¿Qué aprendió Ismael Cala sobre sí mismo tras dejar CNN? El impacto de la paz espiritual en la vida

Ismael Cala
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5 dic 2024
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¿Qué aprendió Ismael Cala sobre sí mismo tras dejar CNN? El impacto de la paz espiritual en la vida
Personaje que está acá no necesita presentación.
Yo lo presento por cortesía, pero quién no sabe quién es?
O sea, periodista, escritor,
estratega de vida y desarrollo humano.
Yo crecí viéndote además.
Margarita, por favor.
De verdad, tú me vas a decir eso que creciste viéndome.
Esa es la misma edad, pero tú estabas en televisión y yo no.
No, tú eres más joven que yo. Yo lo sé.
Tú eres como cuatro añitos más.
De verdad, tengo cincuenta y cuatro.
Yo tengo cincuenta y uno.
Ah, guau. Pero aparentas.
Yo pensaba que eras mucho menor que yo, por eso dije no, ya no puede haber crecido.
Pero Sophie, ya si tú me lo dices, yo yo digo sí, porque es que o sea,
27 años, claro que puedes crecer viéndonos a nosotros.
Sí, sí, sí.
Bueno, lo que quise decir es que crecí de pronto mental y emocionalmente
cuando tú estabas en CNN.
Si a mí me encantaba tu programa,
te voy a decir por qué, porque cuando tú entrevistabas, por ejemplo,
me acuerdo la entrevista de Juan Luis Guerra, que me encantó.
Tú no eras lo que yo le digo, farandulero.
No tengo nada en contra de eso,
pero tú ibas bien profundo a entender la mente, la resiliencia.
Y yo moría con tu programa.
Cuando te fuiste, estaba furiosa.
Guau. Sí. Y tú sabes que cuando,
cuando me tocó hacer ese discurso para despedirme de la audiencia,
yo sentí mucha tristeza porque a pesar de que tenía la decisión bien tomada,
que me tomó meses tomar una decisión tan compleja de abandonar algo que tiene
éxito, abandonar algo que no tiene éxito es más fácil,
pero abandonar algo que tiene éxito y que te da reconocimiento y cierto poder
de validación social es complejo.
Y mi momento más difícil fue escribir el discurso de cómo me despedía
y persuadía a la audiencia en una sensación que yo tenía y que luego
las personas me expresaron de abandonarlos por el hábito de
seis años todos los días en almuerzo,
porque se retransmitía a las doce de la tarde hora de Miami y el directo de las
nueve de la noche del Print Time o alguien almorzaba o cenaba viendo el programa.
Entonces eso generó un hábito y de momento pum que se fue.
Y qué pasó? Es como que sientes abandono y yo cargué por varios años con esa
culpa de haber ido. Sí, pero no por mí,
sino de la decisión que tomé implicaba que yo abandonaba también
el hábito que había creado en muchos seres humanos.
Y vos te fuiste de ahí para perseguir tu propósito, verdad?
Pues yo más bien me fui porque necesitaba entenderme mejor.
Ok, ves? Yo me fui porque en un momento tanta fama
más bien parecía un despropósito.
A ver, cuenta y elabórame en eso, elabórame.
Uno no se da cuenta,
pero si realmente tú no tienes un concepto del éxito blindado hacia adentro,
la validación social te llena de estiércol,
tu cabeza te confunde, te nubla, te marea.
Y si le sumas a eso presión en el sentido de que tú trabajas
en un medio donde hoy entrevistas a un presidente,
tienes que cuidar tus palabras con lo que dices.
Mañana entrevistas a tres candidatos
que pueden llegar a ser la presidencia de un país.
Entonces tú no te estás representando a ti solamente,
tú estás representando un medio masivo de comunicación que tiene
estándar en práctices, códigos de conducta.
O sea, es toda una presión, además de la exposición mediática
y las repercusiones de lo que dices, cómo se traduce.
Entonces llegó un momento donde yo sentí que Ismael era una persona
y Kala era un personaje y que el personaje no se parecía mucho
a cómo la persona quería vivir su vida.
Ves, sentías como que estabas con una persona como falsa
para que la otra gente viera una especie de acartonamiento
que nadie más lo notaba.
Solo yo hubo un low point, un momento en que dijiste esto ya no me gusta.
Pues la verdad que hubo varios momentos de saturación.
Por ejemplo, cuando yo me di cuenta que a veces nosotros amanecemos
repitiendo un mismo suceso y que llegas a las nueve de la noche
y le sigues inyectando a la psiquis humana y tú lo dices muy bien.
Eres el resultado de adónde te sintonizas.
A mí me encanta cuando tú hablas de radio miseria y todo eso, porque es cierto.
Entonces yo a veces sentía de estoy repitiendo lo mismo
sobre qué pasó hoy en Venezuela, sobre lo mal que le está pasando
o fulana o mengana o mucha gente en tal parte del mundo
sin ser parte de la solución.
Estoy convirtiendo en parte del problema.
Yo no soporto ser parte de los problemas.
Yo por eso no veo noticias, porque como no puedo hacer nada,
le pregunto a mí si veo alguna hoy.
No, ni una. No veo nada.
Sofi Margarito, estoy diciéndote.
Yo tampoco nada, cero, cero noticias, porque las que necesito saber llegan a mí.
Ni siquiera uno las busca.
Cuando es importante, alguien te lo dice o te sale por ahí en redes.
Correcto. Correcto.
Y porque hoy yo estoy enfocado en una visión.
Ves construir una visión que va más allá de la visión de mi mundo tridimensional
y los cinco sentidos y lo que los cinco sentidos te interpretan,
que es lindo, pero limitante.
Entonces tu tu sugestión está en lo que tú permites entre
a tu espacio vital y lamentablemente el mundo de las noticias intoxica
y no de una energía que es muy optimista o esperanzadora.
Y es más, pero me parece tan interesante que pasaste de ser alguien que estaba
en noticieros ahora a ser una persona que inspira tan positivamente.
Cómo pasó eso? Yo pienso en ti, pienso en paz.
Ajá, yo también.
La Jogi Bay, una matata, verdad?
Ay, yo amo eso.
Ves que tú me digas eso?
Ya yo digo guau, es como misión cumplida,
porque a mí me ha costado mucho sentir paz y me emociona eso decirlo.
Me ha costado mucho sentir paz.
Claro, porque la tuve que cultivar
porque fui un niño sin paz, fui un adolescente sin paz.
Entonces yo digo y es el mayor logro de mi vida.
No es el éxito que agradezco y agradeceré siempre.
Para mí CNN fue el gran trampolín de hacerme de una marca personal,
de un renombre internacional que luego ha permitido que todo lo demás sea más
fácil. Lo que siguió luego y lo agradezco siempre.
Pero si alguien me dice ese es tu mayor éxito y tu mayor logro, digo no,
no, porque no entiendes cómo era mi mente a los 15 años jodida, torcida,
tóxica, un cerebro que tenía delirio de persecución,
un chico que a los 15 años tenía un tratamiento psiquiátrico con
antidepresivos, un chico abandonado, enfaldado,
afeminado del que se burlaban y el que tenía una autoestima en el piso.
Cómo mi mayor logro va a ser que sea el éxito hacia afuera
por los reconocimientos? No,
el mayor logro es construir la persona que hoy sigue construyéndose,
sintiendo amor propio, paz,
validación y que cada vez le importe menos la opinión de los otros sobre sí
mismo, sobre quién soy. Entonces eso no tiene comparación.
Vaya todo lo demás hacia afuera,
palidece con lo que yo siento que ha sido el trabajo continuado
y constante de crear a un ser humano que hoy se siente cómodo en su piel,
que se siente en paz con lo que es y que ya no es el resultado de una montaña
rusa, de que aquel te aprobó y te validó. Este otro dice que no sirves. No,
ya eso se acabó. Entonces ese es mi mayor éxito.
Tuviste una noche. O sea, yo sufrí depresión, ansiedad,
ataques de pánico, deseos de morirme.
Entonces te entiendo porque para mí es como la noche oscura del alma.
Así es como dices tú. Ahí no hay dinero, nada, nada.
Te pueden poner. Llegaste a tocar ese fondo tan horrible a tus 15 años, verdad?
Sí, lo llegué a tocar. Hay un episodio donde mi madre,
yo no sé cómo hizo el milagro de llegar en menos de 15 o 20 minutos a mi
internado de secundaria básica en el episodio de bullying más severo que yo
tuve, que me pusieron peces fecales,
caca humana en un portafolio donde yo llevaba mis cuadernos para el
aula y era un internado. Yo vivía allí de domingo a viernes.
Quedaban el pase a ir a la casa. Entonces, claro,
en un dormitorio de varones ya te imaginarás que yo nunca he sido,
ni quiero ni me interesa hacerlo.
El típico macho que engola la voz para que los demás piensen que puede hablar y
que hay más testosterona. Y de hecho, al crecer entre mujeres,
yo tuve que pararme frente a un espejo a mis 15 años para reformar mi lenguaje
corporal, que era más femenino que masculino,
porque mi padre sufrió de esquizofrenia y no estuvo del todo presente como un
patrón en mi vida. Entonces, a los 15 años,
yo llegué a decir cuando ese círculo de la burla hizo un episodio de bullying o
llaman a mi madre para que me saque de aquí o me lanzo de este quinto piso.
Yo solo le dijiste a tu mamá. No lo dije gritado en medio de este círculo
de energúmenos que se estaban burlando porque habían echado caca dentro de mi
carpetita que le había yo pedido a mi padre y había convencido a mi papá de que
me lo regalara, que yo le iba a cuidar.
Entonces el bullying no era lo que tanto me afectó como ver que lo que yo le
prometí a mi padre que iba a cuidar para echar mis cuadernos y que él se
desprendió de eso y me lo dio. Estaba lleno de caca humana.
Entonces, claro, mi locura en ese momento fue llámenme a mi madre,
porque si no viene y me saca de aquí,
me lanzo de este quinto piso como una amenaza.
Pero en realidad yo estaba desesperado. En realidad yo entiendo lo que tú dices,
porque en ese momento mi vida se cerró y fue como esto no tiene sentido.
Y me encanta que tú hables tan abiertamente de la salud mental.
En la época de nuestros padres era un tema tabú.
Lo sigue siendo, Margarita. Lo sigue siendo para mucha gente.
Lo sigue siendo para mis parientes.
Hay personas de mi familia que a mí no me hablan porque has contado de la
esquizofrenia. Claro, porque en su mentalidad,
el que yo hable de esto avergüenza aún más a la familia y no se dan cuenta que
realmente esto es un tema de liberación, que lo que tú niegas te somete,
lo que liberas te transforma, que nosotros no somos nuestra mente.
Tenemos una mente y hay que tratarla con la total neutralidad,
como cuando el médico te dice tu vesícula no funciona bien.
Hay que intervenirla.
Tienes que hacer algo con tus riñones porque no están en posición óptima.
La mente es un órgano que no es el órgano. El cerebro es el órgano,
pero la mente es algo tan inteligente que está en lo físico y lo no físico.
Pero uno tiene que tratarla como algo que tú puedes cambiar,
no lo que eres como identidad. Es un proceso. Tú y yo lo sabemos.
A mí me encanta. Yo soy tu fan. Soy fan ahora de las dos,
porque Sophie va por ese hermoso camino.
Pero si uno no se entrena en esto y no lo entiende,
tú creces con la culpa o con la vergüenza, con el secretismo.
Y a mí más me enfermó el secretismo que realmente el tema
de sentir que estaba con salud mental comprometida.
Era más el no poder expresarlo, hablar de esto.
