¿Sabías que el aceite de oliva, a pesar de ser considerado uno de los aceites más saludables, puede esconder riesgos para tu salud si no se usa correctamente? En este video, te revelo los 5 riesgos más comunes del aceite de oliva que probablemente no conocías y te explico cómo evitarlos para seguir beneficiándote de este súper alimento.
Beneficios del aceite de oliva:
El aceite de oliva extra virgen está repleto de antioxidantes, grasas saludables y compuestos antiinflamatorios, pero debes saber cómo utilizarlo correctamente. Este video te ayudará a evitar errores comunes y a mantener todos sus beneficios.
Temas que trataremos en este video:
* Cómo identificar productos de baja calidad y proteger tu salud. * Descubre por qué sobrecalentar este aceite puede ser perjudicial. * ¿Sabías que si no guardas bien tu aceite, puede oxidarse rápidamente? Te explico cómo evitarlo. * Por qué no debes usarlo pasado su fecha de frescura. * Para personas con problemas de salud específicas como cálculos biliares o pancreatitis, te doy las mejores opciones de aceites para cocinar.
★ Los vídeos de este canal son solo divulgativos. De ningún modo pretenden sustituir el consejo médico directo. Si tienes o crees tener alguna síntoma, signo o enfermedad descrito en estos vídeos, siempre debes consultar a tu médico de referencia. Nada puede sustituir la relación directa médico-paciente.
En este vídeo voy a explicar los cinco errores ocultos al consumir aceite
de oliva y cómo puedes evitarlos.
El aceite de oliva es considerado oro líquido en el Mediterráneo por
sus múltiples propiedades beneficiosas para la salud, pero si cometes
estos errores, con el paso del tiempo, lo puedes pagar caro.
Y por eso, explicaré una serie de soluciones y medidas de prevención para
que solo disfrutes de sus beneficios.
¿Y cuáles son estos cinco errores?
Primero, cómo algunas marcas te engañan con productos de baja calidad, de oliva,
etiquetados como "virgen extra".
Segundo, el error más común al cocinar con aceite de oliva
y cómo destruye sus beneficios.
Tercero, el tipo de almacenamiento que podría hacer que tu aceite se oxide
rápidamente y pierda propiedades.
Cuarto: el peligro de no revisar la fecha de consumo preferente
y cómo podría afectar a tu salud.
Quinto: cuándo deberías evitar el aceite de oliva y qué alternativas
podrían ser más seguras en tu caso.
Veamos a continuación cómo podemos evitar estos errores para disfrutar del aceite
de oliva y sus beneficios y evitar que se comprometa nuestra salud.
El primer error es creerte que
porque te ponen en una etiqueta que algo es aceite de oliva extra
virgen, que realmente lo es. Y lo que hacen algunas marcas es engañar.
De vez en cuando van saliendo escándalos de fraudes de este tipo
en diferentes países.
Y de hecho, hay organizaciones de consumidores,
a veces también organizaciones oleícolas, que hacen sus estudios y detectan
que puede haber hasta un 50 a un 70% de casos en los que
productos etiquetados como aceite de oliva virgen extra no cumplen
los estándares de calidad.
¿Y qué hacen estas marcas?
Lo que hacen es mezclar este aceite de oliva con aceites de oliva
que están muy refinados o incluso con otros tipos de aceite, como aceite
de girasol o aceite de soja y similares.
Y lo que obtienes es un producto que está muy refinado, que como ha sido procesado
químicamente mucho, lo que lo que ocurre es que se destruyen sus antioxidantes
y también se destruyen parte de sus grasas saludables.
Incluso podría haber grasas tipo trans.
Y además, estos productos tienen a veces compuestos inflamatorios que que
puedan aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares y enfermedades crónicas
si se consumen durante tiempo prolongado.
Por eso es importante el buscar una solución a esto y que no te engañen.
¿Cuál es la solución a este problema para protegernos?
Tres cuestiones fundamentales.
En primer lugar, las certificaciones de calidad.
Buscar que tengan sellos de calidad, como por ejemplo, la denominación de origen
protegida o la indicación geográfica protegida, porque esto te garantiza
que el producto ha pasado por unos controles más estrictos.
En segundo lugar, fijarse en las fechas de cosecha y de producción.
Normalmente, los aceitis de oliva auténticos llevan estas fechas y lo ideal
es consumir este aceite de oliva durante el primer año después de haber sido
producido, porque es cuando tiene el propiedades beneficiosas para la salud.
La fecha de caducidad, en realidad, es una fecha de consumo preferente
porque no caduca realmente, pero empieza a perder bastantes
propiedades beneficiosas para la salud.
En tercer lugar, el precio importa.
Si ves que es un precio muy bajo, lo más probable es que no sea un aceite
de oliva virgen extra, porque el proceso de producción es costoso
y esto se reflejará en el precio.
El segundo error, que es muy frecuente, es al cocinar con con aceite de oliva y que
es un error que destruye los beneficios que proporciona este aceite de oliva.
Y consiste en utilizar el aceite de oliva a temperaturas demasiado altas.
Hay que recordar que el punto de humeo, concretamente del aceite de oliva virgen
extra, está entre 190 a 210 grados centígrados y a partir de estas
temperaturas empieza a descomponerse este aceite de oliva y empiezan a destruirse
los antioxidantes que posee y también los polifenoles.
Y además, no solo estos, sino que empiezan a producirse sustancias tóxicas
como aldehidos u otras sustancias como radicales libres que tendrán
un efecto inflamatorio en el cuerpo.
Y esto, consumido durante tiempo, puede predisponer a enfermedades
crónicas como problemas cardíacos u otros problemas metabólicos.
Es un efecto que sería parecido a si consumes cualquier otro aceite que sea
de mala calidad o de baja calidad.
Entonces, esto se produce cuando fríes con este aceite o cuando asas
a la parrilla utilizando este aceite.
¿Cómo podemos evitar este error y preservar
los beneficios del aceite de oliva?
De tres maneras.
En primer lugar, lo podemos utilizar crudo, es decir, frío, para aderezar
ensaladas, para aderezar verduras previamente cocidas o para marinar.
En segundo lugar, lo podemos utilizar para cocina de baja o media temperatura.
Por ejemplo, es ideal para salteados ligeros o cocciones a fuego bajo.
Y en tercer lugar, si tenemos que cocinar a temperaturas elevadas, tendríamos
que buscar un aceite alternativo que tenga un punto de humeo superior
a 270 grados centígrados.
Hay que tener en cuenta que a estas temperaturas elevadas
los antioxidantes se pueden destruir hasta un 50% y que lo ideal es buscar
otras alternativas si tenemos cocinar así y después hablaré de estos aceites.
El tercer riesgo es el tipo de almacenamiento que puede hacer que
este aceite de oliva se oxide rápidamente y se destruyan sus propiedades.
La gente muchas veces se concentra en el origen del aceite, en su calidad,
pero no presta atención al almacenamiento.
Y hay que tener en cuenta que este aceite de oliva es sensible
al oxígeno, al calor y a la luz.
Entonces, si lo almacenas mal, se puede oxidar y se puede volver rancio.
¿Y cómo lo detectas esto?
Porque cambia su sabor y su olor.
Tiene un sabor como a nueces viejas o a cera.
Y esto quiere decir que ha perdido estas propiedades beneficiosas y además puede
ser perjudicial, porque produce unas sustancias que se
llaman peróxidos, que pueden ser tóxicas también y pueden producir problemas
digestivos y con el tiempo también procesos inflamatorios.
O sea que es un tema importante solucionarlo y evitarlo.
¿Y cómo podemos evitar que este aceite de oliva se oxide,
se vuelva rancio y pierda propiedades? De tres maneras.
En primer lugar, guardándolo en botellas oscuras o, por ejemplo, de acero
inoxidable, porque la luz es una de las principales causas de esta oxidación.
Y así lo evitaremos con la oscuridad de la botella, no le darán los rayos
ultravioleta directamente y evitaremos el problema.
Y si es de acero inoxidable, por el mismo motivo, además, el aceite
de oliva no reacciona con este material.
En segundo lugar, guardarlo en un lugar fresco y seguro,
en un armario que esté fresco.
Y además, al estar cerrado, no le dará la luz.
Y también evitar que le dé el calor directo,
porque también acelera la oxidación.
Es decir, no ponerlo cerca de estufas o de fuentes de calor.
En tercer lugar, lo que tenemos que hacer es cerrar bien la botella de aceite
de oliva después de cada uso, porque si está abierta o medio abierta,
entrará oxígeno y también con el oxígeno se acelera el proceso de oxidación, y que
se vuelva rancio y pierda propiedades.
Es decir, después de cada uso, el cerrar bien esta botella de aceite de oliva.
Hay un estudio en la Universidad de California en la que vieron que al cabo
de dos semanas, al guardar en una botella transparente o clara a la que le daba
luz directamente, al cabo de dos semanas, este aceite de oliva que estaba almacenado
en estas botellas, empezaba a perder propiedades antioxidantes.
Es decir, hay que tenerlo en cuenta.
El cuarto riesgo es el peligro de no tener en cuenta y revisar
la fecha de consumo preferente del aceite de oliva y no tener en cuenta
el efecto que puede tener la salud.
Desde el punto de vista técnico, el aceite de oliva no caduca, pero sí hay una fecha
de consumo preferente a partir de la cual empieza a perder valor nutricional.
Y en algunos casos, podría ser que con el paso del tiempo
pudiera oxidarse y volverse rancio.
Ya hemos dicho que podría producir unas sustancias que se llaman peróxidos
y otras sustancias que pueden tener un efecto inflamatorio
y con el paso del tiempo puede ser perjudicial para la salud.
¿Cómo podemos evitar este problema? De tres maneras.
En primer lugar, fijarnos en la fecha de consumo preferente y consumir
este aceite de oliva dentro de los 12 primeros meses a partir de su producción
y a ser posible antes de los 18 meses.
En segundo lugar, el verificar que está fresco, es decir,
que tiene un sabor agradable, que tiene un olor y un sabor afrutado
y que no tiene características de estar rancio, como por ejemplo,
un sabor que sea como a nuez vieja, cera, tal como hemos comentado antes o
que tenga una textura más espesa.
Y después, en tercer lugar, comprarlo en pequeñas cantidades,
es decir, en las cantidades que vayamos a consumir para así no tenerlo demasiado
tiempo almacenado y que se pasen
las fechas de consumo preferente.
Hay que tener en cuenta que a partir de la fecha de consumo preferente,
puede empezar a perder los antioxidantes y los polifenoles hasta en un un 40%.
El quinto riesgo es no tener en cuenta las situaciones en las que sería mejor
evitar el aceite de oliva y buscar alternativas que pueden ser más seguras.
Aunque el aceite de oliva, concretamente el virgen extra, es muy saludable
y es muy recomendable para la salud, puede haber algunas situaciones
en las que es mejor evitarlo.
En primer lugar, cuando se ha cocinar a altas temperaturas y en segundo lugar,
puede ser por restricciones médicas.
En cuanto a la cocina a altas temperaturas, puede ser porque se tenga
que freír o se tenga que asar la parrilla o situaciones parecidas,
que como el aceite de oliva virgen extra tiene un punto de humeo relativamente
bajo, entre 190 y 210ºC, se descompondrá.
Ya hemos dicho que se podrían producir aldehidos y sustancias que pueden ser
inflamatorias con el paso del tiempo y ser nocivas para la salud.
Entonces, en estos casos, las alternativas serían
aceites con un punto de humeo más alto y uno de los que se suele recomendar es
el aceite de aguacate, también el aceite de girasol alto oleico o,
por ejemplo, el aceite de cacahuete, maní y otros que tienen este punto de humeo más
alto y en este sentido serían más seguros.
En cuanto a restricciones médicas, el problema puede ser, en primer lugar,
que tengas alergia al aceite de oliva o a las olivas,
y en este caso lo que tendrás que hacer es no consumirlas o no consumir el aceite
de oliva, porque si te da una reacción en la piel o te da un hinchazo en la cara o
tienes problemas respiratorios, está claro que no tendrás que consumirlo
y tendrás que buscar otras alternativas.
Otra situación es en el caso de las litiasis biliares, es decir, cuando
tienes piedras en la vesícula, porque en este caso hay que ir controlando
el consumo de grasas porque podrían precipitar un ataque de cólico biliar.
Esto duele mucho, es muy molesto y en este caso has de restringir
las grasas y hay que controlar también el aceite de oliva, es decir, en general.
En el caso de las pancreatitis, lo mismo. Has de controlar el consumo de grasas
y también de aceite de oliva, porque podría precipitar una páncreatitis,
sobre todo hay que ir con cuidado inmediatamente después de haber
tenido una páncreatitis aguda.
También, si tienes una enfermedad por hígado graso, habrá que ir controlando
la cantidad de grasas que consumes y dentro de estas está el aceite de oliva.
Y en el caso de sobrepeso u obesidad, pues simplemente porque una cuchara
de aceite de oliva tiene 120 kilocalorías y esto son muchas calorías,
son grasas, que muy calóricas, y aunque sean saludables,
en el caso de sobrepeso u obesidad, tienes que ir con cuidado en el consumo.
Es decir, las puedes consumir, pero sin exagerar, para que no
sea que el beneficio que obtienes, por un lado, lo pierdas con el sobrepeso.
En muchas de estas situaciones, el problema está sobre todo en el consumo
exagerado o excesivo del aceite de oliva, como pasa en muchas ocasiones,
que una sustancia o un compuesto que es bueno, si exageramos, lo podemos
transformar en algo malo.
En el caso de que tengas enfermedades, lo lógico es consultar con el médico o con
el nutricionista para que valore tu caso en particular, sobre todo si estás tomando
medicaciones y sobre todo si tienes problemas en el páncreas, en el hígado
o problemas de sobrepeso u obesidad.
En el caso de que vayas a comprar y tengas que comprar algún alimento
graso, revisar las etiquetas para ver la composición y las cantidades.
Y después, a la hora de cocinar, que es normalmente lo que tendremos
que utilizar son formas de cocción que sean más saludables,
como hervir, el cocinar al vapor o el utilizar la plancha directamente.
Si quieres saber más sobre el aceite de oliva, cuáles son sus beneficios
y para qué personas está indicado, te dejo aquí un vídeo sobre el aceite
de oliva, que seguro que te gustará.
Muchas gracias, un abrazo, cuídate y nos vemos en el próximo vídeo.