasos para cuidar de nosotros mismos. Esta capacidad que nos das que me parece lo
máximo de la vida, porque además tú sabes que yo amo escribir. Esta posibilidad, imagínense queridos
todos qué regalo ponerlo en nuestra mente y en nuestro corazón. Esta posibilidad de editar
nuestra historia y transformar sus resultados. Y nos dices, nacemos con un programa precargado
que corre en automático, que ya está. ¿Cómo podemos hacer entendiendo la biología, la cultura,
el lenguaje y la historia personal para modificar esto? Porque la mente, queridos todos, piensa
solo lo que le ponemos en la pantalla y cree que está ocurriendo. Esto también es iluminador y
revelador. Entonces, ¿qué tal que en esa pantalla le ponemos otra historia, otra vida, unas
modificaciones que nos sanen, que nos hagan ser mejores versiones? Bueno, me pareció tan increíble
que ya lo quiero hacer ya. O sea, empezar a soñar con la noche. Me encantó. Muchas gracias. Oye,
efectivamente, la otra vez Gaby Pérez me compartió una frase que me encantó. Nunca es tarde para
tener una buena infancia. Y yo sí creo que tenemos todos el poder de tener una buena infancia. No
porque podamos borrar algunos eventos que nos marcaron, pero sí creo que podemos enfocarnos
en los regalos o las lecciones que nos dieron. Mucha gente a veces me dice, es que Renata,
a lo mejor mi amiga me traicionó y me dio la cara. Y yo siempre les pregunto, ¿cuál fue el regalo?
¿Cuál fue el regalo? Pues claramente que ahora soy una desconfiada. Y yo siempre digo, más allá
de volvernos una persona que no esté pasando por el filtro del amor, de la compasión y sobre todo
del perdón, creo que eso entonces no nos está dejando una lección que realmente nos ayude a
transitar desde otro lugar. Creo que todos somos maestros de todos. Y en la medida que tengamos
esa sensibilidad de hacer estas lecturas, para vivir sobre todo más ligeros. Porque lo que ocurre,
y si leíste el capítulo de Gaby del perdón, ahí te lo explica muy bien. En realidad el perdón,
más allá de para la otra persona, no es para ella. Porque ni vas a redimir la relación,
ni lo vas a justificar, ni vas a hacer borrón y cuenta nueva. Es para ti, para que ya no cargues
todo eso que a lo mejor has venido cargando. Como tú decías, es un paso que te acompaña de los
otros once, donde a lo mejor antes de reescribir tu historia vas a tener que perdonar. Pero ¿qué
ocurre? La memoria es dinámica. Y esto lo han comprobado en juicios orales, donde algunos
testigos iban y contaban una historia, pero de repente escuchaban la historia de alguien más,
y de repente empezaban a crear una nueva historia. Y entonces era así como, no sé,
la primera narrativa a lo mejor era, sí, el delincuente trae una chamarra roja, ¿no?
Y de repente alguien decía, no, el delincuente trae una chamarra azul. Y él es así como, roja,
amarga. Sí, sí, el delincuente trae una chamarra azul. Y entonces la persona va construyendo el
recuerdo, a veces basado en lo que escuchó. Entonces yo creo que a todos aquí nos ha pasado
que a lo mejor nos acordamos de algo y de repente lo contamos sin nada que ver con el
recuerdo de otra persona, ¿no? Porque lo guardamos de formas diferentes. Y es más,
en la medida en que uno lo cuenta y lo cuenta, como que a lo mejor y lo empieza a transformar.
Y aquí entonces es saber que no es lo que pasa, sino uno, es qué me cuento de lo que pasó y
evidentemente cómo lo puedo guardar para que me ayude en vez de que para que me limite. Entonces,
bueno, en este capítulo, y no se los quiero espoilear, pero les platico de mi experiencia
personal y del maestro que tengo en casa. Tengo un maestro de otra cultura que él tiene el don
por el tipo de personas con el que él se relaciona, de hacer una narrativa donde siempre
van a buscar reírse de la desgracia más tremenda que tengan, ¿no? Entonces, aquí no es para que
lleguen y generen acá como el concurso de a ver quién llora más, porque a veces, no sé si en
todas las casas, pero en la mía, así me pasó, casi casi era reunión familiar y al no, es que
tengo la uña enterrada, ¿no? Y la tía de enfrente, no, yo tengo la uña enterrada y además un
padrastro, ¿no? Y la otra, no, yo tengo la uña enterrada, el padrastro, el juanete y dejen ustedes
el callo, ¿no? Entonces, era una guerra de sobre todo de dramas, pero además de victimismo,
que eventualmente en vez de ayudarme a generar una narrativa más liviana, me generaba un como
aferrarte al dolor y aferrarte sobre todo y utilizarla casi casi como bandera. Y cuando
me empiezo a dar cuenta de eso, porque tengo un maestro en casa, me voy dando cuenta que a veces
estas desgracias, en vez de aferrarnos y competir, ¿qué pasaría si las usáramos para burlarnos de
nosotros mismos? ¿Qué pasaría si las utilizáramos como estos eventos que le ponen tazón a la vida?
Evidentemente, no en la crisis, porque cuando estamos en la crisis, lo que quiere salir es el
cerebro y tu ser es salir de ella. Una vez que hemos salido, qué importante darnos este espacio
no nada más para Pau, que me escribí las extraordinariamente, sino para todos que,
por el hecho de hablar, tenemos el bendito, de verdad, la bendita posibilidad de transformar
lo que decimos. El lenguaje no es inocente. Lo malo es que bien dicen por ahí que la práctica
es el maestro, pero no es así. La práctica correcta es la que hace el maestro. Si yo aprendí
algo mal, por supuesto que aunque lo haga mil y un veces, nunca lo voy a hacer bien. Entonces,
es una de las cosas que trato de plantear en este capítulo. Habemos muchas personas que
tenemos que aprender a contarnos la historia para que entonces tengamos recuerdos increíbles y
podamos entonces tener esa infancia feliz. No es que la infancia nos defina, pero mucho de
nuestra historia la podemos cargar y nos puede limitar a disfrutar muchas cosas. Entonces sí,
creo que todos también tenemos una hoja, un lápiz, un plumón, una pluma. ¿Y qué pasaría
si empezara a contarme la historia a través de él? ¿Para qué pasó lo que pasó? No el qué pasó,
no quién fue el culpable, no pobre de mí, sino ¿para qué pasó lo que pasó? ¿Qué fue lo que
aprendí? ¿Cuáles fueron los regalos que me dejó? Y no en el sentido de es navidad, pues me trajo una
pijama. No, sino desde ¿cuáles son los regalos de vida? Estas lecciones que si te haces una mejor
persona y no como el ejemplo que te ponía de me volví más desconfiada. ¿Qué pasa cuando tú logras
perdonar a tu amiga y dices es que al final se lo agradezco porque me enseñó a valorarme,
me enseñó a lo mejor a ser más autosuficiente, me enseñó a no ser a lo mejor tan dependiente.
Esas son las cosas que creo que nos hacen reescribir y si además le sumamos también
otro verbo de Gaby que es agradecer, nos mete entonces en un combo poderosísimo.
Y también la invitación es ¿qué te cuentas hoy? Yo creo que en este momento tan tremendo de la
humanidad, sí me parece que la suma de voluntades positivas ayudará a sanar el mundo. Lo que nos
contamos hoy, si bien hemos perdido a seres queridos, tenemos este miedo de contagiarnos
y de que se contagien los que más queremos. También podemos decidir ¿qué nos estamos
contando hoy? Como un día a la vez, hoy estoy bien, hoy puedo interpretar mi realidad de una
manera distinta, hoy puedo conocer mejor mi cuerpo, hoy puedo reconciliarme con quienes
me han hecho daño y a quienes yo he afectado. Hay tanto trabajo por hacer y este libro es una
gran invitación para sanarlo todo, para recorrer un camino paso a paso, doce pasos concretos para
sanar. Ojalá, queridísima, todos pudiéramos tener día a día este referente porque creo que sí nos
ayuda a estar muy aterrizados en quiénes somos, en dónde estamos parados y que todo está hacia
adentro. Tú lo dices muy bonito y lo sabemos, cuando hay un trabajo interior de habitarse,
que esa palabra me encanta, me fascina, encontrar a seres que cuando tú te habitas y hay un trabajo
de fondo, hay una belleza externa también como consecuencia. Dentro de nuestra muy peculiar
personalidad se nota esa belleza porque hay un trabajo de habitarse. Qué bonito es eso y qué
bien estar orgullosos de que tú trabajas en el día a día para eso, para reflejar eso.
Ay, es que Pau, hasta me pones la piel chinita. Justamente la otra vez subía una frase que además
fue inspiración de Odín Dupeirón, que él decía. Ay, saluda. Que hay gente que es guapamente feliz.
Guapa. Y qué pasaría si pusiéramos de moda eso, ¿no? No ser guapos, sino ser guapamente felices.
Y yo creo que todos nos hemos tocado con gente que dices, pues es que no está guapa, pero tiene
algo. Y este algo cien por ciento es un magnetismo que emana por la palabra que tú también, yo
también amo esa palabra, que tiene que ver con nos habitamos. Entonces, qué bonito sería que
todos nos habitáramos, que todos entonces estuviéramos muy conscientes, muy presentes
y atendiendo cada una de esas señales para que paso a paso podamos entonces ir conectando con
esa mejor versión, con esa posibilidad de simplemente de vivir ligeros, de vivir felices,
de tener la vida que creo que todos queremos tener. Y que merecemos, queridísima. También
ustedes hacen esta gran invitación, las cuatro A. Entiende que lo mereces, que vales, que estás aquí
y ahora disfrútalo, atesóralo, trabajalo, mérecetelo, pero aprécialo también. Son grandes enseñanzas las
que vienen en este libro, tu camino para sanar. Y déjame decir ya para cerrar, queridísima,
que llevamos haciendo una invitación a todos los que se han conectado en estos miércoles pasados,
en esos tres pasados y contigo. Hacer una captura de pantalla y fíjense, seguir la cuenta de Planeta
de Libros MX, la de ArrobaSolosAmors, y mañana con esas cuatro capturas de pantalla que ya tienen,
subir a sus historias, las cuatro, arrobar a quienes les dije, o como se diga eso, incluir,
taggear, aquí se dice taggear, a quienes están ahí Planeta de Libros y SolosAmors planeando
esta promoción para ustedes y los primeros que lo logren, los dos primeros, se van a llevar dos
libros, bueno, uno cada cuatro. Entonces ya lo saben, quienes han seguido este consultorio durante
estos miércoles y hoy, que tienen sus capturas de pantalla, mañana a primera hora suben en sus
historias estas cuatro capturas, taggean a quienes tienen que taggear y esto es válido para toda la
República Mexicana. Vamos a regalar dos libros con esta promoción y gracias a Planeta, a SolosAmors y
a estas adoradas autoras expertas en la vida y en sus profesiones que generosamente comparten a
través del libro tu camino para sanar sus experiencias para que se vuelvan herramientas
poderosísimas de trabajo personal que nos haga estar mejor. ¿Qué me tienes que decir ya como
conclusión queridísima? ¿Qué viene para ti? ¿En qué estás? ¿En dónde te pueden encontrar? Cuéntamelo
todo. Ay, gracias, Pau. Bueno, antes que todo, estoy feliz de haber estado contigo, siempre es
un privilegio coincidir, siempre es un privilegio platicar, este, y de nuevo aquí nada más va a
ser en cortito, pero bueno, el día que nos conocimos de nuevo. Ay. Cafecito, más cafecito, más cafecito, pues bueno. Te abrazo, muchísimas gracias. Gracias por ese
magnetismo, gracias por ese cariño, gracias por esa dedicación de hacer que los que estamos en
frente de ti, gocemos esta plática y nos honra sobre todo, este, y sobre todo, voltear atrás a
ver el proceso y decir, claro que valió la pena, porque bueno, así como Pau hace esas extraordinarias
preguntas, este, seguramente ese eco le genera también a los demás. Entonces, gracias, eso por
un lado. Por el otro lado, este, bueno, me pueden encontrar a través de Renata Guion bajo Rubén
Instagram en mi canal de YouTube. Acabamos de lanzar un podcast, las cuatro también, que se llama
Siempre hay caminos. Nos pareció que aunque compartimos muchísimo en el libro, este, nos
faltó también hablar de nuestras experiencias personales, entonces Siempre hay caminos es una
posibilidad también de prolongar esta experiencia. Ojo, no sustituya el libro, ¿eh? Aquí hay que aclararlo.
Primero es como, este, literatura básica y libro, y ya después compartir desde un plano muchísimo
más personal, este, y sobre todo desde cada una de las, de las personas y no tanto de las
profesionistas. Ojo, ¿no? Porque no es tanto ya desde la voz experta, sino desde la voz amiga, que creo
que eso también es una de las cosas que queríamos lograr con tu camino para sanar. Saber que no
están solos, que todos estamos en este proceso, caminando y acompañándonos, y saber que vamos a
salir adelante, vamos a estar bien, pero como bien dices tú, un paso a la vez, un día a la vez.
Gracias, gracias, gracias, y me encantaría cerrar con una frase que siempre la utilizo para, digamos,
que compartir sobre todo mi gran para qué. En Atrévete te decía que uno debe de tener muy claro
para qué hace lo que hace. Yo creo que cuando uno tiene muy claro su para qué, es como si fuera la
alarma antiflojera, se vuelve como esta fuerza, este motor, este enfoque, esta disciplina que te lleva
a donde quieres ir. Es de Marcel Proust y él dice que el verdadero viaje del descubrimiento no consiste
en buscar nuevos paisajes, sino de ver los mismos con nuevos ojos. Yo sí creo que tu camino para
sanar cumple completamente con este propósito y sobre todo nos ayuda a que conectemos con esa
posibilidad. Gracias Pau, gracias Sanborns. Comprenlo, de nuevo ya está disponible en todos
los Sanborns, está también a nivel digital. Están preguntando por acá que si está en El Salvador.
Yo lo que quiero decir es que seguramente sí, pero lo más fácil es eso que dices, queridísimas,
si ya está en digital y si lo pueden pedir, pues es mucho más fácil si están fuera de la República
Mexicana. No sé si alguien tenga algún comentario en particular. Yo lo que he visto son muchos
corazoncitos, muchas cosas lindas para ti. Traté de pescar las dos que eran como muy precisas en
saber y en estas afirmaciones y en las dudas. Si alguien quiere comentar algo más, aquí
estamos un minutito más. Y bueno, saludos a Lupita Salterio que dice que le encantan estas charlas
de Sanborns. Muchos corazoncitos para ti. Lori Cortés decía, la emoción precede a la acción.
Eli Ortiz decía, tu rostro nos dice cómo es tu vida. Creo que todas estas cosas reafirman lo
que has comentado a lo largo de esta charla preciosísima. Te digo muchos corazoncitos,
ya leímos los de Jorge. Creo que estamos bien. Si alguien quiere decir algo más en su momento,
y si no, recuerden que mañana quienes han acompañado estas charlas, este consultorio
con estas cuatro expertas, tienen que subir sus stories para sus capturas de pantalla,
los dos libros que tenemos preparados para ustedes. Queridísima, te abrazo. Sabes lo
muchísimo que las quiero. Bueno, ya ni siquiera conocimos a las otras dos maravillas que ya
entrevisté a Gaby y a Renata, y ya digo, bueno, ya todas son mis amigas. Qué maravilla que están
haciendo tantas cosas juntas, pero sobre todo que dejan esta huella imborrable a través de un libro,
Tu Camino para Sanar, que está ya en todos los Sanborns del país. Gracias a todos los que nos
acompañaron en estas charlas con café de Círculos Sanborns. Les aviso que vamos a estar
haciendo en vivos, en Instagram, aquí, en esta plataforma, todos los días de FIL, de la Feria
Internacional del Libro de Pintura, que ahora se sucede actualmente. A las 7 de la noche vamos a
tener a un autor distinto, desde que empiece la FIL todos los días hasta que termine. Así es que
los espero aquí, en charlas con café, en el marco de la FIL Guadalajara, a las 7 de la tarde,
y yo les mando abrazos, besos a todas ustedes, pero sobre todo a ti, queridísima. Ya nos veremos
para darnos, y para... darnos un abrazo, ¿y? Con cafecito, hermano, me va a encantar. Sólo
Sanborns. Sólo Sanborns. ¿Viste que la adorada Gaby traía su taza? Mi vida. Ay, no. Ella tiene
su taza de Sanborns. Tiene su taza de Sanborns, que ya concluimos que era patrimonio nacional.
Así es que todas lo tienen. Sí lo es. Sí lo es. No, qué bueno que me das esa idea, por supuesto.
Nuestra próxima charla, así va a ser, que espero que ya no sea de forma digital, pero así será.
Muchas, muchas, muchas gracias. Y yo sí estoy en duelo absoluto de qué es la FIL, y no vamos a
poder estar allá, caray. Pero bueno. Ya ni me digas, queridísima. Pero mira, lo bueno es que Planeta
sigue promoviendo a los libros, a los autores. Tenemos muchas herramientas para encontrarnos.
Gracias a Sanborns y a Planeta por facilitarnos el encuentro con ustedes. Nos vemos en la próxima
charla con café de Círculos Sanborns. Buenas noches a todos. Bye, queridísima. Gracias a todos.