Autoexigencia y ansiedad: cuando nunca es suficiente ❤️🩹Como si nadie escuchara #140 | Cris Blanco

Cris Blanco
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1 Visualizaciones de video·29 oct 2024
¡Hola a todo el mundo! Bienvenidos y bienvenidas
un domingo más a mi podcast
Como si nadie escuchara.
Yo soy Cris Blanco y en este espacio hablamos
de cosas reales de la vida
como si nadie escuchara.
Octubre es el mes de la salud mental
y es por eso que yo hoy me he unido
a Brave Together de Maybelline
la causa global de Maybelline por la salud mental
mediante la cual ofrecen recursos
y herramientas a aquellas personas que están
sufriendo de ansiedad o de depresión
colaborando con la ONG
El Teléfono de la Esperanza
un teléfono al que podéis acudir si necesitáis
ayuda de salud mental, os lo dejo por aquí
y también colaborando con expertos
o expertas en este caso como
la psicóloga Bárbara Tovar
que está hoy aquí conmigo para charlar
un poquito de la ansiedad
y del estrés en el ámbito laboral
profesional, estudios
perfeccionismo, autoexigencia
Hola Bárbara. ¿Qué tal? ¿Cómo estás Cris?
Muy bien, encantada de tenerte aquí.
Nos estamos haciendo ya amigas
porque estamos compartiendo mucho espacio
muchas confidencias, muchas conversaciones
y me encanta charlar contigo y me encanta
que además des esta perspectiva
de profesional al podcast
porque al final yo hablo mucho de mis propias experiencias
pero claro, muchas cosas se me escapan
entonces hablar contigo es maravilloso
Bueno, pues hoy vamos a hablar
de la ansiedad y del estrés, pero no solamente
en el trabajo, sino que quiero más bien
enfocarlo al ámbito laboral en general
para que todos y todas los que estéis
escuchando os podáis sentir identificados
ya sea en los estudios, porque estáis
en el colegio, en el instituto,
en la universidad, porque no sabéis
qué hacer con vuestra vida, porque estáis
mirando a ver qué carrera universitaria
hacéis si es que queréis hacer una carrera universitaria
en el trabajo, quizás
lo estáis pasando mal, con ansiedad
y me gustaría preguntarte en primer lugar
Bárbara, ¿cómo podemos aprender
a separar entre
nuestra vida personal y nuestra
vida profesional, nuestros estudios, nuestros trabajos?
Bueno, es un temazo, porque realmente
yo creo que esa separación, si la queremos
hacer como levantar un muro
pues es realmente complicado porque somos las mismas
personas, y al final cuando algo nos
preocupa, nos agobia en el ámbito académico
o profesional, es difícil
que no pensemos para nada
en nuestro ámbito personal acerca
de ello, pero sí que creo que
es importante matizar varias cosas
la primera de ellas, creo que es muy importante
que a lo largo de la jornada
bien sea académica o profesional
no ir súper revolucionado, yo creo
que es importante cuando uno aprende
a tomarse las cosas con calma, con más
relajación
aprender a no
ponernos muy revolucionados con mucha hipertarea
a la vez, porque
sino cuando paras, sigues
tan acelerado que cuesta mucho
desconectar, porque estás todavía como enganchado
en esa velocidad que has cogido
a lo largo del día, por tanto, si puedes
ser más consciente del ritmo que llevas
durante la propia jornada del día
casi mejor, porque te va a ayudar a desconectar
y luego, también creo que es muy importante
los dispositivos, a todo lo que tenga que ver
donde te caiga un mail, donde te caiga
todo lo que tenga que ver con recordatorios
de lo que has hecho en tu vida profesional
tratar de alejarte un poco
de ello, mantener actividades
distractoras activas, potentes
como deporte, actividad física
relaciones sociales muy importantes
todo eso nos ayuda
a desconectar y a poder volver
a casa, digamos, de una manera un poco más
relajada. Pero es que hay mucha gente
y yo me incluyo dentro de esa gente
que hace de su vida
su trabajo o del trabajo su vida
es decir, de hecho hay una frase
hay una amiga mía que siempre me dice, es que yo trabajo
para vivir, no vivo para trabajar
y yo en mi caso, personalmente, como lo que
yo hago o en lo que yo trabajo es mi pasión
siento que
mi trabajo es mi vida porque
es mi pasión, y eso hace mucho daño muchas veces
pero no sé cómo tomármelo de otra
manera. Vale Cris, pero mira, hay que tener en cuenta
varias cosas, la primera es que nosotros en la vida no sólo
tenemos un rol, o sea, tú no solamente
eres Cris Blanco de
Podcast Tatatá, no, eres
más cosas, seré hija, seré
pareja, seré hermana
seré amiga, entonces el tiempo
personal, de calidad, es
aquel que te permite desempeñar
otros roles distintos que no tienes
la oportunidad de desempeñar en tu ámbito profesional
si yo no soy capaz
de desconectar y dedicar tiempo de calidad
a esos otros vínculos, probablemente
eso termine por desentrenarse
o perder calidad de vínculo, ¿no?
Por tanto, creo que a veces es inevitable
sobre todo cuando te mueve la pasión
que haya un poquito de intrusión en tu
vida personal con las cosas laborales
pero creo que es muy importante conservar espacios
y ventanas para poder cultivar
todos los otros roles que también
son importantes en nuestra vida. Claro
o sea, a mí me pasa que
me cuesta muchísimo desconectar de
mi trabajo, entre comillas, porque
como siempre quiero estar
mejorando, siempre quiero hacer más y mejor
que este es el tema de la ambición que es complicado
es como que siento que no puedo
perder tiempo en desconectar
a pesar de que sé que es contraproducente, porque al final
para tú ser buena en tu trabajo o en los estudios
necesitas desconectar de eso
Totalmente. Fíjate, aquí hay una cosa
muy interesante. Yo digo siempre que hay
personas que se mueven en un color que se llama el color azul
¿vale? El color azul
tiene que ver con el sistema de motivación
y el sistema de logro. ¿Qué quiere decir eso?
Que hay personas que están siempre pensando
en lograr una meta, alcanzar un objetivo
eso implica mejorar, eso implica
asumir un desafío o un
reto. Cuando queremos parar
estamos tan enganchados a la dopamina
que todo eso nos genera que nos cuesta
un trabajo enorme desconectar
¿Cuál es la fórmula para
tratar o para poder desconectar cuando nos pasa esto?
Intentar alimentar la
calma. Tengo que tener actividades
tengo que tener como una lista muy
clarita de cosas que puedo hacer
que me proporcionan calma
y tranquilidad. Y la calma y la tranquilidad
no es conseguir objetivos, porque todo lo que
tenga que ver con la calma, el objetivo no es
el resultado, es el proceso
un paseo, escuchar música
bailar, pintar
descansar, contemplar
cosas que tengan que ver con un
sistema nervioso
parasimpático, el de la relajación
si no, sigo activa
incluso a lo mejor llego a mi tiempo libre y sigo pensando
bueno pues voy a aprovechar para hacer esto, voy a aprovechar para hacer eso
estoy siempre como aprovechando los objetivos
y me olvido de buscar la calma
que es muy importante para el equilibrio
Y es verdad lo que has dicho antes que ahora con los teléfonos
móviles, con los ordenadores, es mucho
más difícil desconectar porque casi todos los trabajos
e incluso los estudios requieren
estar conectados al ordenador
y es como que se mezcla el ocio
lo social y el trabajo
porque en el móvil lo tienes todo
Totalmente, coger el móvil
o mirar Instagram o cualquier otra red
social está fenomenal, es entretenido y es divertido
pero también tenemos que ser conscientes de la
calidad del tiempo de ocio que tenemos
Si queremos desconectar, si queremos realmente
relajarnos, aprovechemos para hacer
actividades que tengan mucho más que ver con la escucha
nosotros mismos, que estemos como
conectados con nuestra respiración, disfrutando
gozando, pero no simplemente como
anestesiados de una manera
demasiado extensa con dispositivos
porque tampoco eso genera un descanso
de calidad o un ocio de calidad
De hecho, a mi me pasa que
cuando estoy viendo vídeos en TikTok, que son vídeos tan cortos
y tan intensos, que lo mismo estoy
partiéndome de risa porque alguien ha contado un chiste
de jiji juju, o lo mismo, al rato estoy
llorando porque he visto un vídeo de un perrito que no sé qué
y luego siento rabia porque no sé
Entonces al final, es verdad que dices, es un
mix de emociones que estoy haciendo
de todo menos descansar
A veces además, yo creo que también nos enganchamos
a ese sentir
En la vida venimos a emocionarnos
a todos nos encanta emocionarnos
vemos películas de miedo para emocionarnos, aunque sea de miedo
o tristes o alegres
está claro que la emoción es un protagonista
en nuestra vida, y a veces cultivar
como decíamos antes, la calma
es como más neutro, parece más aburrido
como parece más lineal
y es más estimulante
estar desde la risa al llanto
o una serie que te proporciona
como una adrenalina
y estamos un poco enganchados a toda esa intensidad
a veces también entrenar ese estímulo neutro
de la calma, de la relajación y tal
de verdad que fortalece muchísimo nuestra
salud mental. Y muchas veces no tiene que ver
con hacer algo relajado, cuando yo por ejemplo
a mí para relajarme no me sirve
meditar en el sentido tradicional
de cerrar los ojos, respirar, tal
no, a mí lo que me sirve es hacer, como decías tú antes
dibujar, caminar, hacer algún deporte
interactuar con gente, es lo que me quita la cabeza
del trabajo
y cuando lo consigo, porque además yo dedicándome
a las redes sociales y al mundo
que está tan hiperconectado
para mí es prácticamente imposible desconectar
el problema es que si yo esto no lo entreno con cierta
frecuencia, es decir, si los objetivos
o las tareas o el trabajo que tengo en el día a día
ya no solamente en el propio
trabajo, sino que hay muchas personas, mujeres
hombres que llegan a casa y tienen otra
mucha lista de tareas que hacer, aunque tengan que ver con
el tema personal, pero si yo no aprendo
a parar, si yo no aprendo a cultivar
actividades, aunque sea pasear, aunque sea pintar
aunque sea dibujar, como tú
estabas comentando antes, si yo no aprendo
a parar para hacer algo que entre comillas no es
útil, entendiendo como útil
algo productivo, yo no
estoy entrenando a mi mente
para aprender a serenarse
por tanto eso hace que también me resulte más difícil
desconectar del trabajo, que me resulte
más difícil desconectar de una emoción intensa
de una preocupación, ¿por qué? porque yo
no estoy acostumbrada, yo no he entrenado a mi mente a dejar de
prestar atención a algo que grita
y poner a prestar atención a algo que sea más neutro
si yo no hago ese ejercicio de
entrenarme en eso, perderé la capacidad
para poder desconectar
todo lo que tenga que ver con salud mental
es entrenarlo, igual que
la física, igual que vamos al gimnasio
y a veces en lugar de entrenarnos, nos dejamos
llevar por lo que nos pide el cuerpo
entonces, si yo estoy ya muy acelerada
lo que me pide el cuerpo es seguir haciendo, seguir haciendo
yo me he encontrado a veces
que me ha resultado más sencillo ponerme a
fregar, que hacer meditación
prefiero ponerme a fregar los platos, antes de que
tener que sentarme conmigo misma
y ponerme a respirar con el acelere que llevo dentro
digo, deja, deja, entonces
si yo no me obligo a llevarme ahí
y sostengo esa incomodidad
hasta que se vaya quietando y
calmando, sigo alimentando mi sistema
de estar en acción, y entonces
no entreno lo que necesito
a veces es muy difícil porque yo, por ejemplo, cuando estoy
acelerada o con ansiedad, lo último
que puedo hacer es sentarme a ver una
película, por ejemplo, porque mi capacidad de
atención es literalmente la de un mosquito
no es que no puedas, Cris, no es que no puedas
es que es incomodísimo
es incomodísimo, los primeros 10 minutos
de la peli te las vas a perder porque vas a estar
con tus movidas y vas a decir
¿qué ha dicho? ¿qué ha pasado? y no me he
enterado, y a lo mejor incluso ya cojo el móvil
y me entrego y digo, mira, paso, y ya estás en lo tuyo
y ya desconectas del todo de la película
o sea, no es un tema de no poder, es un tema
de que resulta muy incómodo
hacer lo contrario de lo que en ese momento el cuerpo
te pide, a pesar de que sabes
que es lo que te conviene, porque lo que
el cuerpo te pide no siempre es lo que te conviene
a veces te pide cosas que no son
lo que realmente necesitas, sin embargo
si haces lo que de verdad es bueno para ti
al final, a medio o largo plazo, lo agradeces
sí, y yo te quería
preguntar, la ansiedad en
el ámbito laboral, en el trabajo, en los estudios
¿puede tener que ver con el
perfeccionismo y la autoexigencia que tenemos muchas veces?
sí, totalmente, hay un perfil
hay un perfil de las personas ansiosas
imagino que esto lo habrás escuchado alguna vez
el perfil, descripción gráfica del perfil
el perfil de la mujer ansiosa
hablo de mujer primero porque es verdad que
hay más probabilidad de que la ansiedad la sufran mujeres
que hombres, cada vez se va equilibrando más la balanza
así, no sabía yo eso, sí, pero es más femenino
que masculino
aparte de eso, suelen ser personas
muy entregadas a los demás, personas como
muy comprometidas con el bienestar ajeno
personas perfeccionistas, exigentes
suelen ser creativos
bastante creativos, con bastante imaginación
entonces, todas esas cualidades
digamos que se hacen como una mezcla, como un
puchero, y resulta un poco de la ansiedad
claro, yo por ejemplo sí que noto
que al igual que hemos hablado
muchas veces, que en mi ámbito social
siempre quiero que todo el mundo esté contento y que todo el mundo esté
bien, en el ámbito laboral y de estudios
siempre quiero como demostrar
lo que valgo, entonces todo el
tiempo estoy en una constante prueba
es como que nunca es suficiente, y a mí me pasa
que cuando consigo algo, consigo una meta
o algo muy guay, me graduo
incluso, o he sacado un 10
o he hecho una grabación que ha salido de locos
yo digo como de, vale, esto es lo que tenía que hacer
he hecho un check en mi lista
y ni me felicito, es como, vamos a lo siguiente
estás comentando todos los puntos
de la exigencia, o sea, todo eso
es exigencia, realmente
la alternativa a la exigencia, ¿cuál es? es la excelencia
la excelencia no tiene nada que ver con la exigencia
la exigencia y sufrimiento
en la excelencia lo que hay es aprendizaje
y crecimiento, que es muy diferente
la persona exigente tiende a no festejarse
los logros, porque ya tiene la cabeza
en el siguiente, entonces no le da tiempo
a parar para poder celebrar, y necesitamos
celebrar también para poder descansar
y para poder también, bueno, pues
agradecer todo lo que uno ha logrado
y no solamente eso, sino que muchas veces
vivimos, como yo digo, en evaluación continua
cuando tú tienes una asignatura de evaluación continua
es que al final del curso
te examinan de todo
y apruebas o suspendes
al final del todo
y al que hayas suspendido anteriormente
a nivel psicológico, en ocasiones
si yo he fracasado
en una cosa, ya es como que
me sienta bien todo el agobio
es como que es la nota que importa
la última, lo último que te ha pasado es la nota que importa
da igual todos los éxitos que has acumulado anteriormente
como la última nota
sea un fracaso, te sientes fracasada
porque no hace media
la persona exigente no hace media
no se para a pensar en todos los éxitos
que ha tenido, el fracaso es tan ruidoso
para esa persona que genera
tanto espacio que se olvida
de todo lo anterior, entonces al exigente
hay que ayudarle a hacer medias
es verdad, y hacer, a mí me lo decía
siempre mi psicóloga, me decía
por ejemplo en un examen o en una grabación
o tal, no se trata de que tú tengas que demostrar
ahora todo lo que vales, porque tú has llegado aquí
precisamente por todo lo que has hecho antes
es exactamente lo que tú estás diciendo, es la media
y es verdad que yo como persona exigente
a la mínima que hay algo, ya no que salga mal
ojo, sino que se salga
de lo que yo esperaba que tenía que salir
ya es como mal
incluso te diría más, también acostumbrarse
la persona exigente tiene que acostumbrarse también
a hacer las cosas suficientemente buenas
suficientemente buenas
no perfectas
acostumbrarnos también a veces, yo me acuerdo que
cuando tengo algún paciente adolescente
en exámenes
y le digo, ¿estudiaste examen para un 6?
y me dice, no sé
yo, o me lo estudio
y entonces saco un 10, o no me lo estudio
yo no sé estudiar para un 6
yo no sé estudiar para un 7, yo no sé
el término gris
es como que desaparece
es pensamiento blanco o negro
a veces en el rendimiento, en el trabajo, en un proyecto
es o perfecto, o si encuentro
algo que se podría haber hecho mejor
ya me quedo atascada en ese algo
y estoy dejando de prestar atención a todo lo que sí
que ha ocurrido bueno
pues hagamos también, acostumbrémonos
no siempre, pero a veces, a hacer cosas
suficientemente buenas
yo siempre lo cuento, que a mí mi psicóloga me decía
no puedes ser un 10 en todos los aspectos de tu vida
elige
asume que hay veces que vas a ser un 5
vas a ser un 6 y no pasa nada
porque volvemos a lo mismo de siempre, eres humana
nos cuesta como tanto aceptar y abrazar
la vulnerabilidad de ser humanos
es como que siempre tenemos que ser
perfectos para los demás, para nuestros padres
que esto yo creo que con el tema de los estudios
y además que tú trabajas mucho con adolescentes
pasa mucho, que los niños
no quieren decepcionar a sus padres
y entonces quieren sacar notazas
quieren hacer la carrera o lo que sea
que sus padres quieren que hagan
y sienten mucha esa presión por el lado de los padres
por un lado yo creo que
ahí también estamos hablando de cómo nos hablamos
a nosotros mismos, cuál es la narrativa
dentro de nosotros cuando
nos equivocamos, cuando no llegamos
cuando no sacamos la nota deseada
es tan importante los momentos de vulnerabilidad
bien sea por fracaso, bien sea por decepción
por lo que sea, es tan
importante que seamos conscientes de cómo
nos hablamos, de
qué palabras utilizo, qué expresiones
utilizo, si yo me animo
si me aliento o me destruyo, si soy mi amigo
o mi enemigo, porque a veces nos convertimos
en nuestros verdaderos enemigos
y nuestros peores jefes y nuestros peores todos
entonces para mí es muy importante que
todas las personas deberían tomar conciencia de
cómo nos hablamos, qué mensaje nos estamos
diciendo y entrenarlo
poner el objetivo de
aprender a acompañarme, el fracaso va a existir
en la vida de todos
el rechazo, en la vida de todos
el dolor, en la vida de todos
por tanto, más que luchar
con no sentirlo, preparémonos
para ser las personas que queramos ser
cuando lo habitemos
seguir nuestros valores
independientemente de lo que estemos sintiendo
y darte cuenta de que en ese momento de vulnerabilidad
la manera en que tú te hablas a ti mismo
es súper importante, entonces para mí eso
es clave, y luego también cuando
esos niños suspenden o no cumplen las expectativas
de sus padres, que yo no soy
mis resultados, eso también es muy
importante tenerlo en cuenta, no convertirnos
en el resultado, sin mucho más que eso
al igual que con la ansiedad, yo no soy mi ansiedad
pero es verdad que las personas que somos
tan exigentes con nosotras mismas solemos
ser pensamiento blanco o negro
es como, o hago muchísimo deporte y estoy súper fit
y como fenomenal, y voy a tope con eso
o me dejo súper tirada
como comida basura todos los días
y tan malo es una cosa como la otra, quiero decirte
que yo celebre y esté súper contenta
ese día, porque todo me ha salido redondo
porque todo ha salido fenomenal, porque lo he hecho fenomenal
ese subidón por la
perfección, en el fondo
es la misma cara que ese bajón
tan grande cuando las cosas no han salido como tú querías
lo que lo alimenta
es lo mismo, es el celebrar
lo perfecto, sentirme fatal
por lo malo, no, pues lo que es bueno
fenomenal, muy contenta de que se salga bien
pero también entendiendo que habrá otros días
en los que eso no salga tan bien
y que también forma parte del proceso
exacto, porque al final si no nos equivocamos
si no hacemos las cosas mal
si no hacemos un examen mal
si no hacemos una entrevista de trabajo mal
no vamos a saber tampoco como hacerla bien
o sea, forma parte de empezar a tener práctica
y la práctica es también fallar
que yo muchas veces es como que no hago algo
si no sé que lo voy a hacer perfecto
es como que me tengo que sentir
lo suficientemente preparada y es como
ese momento no va a llegar
eso es una pena, Cris, porque al final eso te limita
te limita porque no todo lo vamos a saber hacer
perfecto desde el primer momento
y eso me impide salir de mi zona de confort
y en vez de mi zona de aprendizaje
a veces cuando estoy en una zona de aprendizaje, una zona nueva
donde estoy aprendiendo cosas
no me puedo exigir el mismo nivel de rendimiento
que cuando algo que lo tengo súper trillado
y súper controlado, si no tengo tolerancia
a ese margen de error
o de menos perfección
pues no me arriesgaré, no me atreveré
y eso implicará que a lo mejor
no asuma retos que te pueden traer
cosas muy buenas también en la vida
¿Pero entonces es una virtud
o es un defecto ser exigente
y perfeccionista?
Ser exigente cuando implica
todo eso que estamos hablando
de no tener un diálogo interno contigo positivo y constructivo
cuando implica
identificarte con el fracaso
y que en ese momento no hagas media
cuando eso representa no celebrar
los logros, cuando eso representa
siempre estar en lo siguiente
y no ser capaz
de sentirte plena con lo que ya eres
no es positivo
Pero la gente lo romantiza
mucho, ¿no?
No, pero es que tú te tienes que machacar
y si quieres ser la mejor tienes que
ser dura contigo misma y tienes que
echar mil horas y no puedes descansar
y además ahora se ha puesto como muy de moda
Ninguna investigación científica jamás
ha demostrado que la crítica y el castigo
mejoren
Tú ahora te metes, por ejemplo, en TikTok
y ves a un montón de chavales
de 16, 17, 18 años diciéndote
yo me levanto a las 5 de la mañana, me doy una ducha de agua fría
voy al gimnasio, sufro, no sé qué
me exijo a mí mismo porque yo tengo que ser
y es como no te das cuenta de que eso al final
a largo plazo te va a acabar quemando
y te va a generar un problema de ansiedad
de depresión, de autoestima
porque yo siempre digo que si tú no aprendes
a parar, tu cerebro y tu mente
te van a obligar a parar
Bueno, yo creo que en ese tipo de speech
hay muchas cosas, yo creo que vivimos en una sociedad
súper competitiva
en la que uno tiene que hacerse hueco
con la sensación, yo no lo creo
pero yo creo que hay gente que siente que hay que hacerse hueco
aunque sea codazos
y entonces nos exigimos constantemente
ese nivel de esfuerzo y sacrificio porque pensamos
que si no nos sacrificamos lo suficiente
nunca vamos a poder encontrar
aquello que nos importa o alcanzar lo que nos proponemos
Yo confío mucho más
en la amabilidad, en el amor
aunque sea hacia uno mismo
en la flexibilidad
como manera de conseguir los retos
y sobre todo la felicidad en la vida
pero
nada en extremos, bueno, creo que
ni consentirte todo
ay pobrecita que está mal, pues venga pues no hagas
ay que te da cosita esto, pues venga no te enfrentes
ni un extremo de sobreprotección
ni un extremo de
rollo autoritario contigo mismo
el equilibrio
yo creo que la respuesta
Nos podemos exigir, nos podemos pedir
retarnos y desafiarnos, pero con amabilidad
con escucha, con comprensión
sin juicio
yo creo que al final la solución para todo, te lo prometo
siempre es, vuelvo como Aristóteles
era Aristóteles, no?
la virtud está en el medio
es que siempre, es como
el equilibrio es en todo
en todo como siempre
el equilibrio es la virtud, lo que pasa es que
es muy difícil llegar al equilibrio porque
vivimos emocionados y las emociones
nos sacan del equilibrio
y sobre todo las personas que somos más emocionales
como nos cuesta, o sea, a mi por ejemplo
me cuesta mucho no dejarme llevar por mis
emociones y por mis sentimientos
y racionalizar las cosas, es como que soy
muy impulsiva y muchas veces hago cosas
de las que luego quizás me arrepiento porque digo
joe, me he dejado llevar por esta emoción
e igual he dicho una barbaridad que no querría
haber dicho, o igual he estado hablando demasiado
porque, sabes? Bueno, esa eres tú
y al final también uno tiene que aprender
a aceptarse, tiene que aprender a entenderse
y conforme más nos conocemos
también aprendemos a manejarnos a nosotras mismas mejor
y si yo sé que por ejemplo tengo un punto
de impulsividad en ocasiones, a lo mejor la lío
pues como puedo ser amable conmigo misma
cuando la lío, pero también ser consciente
de que ese punto de energía y de vitalidad
es muy positivo
y genera en muchísima gente muy buen rollo
y muy buena energía, o sea, que nada es blanco
y negro, que tiene sus pros y sus contras
y simplemente es aprender poco a poco a cabalgar
con tu manera de ser
Sí, y aceptar, o sea, yo por mucho
que me cueste tengo que aceptar que soy una persona
que tiende a ser ansiosa, que soy
intensa y que le doy muchas vueltas a las cosas
y aceptarlo
porque cuanto más intentes luchar contra eso, peor
y además que no funciona, o sea, yo creo que al final
yo tenía un paciente que me decía
es que a mí no me gusta, cuando voy
a una boda, es que a mí no me gusta bailar
es que a mí no me gusta
estar ahí dándolo todo en la fiesta
y la gente viene y me dice, venga, pero ¿por qué no te levantas?
venga, pero ¿por qué?
y yo le decía, pues respeta tu ser
o sea, si tú eres una persona que disfruta más
sentadito, observando, y estás en paz
estás tranquilo observando
por qué tienes que estar en todo el meollo
celebrándolo todo, y que los demás aprendamos
también a respetar a los demás tal como son
y que no te obligar a que se haga bailar
o a que beba, o a que haga X
luego te quería preguntar
¿es normal, especialmente
en la juventud, en la adolescencia
sentirse súper perdido y no saber qué hacer
con tu vida? porque yo veo a muchos
y yo soy la primera, ¿no? que llegan los
18 años, que suele ser como la edad
en la que tienes que decidir, entre comillas, tu futuro
y no tienes ni puñetera idea
si hacer una carrera universitaria, si no hacerla
hay gente que se ve obligada a tener que trabajar
mucho antes por su situación familiar
o económica
¿no sabes si quieres ser médico o si quieres
ser presentadora de televisión?
porque al final somos muy jóvenes
totalmente, incluso se hace antes
de los 18 esa decisión, o sea, es que somos muy jóvenes
yo creo que aquí
hay varias cosas, la primera de ellas, es verdad que han
aumentado mucho las opciones, porque cuando yo estudiaba
no había tantas opciones como
ahora, que también eso por un lado enriquece
pero por otro lado también te vuelve mucho más
loco, porque claro, tienes millones de posibilidades
y de opciones que hacer que
hace más difícil la decisión, porque tienes que renunciar
a muchas cosas, ¿no? entonces aquí se van a juntar
muchas cosas, vas a encontrar personas que tienen
facilidad para tomar decisión y personas
que les cuesta muchísimo tomar decisión y esa
que además es importante, pueden bloquearse
¿no? pero primero, número uno
decidamos en función
de lo que realmente nos interesa, o sea, para
mí es mucho más importante que decidamos respecto
a qué tipo de asignaturas me han gustado
mucho más, qué tipo de temas siempre
me han llamado más la atención, sobre qué he
leído más o he curioseado más
aprender a identificar tus fortalezas
y tu intuición, ¿no? que eso es
muy importante, y luego, que si decidimos
mal, que se puede cambiar
y más siendo tan jóvenes, que se puede cambiar, o sea, que no
veamos que es una decisión como para toda la vida
ya inamovible que me tiene que llevar, no, oye, yo
puedo elegir con la intuición y si no
me funciona, que puedo cambiar, que la
vida da segundas oportunidades y
terceras oportunidades, y que no podemos vivir
esto como que es un tren, el que pasa, me tengo que subir
tengo que acertar, y como no acierte, madre mía, ¿no?
y además teniendo 20 años, que nos pone mucha presión
sobre los hombros ese tipo de planteamientos
yo siempre lo digo, o sea, al final
es normal que suspendas una asignatura
es normal que te metas en una carrera, no te guste y te cambies
a otra, es normal que te tengas que tomar
un año sabático porque estás perdida, no pasa nada
nos pasa con las parejas, o sea, a veces no encuentras
tu pareja a la primera que la encuentras, fenomenal
pero no todo el mundo la encuentra, sí, pero con el
ámbito profesional, yo creo que también porque es una cuestión de
necesidad, se espera como de que
lo tengas que encontrar a la primera, ¿sabes?
es imposible, o sea, decirte, habrá veces que sí
que estás muy conectada con tu intuición, con tu fortaleza
con tu vocación, oye, fenomenal
pero hay muchísimas personas que tienen que
ir experimentando hasta que encuentren
lo que realmente les gusta
y también le diría un mensaje a los padres de
que den el espacio, que eso se produzca, o sea, que no nos
estresemos, que no nos agobiemos, que no
que no exijamos que la persona
encuentre esa vocación a la primera
si la encuentra, fenomenal, y si no, pues
buscaremos otras alternativas, y que muchas veces
la vocación igual está acallada
por factores externos
porque te ves obligada a hacer otra cosa, porque
tus padres esperan de ti que hagas una carrera
o no te lo permitas escuchar, exacto
y entonces igual descubres tu vocación
más adelante, yo por ejemplo, tengo 26 años
y he descubierto mi vocación hace
dos años, realmente, o sea, yo
sabía que quería hacer algo creativo
pero no me escuchaba, yo es verdad
que siempre supe, o sea, yo tuve una intuición ahí
muy fuerte con respecto a que quería ser psicóloga
lo que pasa es que es verdad que luego, como psicóloga
me he dado cuenta de que muchos adolescentes
que vienen a mí no saben, a mi hijo le ha pasado
que le ha costado encontrar qué es lo que realmente
quiere hacer, ¿no? Mi hija todavía no
sabe qué quiere hacer, pero yo creo que es muy
importante uno
escucharte de verdad
qué es lo que a ti te motiva, qué es lo que te llama la atención
¿por qué? Porque yo he encontrado gente que ha elegido la carrera
porque tiene buena nota
entonces como tengo tan buena nota
¿cómo voy a desaprovechar
esa nota? Entonces elijo carreras que te piden mucha
nota porque no quiero desaprovechar la nota, error
personas que han elegido la carrera
porque dan buenos sueldos a nivel económico
no, error
o sea, tiene que ser algo que realmente, vas a pasar demasiadas
horas todos los días, tiene que ser algo que de verdad
te llene y que de verdad te entusiasme
y te digo una cosa, esto puede sonar muy utópico, pero al final
no busques un trabajo
pensando solamente en hacer dinero, busca lo que
te gusta hacer, porque haciendo lo que te gusta
hacer, haciéndolo bien, inevitablemente
el dinero antes o después llegará
quiero decir, igual no te haces millonaria
pero si tú eres buena en lo que haces
si crees en lo que haces, si tienes pasión por lo que haces
al final inevitablemente
te surgirán oportunidades y te surgirá una recompensación
económica, como decíamos
en la línea de los filósofos, como decía Descartes
si encuentras tu pasión
en el trabajo, no trabajarás
nunca jamás en tu vida, que luego es verdad
que sí, es cierto, es verdad que luego
hay días que son más difíciles, nos presionamos
todos tenemos ansiedad, todos tenemos
situaciones difíciles en el trabajo
pero es verdad que es mucho más llevadero un trabajo
cuando te gusta, te apasiona y te levantas
por las mañanas diciendo, tengo un nuevo reto
tengo ganas de ir con la gente
con la que trabajo, o lo que estudio
porque no hace falta que estés trabajando, sino que
estés estudiando algo que te gusta, vas mucho más
motivado. O incluso una carrera que vaya con tu carácter
si yo soy una persona introvertida
tímida, mi cuñado por ejemplo
le pasó una cosa y es que
terminó trabajando de dependiente
cuando eres una persona
tremendamente introvertida
lo pasó fatal
hasta que yo un día hablando con él
le dije, ¿pero tú qué haces de dependiente?
y dijo, ahí es cuando yo dije
es verdad que pinto yo
a veces elegimos profesiones sin ser
conscientes de quiénes somos, cuáles son nuestras
preferencias, cómo nos sentimos más cómodos
qué se nos da bien
pues si yo soy introvertido quizás el trato al público
pues no sea lo ideal
¿sabes qué pasa? que creo que aquí es un tema delicado
porque muchas veces entra la necesidad
sí, que hablamos
desde el privilegio se puede hablar del trabajo de esta manera
como de buscar lo que te apasiona
pero cuando tú tienes una necesidad de trabajar porque no tienes
dinero, inevitablemente te tienes que
meter en trabajos que no te gustan o que igual no van contigo
pero mira, si vas a trabajar en un McDonald's y eres tímido
mejor haz las hamburguesas tú que estar en la caja
quiero decirte que siempre dentro del mismo nivel
hay opciones, pero que hagamos
una escucha a quiénes somos
y a nuestros intereses para poder
decidir qué carrera y si en este momento no lo tienes
es cuando tienes que decidir, bueno pues déjate
llevar por el consejo, apoyo
o tu propia escucha y si te equivocas
date el permiso de equivocarte
y que muchas veces no es equivocación
porque yo soy partidaria
de que todo lo que haces y todo lo que te pasa en la vida
va a una mochila que tú llevas puesta
todo te enseña, lo bueno, lo malo, lo regular
lo que te ha salido bien, lo que te ha salido mal
en lo que te has equivocado, porque cada experiencia
forma parte de quién tú eres
y de lo que tú vas a hacer, entonces yo hice una carrera
larguísima de Derecho y Administración
y Dirección de Empresas, súper
lógica, muy de estudiar metodos
de hacer fórmulas de cosas, que no tiene nada
que ver con lo que estoy haciendo ahora, pero
me estructuró la cabeza, conocí a un montón de gente increíble
gracias a esa frustración
de lo que estoy estudiando
no me gusta, empecé a hacer vídeos en mi casa de redes
sociales, encontré
mi pasión a través
de un error, entonces imagínate
si yo nunca hubiera cometido ese error
nunca hubiera descubierto mi pasión
Lo difícil es verlo en el momento
yo creo que ahora con experiencias de vida
te vas dando cuenta efectivamente que ningún error
que todo rota y aprendizaje
y que ese aprendizaje te sirve para muchas cosas
pero cuando estás metido ahí, a veces
nos cuesta coger perspectiva, hay que confiar
y saber que todo eso se colocará en un lugar
que te enseñará, que te aportará algo
y que poco a poco uno va encontrando
el camino, a uno le cuesta más, a tú le cuesta menos
pero que esto no es ninguna carrera
se trata simplemente de encontrar el lugar donde tú estás a gusto
Y mira, en los entornos laborales
de trabajo, que a mí también recibo muchos mensajes
de seguidoras y seguidores que lo están pasando
mal en el trabajo, porque yo creo que es un entorno
que muchas veces puede ser muy hostil
muy duro, quieres progresar
pero al mismo tiempo no sabes cómo
¿Cómo podemos aprender a poner
límites en el trabajo?
Cuando tú quieres ser buena en lo que haces
pero al mismo tiempo no te quieres dejar tu salud mental
Aprender a decir no
por ejemplo, aprender a conservar un poco tu energía
Yo creo que para eso
varias cosas, para decir no
que hay personas que les cuesta muchísimo
decir no
mi consejo siempre lo primero es
pospón tu decisión, no lo digas rápido
evita la impulsividad
porque el gran enemigo del decir no
del no saber decir no muchas veces
es la impulsividad
por alguna razón, si yo lo digo en el momento
y me dejo llevar por el piloto automático
que es decir, siempre sí, ya la he liado
y luego digo, ay, ¿para qué haber dicho que sí?
Si yo digo, pues déjame que él me lo piense, te lo digo en un ratito
ya gano un poco de espacio para estar a solas
conmigo misma, reordenarme
cuáles son mis prioridades
cada vez que digo sí a alguien
me estoy diciendo no a mí misma
eso también es muy importante
y las personas que tienen dificultades para decir no
casi siempre es ¿por qué? ¿dónde lo aprendió?
¿por qué aprendió
a no saber decir no?
porque no es una palabra complicada
sabemos decirlo todos
es un bloqueo emocional
miedo al rechazo, miedo a que ya nos dejen de querer
miedo a que no seamos indispensables
quizá porque esto ya está presente
en la vida de esa persona también en su vida personal
por tanto, empezar en ámbitos
de mayor comodidad a poner un límite
a decir que no, donde me sienta más segura
donde me resulta más sencillo
empezar a entrenarme puede ayudarme
que luego en un ámbito laboral, que a lo mejor es un ámbito un pelín
más frío a nivel emocional
pueda sentirme más preparada
A ti te viene tu jefe en el trabajo que tanto te gusta
y quieres progresar y te dice
Barbara, hoy te toca hacer horas extra
pero tú no puedes porque tienes que ir a casa
porque te está esperando tu novio y teníais plan
¿cómo ahí le dices que no?
si además tu jefe se aprovecha un poco de su poder
y te hace sentir mal
como de bueno, si no haces horas extra
no vas a poder progresar
para mí eso
requiere una respuesta asertiva
la asertividad
en este caso es fundamental
y la asertividad como esa habilidad
que tiene el ser humano de poder expresar
o defender sus derechos
sin ofender a su interlocutor
que esto es un arte
decirle a mi jefe
es fundamental, es imprescindible
mira, tengo un compromiso justamente a la salida
hay alternativas de que yo mañana
a lo mejor a veces es más fácil
en lugar de decir un no frío
es dar alternativas que pudieran encajar
para conseguir el objetivo
pero a tu manera, dentro de tus esquemas
dentro de la gestión de tu tiempo
es una manera un poco más suave
de poder poner un límite
y que a lo mejor te ayuda con la otra persona a decir
por supuesto, no pasa nada, pues mañana
quizás hoy no me viene bien
muchas veces la sinceridad
yo creo que es mejor, en vez de poner excusas
ser sincero, decir la verdad
y buscar alternativas que puedan encajar
en ambas agendas
si no lo dices, nunca vas a saber
si a lo mejor la otra persona te dice
claro, no te preocupes, sin problema
y tú te estabas comiendo un marrón monumental
sin siquiera buscar la alternativa
muchas veces cuando no queremos
decir que no a alguien, ya sea a nuestra pareja
a nuestras amigas
en el ámbito laboral, lo que hacemos es poner excusas
nos inventamos cosas como
es que mañana tengo que estudiar, o no, no puedo
porque estoy muy ocupada
porque tengo que bañar a mi pez
son cosas que no tienen ningún tipo de sentido
pero claro, al final la gente eso lo acaba percibiendo
yo creo que es mucho mejor decir
pues mira, no, hoy no voy a salir de fiesta
porque no me apetece, estoy cansada
o mira, no, hoy no puedo hacer horas extra
porque ya había quedado con mi madre para ir de compras
ir de compras es algo tan vital
como hacer quizás estas horas extra que me estás pidiendo
el problema es que
muchísima gente se siente culpable
si pone una razón basada
en sus necesidades o en sus preferencias
parece que tiene que haber algo de superpeso
en plan, alguien está enfermo
algo grave me está pasando
para poder justificar el que tú digas un no
y creo que entrenarnos en simplemente poner
como razón
no me apetece, estoy muy cansada, no me viene bien
ahora prefiero esto
o necesito esto u otro
es una manera muy bonita de aprender a entrenar
nuestra asertividad y hacer valer
nuestras necesidades
acostumbrarnos
y ver que no pasa nada
mi bienestar y mi salud mental
importa lo mismo o más
que este trabajo que estoy teniendo que hacer
entonces tengo que poner mis límites porque si no
también te digo, si empiezas a sobrepasar esos límites
y empiezas a sobreexplotarte tú a ti misma
porque con esa exigencia de la que hablamos
al final te vas a acabar quemando
y vas a acabar haciendo peor tu trabajo
y además de hacerlo con amabilidad
porque muchas veces las personas a lo mejor que tienen dificultades
para decir no, poner límites
cuando lo hacen les genera tanto estrés
y les genera tanta ansiedad
que pueden llegar a veces incluso a ser bruscos
en la manera de hacerlo
porque se ponen como bordes tensos
porque están viviendo una situación que para ellos
es estresante
entonces intentemos decirlo con amabilidad
con tranquilidad para que también el
interlocutor no se sienta agraviado
por lo que le estamos diciendo
y si lo digo con suavidad y con amabilidad
estoy convencida que la mayor parte de las ocasiones lo van a entender
y quien no lo entienda
es un poco su problema
Quiero decirte, quien no lo entienda
está siendo un poco agresivo contigo
porque no te está permitiendo escuchar tus propios derechos
Claro, entonces quizás eso se entiende
más en las relaciones personales
pero menos en el trabajo porque son entornos más fríos
más duros, pero es verdad que yo por ejemplo
siempre me ha costado muchísimo decir que no
y con el tiempo estoy muy orgullosa de mí misma
porque estoy aprendiendo a decir que no
y yo misma me noto ya con esa confianza de decir
hoy no me apetece quedar porque estoy cansada
y yo sé que mis amigas de verdad
o la gente que realmente me aprecia
o que valora mi trabajo
van a entender que yo tengo mis límites
y tengo que descansar y no pasa nada
y si esas personas efectivamente
desprecian mi decisión o no la respetan
pues entonces ya me está dando a mí unas señales bastante claras
de que esas personas no me hacen bien
Incluso Cris, no te has dado cuenta
cuando tú vas aprendiendo a decir no
en todos los ámbitos profesional, académico, personal
te vas dando cuenta
de que es mucho más posible
de lo que al principio uno se planteaba
al principio cuando uno está muy constiñido
y no sabe decir no
piensa que es imposible, que no lo van a entender
que cómo voy a decir que no
que es que no me queda más remedio
y de repente cuando vas desarrollando la habilidad de decir no
te vas dando cuenta de que la gente lo entiende
que hay mucho más margen de lo que te imaginas
que la gente es mucho más comprensiva de lo que te crees
pero hasta que no te lanzas
y no vas entrenándolo, no lo vas descubriendo
Claro, pero ahí es donde hablábamos de la vocecilla
nuestra, es nuestra propia voz
la que nos está diciendo, no lo van a entender
porque eres tú contigo misma siendo tan exigente
pero luego la realidad es que la gente
te trata mucho mejor, de hecho yo siempre
siempre que voy a decir que no y me siento mal por decir que no
pienso en la situación al revés
es decir, si fuera mi amiga
diciéndome que no a mí, que no puede quedar porque está cansado
porque se encuentra mal o porque no le apetece
yo me enfadaría con mi amiga
muy posiblemente no, le diría
vale, no pasa nada, quédate en casa, quedamos otro día
sería más comprensiva, entonces ¿por qué no soy tan
comprensiva conmigo misma?
Bueno, yo creo también muchas veces en casa
en casa, en la familia, en donde
hemos crecido, a veces también hemos asumido
ese rol, la que siempre
está disponible, la que siempre se da
la que siempre ayuda, lo que decíamos
a veces dejar de ser tú
no es fácil y a veces uno siente
que decir no o poner límites o no estar
siempre disponible o no ser la tonta que siempre
está para hacer el favor, a veces sentimos
que dejamos de ser nosotras y nos da
como un poquito de miedo porque nos genera
incertidumbre, pero
yo soy todo, yo soy una persona que puedo decir que
no a veces, que sí a veces, estar disponible
a veces, a veces no estar disponible
lo que decíamos del equilibrio, encontrar el equilibrio
siempre es lo más sano.
Y luego te quería hacer una pregunta que para mí es muy importante
porque me pasa mucho y aprovecho que tengo aquí
una psicóloga maravillosa, y es
¿cómo puedo no confundir
mi valor como persona
con mi
éxito, por así decirlo, en el ámbito
laboral, de estudios... Es decir, yo
si a mí me va bien en el trabajo, yo
siento que soy la leche, siento que me como el mundo,
que valgo muchísimo, en el momento en el que
algo empieza a ir mal, he cometido un error, alguien me ha
regañado, ya es como un puñal en el
pecho y es como de, no valgo nada, no me
está yendo bien, como
si ya no valiera yo como persona, a pesar de que
sé que, obviamente sí, porque soy más
que mi trabajo y soy más que mis estudios,
pero no puedo evitar sentirme así.
Yo creo que tiene que ver, otra vez volvemos a la
exigencia, yo creo que eso es una característica
muy común de las personas que son muy
exigentes.
Ni son todos los que están, ni están todos los
que son. Es decir, hay muchas personas que tienen muchísimo
éxito y cuyo valor como
persona quizá no es tan elevado
y personas que no tienen tanto éxito tienen
un valor como personas espectacular.
Espectacular, ¿no? Creo que
es muy importante diferenciar el resultado
de los valores.
O sea, el resultado no te define.
Es decir, yo un miércoles puedo comerme
el mundo y que todo me salga súper bien
en mis proyectos, pero de repente al lunes
siguiente, por lo que sea, me ha salido
todo torcido. Entonces, ¿qué pasa? Que el viernes
valía una cosa y el lunes valgo otra.
¿El valor de una persona es tan
efímero? ¿Cambia tan rápido?
O sea, si lo pensamos fríamente
es absurdo. ¿Qué es constante en nuestra
vida? Es el sentido que damos a nuestra
vida. Son nuestros valores que ponemos en el centro
de nuestra vida. O sea, pues la
profesionalidad, el compromiso,
la honestidad,
la autenticidad,
la generosidad. Eso
sí que puede ser constante a lo largo de
nuestra vida. El resultado
cambia. Depende
de la tarea, de la dificultad,
de nuestro estado de ánimo, de nuestro estado de salud,
de nuestras circunstancias personales,
de tantas cosas que atribuirte
tanta responsabilidad en un resultado
hasta el punto de identificarte con ello
es una falacia gigante, es un error
gigante. Sí, porque tú eres mucho más.
Tú eres mucho más y tú eres algo mucho más
constante que lo que te mide
un día, que luego a la semana
siguiente puede ser otra nota distinta.
Sí, es cierto. Y eso me lo tengo que recordar
mucho a mí misma. Que aparte de ser
creadora de contenido, comunicadora,
lo que tú decías, soy novia,
soy hija, soy hermana, soy amiga,
tengo mis valores, tengo mi manera de querer
y eso me hace a mí ser yo. Y que para mí a veces
un notable en un examen
es muy subjetivo.
Es decir, un notable en una persona que a lo mejor
habitualmente y siempre saca
sobresaliente, está fenomenal.
Pero a lo mejor una persona a la que le ha costado muchísimo
porque ha tenido problemas atencionales, porque ha tenido
dificultades de dislexia, porque para él
ha sido un reto porque viene de una adolescencia movida
y de repente ha sacado un 7,
para mí eso es un motivo de supercelebración.
Entonces, depende del
contexto, depende de dónde vienes, depende de
la persona, depende de la energía y las ganas que has metido
en el proceso. O sea, para mí, lo que
vives en el proceso es lo que define
realmente quién eres. El resultado
a veces irá a favor, a veces irá en contra,
a veces irá indiferente, pero
lo que de verdad te define es la forma en que te comprometes
con lo que haces. De hecho yo me acuerdo que
cuando yo lo pasaba mal por los estudios, porque igual
suspendías, sacaba un 4, que era como muy
raro en mí, mi madre siempre me decía
mira cariño, no importa la nota que hayas
sacado, lo importante es que has estudiado.
Yo te he visto estudiar, yo te he visto enfrentarlo,
yo te he visto con tu miedo ir a hacer
el examen, y eso es lo que importa. Y yo creo que
también ahí, pues mi madre hizo muy buena
labor porque a mí nunca me hicieron sentir
insuficiente.
Siempre, siempre me decía
lo importante no es el resultado del examen, lo importante
es que tú has estudiado, que eres trabajadora
y si sacas un 4 un día no pasa nada.
Sí, pero esto no es tan habitual.
No, no es tan habitual. Yo desafortunadamente o afortunadamente
en mi trabajo en terapia me encuentro
a veces muchos papás, a veces también porque ellos
también se han exigido de esa manera,
también han recibido esa exigencia,
creen que exigiendo
lo mejor están haciendo un favor a sus hijos,
entonces hay una historia
también detrás de la vida de nuestros padres
que a veces también nos las trasladan a nosotros
como hijos. Sin darse cuenta a veces. Sin darse cuenta
y con todo el amor, ojo no tengo que dar maldad.
Simplemente a veces es un poco
de ignorancia emocional en cuanto a cómo
se gestionan estas situaciones y pueden llegar
a provocar un daño en el hijo, ¿no?
Y quería preguntarte ya para ir terminando,
quiero hacer un episodio entero de este tema
porque me parece muy interesante, pero para dar alguna
pincelada, el famoso síndrome
del impostor o de la impostora
¿qué es exactamente? Porque lo
oímos muchísimo, pero... Pues es uno de los problemas
psicológicos más pegajosos que
existen junto con la ansiedad.
¿Y pueden ir de la mano?
Sí. Estupendo, pues nada.
El síndrome del impostor
es cuando una persona siente
que en cualquier momento
se van a dar cuenta de que es un farsante.
Es decir, en cualquier momento se van a dar cuenta
de que no vale, de que no está a la altura,
de que no es suficiente. Y es muy curioso
porque los estudios demuestran
que suele estar ligado más a mujeres
que a hombres. Hay muchos hombres también,
pero más mujeres que hombres.
Irónicamente se ha asociado a mujeres
con muy buenos resultados de desempeño.
Suelen ser mujeres con éxito,
con reconocimiento,
con muy buenas trayectorias.
¿Qué casualidad que esas personas sientan
que son impostoras
o impostores en su sector?
¿Entonces tiene que ver con la exigencia?
100%. Mucho. O sea, tiene que ver
con mucha exigencia, tiene que ver con
una narrativa muy crítica, muchísimas
veces, con muy poca amabilidad,
con vergüenza.
O sea, tiene que ver con personas que sienten mucha vergüenza
cuando fallan.
Mucha vergüenza cuando se les pilla
en un momento de vulnerabilidad.
Y suele generar, evidentemente,
mucha ansiedad. Mucha comparativa
injusta. Me comparo con el que lo hace
mejor, me comparo en lo que a mí no me ha gustado
de mí, pero en lo que fulanito sí que lo hace
bien. Y estoy constantemente en una comparativa
con otros que me hacen sentirme
como cada vez más chiquitito.
Sí, es verdad. Y da igual que seas la leche
a ojos de los demás.
Porque incluso aunque tú te hagas
consciente de que algo te ha salido bien,
siempre lo minimizas
y piensas, ya, pero la siguiente
no me va a salir así.
De verdad, lo siento porque parece que yo siempre
soy a todo lo que dices.
Pero es que es verdad.
A mí me pasa mucho que
a ojos de los demás igual he hecho algo que es la leche
y para mí es como de, bueno, primero, no ha sido para tanto.
Segundo, tan difícil no ha sido.
Yo me acuerdo que yo sacaba buenas notas
y la gente era como, jo, enhorabuena, y es como, no, no,
es mi deber y ni siquiera
ha sido tan difícil. O sea, me he esforzado
lo justo. Cuando la realidad igual es que no.
La realidad igual es que yo le he echado horas,
esfuerzo, he hecho muchísimo
por sacar esas notas o he hecho muchísimo por conseguir
este trabajo y la gente
te lo reconoce y tú en vez de decir
gracias, ¿cómo nos cuesta decir gracias?
Oye, qué guapa estás hoy.
En vez de decir gracias, dices
no, no estoy tan guapa. Uy, pues mira, tengo el pelo fatal.
Oye, qué blusa más bonita, ¿de dónde es?
Uy, pues es de un sitio súper barato. Mira, es que no vale
nada. Oye, ¿por qué no dices
gracias? Sí, gracias, me siento muy bien.
O gracias, sí, hoy estoy guapa.
¿Nos cuesta? Realmente en el sindrome del impostor
se sufre muchísimo. O sea,
se pasa muy, muy mal
porque estoy todo el rato
en amenaza. Estoy todo el rato
en el sistema de alerta. El sistema de alerta es el que
está conectado con el miedo y es el que está conectado
con la inseguridad. Entonces, en todo momento
es como si estuvieras viviendo en Vietnam.
En cualquier momento vas a vivir
algo que va a representar
que te destapen y que realmente
los demás tomen conciencia de que no vales.
Por tanto, hay
mucho miedo y mucha inseguridad en el
día a día. Y hay personas que se esconden,
que no quieren ser vistas, que no quieren coger
protagonismo o que
se juzgan muy duramente. Pero entonces, ¿no es
raro que una persona que es muy exigente
al mismo tiempo tenga ansiedad, al mismo tiempo
tenga síndrome del impostor? O sea, son cosas que van
como de la mano. Van muy de la mano.
Es muy posible que todo eso conviva
junto. Y ya, para terminar, te quería
decir que me dieras un consejo
o que le dieras un consejo a aquellas personas
que ahora mismo están pasando mucha ansiedad
por los estudios, por el trabajo,
porque no saben qué hacer con su vida. ¿Cómo
pueden gestionar ese momento de vorágine?
Mira, pues varias cosas, para que sean
prácticas. Las cosas prácticas que
puedan hacer. Yo lo primero que les diría
es que escriban un diario.
Interesante.
Que todos los días escriban un rato.
Entonces, pueden hacer dos cosas.
Una es escribir
acerca de cómo se cuentan cada día,
cómo se han contado todo lo que se han dicho,
y luego, después, contestarse
a eso que han escrito, como si fuera
una persona compasiva,
amable, un amigo, un aliado.
¿Qué te contestaría?
¿Qué te diría todo eso que has escrito?
Para que vayas entrenando una narrativa
mucho más amable. Con más compasiva.
Con más compasiva, con más amor.
Con lo cual, escribir para tomar
conciencia de cómo te hablas, de cómo te dices,
de cómo tal, y luego una respuesta
más compasiva a todo eso que has escrito.
Eso número uno.
Eso es muy importante.
Luego, número dos, deporte.
Actividad física. Es importante
sobre todo para las personas que tienen ansiedad.
Aunque sea caminar, aunque sea salir
a la naturaleza, aunque sea hacer
actividad física para soltar y quemar
toda esa activación
de todo el día, muy muy importante.
Y tres, creo que también es muy importante
el buscar
actividades que te relajen.
No tiene por qué ser meditar, no tiene por qué ser tumbarte
a respirar. Pueden ser cosas
más activas, pero cosas que te permitan
desconectar y estar contigo.
Muy bien. Yo diría lo mismo.
Yo para mí, lo que diría es
que no pasa nada
si no eres perfecta. Que suena como
muy general, pero es verdad. Al final
somos humanos, somos humanas.
Fallamos, forma parte del proceso.
Porque un día estés más regulín, porque un día hagas las cosas
regular, porque te
equivoques en la carrera que estás estudiando, porque
saques peor nota, porque tu jefe te haya echado una bronca.
No pasa nada. Al final estamos
todos intentando hacerlo lo mejor posible
en nuestro día a día. Y lo importante
es ser más compasivas, porque al final, quien te va a
quedar sí o sí, al final de los días, eres
tú, contigo misma.
Bárbara, muchas gracias por estar aquí
un día más conmigo. Me encanta hablar contigo.
Y gracias Brave Together
de Maybelline por ofrecernos este espacio
para hablar de temas tan importantes como
la salud mental. Gracias a vosotros también
por escucharnos y nos vemos la semana que viene.
¡Chao!
