EL CARRO DE POMPEYA que se salvó del EXPOLIO

Antigua Roma al Día
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22 dic 2024
Salvete, salvete ovnis. Yo soy Néstor Marqués y hoy en Antigua Roma al Día, como podéis ver,
estoy ante una de las piezas más increíbles que nos ha dejado la arqueología vesuviana en
los últimos años. Estamos aquí, en el Antiquarium de Bosco Reale, para ver las piezas que han
aparecido en las excavaciones de la Villa de Chivita Juliana. Vamos a verlas. Fijaos,
porque la pieza más importante de todas, esta que tenemos aquí, un gran carro ceremonial,
la vamos a dejar para un poquito más adelante, para que tengamos luego tiempo de verla con todo
detalle. Primero, vamos a venir por aquí para que veáis dónde nos encontramos. Fijaos,
estamos en esta villa, que está a unos 700 metros más o menos de la ciudad de Pompeya y,
para que podáis ver, tiene diferenciadas una zona rústica y una zona urbana. Dos
zonas diferentes que tienen usos muy distintos. Una es una parte residencial de una familia,
quizá la Gens Mumia, una importante familia senatorial de Roma, que, bueno,
se ha hipotetizado que podría ser la dueña de este espacio, precisamente porque en las
excavaciones recientes ha aparecido un grafito con esa palabra, Mumia, que podría hacer referencia
a esta familia. La otra parte, la zona servicial, se trata de un espacio en el que vivían los
esclavos, en el que se trabajaba la uva, porque no olvidemos que alrededor de Pompeya había muchas
villas, dependientes de la ciudad política y administrativamente, dentro de ese ager Pompeianorum,
de ese campo que rodea la ciudad de Pompeya, en las que se producía vino. Precisamente,
tenemos unas cuantas repartidas por esta zona, algunas de las villas de Bosco Reale, por ejemplo,
que tienen identificadas esas zonas de producción. Pero, en este caso, lo más interesante no es tanto
esos primeros hallazgos que se produjeron a comienzos del siglo XX, precisamente en los
años 1906-1907, cuando se excavó parte de esta estructura, de esa parte urbana de la villa, donde
se encontró, por ejemplo, un torcularium, una prensa de vino, sino estos otros de aquí, esta zona en la
que han aparecido algunos de los espacios más increíbles que hemos encontrado en los últimos
años, precisamente porque nos hablan de la vida cotidiana. No hablamos de grandes salas, no
hablamos de grandes espacios, sino tan solo de zonas en las que vivían los esclavos, dos salas
dedicadas a ellos, precisamente, en las que aparecieron varias camas, unas junto a otras, muy
simples, con simplemente unos maderos atados unos a otros, con unas cuerdas entre medias, unos
esclavos que vivían prácticamente hacinados en estos espacios. Y, además, hemos encontrado también
un carro, que es este que os enseñaba al principio, aquí, donde veis, en esta especie de pórtico, veis que
se interpreta que viene por aquí este pórtico y la zona que se ha excavado es esta de aquí. También
esas estancias de los esclavos son estas que veis aquí marcadas y, finalmente, tenemos esta parte
de aquí, que sería un establo en el que se ha encontrado un caballo. Se trata del primer calco
de caballo que se hace en Pompeya, porque ya habían aparecido algunos otros restos de caballos,
pero es la primera vez que se hace un calco. Se hizo en el año 2017-2018. Pero, ¿de dónde sale
toda esta excavación? ¿Cómo comienza este proyecto interesantísimo que se está desarrollando ahora
mismo, de cara a que algún día podamos también visitar esa villa de Chivita Juliana? Pues mirad,
os lo enseño aquí, a través de estas imágenes de excavación, que nos muestran precisamente tanto
esos caballos. Se encontraron hasta tres caballos, como algunas de las víctimas de la erupción que
ahora veremos. Aquí lo podéis ver. También tenéis el carro, la sala de los esclavos, que os enseñaba
hace sólo un momento. Aquí tenéis otra de ellas. Y todo esto, como os decía, viene producto,
desgraciadamente, del expolio arqueológico. Se trata de una excavación que venía, como decíamos,
de principios del siglo XX. Se conocía que allí estaban los restos, aunque habían sido reenterrados,
y que unos expoliadores, unas personas que sólo intentaban destruir y vender ilegalmente los
objetos arqueológicos que se encontraban bajo tierra, habían excavado túneles por debajo de
una casa y habían empezado a excavar, como digo, ilegalmente. Habían empezado a destrozar todos los
restos arqueológicos para intentar llevarse las pinturas de los muros, para intentar llevarse
algún objeto totalmente descontextualizado y del que habíamos perdido toda la información. Por
suerte, los Carabinieri, la policía italiana, consiguió descubrirlos. Los, por supuesto, los
atrapó. Están ahora mismo condenados y este yacimiento pasó a ser un terreno del Estado que
ahora sí está pudiendo ser investigado de manera arqueológica. Mientras voy paseando por aquí, ya
podéis ver alguno de los restos interesantísimos que ahora podemos ver en este Antiquarium de
Bosco Reale, a sólo un kilómetro de Pompeya, y donde además, cuando vengáis a ver el
yacimiento, podéis llegar a través de un autobús que os va a llevar de forma completamente gratuita
hasta este espacio en el que estamos, saliendo por la Villa de los Misterios. Ya sabéis que
tenemos un nuevo sistema de entradas a Pompeya, a la que vais a poder entrar por 18 euros y ver
lo que tenemos dentro de la muralla, por 22. Además, las villas suburbanas de Diomedes y la
Villa de los Misterios, así como este Antiquarium de Bosco Reale, para encontrar estas maravillas,
y finalmente tenéis un billete por 26 euros, de tres días, para poder visitar todos los
yacimientos pompeyanos, algunos de ellos ya los conocéis, y si no habéis visto los vídeos por
aquí debajo, os dejo los enlaces precisamente para que los conozcáis. Así que, por eso,
precisamente, estamos aquí, estamos en el Antiquarium de Bosco Reale, ahora sí, gracias a
estas excavaciones que se han podido realizar desde el año 2017 hasta hoy en día, en el momento
en el que siguen estando activas, podemos encontrar todos estos restos fantásticos, que vamos a
empezar ya a ver por aquí. Fijaos, tenemos dos calcos de dos personas, dos seres humanos, que
murieron en la erupción. Estas son unas réplicas de los calcos originales que se hicieron, recordad,
rellenando el hueco que deja la materia orgánica del cuerpo cuando se descompone. Queda ese
negativo y al rellenarlo de yeso, del interior quedan los huesos, pero después lo que hacemos
es ver la estructura del cuerpo que ha quedado, como veis, fijaos en unas posturas un poco extrañas,
que no son tanto producto de un sufrimiento en vida, sino realmente de la contracción de los
músculos cuando, con ese calor, con ese flujo piroclástico, esos músculos se contraen completamente
para que veamos esta postura, hasta encontrar esta postura. Realmente, como digo, se trata
de lo que se llama la pose del boxeador, algo que no tiene tanto que ver, si en algo nos consuela,
con el sufrimiento que tuvieron que pasar estas personas, sino con ese calor intenso, una vez ya
estaban muertos. Pues fijaos, aquí tenemos esos dos hombres, se les ha identificado, este tendría
entre 30 o más bien 40 años, este otro entre 18 y 25 aproximadamente, y sin embargo, el hombre
de 40 en los huesos parece bastante salud y el de 18 o 25 está bastante mal. Vemos que tiene
algunas deformaciones en la columna vertebral, según aseguran los antropólogos que han podido
investigarlo y por eso se tiende a pensar que se trata de un esclavo joven que ya está bastante
maltratado porque es un esclavo agrícola, un esclavo de una villa de campo que se dedica a la
producción de vino y por tanto, pues como decíamos, tiene ya la espalda bastante destrozada. Este,
sin embargo, sería probablemente el amo porque tiene una salud bastante mejor. Fijaos cómo aquí
podemos llegar a ver el tejido de esa ropa que llevaba puesta en el momento de su muerte, en la
erupción, de ese flujo piroclástico que los dejó sepultados. Ahí podéis ver que se trata de una
prenda probablemente de lana, una prenda gruesa, que nos habla una vez más del frío que podía
hacer en esos momentos, puesto que estamos a finales de octubre, un momento en el que ya el
calor del verano ha desaparecido y, bueno, pues nos habla una vez más de la verdadera fecha de la
destrucción de Pompeya. Tienes un vídeo también en el canal por aquí debajo sobre ese tema tan
interesante que tratamos en otro vídeo. Ya sabes que si te está gustando el vídeo puedes dejar tu
me gusta, mi plaquete y te puedes suscribir por aquí debajo y dejar un comentario, especialmente
si te interesa ver ese carro, ese carro ceremonial tan increíble que estamos a punto de ver. Mirad,
os enseño ahora el calco del caballo, uno de los tres que apareció precisamente en ese
establo de la villa de Chivita Yuliana. Aquí podéis ver la cabeza del caballo, cómo los huesos salen
del interior realmente, para que veáis que las partes blandas se deshacen, pero esos huesos o
todos los elementos de los herrajes que llevaba este caballo siguen intactos y se pueden ver.
Mirad cómo aquí se nota perfectamente cómo funciona esta técnica del calco, puesto que aquí
al excavar se ha abierto un agujero. Imaginad que esto es un hueco completamente y por aquí y por
ahí es por donde han rellenado con yeso todo esto para llegar a encontrar el cuerpo del caballo que
había quedado enterrado en los escombros volcánicos. En otras épocas esto se eliminaba para que quedara
más estético, ahora es verdad que se deja tal y como aparece, precisamente para no crear un falso
en ese sentido. Como os decía, por aquí también podemos ver algunos de los herrajes del caballo,
son unas piezas de bronce que conservan incluso algunos fragmentos de madera, como podéis ver
ahí en la parte trasera, y que se encontraron en la cabeza del caballo, que ahora están aquí
expuestos para que los podamos ver. Es realmente impresionante pensar en los últimos momentos de
vida de esas personas, de estos caballos que probablemente estaban previstos para tirar de
ese carro ceremonial que estamos a punto de descubrir, aunque por aquí tenemos algunas
piezas más que nos hablan de la vida cotidiana de esa villa, algunas copas, unas más grandes y otras
más pequeñas. Por aquí tenemos vasos para beber agua, para beber vino, así como este plato de
barniz rojo interno que por fuera, como veis, no está engobado, no está barnizado, que es muy común
en estos momentos del siglo I en el mundo romano, en esta villa. Además, esta es una pieza muy
interesante porque se trata de una jarra con un líquido algo viscoso en el interior que todavía
está siendo analizado, pero fijaos que en ese líquido apareció el cuerpo de un ratón que se
había metido probablemente a beber. Y es que hay algo muy interesante, y es que tenemos un chiste
en el libro de chistes de Filógelos, el amante de la risa de Hierócles y Filagrio, que nos habla
de un ciudadano, un comerciante de la ciudad de Quime, que estaba vendiendo un líquido buenísimo,
una sustancia, algo que era buenísimo para beber, y que un cliente probó y dijo, madre mía, esto
está fantástico, qué sabor tan increíble. Y el comerciante le responde, bueno, claro que está
buenísimo, si no se hubiera metido un ratón dentro de la jarra, me lo estaría bebiendo yo y no lo
estaría vendiendo, por eso lo vendo. Bueno, pues aquí tenemos ese chiste hecho realidad, porque ese
ratón se ha metido en la jarra. ¿Qué estáis viendo aquí? Realmente curiosidades interesantes que nos
mezclan la vida cotidiana de la antigua Roma con las fuentes clásicas que todos podemos leer y que
todos podemos conocer. Ahora sí, ha llegado el momento de que veáis el tiléntum, el carro ceremonial
de Chivita Yuliana. Ya lo tenemos por aquí, precisamente una pieza que se quedó a escasos 30
centímetros de ser destruido por los expoliadores. Uno de los túneles de expolio venía justo por esta
zona, justo por delante, y casi casi se encuentra con esta rueda que tenéis aquí. Imaginad la pérdida
tremenda que habría supuesto para la arqueología romana que los expoliadores se hubieran encontrado
con esta pieza y que la hubieran excavado de forma totalmente errónea, sin ninguna metodología, y se
hubieran llevado sólo los fragmentos para, quizás, vendérselos a algún coleccionista de dudosa moral
que los habría comprado en ese mercado negro. Por supuesto, el coleccionismo no es algo malo per se,
pero existen formas de hacerlo de manera ética y comprobando y asegurándose de que no estamos
fomentando el expolio arqueológico, y eso es muy importante, por eso es algo muy peligroso, algo con
lo que hay que tener muchísimo, muchísimo cuidado. Sin embargo, tenemos la enorme suerte de que,
efectivamente, tenemos este carro, precisamente, conservado, excavado de una manera totalmente
científica, arqueológica, que nos ha permitido poder reconstruirlo de manera totalmente fiel,
de manera completa. Es una verdadera maravilla. Aquí, precisamente, en este vídeo, podéis ver cómo empezó
a salir del lápili este carro, cómo los arqueólogos, esas personas profesionales, empezaron a
excavarlo, como aquí lo estáis viendo, con muchísimo cuidado y de una forma totalmente científica,
como estamos diciendo, hasta conseguir reconstruir esta verdadera maravilla. Por supuesto, las partes
de madera, en este caso, son modernas, son una recreación, pero reproducen fielmente lo que
tendríamos en el carro original. Se trata de un carro pintado de rojo y, probablemente, también
de negro, con una parte alta en la que iría el conductor del carro y toda una decoración
impresionante. Pero, quizá, lo más interesante es que se trata de un carro de cuatro ruedas, no es un
carro normal, porque los carros que estamos acostumbrados a ver de la antigua Roma, o que
siempre nos han contado, son carros de dos ruedas. Incluso, los carros más comunes en comercio, no
sólo los de carreras de carros, también tenían dos ruedas. Incluso había otros, como el Carpentum,
que era un carro que sí que era para transportar personas y no mercancías, un carro de lujo, como
podría ser este, pero que también tenían dos ruedas. Esa es la diferencia principal del Pilentum.
Este es un Unicum. Teníamos atestiguado el Pilentum a través de la iconografía, a través de los
relieves, también a través de las fuentes clásicas, por ejemplo, Tito Livio, nos lo dice también
Claudiano, nos lo dice Ovidio, nos muestran algunos ejemplos de estos Pilenta, de este Pilentum, pero
realmente hasta ahora no teníamos ningún ejemplo arqueológico. Es lo que en arqueología se llama
un Unicum, una pieza que sólo tenemos atestiguada en un único caso. Por eso es tan importante que
tengamos conservado este carro, por eso es tan importante haberlo excavado de una forma científica,
de una forma estratigráfica, lo cual nos permite recomponer su estructura, gracias a que la erupción
lo dejó ahí, congelado en el tiempo, esperando a que pudiéramos venir a excavarlo. El carro se excavó
en diciembre del año 2020, entre diciembre y enero del 2020 al 2021, en plena pandemia precisamente,
con lo cual tiene todavía más mérito el haber podido hacerlo en las condiciones en las que nos
encontrábamos todos en ese momento, pero fijaos porque nos vamos a acercar un poquito más también
para que veáis la restauración fantástica, el proceso tan increíble que se ha llevado a cabo y
que nos permite ver todas estas decoraciones de bronce de las partes laterales, también esos
pequeños medallones y sobre todo los que decoran la parte frontal de ese carro. Mirad qué verdadera
maravilla. Esas escenas se tratan de escenas que tienen que ver con elementos de rapto mitológico,
de sátiros y, pues, vacantes o ninfas que están siendo raptadas mujeres, que están siendo raptadas
por esos faunos que intentan llevárselas consigo. Esto es algo muy común en la iconografía de época
romana y tiene mucho que ver también con la idea del matrimonio, porque la idea del matrimonio en
el mundo romano empieza con ese rapto, incluso también, ya sabéis, con el rapto de las sabinas
en época del rey Rómulo para poder fundar esa ciudad, esa ciudadanía y tener a esas mujeres
sabinas y formar una Geminata Urx, una ciudad doble entre los romanos y los sabinos. Bueno,
precisamente ese parece ser el uso principal de este carro. Podría tratarse de un carro nuptial,
de un carro de bodas en el que podrían ir subidos los novios en su enlace. Aunque es cierto que
también en las fuentes nos dicen que el pilentum se puede usar para transportar las estatuas de
las divinidades o incluso, en algunos casos, a las matronas romanas en algunos momentos rituales y
ceremoniales, esa iconografía, como os decía, que nos habla de ese rapto sagrado, podría indicar que
estamos ante ese carro nuptial, ante ese carro de bodas, este pilentum de Pompeya. Me voy a acercar
una vez más para que podáis ver con detalle la iconografía de esos relieves, de esas piezas.
Fijaos, por ejemplo, en esa cabeza que tenemos ahí en la decoración, en el centro, una decoración que
está hecha de bronce, de plata y de plomo. Imaginad un bronce recubierto de plata en esas
partes planas. Podéis ver incluso como si fuera una decoración de un pórtico con columnas y líneas
que nos muestran una decoración de plata incrustada. Realmente tenía que ser una verdadera maravilla.
Fijaos, podemos continuar por aquí viendo las ruedas de hierro, esos ejes que conservan incluso
algunas partes de la madera y todos los detalles que forman esta increíble pieza, que ahora tenemos
la suerte de poder disfrutar, de poder ver y que espero que vengáis todos a verla cuando
vengáis a visitar el yacimiento, el Parque Arqueológico de Pompeya, que ahora se abre
muchísimo más, que ahora se extiende con este yacimiento de Chivita Juliana, con la Villa
Rellina de Bosco Reale, con la Villa de Oplontis, con las Villas de Estavia, la Villa de Ariadne y la
Villa de San Marco, todas ellas que forman ese conjunto de la Gran Pompeya. Mirad porque por
aquí tenemos los originales de algunas de esas decoraciones del carro que se han colocado aquí
para preservarlas mejor, con réplicas en el carro original. En esta parte central, como podéis
ver, tenemos una escena sexual con una pareja, ahí la podéis observar, y en las dos de los laterales
tenemos esas escenas de rapto que os estaba diciendo, entre los sátiros y las ninfas. También
podemos venir por aquí, hacia la parte final, donde tenemos algunos detalles más de esa iconografía.
Podéis ver algunos de los elementos iconográficos del registro inferior, que se han conservado un
poquito peor, esa plata que sufre bastante, con el plomo también, cuando tenemos altas
temperaturas. El bronce, sin embargo, se mantiene bastante mejor. Y lo que a mí me parece muy
interesante es todo esto. Algunos restos de la madera del carro, todavía perfectamente conservada,
es increíble que conservemos de esta manera la madera, y algunos de los clavos y de las piezas
de bronce, con esos clavos que todavía sobresalen, porque tendríamos esa estructura que estaría
formando el carro completo y que, desgraciadamente, pues en muchos casos esa madera se ha perdido y
solo nos ha quedado su forma para poder reconstruir el carro. Tenemos aquí más elementos internos de la
decoración, del bronce. Fijaos en este detalle, os lo quiero acercar lo más posible. Mirad qué
maravilla ese detalle de la decoración de plata, con unos cupidos también, lo cual nos está hablando
del amor, precisamente, una vez más, de ese carro ceremonial, de ese carro nupcial del que podríamos
estar hablando. Difícil es saber por qué tenemos este carro aquí. Lo que sí que parece bastante
claro es que esos caballos tienen que ver con el carro, que podrían ser perfectamente esos tres
caballos los que tiraban de ese carro, quizá dos y uno en reserva o utilizado para otros menesteres
y para otros trabajos. Y aquí tenemos el carro del que ellos tiraban, un carro que quizá estaba
en esta villa de forma totalmente circunstancial o, quién sabe, si eran ellos los dueños de ese
carro. ¿Tenían una boda ese día? No lo podemos saber, solo podemos intentar imaginar lo que podría
estar pasando en ese momento de finales de octubre, tal vez el 24 de octubre del año 79 d.C.
Bueno, pues hasta aquí este vídeo con estas piezas tan impresionantes de la villa de Chivita
Yuliana. Una vez más, hay que agradecer siempre al Parque Arqueológico de Pompeya, al Anticuario
de Bosco Real, en este caso, la colaboración y el haberme permitido estar hoy a solas en este espacio
para que vosotros también podáis estar aquí conmigo, aunque sea virtualmente, para descubrir
maravillas como esta. Recordad que, si queréis, podéis hacerlo también en persona. Os dejo el
enlace por aquí abajo para que solicitéis la información sobre los viajes de Antigua Roma al
Día. En fin, como siempre, es un lujo y es un placer estar aquí ahora mismo con vosotros,
mostrándoos este carro ceremonial de la villa de Chivita Yuliana, esas personas que quedaron
enterradas por la erupción del Vesuvio, el caballo y todo lo que ahora tenemos expuesto de esta villa
tan excepcional, que hemos recuperado del expolio y que ahora tenemos la suerte de que se está
excavando para poder visitarla. Como siempre, muchísimas gracias por llegar hasta aquí, hasta el
final. Gracias por ver este vídeo, gracias por disfrutar conmigo de la Antigua Roma. Yo soy
Néstor Márquez y nos vemos en el próximo Venevale.
